Al menos fue contigo (Marchionne x Luciano)

Summary

Aviso: habrán pequeños spoilers de Mario the music box arc. Esta historia la subí a Wattpad para celebrar Halloween de 2022 🎃 Fue mi primera vez en shipear a Marchionne y Luciano. Espero que os guste. La imagen y los personajes no me pertenecen.

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

UN RATO INTRÉPIDO PERO HERMOSO

El día en el que Marchionne y Luciano se conocieron fue el día más feliz para el hermano mayor. Después de pasar sus primeros 30 años de vida encerrado en la mansión Evangelisthi la madre de Marchionne le confesó a su hijo, en su lecho de muerte, que tenía un hermano gemelo, y que lo tuvieron que mandar lejos debido a las creencias de la iglesia sobre los gemelos del mismo sexo, pidiéndole perdón por habérselo ocultado todos esos años.

Ya habían pasado varias semanas desde que Luciano se quedó en la casa de Marchionne para conocerse y hacer todas aquellas actividades que el mayor nunca pudo hacer juntos. Pero un día pasó algo inesperado para Marchionne.


Luc: “Si quieres podemos ir al bosque hoy. Podemos escuchar y sentir sus sonidos.”

March: “Vale, me parece bien.” Dijo Marchionne sonriéndole.


Prepararon un picnic y lo necesario para la excursión y salieron de la residencia a hurtadillas procurando que la gente del pueblo no descubriese a Luciano. Casi al final del día el cielo se encapotó de grises nubes dando advertencia de lluvia. Los hermanos cogieron sus cosas y fueron corriendo hasta su casa mientras la lluvia los mojaba.

En su camino de regreso avisaron una pequeña cueva en la cual podían refugiarse hasta que amainase. Ya dentro Marchionne tiritaba de frio mientras Luciano bloqueaba la entrada de la cueva con hojas y piedras.


Luc: “Espero que así esté bien.” Dijo mientras se disponía a crear fuego para entrar en calor y dar luz al lugar. “Oh Marchionne, no me gusta verte así.” Estaba bastante preocupado por su hermano mayor.

March: “T-tranquilo, Luciano, ahora soy más inmune a resfriarme, ja, ja.” No quería que se preocupase tanto por él, ya había pasado por esto aquella vez que salieron a pasear y les llovió. Aquella vez en la que por primera vez Marchionne pudo sentir la lluvia. “Lu-Luciano… ¿q-qué haces?”


Luciano sorprendió a Marchionne quitándose su camisa frente al fuego y la dejaba extendida en el suelo mientras el mayor estaba en shock.


Luc: “Bueno, mi ropa está completamente empapada y me la estoy quitando para evitar enfermarme.” Marchionne lo miró dudando. “No me mires así, ya he hecho esto con anterioridad, y creo que tú también deberías quitártela.”


El mayor obedeció al menor y empezó a desnudarse mientras respiraba profundamente por la vergüenza que le estaba dando. Nunca había estado desnudo delante de otra persona que no fuesen sus padres ni tampoco es que lo quisiese debido a su subida de peso tras la muerte de su padre. No quería sentirse humillado por su cuerpo, a veces se odiaba a sí mismo por no haber controlado su apetito. Ya desnudos Marchionne cogió de la mochila el mantel de picnic y se cubrió con éste como si fuese una manta.


Luc: “¿Qué te pasa?” Preguntó preocupado.

March: “No quiero que me veas. Doy asco.”

Luc: “Marchionne, no voy a juzgarte. Soy tu hermano y puedes confiar en mí.”


Marchionne dejó caer el mantel dejando expuesto su desnudo cuerpo mientras apretaba los ojos por la vergüenza y echaba la cabeza abajo.


March: “¡V-vale, dilo! ¡Soy horrible!”

Luc: “¿Por qué dices eso? Eres precioso.”

March: “¿¡Q-QUÉ!? ¡Dime que es una broma!”

Luc: “No, no es broma.”


Luciano aprovechó y le dio un beso en la frente tratando de ocultar su sonrojo. No sabía por qué, pero sentía una gran atracción por Marchionne. Después del beso Marchionne se tapó rápidamente sus partes íntimas. La misma atracción que sentía Luciano era la misma que estaba sintiendo. No fue sino cuando de la entrepierna de Luciano se notaba una erección.


March: “Te está pasando lo mismo que a mí.”


Marchionne retiró sus manos dejando expuesta su erección a los ojos de Luciano. Se acercó a su gemelo para darle un beso con lengua mientras su mente se preguntaba por qué estaba haciendo eso, que no entendía que estaba mal con él. Luciano se dejó llevar por el beso ya que disfrutaba de la pasión que Marchionne sentía, además de que besaba bastante bien.

