Don't KICK ASS me, Miss Nagatoro

Summary

Naoto Hachioji es un chico normal que un día se preguntó, ¿Por qué no existen héroes cómo en los cómics?, esta pregunta lo motivó a comprarse un traje en internet para salir a las calles y repartir justicia. Aunque pronto se dará cuenta del peligroso mundo en el que vive y que ser un héroe no es ningún juego. Las aventuras y desventuras de un vigilante principiante inician.

Genre
Action
Author
R3D 4X3
Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1.- ¿Por qué no hay héroes?

Nunca se han preguntado que cosas hubieran pasado si tomaban otra decisión en una situación del pasado, si por ejemplo, ¿Qué hubiera pasado si en vez de pedir una hamburguesa pidieran un Hot Dog? Porque yo a veces me pregunto si algo hubiera cambiado si no tomaba una decisión que elegí hace tiempo. Siempre me pregunté, ¿Por qué nadie lo hizo antes que yo?, digo, con tantos cómics y películas me sorprende que nadie lo haya intentado.

Mientras alguien decía esté monólogo, nos centramos en un edificio muy alto ubicado en la ciudad de San Francisco, E.U., donde se veía a una persona con un traje bastante peculiar, tenía puesto un traje rojo con alas de aspecto metálico, un casco de vuelo y turbinas en la espalda.

Las personas que estaban abajo miraban expectantes como el hombre se quedaba parado en la orilla, este mismo abrió sus alas.

¿La vida diaria es realmente tan emocionante?, las escuelas y oficinas, ¿Todo eso es tan interesante para los demás que soy el único que había fantaseado sobre esto? Seamos honestos, alguna vez cuando éramos pequeños casi todos soñaron con ser superhéroes o al menos tener poderes geniales…o tener el poder de tener todos los poderes que quisiéramos.

El hombre con el disfraz parecía nervioso por lo que iba a hacer pero se relajó y habló para sí mismo.

???: Vamos, vamos —trató de darse ánimos— he practicado esto varias veces, se que puedo hacerlo, es hora de que el mundo conozca a ¡Red Wing! —dice decidido para luego saltar.

Todas las personas vieron esto y algunos se sorprendieron, el hombre iba cayendo a gran velocidad, algunos empezaron a preocuparse, otros tenían pequeñas sonrisas porque sabían lo que iba a pasar, en eso, cuando ya había descendido a la mitad del edificio el hombre gritó.

???: ¡¡ALAS A MANUAL! —De pronto activó unas pequeñas turbinas en su espalda, las cuales junto con el viento y las alas le ayudaron a volar metros antes de tocar el suelo.

La gente al ver esto solo pudo aplaudir de emoción, un nuevo superhéroe había surgido para hacer el bien, tal y como todos los que han estado apareciendo en ese tiempo; mientras surcaba los cielos el hombre gritó.

RW: ¡¡¡SALUDEN A SU NUEVO HÉROE!!!, ¡¡¡RED WING!!! —gritó emocionado el hombre para que todos lo escuchen, estaba feliz de que su traje funcione correctamente, al fin es un héroe como el que comenzó todo.

Si se preguntan, no, ese no soy yo, solo es una persona a la que inspiré por mis acciones pasadas, así como las otras.

Cuando la noche cayó, varias personas salieron a las calles vistiendo trajes de héroes, algunos poseían trajes extravagantes, el de otros eran similares a una armadura apta para el combate, otros eran la combinación de ambos, todos estos individuos ayudaban a la gente con cosas sencillas, como podar su césped, recoger la basura, ayudaban a la gente guiándolos por la ciudad, entre otras cosas, y hasta algunos estaban hablando con la policía y parecían llevarse bien.

Contexto: Este es el futuro, un futuro que de alguna manera terminé formando, pero para saber qué fue lo que hice necesitamos retroceder unos años.

UNOS AÑOS ATRÁS…

En una casa modesta ubicada en la prefectura de Kanagawa, en el pueblo de Hayama, Japón, apreciamos en su habitación a un chico de cabello castaño y esponjoso, ojos cafés y complexión delgada, este estaba durmiendo plácidamente hasta que el despertador de su celular sonó.

El chico al escucharlo se despertó quejándose, de verdad quería dormir un poco más (pero eso también le pasa por desvelarse jugando KoF), pero al parecer no va a ser así, resignado, se levanta, se pone sus lentes que estaban en su mesita de noche y se empieza a arreglar para ir a la escuela.

Una vez cambiado con una camisa y pantalón negro sale de su habitación para ir a la cocina para prepararse su desayuno hasta que ve en la mesa un plato de comida al lado de una nota que decía:

“Esta vez sí me dió tiempo para hacerte de desayunar, ten un buen día hijo”.

Atte: Mamá

Al terminar de leer la nota el chico se acercó y vio que su desayuno eran huevos con tocino y al lado arroz con papas para complementar (porque al parecer ellos no conocen las tortillas), al ver esto solo se sentó a comer.

Si, ese soy yo, Naoto Hachioji, o al menos ese era yo antes de que me pase tanta locura. Creo que todos piensan, ¿En serio este niño es aquel tipo que inspiró al de traje volador del principio?, en primera, ¡no soy un niño!, acabo de cumplir 15 años hace una semana; y en segunda, todavía no llegamos a eso así que por el momento no se toca ese tema.

El chico después de desayunar se cepilló y agarró su mochila para irse a la escuela.

Y los entiendo, digo, creo que sería la última persona de la cual esperarían que se convirtiera en héroe; no es que haya algo malo conmigo, pero no soy alguien muy fuerte a pesar de que practicaba Kick Boxing desde niño, no soy una persona con un color de pelo distinto al de todos o tengo un disfraz extravagante como los personajes de JoJo’s.

Solo era un chico normal, con una vida normal, amigos normales y una familia...casi normal

Pero antes de irse se fue a la cocina y abrió una alacena de la cual sacó dos velas, entonces se acercó a un pequeño pedestal que estaba en una pared que estaba adornada de flores y pequeñas fotos; en medio de todo había una foto de un hombre de cabello negro corto peinado hacia atrás, ojos amarillos con unos lentes de montura de carey y con una pequeña sonrisa.

