Parallel World

All Rights Reserved ©

Summary

Kori moonyard, un joven que fue expulsado de su antigua escuela se mudo junto a su tío a la ciudad de Amestris pero allí será testigo de algo que cambiara su vida para siempre, dime ¿Serás capaz de atravesar esta puerta y ver lo que nos depara el futuro?

Status
Complete
Chapters
28
Rating
n/a
Age Rating
16+

Un nuevo inició

Una tarde de verano, un autobús pasaba por la carretera a gran velocidad, en ese autobús se encontraba un joven de unos quince años aproximadamente, pelirrojo y de ojos azul celeste que contemplaba el paisaje cambiante a medida que se aproximaba a su destino. Unos minutos más tarde el joven logró visualizar una ciudad costera que se alzaba a lo lejos. El nombre de ese joven es Kori Moonyard.

Cuando Kori bajó del autobús este fue recibido por un hombre, Kori le costó reconocerlo al principio pero al cabo de unos segundos logró reconocerlo, este era su tío Soyiro Moonyard.

Soyiro era un hombre de unos cuarenta y tres años, su pelo era pelirrojo pero con un tono más apagado, sus ojos cafés brillaban bajo el sol de verano mientras que sus gafas reflejaban esa luz.

-Kori, ha pasado mucho tiempo, ven y dame un abrazo -dijo Soyiro mientras se acercaba a su sobrino- bienvenido a Amestris

Kori abrazo tímidamente a su tío, un poco después Soyiro guío a su sobrino hasta su coche para llevarlo a lo que sería su nuevo hogar, durante el camino el ambiente se encontraba algo tenso debido a un incómodo silencio.

-Dime, ¿Conoces algo de esta ciudad? -pregunto Soyiro-

-Investigue un poco, es una ciudad bastante grande, buenas vistas al mar, cosas por ese estilo -dijo Kori desanimado-

Después de esa breve conversación continuaron su camino en silencio, unos minutos más tarde, ambos llegaron a su destino. Era un edificio de dos plantas y en la planta baja había una cafetería, en el letrero se podía leer “Cafetería night garden”, al entrar en el local este se encontraba vacío, las mesas y la barra estaban limpias y acomodadas, las paredes estaban decoradas con algunos cuadros de paisajes y un ligero aroma a café se encontraba en el aire.

-¿Todo esto es tuyo? -pregunto Kori-

-Si, hoy el local se encuentra cerrado pero mañana ayudarás en la cafetería, hasta que empiecen las clases -dijo Soyiro-

Poco después ambos subieron al segundo piso.

-Este será tu nuevo hogar a partir de ahora -dijo Soyiro intentando animar el ambiente- escucha sé que echas de menos tu hogar pero intenta seguir adelante.

-Lo voy a intentar -dijo Kori desanimado-

-Tu habitación está a la derecha del pasillo, ordena tus cosas y baja a la cafetería -dijo Soyiro-

Cuando Kori terminó de ordenar sus cosas bajo a la cafetería como su tío le dijo este había ordenado algo para comer esa noche. Los días pasaban y Kori poco a poco se estaba empezando acostumbrar a su nueva situación.

Un día mientras Kori miraba las noticias con su tío, se enteraron que el día antes del inicio del nuevo curso una lluvia de estrellas podrá verse en la ciudad.

-Por fin, algo bueno tenía que pasar -dijo Soyiro-

Kori recordó que últimamente alrededor del mundo, los desastres naturales se volvían más frecuentes, varias personas daban diversos argumentos para explicar la razón pero estás no parecían ser suficientes.

-Verdad, a lo mejor si se pide un deseo esa noche tal vez se cumpla -dijo Kori un poco más animado-

-Es una buena idea -dijo Soyiro-

Algunos días después, la noche de las estrellas había llegado y Kori se encontraba con su tío en la azotea del edificio para verlo mejor, la noche se encontraba totalmente despejada y la ciudad debido al evento bajo la iluminación de la metrópolis para poder ver mejor el cielo nocturno.

