Susurros entre el y yo

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Summary

Dedicatoria A Ti, mi amado Jesús, que susurraste a mi alma cuando más necesitaba oírte. Este libro nace de Tu amor, de Tu consuelo, y de cada palabra que depositaste en mi corazón cuando creí que el silencio era todo lo que me quedaba. A quienes han sentido que Dios está en silencio, que estas páginas les revelen que Él nunca ha dejado de hablar… solo susurra más cerca. A mi familia, que ora por mí incluso cuando no lo digo. A mis amigos del alma, que han sido testigos de mis lágrimas, risas y procesos. Y a cada lector: que encuentres en estas palabras un eco de tu fe, una chispa de esperanza y el abrazo eterno del Padre. Con amor eterno, Lauta Stefany Ramírez 💕 ¿Quieres una versión más corta o con un enfoque diferente (más familiar, más poético, etc.)? Dijiste: A las personas que no se sienten bien que se sientan inútiles y son escogidos de Dios ChatGPT dijo: Hermosa intención 💕 Aquí tienes una dedicatoria especial para aquellas personas que se sienten rotas, inútiles o invisibles, pero que han sido escogidas por Dios: Dedicatoria A ti, que alguna vez te sentiste invisible, roto o sin propósito. A ti, que creíste que tu dolor te descalificaba… Déjame recordarte algo eterno: Dios no se equivoca al escoger. Este libro es para los que lloran en silencio, los que dudan de su valor, los que sienten que no tienen nada para dar, y aún así… Dios los llama por su nombre. Fuiste escogido antes de que entendieras tu llamado. Fuiste amado antes de que pudieras amarte. Y sigues siendo parte del plan divino, aunque no lo veas del todo aún. Que cada palabra en estas páginas te abrace el alma, y te recuerde que los imperfectos también son instrumentos en manos perfectas. Con todo mi amor y fe en ti, Lauta Stefany Ramírez 💕

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
5.0 1 review
Age Rating
16+

prologo Susurros entre el y yo

Prólogo – Susurros entre Él y yo

A veces, aunque todo esté lleno de ruido, de personas, de voces, de pantallas… Dios me lleva al desierto.

Y no, no siempre lo entiendo al principio. Me confunde. Me duele. Me asusta. ¿Por qué me separa justo cuando más necesito sentirme acompañada? ¿Por qué calla justo cuando necesito respuestas?

Pero con el tiempo he aprendido algo:

Él no me lleva al desierto para castigarme, sino para recordarme quién soy para Él.

Porque en medio del silencio, cuando se apagan los ruidos del mundo, cuando ya no quedan distracciones ni consuelos humanos, ahí me encuentro con Su voz. Una voz que no grita, una voz que no empuja, una voz que susurra. Que me habla justo cuando creo que todo se ha perdido. Justo cuando creo que no tengo nada más que ofrecer, ni fuerzas para orar, ni lágrimas para llorar. Ahí, en ese punto quebrado, Él me recuerda Su verdad:

“Aún te amo. Aún estoy aquí. Aún eres mía.”

El desierto se vuelve entonces un lugar sagrado.

No por lo que hay a mi alrededor, sino por lo que Él hace dentro de mí.

Porque aunque duela, en ese lugar seco florece algo nuevo:

la dependencia real, la fe desnuda, la identidad restaurada.

Y mientras el mundo grita lo que no soy, Su voz baja y firme me recuerda lo que soy para Él: amada, escogida, perdonada, sostenida.

Este libro nace de esos momentos.

De los días donde mi alma no sabía cómo hablar, pero Dios igual respondía.

De las veces en que no encontraba palabras, pero Él entendía mis lágrimas.

No escribo desde una fe perfecta. Escribo desde una fe en proceso.

Desde esos susurros que me han sostenido, sanado y corregido.

Susurros entre Él y yo.