I
Todo había acabado al fin, todos exigían molestos la verdadera historia y yo era la única que sabía la verdad, el relato verdadero.
Aunque un día había jurado que jamás hablaría ni diría una palabra de esta historia no tuve más opciones al fin y al cabo era una historia fácil de escuchar y todos ansiaban oírla, no tenía mucho tiempo, ya no, pero no importaba, esto merecía ser conocido y no porque estuviera en boca de todos sino porque sería triste que esta historia muriera sin ser escuchada. Todos gritaban y esperaban que yo dijera palabra así que lo hice.
Si buscaban respuestas yo era la única que podía dárselas, y como no tenía otra opción lo hice, empecé a a hablar y les conté a todos la verdad...