El lunático bajo la lluvia [MengYu]

Summary

¿Por qué Jin GuangYao tenía que casarse? Esa era la pregunta que atormentaba a Mo Xuanyu cada día. Amaba a Jin GuangYao, líder de la secta Jin... y también su medio hermano. Sabía que su amor era imposible: Jin GuangYao estaba comprometido con la señorita Qin Su. Ante esa situación, solo podía ocultar sus sentimientos y servirle como su discípulo más leal. Pero, por más que fingiera indiferencia, ese dolor estrujaba sin piedad cada centímetro de su corazón, condenándolo a que cometiera un terrible error. "Perdiéndolo todo"

Genre
Romance
Author
roxanamia
Status
Complete
Chapters
7
Rating
n/a
Age Rating
18+

Infidelidad/ Matrimonio arreglado

Había pocas cosas en el mundo que a Mo Xuanyu le molestaban, y una de ellas era la infidelidad.

Sentado frente al lienzo que estaba usando para pintar, un inesperado calambre se apoderó de su mano y lo obligó a soltar el pincel. La tinta negra de la brocha cayó sobre el inmaculado papel blanco, manchando accidentalmente su maravillosa creación.

Sus delgadas cejas se juntaron por la amargura, y naturalmente se quejó.

“Tonto, tonto, tonto...” Eso fue lo que susurró mientras se daba suaves golpes en la cabeza con sus nudillos.

Había un hombre y una mujer, dos almas gemelas sosteniéndose de las manos como si fueran su única ancla en el mundo. Sus miradas cruzadas irradiaban una conexión palpable, un amor puro y perfecto.

La imagen era una oda a la cursilería, un cuento de hadas con un final feliz. Nada podía destruirlo, se suponía... Justo ahora, la tinta negra manchó la unión de sus manos, borrando la esencia romántica que los definía al verse separados.

Mo Xuanyu tiró el pincel hacia un lado, frustrado, y su siguiente movimiento fue pegar la frente sobre la mesa. Los desordenados cabellos de su flequillo se desplazaron por la superficie de madera. Sus hombros caídos por la fatiga.

“No puedo”

“Simplemente, no puedo seguir con esto”

El dibujo era para su hermano mayor que estaba pronto por casarse.

“Damas y caballeros, es un honor anunciarles que, la señorita Qin Su y mi persona, nos vamos a casar”

Desde que Jin GuangYao anunció su compromiso, su mundo se le vino abajo. Ni hablar cuando le pidió amablemente una pintura a base de agua de distintos colores con tinta negra para que representará su dulce amor por la señorita Qin Su: Una joven doncella de sonrisa y actitud amable que conoció en uno de sus viajes de cacería nocturna antes de tomar el título como líder de la secta Jin.

Mo Xuanyu tenía una habilidad hermosa y extraordinaria con la pintura. Jin GuangYao lo sabía. Por esa misma razón, le pidió un retrato de ellos dos como su más grande regalo de bodas.

Desde hace una semana, Mo Xuanyu había tenido el bajón emocional más intenso de toda su vida. Diariamente, se preguntaba: “¿Cuándo voy a terminar esto? ¿Por qué se me hace tan difícil terminarlo? Soy un inútil...”

La pintura era su pasión. Trazar líneas en el papel era como ver todos los días el amanecer, nadar libremente por el mar. Le estremecía visualizar sus pensamientos plasmados en el lienzo. Le encantaba darles vida. Creaba un mundo, un país distinto en solo un papel. Ni hablar cuando su hermano mayor le pedía que dibujara para él. La inspiración se convertía en el primer ministro de su corazón.

Le gustaba hacer y deshacer, dejar su esfuerzo y esencia en cualquier obra que le inspiraba. No por nada tenía más de doscientos abanicos sin terminar en su armario. Sin embargo, esta pintura...

Mo Xuanyu, cansado, se talló los ojos para luego acariciar su rostro de arriba-abajo, hasta llegar a su frente. Allí, despojó los cabellos alborotados y se exigió:

"Resuélvelo y termina"

“Resuélvelo y termina”

Respiró hondo y contó hasta tres. Tomó nuevamente del pincel abandonado sobre la mesa y visualizó con detenimiento la mancha negra. Se concentró en eliminarla al pintar sobre ella, corrigiendo cuidadosamente el error, sin cometer más fallas. Después de cinco minutos, la mano le comenzó a temblar otra vez.