El chico dejó una vela del lado derecho de la mesa y otro en el lado izquierdo, agarró un encendedor y los encendió, después de esto agarró su mochila y antes de irse miró la foto con una pequeña sonrisa.

Naoto: Hasta luego papá - dijo mientras salía de su casa.

Mi padre era el gerente de una sastrería en la ciudad de Boulder, E.U., era alguien honesto y amable con la gente, lo último que recuerdo es que murió y estaba en su funeral cuando tenía 5 años.

Tal vez muchos piensen que eso me daría una motivación para ser héroe, algo así como:

En un cementerio, a mitad de una noche lluviosa, se encontraba Naoto junto a la tumba de su padre. El joven levantó su puño izquierdo con fuerza y gritó.

Naoto: ¡¡¡TE VENGARÉ PADRE!!! - grita con una gran ira mientras el cielo truena y se muestra un rayo, dando una escena épica.

Aunque siendo sincero, actualmente no me afecta el que ya no esté con nosotros, tal vez porque cuando murió yo solo era un niño y por eso al pasar los años fui olvidando el dolor.

Pero no es como que pudiera hacer algo al respecto, nunca supe cómo fue que falleció así que solo me queda seguir mi vida, digo, eso es lo que él hubiera querido para mí.

Mientras el joven caminaba se topó con una tienda de mangas, entró y revisó los estantes en busca de algo interesante, solo había los Shonen más modernos y algunos Seinen que se veían interesantes, en otra sección había puros Isekai con nombres complicados, había también Romcom pero ya tenía de esos.

Ya se iba a ir cuando vió en un estante cómics americanos, había unos cuantos títulos como “The Batman”, “Fantastic Four”, “Deadpool”, “X-Men”, “The Magic Orden”, entre otros, él era un gran lector de estos cómics ya que le fascinaban los superhéroes y el cómo dibujaban a estos mismos.

Compró un cómic, “Superman: Identidad secreta” y salió de allí para irse a su escuela; mientras caminaba leía la historieta y se concentraba cada vez más en la historia, hasta que un auto pasó al frente del chico.

???: ¡Fíjate por dónde caminas niño!-gritó un hombre desde su carro.

Naoto: ¡Perdón! - respondió y siguió leyendo.

Así es, soy un amante de los cómics y en general de muchas cosas relacionadas a los superhéroes, creo que eso es lo que hace que muchas chicas ni me noten, seguro piensan que soy un bicho raro...y tienen un poco de razón.

También puedo entender porque no me notan, no soy alguien muy atlético, nunca he participado en algún concurso de matemáticas o algo así, no uso piercing, ni estoy en algún equipo de deportes.

Después de un rato llegó a la secundaria donde estudiaba, al entrar rápidamente se topó con uno de sus amigos, Hiroki Aihara un chico de cabello castaño corto y un diente canino sobresaliente del lado izquierdo de su boca.

Y de mi grupo de amigos ni siquiera era el divertido.

Hiroki: Hola hermano - levantó su puño derecho mientras sonreía.

Naoto: Hola - levanta su puño derecho y lo choca con su amigo -¿Y los demás?

Hiroki: Todavía no llegan, al parecer se quedaron dormidos -dijo mientras alza los hombros y se relaja- pero valió la pena por ver a Ken frustrarse por perder incluso usando a Rugal -sonríe.

Naoto: Hey, 5 a 27 es un buen marcador para un principiante, ¿No? -dice tratando de no burlarse de su amigo.

Hiroki: Si tú lo dices -el chico ve a lo lejos a otra persona y sonríe- hablando del rey de Roma.

En ese momento un chico se acercó a ellos, era más delgado que Naoto, con cabello desordenado y con ojeras, era Ken Hashimoto.

Ken: Hola hermanos -saluda de manera algo cansada.

Hiroki: Hola, ¿Todavía duele la humillación? -dice burlándose.

Ken: ...prefiero no hablar sobre eso ahora -dice algo molesto.

Hiroki: ¿Cómo es que alguien pierde usando a Rugal?, por favor, incluso Takao usando a Chio pudo vencerte.

Ken: ¡Pero solo porque yo me deje! -dice molesto.

Naoto: Viejo, él ya te había bajado la mitad de la barra de vida cuando te aplicaste y pudiste

darle un par de golpes para quítarle el Perfect -dice con una gota de sudor en su frente.

Ken: ¡Pero al menos le baje casi toda la vida!

Hiroki: Los golpes de Rugal siempre han sido poderosos, cualquiera puede hacer eso -dice aburrido.

En eso una nueva persona aparece, era otro chico de cabello negro y de estatura baja, era Hino Hagane.

Hino: Exacto, es más, yo le podría ocasionar incluso más daño usando a Chio -dice con seguridad.

Hiroki: Si, como no, igualmente perdiste contra Naoto - dice burlón - ¿Cómo pierdes contra Ramón usando a Máxima?

Hino: Eso es porque él -señala a Naoto- se la pasa usando puros ataques especiales, incluso al inicio de la pelea -dice reclamando.

Naoto: Es que Ramón es el éxito -dice haciendo está seña 🤙 contento.

En eso llega un chico más, tenía cabello corto de color café al igual que sus ojos, de piel blanca y estatura media, era Takao Kankei.

Takao: En efecto mi estimado -dice mientras muestra su puño y los choca con los de todos sus amigos- ¿Siguen hablando de la arrastrada que le dieron a Ken anoche? -dice sonriendo en burla.

Ken: ¡Oye! -dice indignado.

Hiroki: Si, también ya íbamos a llegar a la parte de la humillación de Hino -dice en burla.

Hino: ¡Oye! -dice igualmente indignado.

