Voces Internas

All Rights Reserved ©

Summary

Este libro es un viaje íntimo y sincero a través de mis pensamientos, emociones y experiencias desde los 11 hasta los 18 años. A lo largo de ocho capítulos, comparto momentos de miedo, soledad, lucha y crecimiento personal, mostrando cómo he ido descubriéndome y enfrentando mis sombras. Cada capítulo representa una etapa distinta de mi vida, donde las heridas se transforman en lecciones y las dudas en aprendizajes. Desde la inocencia temerosa de la niñez hasta la incertidumbre de mi último año de High School, este recorrido refleja el proceso de encontrar la voz propia en medio del ruido del mundo. Te invito a acompañarme en esta línea de tiempo emocional, donde la verdad y la vulnerabilidad son las protagonistas, y donde entender quién soy es el primer paso para saber adónde debo ir.

Status
Ongoing
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
16+

-Desvelando Mis Miedos-

¿Sabes lo que es tenerle miedo a algo que, para muchos, puede parecer ridículo pero a la vez comprensible?

Algunos me dicen que debo enfrentar mis miedos, que si lo hago, no me pasará nada.

Ja, como si fuera tan fácil.




¿Sabes cómo se ve la oscuridad para mí?


—Lia: No lo sé. ¿Cómo se ve?


Se ve vacía.

Siento que alguien me observa desde cada esquina de las sombras.

Escucho cómo me llama, cómo quiere llevarme y no dejarme ir.

Me siento atrapada en mi propia habitación, con cadenas atadas a mi cuerpo, sin señales de una salida, sin poder moverme.

Nora me dice que no es real, que vaya a la esquina, que solo es producto de mi imaginación.

Pero a veces siento que si me acerco, no podré gritar.

Siento que me atrapará, que no volveré a ver la luz, que no volveré a ver a nadie, y estaré sola.

Eso creo... porque él sigue ahí, esperando y observando.

Ya no tengo esperanza. Ya no más.

Solo me quedaré esperando, mirando hacia arriba, por si acaso alguien se asoma.


—Lia: Inténtalo, esa cosa no te puede hacer daño.

—Nora: Lo que dices no es verdad. Te quedarás sumida en una oscuridad que te destruye lentamente.


No sé si confiar en ellas.

¿Realmente quiénes son?

No son mis amigas, no son mi familia.

Nunca me las he cruzado, ni una sola vez.

Solo las escucho dentro de mi mente, susurrándome cosas que no puedo detener.

Y no sé qué debería darme más miedo:

¿esa cosa que me observa como si fuera su presa,

o las dos voces extrañas en mi mente?


Dicen que quieren lo mejor para mí,

pero no les creo.

Ya he escuchado esas palabras antes...

Y ya no tienen sentido.

Sigo con miedo de lo que pueda encontrar...

Solo siento un vacío, una bajada muy profunda,

como cada vez que he caído, como cada vez que he tropezado.


Y ahora, las paredes se cierran.

Ya casi no puedo respirar.

Aún me sigo preguntando: ¿cómo llegué a este punto?

Es extraño cómo la desesperación puede hacerte perder los estribos,

cómo te arrastra sin avisar...

hasta dejarte sin fuerzas para seguir.


¿Cómo puede haber un final, Si nunca hubo un principio?

Quizás todo comenzó antes de que pudiera recordarlo.

Tal vez nací con esta sombra adherida a mí, como una segunda piel, como un susurro que creció conmigo y aprendió a hablar cuando yo aún no podía.

A veces pienso que este miedo no me pertenece del todo. Que fue heredado, como un objeto maldito, como un secreto que nadie quiso confesarme. Y ahora yo soy quien carga con él.

Me he preguntado si otras personas sienten esto.

Si cuando cierran los ojos, también ven figuras en lo oscuro, también sienten el temblor en el pecho, esa sensación de que algo se arrastra por el alma.

Pero nadie lo dice.


Todos fingen estar bien. Todos caminan con sonrisas rotas y ojos que no miran hacia adentro.

Yo sí miro.

Y es por eso que tengo miedo.

Porque lo que veo en mí no es algo que pueda explicar con palabras...

Es más profundo. Es más frío.

Y aunque trate de encender una luz, la oscuridad siempre encuentra la manera de regresar.