Acto seguido, el pincel salió volando por los aires, y la tinta negra cayó al suelo.

--¡Ah! ¡No puedo soportarlo más! ¡No puedo! ¡No puedo!

Mo Xuanyu se puso de pie y empezó a darse golpes de cabeza contra la columna. Sentía su mente recalentada, echando humo y chispas.

¿Cómo era posible que Meng-Yao se iba a casar? ¿Cómo podía traicionarlo de ese modo? ¿Cómo podía ser tan desleal?

Casarse con alguien más, implicaba darle toda su atención a esa persona... a esa extraña que no lo merecía. Qin Su iba a ocupar una vacante que él ya ocupaba por ser su medio hermano.

Es decir, Jin GuangYao no necesitaba de nadie más para que se sintiera atendido, escuchado. Mo Xuanyu siempre había estado ahí en sus malos y buenos momentos. No necesitaban que un tercero dañará su hermandad.

Se mordió el labio inferior, tratando de contener las lágrimas que, sin duda alguna, este tema le causaba.

El temor porque Jin GuangYao lo abandonara, lo desplazará, lo hiciera a un lado, lo hacía sentirse devastado. Había una mezcla de sentimientos encontrados en su corazón que no podía distinguir, ni darles un nombre. Se supone que Jin GuangYao era su hermano. Debía estar feliz por él porque esto era lo que más quería hacer, pero...

¿Cómo podía?

Desde hace una semana, la tristeza y la apatía se habían apoderado de él. Hacer sus quehaceres diarios era pesado, y ni hablar pintar algo que no le gustaba...

Solo faltaban dos días para que se unieran en sagrado matrimonio, y debía aceptarlo. Tenía que ser fuerte, tenía que soportar, tenía que esperar. Pero... ¿Esperar qué?

¿Esperar a que Meng-Yao se diera cuenta de su error? ¿De qué Qin Su no era la mujer adecuada para él? ¿Que no existía nadie más en este mundo que estuviera dispuesto a entenderlo, más que él?

Esperar a que Meng-Yao regresará con los brazos abiertos, dispuesto a confiarle sus más íntimos secretos.

“Todo era una broma, Mo Xuanyu”

“Yo solo te amo a ti”

--Y yo a ti... --Mo Xuanyu balbuceó frente a la columna, abrazándola mientras apoyaba cariñosamente su cabeza sobre la superficie-- ¿Te acuerdas cuándo bailábamos en tu habitación? Porque yo sí...

A pesar de que estaba triste, recordar los bellos momentos del pasado lo animaban muchísimo. Uno de sus favoritos fue cuando aprendió a bailar por primera vez.

Por formar parte de la dinastía Jin, bailar era un requisito esencial que debía aprender todos los jóvenes maestros, ya que los banquetes en la secta eran muy frecuentes. Estos banquetes permitían que las doncellas y los caballeros se conocieran, todo con la idea de llegar a casarse algún día.

Mo Xuanyu apenas era un adolescente cuando participó por primera vez en uno de esos banquetes. No sabía bailar, y lo único que pudo hacer en ese momento fue quedarse sentado en una esquina, viendo a todos los presentes disfrutar del gran día. De hecho, Jin GuangYao fue uno de ellos. Se divirtió muchísimo bailando precisamente con la que ahora sería su esposa...

La cosa es que, Mo Xuanyu no disfrutó nada esa noche. Cuando se marchó a su habitación, triste y cansado, la puerta sonó, dejando ver a la persona que menos creía posible.

--Mo Xuanyu --Jin GuangYao sonrió con suavidad--. ¿Qué haces aquí? Pensé que estarías disfrutando del banquete.

Mo Xuanyu agachó la mirada, sin ánimos.

--¿Qué sucede? --Jin GuangYao se acercó más a él, al grado de tomar asiento a su lado. Sabía lo que le sucedía. A pesar de que se había distraído la mayor parte del tiempo bailando, no había dejado de estar pendiente de él-- ¿Quieres bailar?

--No... no sé hacerlo...

--Entonces, te enseñaré --Se puso de pie, extendiendo con delicadeza su mano--. Bailemos juntos, ¿Qué dices?