Naoto: No creo que haga falta -dice nervioso tratando de evitar un pleito- además ya tenemos que ir a clases, ya saben cómo se pone la maestra Sarada si llegamos tarde a biología.

Takao: Cierto, vamos chicos, no quiero que me explique otra vez sobre la reproducción y sexualidad solo para incomodarnos -dice mientras recordaba esa situación.

Ken: Solo desearía que al explicar eso se olvide de la parte teórica y pasemos a la práctica -dice mientras tenía una sonrisa pervertida.

Hiroki: Concuerdo -dice de igual manera.

Hino: Son unos cerdos -dice aburrido.

Antes de que siguieran conversando la campana sonó dando inicio a un nuevo día de clases (parte que me voy a saltar porque ese aspecto, prácticamente, no importa en este tipo de historia).

Nuestro protagonista y sus amigos asistían a clases, algunos tenían que estar en otros salones, pero mayormente estaban juntos, después de unas clases llegó la hora del receso y el chico se encontraba en una mesa junto a su grupo de amigos los cuales hablaban de cualquier cosa.

Hiroki: Creo que todos estamos de acuerdo en que la historia de Marvel Zombies es muy mala, ¿No? -preguntó a sus amigos.

Hino: Eso todos lo saben, ¿Qué mierda es eso de que Wolverine aún con su factor curativo cae ante el virus zombie? -dice quejándose.

Ken: O que a Spiderman por décima octava vez su sentido arácnido lo abandone, y justo contra el Capitán América zombie, que si o si era peligroso por la infección -dice aburrido pero con clara insatisfacción.

Takao: Coronel América -corrigió.

Ken: Es lo mismo.

Mientras tanto Naoto termina de leer su cómic, la historia le pareció interesante, de hecho le dejó una duda, una que lo carcomía y que seguramente seguiría así si no lo habla con alguien, entonces cierra su cómic y se levanta de su asiento para después hablar con sus amigos.

Naoto: Oigan chicos -dice llamando la atención de sus amigos- quiero hacerles una pregunta.

Takao: ¿Cuál? -pregunta mientras come su sándwich- ¿Cómo hablar con chicas sin desmayarte? -dice en burla.

Hino: ¿Cómo pasarse Dark Soul completo en máxima dificultad? -dice sonriendo.

Naoto: No, es solo que -dice nervioso mientras pensaba cómo decir la pregunta, entonces respira hondo y habla- …¿Por qué nadie ha intentado ser un superhéroe antes? -soltó la pregunta.

Ante esa pregunta sus amigos se quedaron callados, algunos tenían caras de cuestionamiento y otros de ¿Es enserio?, eso puso nervioso al chico porque pensó que quedó como un tonto (lo cual es cierto) entonces recibió sus respuestas.

Hiroki: …¿Qué? -preguntó confundido.

Ken: ¿A qué viene eso? -dice de igual manera.

Hino: ¿Estás bien?, ¿Te caíste hoy en la mañana?

Takao: Wow, no me esperaba eso -dice algo sorprendido.

Ken: La respuesta es obvia, el pendejo que intentara eso se moriría -habló mientras comía su ramen.

Hino: Seguramente lo encontrarían embolsado en la bahía -dice mientras juega con unas papas fritas que estaba comiendo.

Takao: Concuerdo -dice mientras comía su sushi.

Hiroki: Además ya existen los héroes, hay soldados, policías, médicos, bomberos, rescatistas e incluso los psicólogos son los héroes de los que tienen problemas mentales.

Ken: Creo que se refiere a personas con poderes, pues déjame decirte algo obvio viejo -le habla a Naoto- los superpoderes no existen.

Hino: Sinceramente creo que los esteroides cuentan como una forma de tener poderes -dice mientras pone un dedo en su mentón.

Hiroki: Pero esas cosas te dan fuerzas a cambio de cáncer de hígado y que el pito se te encoja -dice sonriendo sutilmente- fuera de eso no existiría alguien con poderes para ser un héroe.

Naoto: No solo es eso, ¿Qué?, ¿Ponerse una máscara y salir a ayudar a la gente es difícil?

Ken: Eso no es ser un superhéroe, es ser super estúpido, sin poderes no puedes ser un héroe (eso también es cierto) -dice su argumento como si fuera una afirmación innegable.

Naoto: ¿Hola?, Bruce Wayne, él no tiene poderes.

Hino: El tipo además de ser un personaje ficticio te explican que tiene entrenamiento en todas las artes marciales del mundo, además de contar con mucho, muchísimo dinero a su disposición -explica el chico de corta estatura.

Takao: Y tiene el poder del guión -dice sonriendo.

Ante ese comentario el grupo se reiría, esto dejó en silencio a Naoto pero algo dentro de él le decía que ya esperaba esas respuestas.

Takao: De todos modos, ¿Por qué lo preguntas? -cuestionó.

Naoto: …Por nada, solo me lo pregunté después de haber leído este cómic -dice mientras muestra el cómic que estaba leyendo.

Hiroki: “Superman: Identidad Secreta”, este cómic salió en 2004, ¿No? -le pregunta a sus amigos.

Hino: Exacto, según es una historia que se desarrolla en “el mundo real” -dice mientras con sus manos hace las señas de las comillas.

Ken: Cualquier obra que diga que se ambienta en el mundo real tarde o temprano termina agregando cosas muy fantasiosas. (Cómo está historia en el futuro).

Takao: Bueno, seguramente tenías curiosidad por lo que contó la historia, ¿No? -le pregunta al protagonista.

Naoto: Si…pero creo que tienen razón -se sienta para comer- es imposible que existan los héroes en la vida real.

Takao: Ni tanto, ya lo dijo Hiroki, ellos existen solo que no de la manera tradicional -dice mientras le sonríe a su amigo.

Hino: Aunque sería genial tener la suficiente autoestima como para salir con los calzones afuera en frente de todos sin darte pena -dice sonriendo relajado.

Hiroki: Eso ya lo hace tu prima -sonríe en burla- y está buena.

