❝En Puntas❞ ━━SooKai

Summary

Con la imperiosa necesidad de evitar más malos comentarios por sus faltas al entrenamiento, queriendo alejar la mirada de los altos mandos sobre su caso, y la preocupación de sus cercanos, acude a terapia. Kim JongIn no puede poner nada en sus pies, desde que los sueños comenzaron y el teme por su significado. El terapeuta Do KyungSoo no sabía que siendo el médico que es, también pediría terapia para soportarlo, porque no estaba totalmente listo, y eso era imperdonable. A la supremacía le gustaba olvidar lo emocionales que podían ser los humanos, por ello es que Do no era un simple civil. Porque no todo podía ser perfecto en aquella utopía y debía existir el orden, sus agentes debían ser capaces de todo. Nada debía salir de su orden natural, todo tenía que ser controlado y las palabras moderadas para nada dejar escapar, no cuando hay tanto por revelar. Sabían lo que pasaría si el medico decía que estaba roto, para personas como ellos no había lugar en su perfecto mundo. Vidas en juego, destinos entrelazados y una guerra que da comienzo en busca de la verdadera libertad. La revolución estaba a la vuelta, y nadie tenía idea.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

𝕻𝖗𝖔𝖑𝖔𝖌𝖔

『 Con la imperiosa necesidad de evitar más malos comentarios por sus faltas al entrenamiento, queriendo alejar la mirada de los altos mandos sobre su caso, y la preocupación de sus cercanos, acude a terapia. Kim JongIn no puede poner nada en sus pies, desde que los sueños comenzaron y el teme por su significado. Recuerda con demasiada nitidez los adornos a su alrededor y entre sus dedos, su vestimenta llena de brillantes colores o para el contraste; un negro brilloso que se asemejaba al cuero de antiguas épocas.

Recuerda el toque de un varón sobre su piel y luego, el silencioso dolor que lo asfixia y somete a sus pies, que le impide dejar que alguien los toque en busca de solucionar su malestar, ni él mismo atreviéndose a ello. El terapeuta Do KyungSoo no sabía que siendo el médico que es, también pediría terapia para soportarlo, porque no estaba totalmente listo, y eso era imperdonable. A la supremacía le gustaba olvidar lo emocionales que podían ser los humanos, por ello es que Do no era un simple civil.

Porque no todo podía ser perfecto en aquella utopía y debía existir el orden, sus agentes debían ser capaces de todo. Nada debía salir de su orden natural, todo tenía que ser controlado y las palabras moderadas para nada dejar escapar, no cuando hay tanto por revelar.

Sabían lo que pasaría si el medico decía que estaba roto, para personas como ellos no había lugar en su perfecto mundo. Vidas en juego, destinos entrelazados y una guerra que da comienzo en busca de la verdadera libertad.

La revolución estaba a la vuelta, y nadie tenía idea. 』

❛Nunca supe lo que querías...

Pero sí estaba segura de lo que yo quería.

Te quería a ti, conmigo, solo eso.❜

⎯Frida Kahlo.

✦ൣృి҉۫۫.ཹ❨❀̣̥̇‧❩━━━━━━❝𝘈𝘤𝘭𝘢𝘳𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴;

✧· Un Top!Soo un Bottom!Kai.

✧· Leer bien las etiquetas.

✧· MiniFic.

✧· Capítulos un poquito extensos.

✧· Vidas pasadas, futuro alterno.

✧· Utopía, anti-utopía.

✧· Leves incongruencias revolucionarias.

✧· Cyberpunk, smut, romance; un JongIn mimoso y con ligera falta de amor propio.

✧· Publicado: 03/19/2020

✧· Terminado: 05/31/2020

✧· Edición en curso.




➫ ʏᴇᴀʀ; 2910.



