El Filo del Mercurio.

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Summary

Un principe obligado a dejar su país desde su adolescencia, regresa para proclamar Justicia ante su pueblo contra su hermano, quien tiene el ideal de acabar con toda la magia existente en el reino y acabar con todo lo que no le agrada, para dar paso al uso de Tecnoalquimia. Este principe se verá obligado a hacer lo que nunca logro y penso que ya estaba muerto en su interior, Ser un lider...

Genre
Fantasy
Author
Dusk
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1: Sombras de un Reino Perdido.


6:00pm Salón pleno.

El Salón pleno estaba lleno de gente, alcalde, diputados, asesores, empresarios, Magos y Padres de la iglesia, reunidos para escuchar lo que su rey esta por proclamar.

-¡Atención señores! Su majestad el Rey Valen Ivanov, dira un anuncio importante esta noche- clamo un funcionario.

Un hombre Alto, esbelto, de buen parecer, cabello Rojizo y vestiduras Negras, subió al pulpito con una gran sonrisa proclamo:

-¡Pueblo de Velkaris! Me complace anunciar esta noche, sobre el decreto real para la magia en nuestro país...

Alzó su mano y un funcionario de la Ley proclamo a gran Voz el decreto que decia:

Decreto No. 66 del Reino de Velkaris

"Sobre la prohibición absoluta de prácticas arcanas y la instauración de la Tecnoalquimia como sistema único de control"

Emitido por la Autoridad Suprema del Reino, Su Excelencia Valen Ivanov, el día 10 del Mes noveno. Año 1940

Artículo I – Prohibición de la Magia Tradicional

• A partir de la fecha de promulgación, toda manifestación de magia natural, brujería, hechicería, invocación o encantamiento queda prohibida en el Reino de Velkaris.

• Se incluyen en esta prohibición:

• Portación de varitas, grimorios o talismanes mágicos.

• Uso de habilidades innatas o aprendidas relacionadas con la magia.

• Transmisión oral o escrita de conocimientos arcanos.

Artículo II – Penalización y Confiscación

• Cualquier ciudadano sorprendido utilizando o portando artefactos mágicos será considerado enemigo del Estado.

• La pena por uso de magia es la reeducación forzada, y en caso de reincidencia o rebelión, la eliminación inmediata por medios públicos.

• Los objetos mágicos serán confiscados y entregados a los Centros de Desmantelamiento Arcanotécnico.

Artículo III – Reconversión Obligatoria

• Todos los antiguos magos, brujas, hechiceros, y aprendices deberán registrarse ante el Ministerio de Integración Alquímica, donde serán evaluados.

• Aquellos considerados “útiles” serán redirigidos a centros de entrenamiento para reconversión en Operadores de Tecnoalquimia.

• Quienes se nieguen al proceso serán catalogados como disidentes arcanos y tratados como traidores a la patria.

Artículo IV – Institución de la Tecnoalquimia

• La Tecnoalquimia, basada en el control científico de la materia y la energía, será la única forma autorizada de manipulación elemental y energética en el Reino.

• Solo las unidades certificadas por el Estado podrán portar armas o dispositivos alquímicos.

• La Tecnoalquimia es declarada superior a la magia en todos los aspectos: precisión, obediencia, control y patriotismo.

Artículo V – Justificación del Decreto

Este decreto se aprueba para preservar la unidad del Reino, acabar con la anarquía provocada por la magia sin control, y garantizar un futuro de orden, avance y supremacía tecnológica.

La magia es un vestigio del pasado. El futuro pertenece a los alquimistas del Estado.

Firmado por:

Valen Ivanov,

Soberano Supremo de Velkaris, Protector del Orden, Fundador del Nuevo Mundo.

La gente en sus radios, televisores, y todos los demás atentos al decreto, empezaron a tener miedo y dudas sobre el futuro de su país.

-¡Oh Dios! Esto es muy grave- dijo un señor que observaba la television.

Dentro de los restaurantes y bares la gente murmuraba.

-Mi esposa es una bruja, temo por lo que puedan hacer con ella...-con temor hablo El batista del lugar.

Y a lo lejos una figura de un hombre escuchaba atentamente, callado, reservado, siempre oculto tras su gorra, lo que las personas decían.