Eso enojó al enano el cual se aventó contra el otro enano y se pusieron a pelear, o bueno, a darse manotazos como los niños pequeños, lo cual provocó las risas de sus compañeros; luego de eso siguieron disfrutando de su comida y hablando de varias cosas, mayormente videojuegos, hasta que sonó la campana y tuvieron que volver a clases.

Pasó el tiempo hasta que las clases acabaron e iniciaban los clubes, todos se fueron a su respectivo club, este es el único momento en el que el grupo de amigos no se ven, el protagonista se fue al salón del club de arte en el cual es recibido por una chica de cabello morado corto con los ojos del mismo color y una mirada estoica.

???: Buenos días Naoto Senpai -saluda con cortesía.

Naoto: Buenos días Hana -responde de igual forma- creo que no hace falta que me digas así, con Naoto estoy bien -dice sonriendo.

Hana: Lo siento pero no puedo dejar de llamarlo así aunque me lo pida de la manera más cortés posible, mi prima me ha enseñado que siempre hay que hablarle así a tus superiores -responde aún con su mirada seria y un tono de voz neutro.

Naoto: …Bueno, de todos modos parece que solo nosotros estamos hoy, ¿No? -pregunta algo nervioso- ¿Dónde están los demás?

Hana: Enfermos, una chica trajo sopa hace dos días porque era su cumpleaños y quería celebrarlo aquí pero resulta que la sopa estaba echada a perder y mientras a todos les dió problemas estomacales.

Naoto: ¿Cómo no notó que esa sopa no servía?

Hana: A ella se le olvidó que tiene ageusia y los demás no lo notaron porque le había puesto carne que le dió un mejor sabor ya que le pidió a su hermano ayuda.

Naoto: ¿Cómo sabes eso? -cuestionó por ver a su compañera sin signos de haber estado enferma.

Hana: Uno de nuestros compañeros me lo contó para informarte; y si te lo preguntas, no estoy enferma, no comí la sopa porque no había venido ese día.

Naoto: Ni yo, gracias por informarme Hana -agradece con una sonrisa.

Hana: No hay de que Naoto Senpai -se inclina levemente.

Naoto: Con Naoto basta y sobra por favor -dice mientras le hace una seña para que se levante.

Luego de eso el chico le mostró cómo pintar con acuarelas, a usar bien los plumones para que no se te rompa la hoja y demás técnicas a la hora de pintar o hacer pequeñas estatuas.

Así es, soy parte del club de arte de mi secundaria, es algo de lo cual me siento orgulloso pero también me resta oportunidad a la hora de hacer otros amigos fuera de mi zona de confort, ya que muchos consideran el arte como algo tonto y que los que practican eso serán trabajadores de MCDONALD’S o que hacen fanarts furros +18 en Twitter…yo no hago eso asi que soy una vergüenza para mí especie.

Si se preguntan quién es la chica que me acompaña, se llama Hana Sunomiya, ella es de las pocas chicas con las cuales puedo hablar sin tartamudear y eso es porque la conozco desde hace un tiempo, ella es la prima de Sana Sunomiya, una chica la cual conocí cuando entre a la secundaria.

Sana se acercó a mi cuando estaba dibujando en mi tiempo libre y resultó que ella también es artista, y una muy buena que me enseñó varias cosas que no sabía, no la he podido ver tan seguido debido a que está preparándose para entrar a la preparatoria, pero seguramente la vuelva a ver cuando vaya a la preparatoria Kazehaya el próximo año.

El tiempo pasó y ahora vemos al chico caminando a su casa mientras pensaba en las respuestas que le dieron sus amigos cuando hizo aquella pregunta.

Varias de sus respuestas aunque eran simples debía de admitir que eran ciertas, no podían existir héroes similares al de los cómics…o al menos no todavía.

Sin que este lo note, tres personas lo seguían desde atrás, cuando el chico dobló por una calle no se esperó ser sujetado de la espalda y cuando quiso liberarse sintió un filo cerca de su cuello lo que lo puso nervioso.

El que lo sujetaba era un chico algo delgado y que tenía un sport amarillo y una gorra, el que lo amenazaba con una navaja era un chico con chaleco morado y un pañuelo del mismo color que le cubría el cabello, en frente del chico estaba el último pero no menos importante, un chico con rastas y bandana roja en la frente el cual lo miraba con una sonrisa, lo más curioso es que sus dientes parecían metálicos y afilados.

Pandillero 1: Miren lo que tenemos aquí chicos, un cuatro ojos flacucho —dice el de dientes afilados con una sonrisa engreída.

Pandillero 2: Y además con cara de virgen jefe —dice sonriente el que tiene la navaja.

Pandillero 3: Si quiere se la puedo quitar Shark Fang —dice el de gorra hablándole al de los dientes especiales.

Shark Fang y Pandillero 2: 🤨🏳️‍🌈?

Pandillero 3: —Dándose cuenta de lo que dijo— ¡Me refiero a romperle la cara jefe!

Shark Fang: No hace falta Isamu, hoy no tengo ganas de mancharme las manos, así que —se acerca hasta estar frente del joven— hagamos esto rápido idiota, danos la plata —exige mostrando su mano.

Naoto: N.no.no tengo dinero, o.olvide mi billetera —dice asustado, no podía liberarse por el arma que estaba muy cerca de su cuello y el tipo que lo sujetaba tenía mucha fuerza.

Ante está respuesta el tipo de los dientes especiales le dio un puñetazo en la cara el cual hizo que sus lentes se rompieran, el ojo izquierdo del chico se puso morado y las lágrimas salieron.

Shark Fang: Suéltalo —le ordena al chico de gorra el cual acata su orden— escúchame bien cabrón —sujeta del cabello al chico y lo obliga a mirarlo a los ojos— no estoy para juegos, solo dame el dinero y te vas a tu casa en una pieza —amenazó.

Naoto: Y.ya.ya te dije que no tengo dinero —dice mientras lloraba.