Desde esa noche, forjaron una linda amistad. Cada día que practicaban esgrima, también bailaban por las noches, donde las risas no se hacían esperar.

Mo Xuanyu nutría su felicidad gracias al recuerdo. Abrazó fuertemente la columna de madera, imaginando que era él.

--¿Qué dices? ¿Me estás pidiendo matrimonio? Oh, yo... ¡Por supuesto que sí! ¡Claro que quiero ser tu esposo, Ge-ge!

Mo Xuanyu abrazó más fuerte la columna, pero cuando movió su cabeza, se golpeó la frente con una de las esquinas, causándole mucho dolor. Retrocedió un poco para sobarse esa zona, pero cuando lo hizo, tampoco midió la distancia corta que había entre la columna y la mesa, y tropezó.

Mo Xuanyu cayó al suelo al tropezar inútilmente con el orillo de la mesa. Ahora, no solo le dolía la frente, sino también las rodillas y las manos. Fatigado por su mala suerte, se dio la vuelta sobre el suelo, quedando boca arriba con los brazos extendidos y sus ojos cerrados.

--Creo que me estoy volviendo loco... Bueno, el amor duele, ¿No?

--No, sí es el correcto.

De pronto, Mo Xuanyu abrió de golpe los ojos. Se inclinó hacia adelante para visualizar a la persona que había llegado a su habitación sin avisar.

Ahí estaba él, Jin GuangYao, de pie en el umbral, vistiendo sus elegantes túnicas doradas con su típico sombrero y su serena sonrisa. Atrás de su espalda descansaban sus manos, en una postura muy respetuosa.

--A-Yu, ¿Estás enamorado? ¿Por qué no lo sabía?

Mo Xuanyu palideció. ¿Cómo es que Jin GuangYao se encontraba en el Palacio Jin? Últimamente, se ausentaba por varias horas para visitar a la familia de Qin Su. Jin GuangYao adoraba hacer conexiones con las personas que lo rodeaban, y la familia de Qin Su no era la excepción.

Que estuviera en la puerta, le hizo recordar el pasado una vez más. Él siempre fue así. A Jin GuangYao le gustaba aparecer de la nada en las habitaciones de los discípulos más allegados a él, o en los pasillos, todo con la excusa de que estaba “patrullando” el área.

Nada de eso era verdad, pero parecía que le divertía hacerlo en su tiempo de ocio.

--¿Por qué estás en el suelo? --Jin GuangYao se aproximó, siendo testigo de todo el desastre que había en el suelo, producto de su rabieta-- ¿Qué sucedió? ¿Estás bien?

Mo Xuanyu quedó en silencio por un momento. Acto seguido, se puso de pie y retiró algunos mechones de sus ojos. --Sí, sí. Es solo que... Ah... Yo... --Hizo maromas con sus manos sin saber cómo explicar la situación.

Mo Xuanyu se sentía muy nervioso, no tenía forma de explicar algo así, por lo tanto, se apresuró en decir:

--¡Lo limpiaré!

--Espera --Jin GuangYao lo detuvo.

Mo Xuanyu lo miró directo a los ojos. Sus piernas temblaron cuando Jin GuangYao lo miró sin pestañear, achicando sus ojos acaramelados ante la sospecha.

--¿Por qué tienes un moretón en la frente? --Echó hacia un lado los mechones largos de su flequillo para observar con más detalle el moretón--. No me digas que... esos jóvenes maestros volvieron a entrar a tu habitación y te hicieron daño.

Había un pequeño grupo de cultivadores en el Palacio Jin que se salían con la suya para molestar a Mo Xuanyu a espaldas de Jin GuangYao. Lo peor del caso es que este último lo sabía.

--¿Ellos te hicieron esto? --Jin GuangYao preguntó, su voz un poco más seria--. Por lo visto, también tiraron la tinta negra al suelo...

--Ah... --Mo Xuanyu desvío la mirada, echándole un vistazo a la mancha negra en el suelo-- Lo siento, Ge-ge. Intenté defenderme...

¿Había necesidad de mentir?

Por supuesto que no.

Pero cuando Jin GuangYao ponía esa cara llena de decepción hacia esos discípulos indisciplinados, su pecho ardía de alegría al ver lo cuán se preocupaba por él.

