Introducción
AlejandroCuervo, el dueño de la mirada que era capaz de petrificar a cualquiera que lo viera, pero yo no era una presa fácil o al menos eso era lo que yo creía.
Creo que mi error fue acercarme a él cuando mi corazón estaba hecho añicos porque, aunque sabía que era un juego, no pude evitar cometer el error de enamorarme y lo que más dolía de la situación es que la única que amaba era yo.
*Fuiste luz en mi oscuridad, la calma en mi tormenta, la paz en la guerra, la lluvia de mi huracán, el viento de mi tornado, el arcoíris de mi día soleado, fuiste y siempre serás la salida y la causa de todo en mi vida, siempre serás parte de mí. *