En eso el conocido como Isamu le pateó en el pecho lo cual le sacó el aire; el de la navaja agarró su mochila y revisó su contenido sólo para decepcionarse.

Ryota: Jefe, este idiota no mentía, no hay billetes, solo libretas y tubos de pintura casi vacíos.

Shark Fang: Entonces vámonos, no vale la pena —dice enojado.

Isamu: ¿Y su celular? —pregunta mientras tiene el objeto en su mano.

Ryota: Si tiene un fondo de pantalla normal te lo quedas, si tiene una chica de anime se lo tiras.

El chico encendió el teléfono y el fondo de pantalla era este:

Isamu: ¡Mierda!, tienes suerte idiota —dice enojado mientras le arroja el celular.

El protagonista se volvió a levantar del suelo con dificultad y recogió su celular, el cual ahora tenía una fisura, aún seguía recuperando el aire por el golpe que le dieron, en eso vió por una ventana de un edificio a un hombre que parecía ser un anciano el cual solo veía con lástima e impotencia al chico, para ya no verlo cerró las cortinas de la ventana, está acción dejó triste a Naoto.

Sé sincero, ¿habrías hecho algo diferente al ver este problema?...yo se la respuesta más obvia pero me gustaría escuchar tu opinión.

A veces queremos ayudar a otros que están en problemas pero simplemente no lo hacemos por miedo.

El chico llegaría a su casa y al abrirla vería a su madre, Haru Hachioji, la cual estaba descansando en el sofá de la sala, la mujer era físicamente parecida al chico, o más bien, el chico era una copia en versión masculina de su madre. Al verlo volteó para saludarlo.

Haru: Hola Nao —no terminó de hablar ya que vió el moretón que tenía en el ojo su hijo— ¡¿Qué te pasó?! —dice preocupada.

Naoto: Na.nada mamá, me golpee con una puerta —dice nervioso.

Haru: ¿Y cómo te golpeaste con la puerta? —dice sin creerse la obvia mentira.

Naoto: Bu.bu.bueno yo.yo me tropecé y me golpeé con el picaporte de la puerta—dice nervioso tratando de explicar el porqué del estado de su ojo.

Haru: Hijo, no nací ayer, ¿qué fue lo que te pasó? —dice entrecerrando los ojos y cruzándose de brazos.

Viendo que no tenía otra opción el chico le dijo casi toda la verdad; en resumen, le dijo que unos tipos casi lo asaltaron y que le golpearon pero consiguió escapar y perderlos, no le iba a decir que estos lo amenazaron con una navaja directo al cuello.

Haru: Lo siento hijo —dice mientras ella le da una bolsa de hielo al chico el cual se lo pone en su ojo herido— mañana iré con la policía y les reportaré lo sucedido.

Naoto: No hace falta, solo me agarraron desprevenido, si los vuelvo a ver les daré una lección —dice mientras levantaba un pulgar en señal de optimismo.

Haru: No —dice secamente— ya te lo dije, iré con la policía y reportaré esto, ¿de acuerdo? —mira con seriedad a su hijo.

Naoto: ...De acuerdo - dice resignado a la decisión de su progenitora.

Haru: Bien, ve a darte un baño para que revise si no tienes más heridas

El chico hizo caso a lo que le dijo su madre y se fue al baño para ducharse, al estar sin camisa y mirarse en un espejo pudo ver una pequeña mancha morada en su pecho, era donde le habían pateado, al tocarlo este se retorció un poco del dolor.

Créanme cuando les digo que eso duele mucho, no tengo una piel de metal o una armadura que me proteja de los golpes.

En el mundo en qué vivo los héroes sólo existen en las historietas y eso estaría bien si los malos también fueran ficticios, pero no lo son.

Después del baño se recostó en su cama y en ese momento su madre entró en la habitación con una botella de alcohol, cremas, vendas y otras cosas. Esto sorprendió un poco al chico.

Naoto: ¿No crees que estás exagerando un poco mamá? —dice nervioso al ver los productos que su madre tenía en sus manos.

Haru: Fuistes asaltado y volviste con un ojo morado, ¿Cómo quieres que no me preocupe? —dice poniendo los objetos en una mesita cerca de la cama.

Naoto quería decir una respuesta para ese argumento pero lo único que se le venía a la mente es: “Al menos no me apuñalaron”. El solo imaginarse la cara de su madre ante esa respuesta lo inquietaba, así que decidió quedarse callado y dejar que su madre trate su herida.

Para ustedes seguramente mi madre parece sobreprotectora, y lo es, pero es porque aún habiendo pasado 10 años desde que papá murió ella todavía no supera su muerte, estaba muy enamorada de él, tanto que hasta el momento no ha probado salir con otros hombres.

Además hace 2 años mis abuelos, sus padres, fallecieron por causas naturales, y como es hija única, prácticamente yo era de las pocas personas que le quedaban, por eso me sobreprotegía, no quería perderme a mí también.

Luego de unos 10 minutos, su madre había terminado de atenderlo, le puso un poco de gel analgésico en el moretón de su pecho para aliviar el dolor y le pasó un algodón con alcohol al moretón de su ojo izquierdo ya que tenía unos pequeños cortes por el cristal de sus lentes rotos, también le puso un pañuelo humedecido con agua fría para que no se inflame.

Haru: ¿Mejor? —dice un poco tranquila.

Naoto: Si, gracias mamá —dice mientras se pone su camisa de nuevo.

Haru: Mañana haré una cita con el oculista para conseguir nuevos lentes, ¿De acuerdo? —dice recogiendo sus cosas para después recibir un asentamiento de su hijo como respuesta— bien, buenas noches hijo.

Naoto: Buenas noches mamá —dice tranquilo, la madre del protagonista se va apagando la luz del cuarto.

Naoto estaba acostado en su cama mirando al techo hasta que se levantó y con silencio agarró la laptop que estaba en su escritorio y después de encenderla comenzó a buscar algo.

Las historietas están equivocadas, no se necesita correr a la velocidad de la luz o tener un reloj alienígena para ser un héroe.