--Para la próxima, no dejes la puerta abierta --Jin GuangYao le advirtió mientras escondía los cabellos sueltos de su flequillo detrás de su oreja. Justo después, arregló el ruedo de su cuello y luego las mangas--. Yo me encargaré de ellos mañana para que reciban su castigo y no te vuelvan a molestar. Por otro lado, disculpa mi interrupción tan tarde --Le sonrió--. Solo quería saber si habías continuado con el regalo que te pedí.

-- ...

Mo Xuanyu apartó la mirada hacia el dibujo que estaba sobre la mesa.

Los ojos de Jin GuangYao también se clavaron en la hermosa pintura que estaba elaborando, siendo testigo de los protagonistas. Allí, llegó a una conclusión: Mo Xuanyu tenía un talento excepcional. La forma cómo había retratado los rasgos faciales de cada uno de ellos con colores en acuarela, además de la tinta negra, era exquisito de ver.

Jin GuangYao cambió por completo la expresión de su rostro al admirar la obra. Mo Xuanyu se dio cuenta de su cambio de humor. Allí, comenzó a entender que, la pintura no era el problema. El problema era lo que esa pintura causaba en Jin GuangYao, ya que éste no paraba de sonreír. Su rostro tranquilo y sereno, cambiaba a uno lleno de alegría, amor y anhelo.

Para Jin GuangYao, hablar de Qin Su era como si estuviera contando un cuento de hadas. Estaba a dos días por casarse, y eso era lo que, probablemente, a Mo Xuanyu lo tenía más que enfermo.

--¿Crees terminarlo para el día de mañana? --Jin GuangYao lo volteó a ver.

Mo Xuanyu tragó lento. --N-no lo sé...

--Solicitaré más pintura para ti. Si necesitas de algo más, solo pídemelo. Tu talento es excepcional. Estoy seguro de que a ella le encantará recibir esta pintura de mi parte como regalo de bodas.

Mo Xuanyu agachó la mirada, sin ánimos.

Jin GuangYao se dio cuenta de su cambio de humor. --He decidido que te pagaré por esto. Solo dime la cantidad de dinero que necesitas y yo te lo daré.

--Oh, no, no --Mo Xuanyu negó de inmediato--. Mañana lo tendré listo. Solo... --Terminó por suspirar.

Jin GuangYao permaneció en silencio al verlo suspirar de ese modo. Desde hace un par de días, lo había visto diferente. No sabía cuál era la razón de su estado de ánimo tan afligido. Le había dado su espacio, pero, por lo visto, ese no era el problema.

--Me temo que estás cansado. No he sido considerado contigo. Ven, ¿Te parece bien si bebemos un poco de té y conversamos un rato?

Mo Xuanyu desvío la mirada al no querer hacerlo. ¿Cómo podía estar cerca de él sin estallar de celos? ¿Cómo podría estar tranquilo hablando de una mujer que era la dueña de su felicidad...?

No quería estar cerca de él. Seguía enojado, así que se excusó al decir. --¿No crees que ya es tarde?

--No será por mucho tiempo. Además, siento que necesito hablar con alguien de mi absoluta confianza, y ese eres tú --Le extendió la mano con delicadeza--, ¿Me darías el gusto solo por esta noche?

Por los jardines solitarios del palacio, Jin GuangYao estaba sentado, bebiendo de su té con mucha calma. Frente a él, Mo Xuanyu estaba debatiendo si era una buena idea beber té junto a él.

--Está delicioso --Jin GuangYao dejó el vasito sobre la mesa--. Ahora que tenemos tiempo libre, me gustaría saber qué opinas con respecto a la boda. Sabes que tu opinión es muy valiosa para mí.

Mo Xuanyu nunca lo miró. Su pierna debajo de la mesa estaba inquieta. Los nervios parecían estarle jugando en contra cuando debería estar hirviendo de la rabia.

Jin GuangYao se dio cuenta, por lo tanto, tomó la oportunidad de decir. --Me disculpo si todo esto ha sido muy inesperado. Has estado ocupado con la pintura, además de tus clases de cultivo. El Palacio Jin ha estado muy concurrido los últimos días gracias a los preparativos. Tan solo, lo único que puedo decirte es que no eres el único que se siente estresado por la llegada de ese día. Yo también me siento de igual forma, y me ha hecho falta hablar con alguien de confianza.