Minutos después, el evento comenzó, las estrellas fugaces cruzaban el cielo con una velocidad apabullante, era una escena maravillosa. De repente todo empezó a temblar, un sismo estaba empezando a desarrollarse, rápidamente Kori y Soyiro se dirigieron a las escaleras para buscar un lugar seguro pero tan rápido como apareció el sismo se detuvo.

En ese instante Kori miró a todas las direcciones para ver las consecuencias del temblor pero una vez que sus ojos se posaron sobre el cielo, estos observaron una escena impresionante. Una aurora boreal se combinó con la lluvia de estrellas dándole al cielo un aspecto mágico, tío y sobrino se juntaron en la azotea para presenciar este evento único hasta que finalmente todo terminó.

Al día siguiente Kori estaba de camino a su nuevo instituto mientras pensaba en el extraño suceso de la noche anterior, durante toda la mañana las redes no han parado de hablar de aquel suceso, la gente empezó a llamar a ese evento como “Colors rain”.

Minutos más tarde Kori había llegado a su destino, el joven entró a su aula asignada y se sentó en el lugar que le pareciese más atractivo, al cabo de unos minutos la clase empezó a llenar de alumnos los cuales le dedicaban a Kori miradas críticas. Al cabo de un rato un hombre de mediana edad entró en el salón y se presentó.

-Buenos días, yo soy el profesor Antonio Lóbrego y seré su tutor este cursó -dijo él con un rostro serio- ahora voy a pasar lista y cuando escuchen su nombre presente ante la clase.

Durante varios minutos el profesor empezó a pasar lista mientras sus alumnos se presentaban, hasta que llegó el turno de Kori.

-Mi nombre e-es Kori Moonyard y me acabo de mudar aquí hace unos días.

-Claro, tú eres el nuevo del que me hablaron -dijo el profesor- espero que no causes ningún problema mientras estés aquí.

-Por supuesto, profesor -dijo Kori mientras apretaba los puños-

-Ahora la última de la lista, Irina Takahashi -dijo el profesor pero nadie respondió- pues parece que no está, ahora necesito que alguien le haga un recorrido al señorito Moonyard, ¿Quién se ofrece?

Todos permanecieron en silencio pero unos instantes después alguien alzó la mano para llamar la atención.

-Yo me ofrezco -dijo un chico sentado detrás de Kori-

-De acuerdo Soma ve y acompáñalo -dijo el profesor-

Aquel chico llamado Soma le mostró a Kori los lugares de mayor interés del instituto, después del recorrido ambos volvieron a clase hasta que la campana del recreo sonó. Kori se le ocurrió ir a uno de los lugares que Soma le había recomendado y fue a la azotea, en ese lugar no había demasiada gente así que Kori no tardó en encontrar un lugar tranquilo donde poder comer pero unos segundos después alguien se le acercó a Kori por la espalda, este se giró para ver quien lo estaba siguiendo solo para darse cuenta de que se trataba de Soma.

-Te asuste, lo siento no era mi intención -dijo Soma con amabilidad-

-No te preocupes estoy bien -dijo Kori-

-¿Te molestaría si te acompañó un rato? -pregunto Soma-

-No, claro que no.

Soma se sentó junto a Kori en completo silencio mientras comía, Kori aprovechó ese momento para ver mejor su apariencia, Soma parecía tener la misma edad que Kori solo que este es un poco más alto, sus ojos verdes brillaban bajo la tenue luz del sol que se colaba en el cielo nubloso pero lo que mas le llamaba la atención era su cabello, ondulado, de color azul oscuro con las puntas blancas que imitaban a las olas del mar.

Soma se dio cuenta de que lo estaban observando y Kori dirigió la mirada hacia otro lado.

-No, no me he teñido el pelo si te preguntas -dijo Soma si darle mucha importancia-

-No me lo preguntaba para nada -dijo Kori algo nervioso-

-¿Seguro?