Solo la combinación perfecta de optimismo e ingenuidad, casi rozando la estupidez.

Mientras pensaba esto el protagonista estaba en una página de compras, consiguiendo un traje de neopreno, de esos que usan los buzos, junto con una porra policial.

Antes de presionar el botón, dudó de su decisión, acababa de salir herido por un grupo de pandilleros, ¿De verdad iba a hacer esto?

Naoto: *Tal vez salí herido esta vez pero eso es porque me tomaron desprevenido,si los hubiera visto no me habrían golpeado así* —piensa enojado por lo que le hicieron— *no voy a dejar que eso me detenga, les demostraré que no tengo miedo* —piensa determinado y las iris de sus ojos se volvieron amarillos por un segundo.

Después de eso tuvo que esperar dos días para que le llegará su paquete, una vez que llegó se emocionó tanto que inmediatamente se fue a su cuarto y abrió la caja, en esta había un traje de neopreno de color verde con líneas amarillas, unos guantes amarillos y una porra.

Naoto al ver esto no perdió el tiempo y se puso el traje y al verse en un espejo no se veía mal según su opinión.

Naoto: ¡Esto está de locos! —dice emocionado.

Este se pondría a lanzar golpes al aire, parecía que estaba jugando y practicando con el traje.

Naoto: ¿Qué?, ¿quién te crees basura? —se dijo así mismo en el espejo y volvía afingir que peleaba.

Pero antes de salir a la calle tenía que prepararse, comenzó con ejercicios simples para tener más fuerza, luego practicó en secreto las viejas técnicas que le enseñaron hace dos años en aquel gimnasio, pasaron tres semanas hasta que finalmente estuvo listo, se puso el traje y salió a la calle de noche sin que su madre lo notara.

En las calles muchas personas lo veían, algunos lo ignoraban, otros pensaban que era un loco y algunos le decían que se veía ridículo pero para él esto era una nueva e increíble experiencia.

Durante un tiempo llevaba su traje debajo de su uniforme solo para saber cómo se siente y aunque le daba calor, valía la pena, durante su clase de inglés estaba dibujando nuevos “modelos” para su traje, así como nombres de héroes. Estaba tratando de hallar algo que no tuviera que ver con “Man” o algo así, pero no pudo decidir porque la clase terminó y tenía cosas que atender en su club.

Ahora estaba nuevamente en las calles con su traje puesto.

Seré sincero, no hubo una gran oleada de crímenes las primeras semanas, sin embargo mi nueva vocación me mantenía algo ocupado.

Vemos al chico con unas bolsas de compras en sus manos y en su espalda estaba una señora de la tercera edad.

Naoto: Muy bien, unas cuantas calles más y estará en su casa Señora Midori —dice hablándole a la señora en su espalda.

Sra Midori: Muchas gracias jovencito, no se cuanto me hubiera tardado si cargaba todo esto sola —decía con amabilidad la anciana.

Naoto: No hay de que, nunca está demás ayudar a alguien cuando lo necesita—dice alegre.

Sra Midori: Ojalá más personas pensaran como tú —dijo la anciana sonriendo por la bondad del chico.

En otro lugar, más en específico, un parque, el protagonista estaba en una rama de un árbol, intentando bajar a un gatito con mucho cuidado.

Naoto: Ven aquí Michi, ven, tengo atún para ti —dice el joven mientras le mostraba al gato una lata de atún abierta.

El gato olió la comida y se acercó, al ver qué estaba lo suficientemente cerca, el joven lo agarró con cuidado.

Naoto: Te tengo —dice feliz por su triunfo.

El protagonista baja del árbol y ve a una niña triste en los columpios, se acercó a ella y le habló.

Naoto: Disculpa —habla llamando la atención de la niña— me parece que esto estuyo —le enseña al gato que bajó de aquel árbol.

Niña: ¡Señor pepinillos! —grita emocionada la infante y agarra al animal— ¡Creí que no te volvería a ver! —abraza al gato— ¡Gracias señor raro! —dice feliz mientras se va con su gato.

Naoto: Emmm... no hay de que —dice incómodo por como lo llamaron.

Al otro lado de la ciudad, el joven disfrazado estaba ayudando a un hombre que había salido de su trabajo y que al parecer, había perdido algo.

Naoto: Entonces me está diciendo que no recuerda dónde está su auto —dice observando al señor.

Sr: Si, no recuerdo muy bien en donde me estacione en la tarde, además de que el modelo es de los más comunes, incluso su color es el mismo que el de los demás—dice mirando el estacionamiento y viendo a los autos, los cuales eran muy similares entre sí.

Naoto: ...Esto tomará un rato —dice viendo la tarea que se le encomendó resolver.

Al final no encontramos el auto...porque al señor se le olvidó que no llevó su auto y que llegó a su trabajo en autobús... sinceramente no podía creer que haya personas tan olvidadizas.

Días después, el chico practicaba el saltar de extremo a extremo con sillas en un parque hasta que vio dos edificios pequeños los cuales no tenían mucha separación.

Para muchos esto sería una pérdida de tiempo, yo lo llamaba: Preparación.

Ahora estaba encima de uno de los edificios y tomaba distancia para saltar hacia elotro.

Pero si para ustedes esto es para fantasear creo que no se los negaría, lo único que sabía es que me sentía tan bien en ese momento.

Naoto comenzaría a correr para tomar impulso para saltar pero luego se arrepintió y rápidamente se detuvo, quedando al borde del edificio.

Naoto: ¡Rayos! —dice algo asustado pues aunque el edificio no era muy alto si que se haría un gran daño si caía.

Bueno, tal vez estaba en la fase Beta de niveles de héroes pero ¡Hey!, era un buen comienzo.

Era sábado, y aunque no se notaba, en el cielo nocturno se estaban formando nubes anunciando una lluvia; Naoto se dirigía rápidamente a su casa luego de haber ido a un puesto de comida rápida con sus amigos, se la pasó bien y disfrutó de ver a Ken tratando de imitar al chef que les hizo su cena pero su amigo terminó con un corte en su dedo por no saber manejar el cuchillo.