Su respiración acompasada estaba a punto de fragmentar una sociedad descoordinada, él no tenía derecho para hacerlo, se dijo. No era nadie importante, según su mundo actual, pero cuando sostuvo entre sus brazos a aquella débil mujer, mientras la vida se le estaba escapando y él veía su alma dejarla al observar sus bonitos ojos carecientes de vida, delatando todo su tormento y sufrimiento; apretó su mandíbula con fuerza, reconstruyendo el valor en su interior alejó la impotencia. Dejó con cuidado su inerte cuerpo en el suelo de aquel recinto, que había visto días mejores. Si cerraba sus ojos, aún podía ver las coloridas paredes, llenas de luces brillantes y si dejaba de respirar, podía escuchar con atención la música que solían tocar ahí. Volvió a respirar, sus sentidos llenándose de la sangre que había en toda la habitación. Ya no volvería a escuchar la poderosa y hermosa voz de ChanMi, conocida en la sociedad con su numero de identificación #I09o02I96, y el día de mañana pasaría al olvido por ser una rompe sistemas. La redada había terminado unas horas antes, después de la llamada de su padre, faltaba poco para que llegaran los de mantenimiento y regresaran a su habitual programación. Aquella donde callaban las injusticias. Donde estaban muertos en vida por vivir reprimidos, sin conocer su arte. Sabía con antelación que el día siguiente sería igual de rutinario para aquella sociedad. Todos harían la vista gorda y serían habitantes llenos de paz, en aquella utopía. Su hermana no volvería a ser nombrada, no sería conocida por su asombroso talento, gracias al cobarde que era su padre, la amargura lo llenó, y él sucumbió a ella. Esto no debería seguir así, se dijo, abrumado de tantas estúpidas emociones que la supremacía no le aprobaría.

Escuchó un quejido interrumpir la prisa de sus des variantes pensamientos, la rabia casi lo cegaba y se habría perdido de encontrar un sobreviviente, aun si no era su hermana, lo ayudaría. No importaba que fuese un crimen.

Corrió hasta la persona, arrodillándose a su lado, buscando las heridas para tratarlas lo mas rápido posible, su rebelde juventud le dio conocimientos primarios de todo tipo al que tuviera acceso. Dándole la vuelta al inerte cuerpo, solo por unos centímetros mas alto que él mismo, deducía que se trataba de alguien joven como él, se encargo de verificar la perdida de sangre, los signos vitales antes de buscar su contacto de emergencias en su pantalla portátil. Demonios, masculló cuando lo reconoció como #P27C11Y92, un estudiante superior de su institución, aquello haría su crimen peor, su insubordinación tendría un precio mayor al de cualquier civil en aquel recinto, su familia no tendría ningún perdón. Antes de que los pensamientos de tragedia que sucedería después lo inundaran mas, reconoció que su numero fue mutilado de su brazo izquierdo y con repulsión terminó por arrancarle su chip de identidad para destruirlo y librar sospechas de su estado, que debía ser muerte al instante.

—Agente Doce, reporte de la situación. —Escuchó que respondían del otro lado de la línea, la voz del hombre mayor aun le sacaba escalofríos por el poder que vibraba a través de su resonar, quizás solo era por su joven edad y el miedo que le infundía su autoridad, no lo sabría.

—Tengo un sobreviviente, a duras penas. —Respondió, el significado obvio de su oración casi lo delata en emociones, solo costándole una respiración mantener su postura neutral de espía que juega a los dos bandos, el peso solo crecía en aquel momento. El dolor por perder a un ser querido se arraigaba y no lo podía dejar ir, su juventud le estaba jugando una mala pasada. Era consciente de que le quedaba un eslabón, una persona importante que podían usar en su contra. En aquel momento, sin llorar su perdida, ni guardar un luto debido a la única mujer importante de su vida, tomo la decisión de apartarse de al que estaba seguro, sería el amor de su vida por siempre. De aquella manera lo mantendría con vida hasta que esta guerra silenciosa terminara. Se maldecía por el dolor que le causaría al menor, pero sosteniendo al otro joven, prefería que aquel no fuese él. Su JongIn.


❛Yo le llamo arte a todo aquello quede alguna manera nos devuelve la vida❜

‒Elena Poe.

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↻ 01/26/2022