-Vale un poquito.

-Pues todo lo que ves, es natural -dijo Soma con una sonrisa- ahora, ¿Puedo hacerte yo una pregunta?

-Claro.

-¿Es verdad lo que dicen los rumores? -dijo Soma con seriedad- Qué golpeaste a uno de tus compañeros de clase por placer, ¿Es eso cierto?

-Así que también lo has escuchado, bien pues déjame decirte que todo son mentiras sin fundamento -dijo Kori algo enfadado- ese idiota fue el que empezó a la pelea yo solo me defendí, el escapo y empezó a difundir un montón de rumores acerca de mi, es por eso que tuve que mudarme y buscar un nuevo instituto.

-Ya me imaginaba que eso habría pasado -dijo Soma-

-Espera ¿Crees que digo la verdad? -dijo Kori sorprendido-

-Si, digo no suelo prestarle demasiada atención a los rumores pero cuando te vi supe casi de inmediato que no eras ese tipo de persona -dijo Soma-

-Menos mal, alguien que no piensa que soy un buscapleitos -dijo Kori aliviado- déjame presentarme soy Kori Moonyard, es un placer.

-Soma Halman, es un placer -dijo él con educación-

Durante un rato ambos estuvieron hablando diversos temas hasta que la puerta de la azotea se abrió bruscamente y de ella salieron tres jóvenes de aspecto sospechoso, estos se acercaron a un chico que estaba con la nariz metida en un libro.

-Hasta que por fin te encuentro -dijo uno de los jóvenes que parecía ser el líder- ¿Creíste que te podías esconder aquí arriba?

-No pa-para nada es so-solo que… -dijo el otro chico nervioso-

-No me importan tus excusas, ya sabes por qué estoy aquí.

El chico tímido sacó una billetera y empezó a buscar algo de dinero, el resto de personas que había en el lugar apartaron la mirada para no involucrarse, Kori miro la escena y estaba decidido a intervenir pero alguien se le adelantó, ese fue Soma que se acercó al grupo y fue recibido por ellos.

-¿Qué quieres? Vienes aquí para hacerte el héroe o algo así -dijo uno de los matones-

-Solo vengo a darles una advertencia, devuelvan el dinero y dejen al chico en paz sino quieren salir heridos -dijo Soma-

-¿Estás amenazando nos? Mira no se que es lo que quieres pero si vas a entrometerte -dijo uno de los matones mientras sacaba un cuchillo de su bolsillo- con gusto te recibiré como es debido.

Rápidamente el resto de su grupo lo imitó y sacaron sus propios cuchillos.

-Que miedo pero si lo mejor que hacen es intimidar con esa ridiculez, dudo que tengan las pelotas suficientes como para cumplir sus amenazas -dijo Soma con una sonrisa burlona-

Rápidamente uno de los matones corrió hacia Soma con el cuchillo en mano, Soma lo cogió del brazo y acto seguido lo derribó con una gran facilidad, uno de los matones corrió a socorrer a su compañero y Soma aprovechó ese momento para hacer que se tropezara y cayera.

Ambos matones se levantaron y se abalanzaron contra Soma, este logro derribar a uno de ellos con un rodillazo en el estómago mientras que el otro recibió una patada lateral de lo derribó al instante, el último matón que quedaba intentó vengar a sus compañeros atacando a Soma por la espalda pero este esquivo el ataque y acto seguido contraataco con un golpe limpio en la zona del estómago que lo dejó de rodillas para instantes después darle una patada descendente.

Soma se sacudió las manos y se dirigió a uno de los matones.

-Que esto les sirva de lección, la próxima vez que amenacen a alguien, no seré tan amable como hoy -dijo Soma con una mirada fría-

En ese mismo instante los matones se levantaron con dificultad y bajaron de la azotea, un silencio sepulcral se había asentado en ese lugar mientras Soma regresaba a su asiento.