El sujeto no perdió tiempo, se levanto de su asiento, y salió del Bar pensando:

-"Esta es una guerra anunciada, los rebeldes se mostraran dentro de poco y lanzaran ataques a los Magos y brujas escondidas que quieran resistirse. Pero no me quedare de brazos cruzados... No nuevamente".

Irguio su cabeza en Alto mostrando su cara, cabello cual color de un amanecer, figura delgada y elegante, de ojos con Heterocromia uno celeste cual cielo y Amarillo cual Oro, Era el Joven principe desterrado hace 14 años del reino. Leonard Ivanov.

8:00pm Estación de Tren.

El tren crujía suavemente sobre las vías de hierro, serpenteando entre colinas oxidadas y campos cubiertos por la niebla. Leo miraba por la ventana con la capucha baja, ocultando el rostro. Su aliento empañaba el vidrio mientras sus pensamientos viajaban más rápido que el propio tren.

"No pensé que volvería…"

El humo que se alzaba del motor parecía arrastrar los recuerdos que había enterrado por años.

Su padre, el rey, había sido un hombre enfermo, consumido lentamente por un mal que ni la alquimia pudo curar. La corte culpó a los experimentos prohibidos que había permitido en los pasillos secretos del castillo. Leo lo recordaba postrado, débil, pero aún con ojos firmes.

—Tú debes proteger al pueblo, no al trono.

—le había susurrado en su lecho de muerte.

Su hermano, Valen, no pensaba igual. Frío, calculador, fue nombrado sucesor en una ceremonia que Leo ni siquiera pudo presenciar. Días después, comenzaron a cazarlo. Lo acusaban de traición, de conspirar contra la corona. Así se convirtió en un fugitivo.

Apretó el puño.

El presente lo devolvió... un golpe suave contra el cristal.

Un pájaro negro con plumas brillantes se posó en el marco exterior de la ventana del tren. No tenía miedo del viento, ni del movimiento del vagón. Lo observó unos segundos con ojos más inteligentes de lo que un ave normal debería tener… y luego se deslizó por una rendija superior.

Leo lo siguió con la mirada. Vio cómo el ave se metía por un hueco en el compartimento superior del vagón… y lo perdió de vista.

Instantes después, notó un leve movimiento a unos asientos de distancia.

Un joven encapuchado, de ropas sencillas pero ojos vivaces, abría un bolso ajeno sin que nadie lo notara. El pájaro estaba sobre su hombro, casi camuflado entre el gris del abrigo.

"¿Ese muchacho... y ese pájaro están robando?"

El tren frenó. Estación Grensfall.

El joven desapareció con el flujo de pasajeros antes de que Leo pudiera decir algo.

Leo bajó con paso decidido, siguiendo su instinto. No sabía por qué, pero algo en ese encuentro lo incomodaba. En vez de buscar al chico, caminó por senderos ocultos hasta llegar a un viejo edificio de piedra derruida, cubierto por maleza.

Su antigua casa. La Casa de los Ivanov.

Entró con cuidado. Las paredes susurraban memorias. Se dirigió al sótano, levantó una losa suelta del suelo y sacó una caja cubierta por un paño rojo. Dentro: su grimorio de alquimia antigua, el último legado de su padre.

Al tocarlo, un escalofrío recorrió su columna. No estaba solo.

El pájaro negro estaba en la repisa. Lo miraba fijamente. Y no estaba solo.

—¡Tú…!- grito Leo.

El joven ladrón estaba ahí, revisando uno de los viejos muebles. En sus manos llevaba un mapa desgastado, marcado con los mismos símbolos del grimorio.

Leo avanzó, empuñando una daga.

—¿Quién eres? —demandó.

El joven alzó las manos.

—Tranquilo. Solo estoy buscando lo mismo que tú. Este mapa no pertenece a nadie… —respondió con voz algo rasposa, disfrazada.

Leo lo observó con desconfianza. Había algo extraño en su forma de hablar, en cómo ocultaba su rostro.

—¿Qué sabes de la alquimia del mercurio?-pregunto Leo.

El joven sonrió apenas.

—Solo que no deberías usarla para vengarte… príncipe.

Leo retrocedió un paso. No le había dicho quién era. No había forma de que lo supiera.

Y así, sin darse cuenta, conocío a Ren, un chico más de los bajos barrios, pero que pronto se volvería su aliado más inesperado… y la razón por la cual todo su mundo cambiaría.