Quería irse a su casa pero en el camino volteó y vió algo que le hizo detenerse, los mismos pandilleros que lo atacaron la otra vez, ahora estos estaban tratando de robar un auto.

Aunque sabía que tarde o temprano tendría que enfrentar este tipo de problemas.

El chico iría a un callejón y se aseguraría de que su mochila quedé cerca, le puso un protector para lluvia a su celular solo por si se tardaba, tenía dudas, pensaba que esto era una mala idea, que tenía tiempo para escapar pero no podía dejar que esos tipos se salgan con la suya de nuevo así que se quitó la ropa mostrando su traje; en eso la lluvia estaría empezando.

Mientras tanto, el grupo estaba tratando de abrir un coche para irse.

Ryota: Parece que va a llover~, el cielo se está nublando~ —cantaba el de la banda morada encima del auto.

Isamu: ¿Está seguro de esto jefe?, no es por sonar delicado pero no me gusta mojarme innecesariamente —dice el de la gorra mientras trataba de cubrirse de la lluvia.

Shark Fang: ¡Deja de portarte como nena y ayúdame a abrir esta mierda! —dice el jefe enojado a su compañero, el cual solo se resignó a obedecerlo— además este bebé nos vendría muy bien para lucirnos ante el resto de la pandilla.

Isamu: No creo que sea necesario hacer esto solo para demostrar su liderazgo por octava vez señor —dijo el chico de gorra pero vió como su jefe lo miraba, su mirada decía todo, una palabra más acerca de sus defectos y estaría muerto— bien, me callo —habla resignado.

Ryota: Parece que va a llover~, ¡Ay mamá me estoy mojando!~ —canta para matar el tiempo.

La lluvia se hizo más fuerte y el viento aumentó su intensidad, ya iban a desistir hasta que uno de ellos notó algo extraño.

Isamu: Oigan, ¿quién es ese tipo? —señala al chico de traje verde.

Naoto salió de un callejón en medio de la lluvia usando su traje verde con líneas amarillas, se sentía como un verdadero héroe por caminar en la lluvia.

Todos voltearon a verlo y se reirían de su vestimenta mientras se acercaban al héroe, el cual tenía algo escondido en su espalda.

Shark Fang: ¿Qué me ves idiota? —preguntaría molesto a lo cual el chico no respondió— ¡¿Qué me ves?! —gritaría.

No se si fue por tener máscara lo que me dió agallas, pero las palabras salieron solas de mi boca.

Naoto: ¡A tres pendejos tratando de robar el auto de una persona que seguramente se mató trabajando para comprarlo! —dice enojado y determinado.

Ryota: ¿Qué?, ¿qué? —dice confundido.

Isamu: Este pendejo seguramente está drogado si piensa que nos puede hablar así—habla enojado mientras señala al chico.

Naoto: No lo estoy, solo que es odioso que crean que pueden hacer lo que quieran, así que mejor váyanse antes de que los lastime —dice furioso.

Isamu: Estás bien pendejo —dijo el chico de gorra presumido.

Shark Fang: Acabalo —dice mientras señala al de la gorra, quien se truena los dedos para ir a pelear.

El joven observa a los tres pandilleros que se mueven lentamente hacia él. Adopta una postura firme con los puños en alto. Se encuentra listo pero sabe que enfrentarse a tres no será fácil.

Isamu es el primero en atacar, lanzándose hacia Naoto con la intención de darle un golpe en la cara. Naoto da un paso al costado, esquivándolo, agarra la porra que tenía en la espalda y utiliza el impulso de Isamu en su contra, dirigiéndole un fuerte golpe en el estómago con la porra. Isamu se tambalea un momento pero rápidamente recupera el equilibrio.

Ryota aprovecha esta distracción para saca una cadena de su bolsillo que tenía una cuchilla en un extremo y la mueve como un látigo, lanzándolo a gran velocidad hacia Naoto. Este logra agacharse, sintiendo el silbido de la cadena que pasa sobre su cabeza. Se acerca rápidamente y lo golpea con una patada giratoria que impacta en la mandíbula de Ryota, desequilibrándolo.

Ryota: ¡Pe.pequeño hijo d.de perra! —dice enojado pero adolorido, escupiendo sangre por el golpe que recibió.

Shark Fang se le acerca por detrás al protagonista, el cual no tuvo tiempo de reaccionar cuando sintió un brazo alrededor de su cuello; el pandillero quiere inmovilizarlo pero Naoto usa sus codos para golpear al dentudo que lo sujeta, lanzando su codo izquierdo con toda la fuerza hacia atrás, conectando en el rostro de su atacante y logra soltarse.

Shark Fang: ¡¿Qué carajos pasa contigo idiota?!, ¡¿Tanto problema por el auto de un desconocido?! —dice mientras se recompone del ataque que le dieron.

Naoto: ¡No!, ¡Mi único problema es que un montón de lacras como ustedes crean que sus acciones no tienen consecuencias!, ¡Cuando termine esta pelea los llevaré a prisión! —dice con gran determinación, de hecho, por un momento el pandillero pudo ver que los ojos del héroe se volvieron amarillos y brillaban.

La lluvia se hace más intensa al igual que la pelea de los pandilleros contra el héroe quien se adaptó a los movimientos de sus enemigos, por un momento Naoto siente que está ganando pero entonces Shark Fang se lanza sobre él, con sus dientes afilados para atacar. Naoto esquiva el primer intento, lanzándole una combinación de rodillazos y puñetazos al pecho y las costillas.

Shark Fang retrocede, sorprendido, mientras Naoto intenta mantener su ventaja. Isamu y Ryota ya se han recuperado, pero Naoto no se da por vencido, sigue atacando y manteniendo a los tres a raya, a pesar ser superado en número no se rendía.

Ryota: ¿Cómo mierda este tipo nos está humillando? —dice enojado mientras esquiva un golpe que iba dirigido hacia su cara.