El menor tumbó al mayor en el suelo dejándolo completamente indefenso teniendo una hermosa vista de él.


Luc: “Dime, ¿alguna vez te has masturbado?” Marchionne negó tímidamente. “Pues créeme, te vas a sentir muy bien.”


Luciano llevó la mano de Marchionne hasta su pene dejando que ésta lo agarrase y Marchionne se sintió bastante raro. Le pidió que moviese de arriba abajo su mano repetidamente mientras el menor se quedaba observando entre las piernas abiertas del mayor. Disfrutaba tanto cómo Marchionne se masturbaba, su respiración, su sonrojo, los movimientos de su mano, todo era un deleite para él.


March: “Ah… L-Lu-Luciano… S-siento que explotaré.”

Luc: “Tranquilo, es algo normal. Deja que salga.”


Los movimientos de Marchionne aumentaron sintiendo como de su cuerpo quería salir algo, arqueando su cabeza atrás y gritando por el orgasmo. Y ahí estaba: su primer chorro de semen. Aquel viscoso líquido aterrizó desde el pecho hasta el ombligo de Marchionne. Luciano estaba muy orgulloso del trabajo de su hermano, pero más que nada se sentía aún más caliente. Cuando el mayor abrió los ojos vio como Luciano se llevaba uno de sus dedos a su boca para empaparlo con su saliva.


March: “Luciano, eso fue… asombroso.”

Luc: “¿A que sí? Pero ahora viene lo mejor.”

March: “¡E-espera! E-es mi primera vez.”

Luc: Su calentura creció ante esas palabras. “No te preocupes. Primero voy a prepárate.”


Dichas esas palabras Luciano dirigió su dedo a la entrada del mayor. Ya introducida la yema del dedo Marchionne soltó un pequeño grito de dolor, era obvio ya que Marchionne jamás había tenido la oportunidad de experimentar el tener relaciones sexuales. Pero el saber que él sería el primero, el que desvirgaría a su hermano mayor era todo un privilegio para Luciano. Esperó un poco a que se acostumbrase a su dedo y empezó a embestirlo lentamente, en lo que a Marchionne le empezaba a sustituir el dolor por placer y soltaba gemidos casi de mujer. Luciano estuvo embistiendo con su dedo un par de minutos cuando sintió que Marchionne ya estaba listo, por lo que sacó su dedo y acercó su erección a la entrada de su hermano. Se introdujo lentamente para no dañarlo, pero era obvio que le dolería al menos un poco.


Luc: “H-hermano… e-estás bastante a-apretado, je, je.”

March: Los ojos de Marchionne se inundaron de lágrimas. “D-duele, Lu-Luciano.”

Luc: “Solo relájate, Marchionne. N-no me moveré hasta que me lo pidas.”


Le duro unos minutos el acostumbrarse al tamaño de su pene hasta que el dolor desapareció y le dio a Luciano luz verde para empezar a moverse. Luciano empezó con movimientos suaves a la vez que observaba a Marchionne con sus ojos cerrados agarrándole de una de sus muñecas y soltando gemidos de placer. La intensidad de sus embestidas aumentó cuando Marchionne le rogó que fuese más rápido a lo que el menor obedeció. Verle ahí tumbado en el suelo, desnudo e indefenso era tan placentero que ya sentía que iba a correrse.


Luc: “Voy a venirme.” Dijo cuándo se inclinó ante el rostro del mayor.


Marchionne, al oír decir a Luciano que iba a liberar su esperma dentro de él, se excitó de nuevo. Se abrazaron y besaron apasionadamente mientras Luciano se corrió dentro de él y sus cuerpos se mancharon del esperma de Marchionne. Luciano salió de Marchionne y se tumbó a su lado.


Luc: “¿E-estás bien?” Dijo intentando recuperar el aliento.

March: “Luciano… eso ha sido… ¡Lo más hermoso que he hecho en mi vida!” Le besó en los labios. “Gracias. Gracias por darme mi primera vez.”

Luc: Se sonrojó. “D-de… De nada.” Su cuerpo fue atrapado por los brazos de Marchionne en un fuerte abrazo. “¿A que ya no tienes nada de frío?”

March: “No, estoy bastante calentito, y todo gracias a ti.”

Luc: “Creo que en unas horas dejará de llover. Descansemos de mientras.”


Y se quedaron dormidos. Cuando amainó se vistieron y volvieron a casa. Desafortunadamente el resto de la historia de los hermanos Evangelisthi ya se sabe. Pero lo que no sabían es que, en otra vida, en otra época, volverían a experimentar lo que ocurrió en esa cueva.



Aún queda un capítulo extra, así que seguid leyendo.


Espero que os haya gustado este lemon.



Nos vemos 💕