Mo Xuanyu tomó el vaso de la mesa para llevarlo eternamente a sus labios, fingiendo beber para no hablar.

--Bueno... --Jin GuangYao sonrió para sí mismo ante el prolongado silencio-- Ahora que estamos juntos, me gustaría hablarte de algo importante. Los nervios prenupciales son muy comunes, por eso, las amistades más cercanas al novio tienen como tradición organizarle una “despedida de soltero”. ¿Has escuchado algo sobre eso?

Mo Xuanyu dejó de “beber” de su vaso para prestarle atención.

--Como Er-Ge no estará presente hasta el día de la boda, y tampoco Nie Huaisang, me gustaría que tú lo organizaras por ser mi hermano menor. ¿Qué dices? ¿Te gustaría organizarme una despedida de soltero?

Mo Xuanyu se atoró con el poco líquido que succionó del vaso.

¿Una despedida de soltero?

¿¡Qué se supone que se hace en una despedida de soltero!?

Se sintió muy inseguro mientras dejaba el vaso sobre la mesa y cubría su boca con su mano. --Ge-ge, n-no sé qué se hace en una despedida de soltero...

Jin GuangYao se río. --No era para que te atragantaras, A-Yu. No es algo de otro mundo. Hace años, cuando Jin GuangShan seguía con nosotros, deseaba hacerle una despedida de soltero a Jin Zixuan, quien en ese momento se iba a casar con la señorita Jiang Yanli. Recuerdo que Jin Zixuan se negó. No quería una despedida de soltero al estilo de él. Para ese entonces, yo no entendía lo que significaba una real ”despedida de soltero”, mucho menos, al estilo de Jin GuangShan. Al final, me enteré por su propia boca que deseaba hacerle una celebración privada con alcohol y mujeres. Ya sabes, al estilo de: “Lo que sucediera en la despedida de soltero, se quedaría en la despedida de soltero”.

Mo Xuanyu agachó la mirada, horrorizado por esa situación, conociendo muy bien los gustos promiscuos de su difunto padre.

Jin GuangYao bebió un poco más de té para luego decir. --Allí, me di cuenta de por qué Jin Zixuan se negó. Era evidente que se trataba de una locura. Nada bueno salía cuando Jin GuangShan incluía mujeres...

--Él... nunca respetó a Mándame Jin. Siempre cometió infidelidad, una y otra vez.

--Exacto --Jin GuangYao sonrió hacia él--. Por eso mismo, investigué un poco más a fondo sobre otras alternativas para disfrutar de una despedida de soltero, y encontré una especial. Podemos celebrarlo tú y yo, sin la necesidad de involucrar un tercero. Podemos pasar el día de mañana juntos. Ahora, la temática la pones tú.

--¿Yo? P-pero... --Mo Xuanyu desvío la mirada-- No se me ocurre nada... --Concluyó en voz baja, sus mejillas coloradas.

Jin GuangYao se fijó en esas hermosas mejillas teñidas de un color provocativo. --¿Qué quieres hacer? Podemos hacer lo que tú quieras.

--Es tu boda... ¿Por qué haríamos lo que yo quiera? Además... tengo que terminar la pintura.

Cuando Jin GuangYao escuchó otra excusa de su parte, alimentó sus sospechas. Por lo general, Mo Xuanyu siempre estaba dispuesto a pasar el rato junto a él. Cuando no quería hacerlo, como ahora, se excusaba, y todo porque algo más se lo impedía.

--Tienes razón, la pintura no está terminada --Le respondió, meditando--. Entonces, hagamos algo. Podemos vernos a esta misma hora. Ambos estamos libres, y podemos aprovechar la noche para comer, reír, charlar y... --Sonrió un poco más-- Confesarme quién es esa chica tan afortunada del cual estás enamorado.

Los ojos de Mo Xuanyu se abrieron de golpe. --No, Ge-ge. Yo... ¿Una chica? ¿De dónde sacas eso? No es lo que crees... --Sus dedos se aferraron a sus túnicas debajo de la mesa. Sentía que su corazón se le iba a salir de la garganta en cualquier momento.

--A-Yu, no hay necesidad de que lo sigas ocultando --Jin GuangYao le parecía gracioso su reacción, a pesar de que Mo Xuanyu estaba que le daba un infarto--. Recuerdo bien que dijiste que el amor siempre duele. Yo opino que no es cierto. Cuando se ama de verdad, es un cuento de hadas, un paraíso no antes descubierto.