Isamu: No lo sé, ni siquiera se quien es —dice igualmente enojado y lanza un golpe hacía el héroe, pero lo logra esquivar a tiempo y recibe un golpe en la frente con la porra— ¡Mierda! —habla enojado mientras se sujeta la frente adolorido.

Shark Fang: ¡¿Quién carajos eres tú?! —grita con furia.

Naoto: ¡No lo sé!, ¡No he pensado en un buen nombre todavía! —grita mientras golpea con su codo al de la banda morada y le da un golpe en el pecho con la porra.

Shark Fang: —Se limpia su nariz de la cual salía sangre y después mira enojado al chico de traje verde peleando con su compañeros— Maldito, ahora te demostraré la furia de un tiburón —dice enojado.

Shark Fang se lanza hacia adelante con una velocidad que Naoto no esperaba. Naoto reacciona, lanzando un gancho de derecha, pero Shark Fang aprovecha el momento, esquivando el golpe y clavando sus dientes afilados en el brazo de Naoto para después mover su cabeza y rasgar el brazo del héroe.

Naoto grita de dolor mientras siente la carne desgarrada de su brazo. En ese instante, Isamu y Ryota no pierden el tiempo: Isamu lo embistió desde un lado, lanzándolo contra un muro y Ryota logra darle un corte en el pecho usando su cadena mientras Shark Fang saca una navaja de su bolsillo.

Shark Fang: Fin del juego idiota —dice mientras miraba al chico con odio— esto te enseñará a no meterte donde no debes —dice mientras apuñala al chico.

En ese momento el cielo tronó y surgió un rayo; el chico gritó de dolor por el ataque, pero la cosa no paró ahí, el pandillero lo apuñaló otras cuatro veces, dando un total de 5 graves heridas.

Ryota: Parece que te pateamos el trasero niño —dice burlón mientras suelta al chico y su compañero lo imita— ¡Esto te pasa por estúpido! —dice mientras agarra la porra y lo golpea.

El dolor era insoportable, su respiración se corta, y por un momento cae de rodillas. Los pandilleros se ríen mientras lo patean y golpean insultando al joven porque piensan que lo vencieron, pero algo en el chico se niega a rendirse, sabe que si no hace algo ahora podría morir aquí.

Ignora el dolor por un momento y se concentra en atacar. Su respiración es irregular pero sus ojos empiezan a brillar con intensidad por el enojo. Da una patada que impactó en la cara del pandillero con pañuelo morado.

Se levanta temblando y adopta una postura defensiva. Avanza hacia ellos, lanzando una combinación de golpes y patadas. A pesar de la sangre, el dolor y la lluvia, sus ataques impactan con más fuerza de lo que los pandilleros esperaban. Uno recibe un rodillazo en el estómago y cae al suelo. Otro intenta retroceder, pero recibe ungolpe en la mandíbula que lo tumba.

Aunque su cuerpo está adolorido y la sangre corre por su costado y brazo, Naoto se las arregla para seguir peleando, lanza ataques cada vez que los tres se acercan.En un último intento, agarra la cadena de Ryota y hace que la cadena se enrede en sus manos para después enredarla en el cuello del pandillero de la gorra amarilla y clavarle el filo en el hombro. Luego lanza un rodillazo en el estómago de SharkFang, lo desarmó y agarró su navaja para hacerle un corte en la mejilla.

Finalmente Naoto lanza un grito con la poca energía que le queda y empuja a los tres hacia atrás agarrando a Isamu para aventarlo con sus compañeros. Los tres retroceden unos pasos ya que vieron cómo a pesar de su estado él héroe seguía de pie y sus ojos brillaban en amarillo con gran furia.

Isamu: ¡Este tipo está loco!, ¡Hay que largarnos! —dice asustado.

Shark Fang: ¡Esto no acaba aquí maldito condón verde! —Le escupe, antes de señalar a sus compañeros para retirarse. Los tres a regañadientes se marchan del callejón, dejando solo al protagonista que seguía sangrando.

Naoto, respirando con dificultad, se apoya contra la pared, sintiendo el dolor en cada parte de su cuerpo pero satisfecho de haber logrado ahuyentar a sus primeros enemigos.

Se agarró sus heridas para no sangrar demasiado; los truenos en el cielo se hacían más fuertes al igual que la lluvia, el chico se dirigió a su mochila y allí encontró lo que quería, una botella de alcohol, algodones y vendas. El chico se arrancó el trajey lo tiró a un contenedor de basura.

Aunque se había mojado por la lluvia trató de limpiar sus heridas con el alcohol y luego se hizo un vendaje improvisado que evitaría que se desangre demás, como pudo se puso su anterior ropa y se dirigió a la calle para pedir ayuda.

Recuerdo esto como si hubiera sido ayer, este solo sería unos de mis primeros malos recuerdos en mi carrera heroica.

Gritaba pero parecía que no había nadie hasta que al voltear vio unas luces parecidas a las de un auto, estaba cerca...muy cerca; en ese momento fue atropellado por el auto que iba a toda velocidad, un trueno sonó con mucha fuerza cuando el auto impactó con el chico, el conductor del vehículo estaba borracho así que ni se fijó en qué fue lo que atropelló, pero Naoto ahora estaba en un estado mucho peor, varios huesos rotos, heridas abiertas muy grandes y sangraba demasiado, sangre que se iba con la lluvia hasta las alcantarillas.

Naoto: A.ayu.da —dice el chico adolorido, en un esfuerzo de que alguien lo pudiera oír— ¿ha.hay algui.alguien allí?, po.por f.favor, du.due.le, du.ele mucho —dice llorando por el gran dolor que en ese momento estaba sintiendo.

El chico lloraba por el dolor y repetidamente hablaba, esperando que alguien, quien sea le ayudará, pero cada vez perdía más la esperanza y al igual que con su sangre, sus lágrimas y quejidos eran opacados por la lluvia y los truenos de esa noche.