───❦ Prólogo ❦───
Los dioses dijeron:
Lo bueno en este mundo es todo lo que les de poder y lo malo es todo lo que provenga de la debilidad. Los mansos nunca alcanzarán la trascendencia de su alma y se verán condenados a vivir en el mundo terrenal por toda la eternidad.
En cambio, aquel que dedique su vida a hacer crecer su poder encontrará su lugar al lado de los dioses.
La compasión por los débiles es la decadencia de la vida, todos los fracasados deben sucumbir ante los más fuertes.
Ante tales palabras Arabella Keer preguntó abrumada: ¿Qué quieren de mí?
Los dioses respondieron: Te has ganado nuestro reconocimiento, eres la persona más fuerte que existe, y como dicta el orden divino, tú debes gobernar el mundo. Tu linaje reinará hasta el fin de los tiempos, y serán el mayor símbolo de poder en el mundo terrenal.
Y así, hace 400 años, los dioses definieron el curso de la humanidad, y unificaron todas las regiones en un solo reino. Nuestro reino, el último bastión de la vida racional.
Capítulo 1 del tratado del vínculo vital.