-¿Dónde aprendiste a hacer eso? -dijo Kori impresionado-

-Mis padres me enseñaron cuando era niño -dijo Soma-

-¿No te preocupa que esos tipos vuelvan o meterte en problemas?

-Si esos tarados regresan les daré una paliza peor que la de antes, además ellos atacaron primero y tenían armas en comparación mi castigo será menor que el de ellos -dijo Soma- pero si te soy sincero cuando vi los cuchillos me asuste un poco.

Ambos continuaron hablando hasta que el recreo finalizó y a los pocos días Soma y Kori se habían hecho buenos amigos. La primera semana de Kori en el nuevo instituto estaba apunto de terminar pero el viernes por la mañana algo curioso pasó. Justo antes de empezar la clase alguien entró al salón, la profesora de esa clase se quedó extrañada por aquella entrada.

-¿Puedo ayudarle? -dijo la profesora con educación-

La persona que había entrado se trataba de una chica de la misma edad que Kori, alta, pelo rubio y ojos azules, la chica dirigió su mirada hacia la profesora y le entregó una carta.

-Siento haberme ausentado durante toda la semana, me encontraba indispuesta en esos momentos pero ahora me siento mejor -dijo la joven- dentro de este sobre hay un justificante, espero no causar muchas molestias.

-No mientras esté justificado, le molestaría presentarse a sus compañeros por favor.

-Mi nombre es Irina Takahashi y espero que nos llevemos bien en el futuro.

Después de eso Irina tomó asiento y la clase continuó con normalidad, durante el recreo Kori y Soma fueron a la azotea para hablar de lo ocurrido.

-Vaya forma de presentarse, ¿Cómo se llamaba? Su nombre me suena bastante -dijo Kori-

-Debe ser porque es la dueña de una de las empresas tecnológicas más grandes del mundo -dijo Kori-

-Es verdad “Takahashi Technologies” pero ¿Cómo una chica de nuestra edad ya es dueña de una empresa? -pregunto Kori-

-No recuerdo mucho pero se dice que su padre el anterior dueño murió en un tiroteo y en su testamento le dio los derechos de su empresa a su única hija -dijo Soma-

-Tiene nuestra edad y ya dirige una empresa, eso es increíble -dijo Kori con entusiasmo-

-Me alegra de que estés de buen humor -dijo Soma con una pequeña sonrisa- debió ser duro dejar tu cuidad natal, tu familia y amigos

-En realidad, no conozco demasiado a mi familia, mis padres están muy ocupados y no suelen estar en casa y tampoco tengo muchos amigos -dijo Kori con un poco de tristeza- pero aun así los extraño muchísimo.

-Te entiendo yo tampoco tengo muchos amigos y mi padre no suele estar en casa -dijo Soma-

-¿A qué se dedica tu papá? El mío es bombero y mi madre es contadora.

-El mío es detective policial y yo quiero seguir sus pasos -dijo Soma algo sonrojado-

-Es serio tu madre de estar muy feliz -dijo Kori-

En ese instante el rostro de Soma adquirió una expresión mucho más triste pero casi al instante regresó a su expresión alegre habitual.

-En fin, se me acaba de ocurrir una idea -dijo Soma- ¿Qué te parece si recorremos esta ciudad solo tú y yo? Puedo hacerte de guía y todo, no encontrarás a alguien mejor para este trabajo te lo garantizo.

-Eso es una gran idea, es mucho mejor que estar solo en casa toda la noche -dijo Kori- mi tío dijo que iba a salir con unos amigos suyos y no regresaría hasta las tantas.

-¿Tienes las llaves de tu casa? -pregunto Soma-

-Si.