--¿Cómo puedes considerar un paraíso un matrimonio arreglado? --Mo Xuanyu cuestionó, sus dedos fuertemente aferrados a sus piernas-- ¿Cómo puedes estar seguro de que ella no te escogió porque eras el próximo sucesor del clan Jin? ¿Estás seguro de que te quiere como dice ser?

Los temerosos ojos de Mo Xuanyu, ahora cambiaron. Los celos seguían allí, intolerantes a que se refiriera de ese modo a esa mujer.

Jin GuangYao, por su parte, se vio secretamente sorprendido. --¿Dudas del amor que ella siente por mí?

Mo Xuanyu tragó lento, cayendo en cuenta de que actuó impulsivamente. --Yo... no es lo que quise decir. Es solo que ella... Ustedes... Lo siento.

--Entiendo --Jin GuangYao asintió al no querer darle largas a una explicación que no era necesaria. Mo Xuanyu no se sentía alegre como le gustaría con la boda--. Sientes que ella llegó a nuestras vidas muy rápido, y ahora formará parte del Palacio Jin, en definitiva. Es un cambio que necesitara la cooperación de todos, incluso de ti.

Mo Xuanyu no se sintió cómodo hablando sobre esto.

¿Cambios?

Él no quería cambios. Quería que Jin GuangYao estuviese solo para él.

Ahora tenía que acostumbrarse a ver a esa mujer por los pasillos, tomados de las manos, y observar el rostro de Jin GuangYao lleno de amor y admiración por ella. Así le indignara profundamente, no tenía agallas para decirle cuánto le afectaba y tampoco cuánto lo amaba.

Mo Xuanyu se recostó sobre la mesa y dijo en voz baja. --Ge-ge, yo solo... Te extraño.

--¿Me extrañas? Pero estoy aquí.

--No lo estarás por mucho tiempo --Mo Xuanyu suspiró profundamente--. Una vez ella se convierta en tu esposa, quedaré solo.

Jin GuangYao lo miró en silencio, aclarando todas sus sospechas. Mo Xuanyu estaba triste porque llegaría a su vida una tercera persona, una esposa que los obligaría a separarse y dejar de disfrutar de sus momentos juntos.

--A-Yu, no hay necesidad de que te sientas tan triste. Podemos hablar y dormir juntos como lo hacíamos en el pasado.

--¿Eh? ¿D-dormir juntos?

Jin GuangYao asintió. --¿Te gustaría dormir conmigo esta noche?

Mo Xuanyu quedó inmóvil ante esa petición. En el pasado, cuando era un adolescente, Jin GuangYao le permitía quedarse en su habitación para dormir juntos, ya sea porque había tenido una pesadilla o sentía miedo de la oscuridad. Realmente, no importaba la causa, Jin GuangYao le permitía quedarse con él para aliviar sus inquietudes.

Actualmente, dormir juntos no era algo frecuente. Cada uno mantenía su distancia como los adultos que eran. Jin GuangYao lo sabía, pero hoy le provocó invitarlo a dormir junto a él, antes de que Qin Su llegará a invadir su área de descanso como la emperatriz.

Mo Xuanyu tenía muchas dudas. Dormir con él siempre fue uno de sus pasatiempos favoritos, pero ahora no sabía cómo podría hacerlo sin estar nervioso o asustado por tenerlo a su lado.

¿Cómo podría buscar consuelo en él cuando el matrimonio era la causa de sus males? Mo Xuanyu no podía buscar consuelo en él, porque él era quien le dolía.

Le dolía perderlo, a pesar de que vivían juntos. Le dolía la distancia, a pesar de estar sentado frente a él. Le dolía su sonrisa, a pesar de que la adoraba ver, y todo porque no era dirigida hacia él.

--¿Qué dices? ¿Vendrás conmigo? --Jin GuangYao volvió a preguntar con una sonrisa.

Para ese entonces, Mo Xuanyu sacó fuerzas de dónde no tenía, y su voz tembló al decir. --N-no creo que sea lo adecuado. P-prefiero dormir en mi habitación...

Y así, sin más, Mo Xuanyu se puso de pie. Hizo una breve reverencia como despedida y se retiró.

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