-Entonces no hay más que hablar, es tu oportunidad de pasarlo bien esta noche ¿Qué dices? -dijo Soma mientras extendía su mano-

Kori estrecho su mano para aceptar la oferta de su amigo y acto seguido continuaron hablando hasta que el recreo terminó, esa misma tarde los dos amigo se encontraron en una plaza para empezar su recorrido por la ciudad, Soma le mostró algunos de los lugares más interesantes del lugar mientras ellos continuaban conversando, su recorrido se prolongó hasta la noche momento en el que los dos amigos se despidieron para volver a sus respectivos hogares.

Mientras Kori caminaba a casa algo llamó su atención, se trataba de Irina que caminaba con mucha prisa mientras llevaba un extraño maletín. La curiosidad de Kori lo incitó a seguir a su compañera de clases para saber qué estaba tramando, después de un rato Irina llegó a un viejo almacén cuya fachada parecía preparada para caer en cualquier momento.

Irina se adentro en el edificio y Kori la siguió, Kori logró esconderse entre los escombros del lugar para no ser detectado pero había algo en aquel almacén, excepto por ellos dos el lugar parecía completamente abandonado pero aun así una presencia amenazante cargaba el ambiente.

De entre las sombras se asomo un cuerpo largo y escamoso, sin extremidades, Kori no podía creer lo que veían sus ojos, una enorme serpiente se había materializado en aquel lugar y miraba a Irina con interés, aquel reptil medía casi cinco metros de alto, sus escamas violetas se iluminaban bajo la luz de la luna y sus ojos rojos observaban a su víctima potencial mientras su lengua bífida silbaba.

La gran serpiente se irguió para devorar a su presa, casi al instante la serpiente se abalanzó sobre la chica pero esta logró esquivar el ataque gracias a que Kori la empujo para salvarla, los dos jóvenes aterrizaron cerca de una pila de escombros y herramientas viejas, Irina fue la primera en levantarse y le indico a Kori que se fuera de allí lo mas proto posible para acto seguido desaparecer entre las sombras.

Kori miraba aterrorizado a la criatura que se estaba recuperando del choque, esta se percató de su presencia y soltó un siseo amenazador, Kori reunió todo el valor que tenía y cogió una hacha oxidada que había en el suelo, la serpiente atacó al muchacho pero este logro esquivarlo por poco, el joven intentó darle un golpe con su hacha pero el filo no logró penetrar la piel escamosa del reptil, la serpiente le asestó un coletazo al joven que lo mandó a volar hasta una pared.

El joven intentó levantarse pero para su desgracia la serpiente se había abalanzado contra él y estaba a punto de devorarlo y en su mente solo repetía la misma frase: “No quiero morir” y de repente todo se oscureció.

Poco a poco Kori recobraba la conciencia, este miró a su alrededor se encontraba flotando en un inmenso vacío, el pensó que se trataba de un sueño he intento despertar de todas las formas que conocía pero no hubo éxito, lo único que podía recordar eran las enormes fauces de la serpiente a punto de devorarlo y una sola frase paso por su mente.

-¿Estoy muerto…?

De repente una risa se escuchó en aquel espacio vacío.

-¿Quien es?, Basta de reírte -dijo Kori a punto de romper en llanto-

-Eres más torpe de lo que me imaginé -dijo la voz-

-¿Quién eres? ¿Qué es este lugar? -pregunto Kori mientras se limpiaba las lágrimas-

-Este lugar es tu mente -dijo la voz-

Acto seguido una ventana apareció en ese gran vacío y a través de ella Kori pudo verse a sí mismo a punto de ser devorado por la serpiente.

-No estás muerto al menos no por ahora, estás en lo más profundo de tu subconsciente, cuando las personas se encuentran en una situación de vida o muerte son llevadas aquí para tomar una decisión -dijo la voz- ¿Deseas seguir con vida o prefieres morir?

-Vivir, por supuesto que quiero vivir -dijo Kori-

La voz cayó y de repente Kori chocó con algo, cuando se dio la vuelta, este había chocado con una enorme puerta blanca que no tenía ni pomo ni cerradura.

-Esta es la puerta que guarda tu verdadero ser, si la abras tal vez tengas un oportunidad de sobrevivir por no está garantizada -dijo la voz-

-¿Qué hay detrás de la puerta?

-Eso depende de ti, dependiendo de cómo la utilices puede esconder bendiciones o calamidades, una vez que la abras tu vida ya no será la misma y jamás tendrás una vida normal, claro si sobrevives -dijo la voz en un tono burlón-

Kori lo pensó durante unos momentos, entonces su mirada se posó sobre la puerta y con decisión dijo:

-Ábrela.

El sonido de una cerradura abriéndose se escuchó y la puerta se abrió lentamente, Kori paso a través de ella, al llegar al otro lado no podía creer lo que veía, se estaba viendo a sí mismo, era una réplica exacta de Kori excepto por un detalle, desde la base de su cuello hasta su mejilla izquierda tenía una especie de marca con un aspecto similar al fuego.

-¿Qué es esto? -dijo Kori confundido-

-No es obvio, yo soy tu y tu eres yo, soy una parte de tu ser que nunca conociste, una parte que fue encerrada -dijo la réplica-

-¿Encerrada por quién?

-No lo se pero lo importante es que abriste la puerta y ya no hay vuelta atrás, ahora volveré al lugar que me corresponde, solo asegúrate de seguir con vida -dijo la réplica con una sonrisa-

De repente la réplica se transformó en una esfera de luz y entró en el cuerpo de Kori, en ese instante una luz cegadora lo envolvió y una extraña sensación de paz invadió su cuerpo. Kori abrió los ojos y lo primero que vio fueron las fauces de la criatura, en cuentos de milisegundo Kori agarró su hacha y saltó a un lado para evitar se devorado. La serpiente chocó contra la pared y se encontraba aturdida y Kori aprovechó ese momento para atacar la con el hacha con todas sus fuerzas, el hacha penetra las escamas del reptil, la sangre de la criatura era de un color violeta oscuro y esta empezó a brotar de la herida, con un intenso siseo de furia y dolor la serpiente se propuso a atacar una vez más al joven.

De forma instintiva Kori levantó las manos y en ese instante un torrente de energía recorrió todo su cuerpo hasta sus manos y de ella salió una intensa llamarada que le quemó la boca al reptil, Kori se miró las manos que se encontraban intactas después de liberar aquella columna de fuego, la criatura se estaba recuperando de la conmoción pero de repente alguien saltó hacia ella y le perforó uno de los ojos con un objeto afilado, la bestia empezó a revolverse de dolor mientras su sangre se derramaba, al cabo de unos minutos la bestia dejó de moverse y cayó al suelo. Kori vio el cadáver de la criatura completamente inmóvil y soltó un suspiro de alivio, de repente el cansancio empezó a apoderarse de su cuerpo hasta caer inconsciente.

Kori despertó en su habitación, su tío parecía no haber regresado y lo único que se escuchaba era el ruido de la ciudad, Kori pensó que simplemente se trató de un sueño y suspiro de alegría, lamentablemente Kori se percató de dos cosa, la primera aun tenia la ropa con la que había salido ligeramente manchada con un líquido violeta y lo segundo fue que al lado de su caba había un gran objeto envuelto en una tela manchada por el mismo líquido que el de la camisa del joven, Kori quitó la tela que cubría el objeto se trataba de una hacha manchado con ese líquido violeta.

-No fue un sueño -dijo Kori en shock-

De repente su teléfono sonó y Kori fue a revisar, había recibido un mensaje de un desconocido, el joven lo abrió para ver su contenido y en su interior solo hizo que Kori confirmara que lo que había vivido fue real.

El texto del mensaje decía lo siguiente:

“Te espero en el parque de los cerezos mañana a las once, trae el hacha y no faltes.”

Kori dejo el teléfono a un lado y una de las frases que le dijo su réplica resonó en su mente:

“Una vez que la abras tu vida ya no será la misma y jamás tendrás una vida normal”.