Instrucciones para romperse el corazón
Reproducir ‘La noche transfigurada’ para Sexteto de Cuerdas (Op.4) – 1899, dejarse llevar por la música los primeros minutos, posteriormente sin previo aviso, desperezarse de tajo, pensar en ella o en él, o en ambos. Sellar el recuerdo con dolor espasmódico, una herida emocional con dolor neurológico, intenso, dolor del que lo deja a uno seco, sin aliento, con apenas unas gotas de sudoración perlando la frente, porque el dolor ha sido tan repentino y ha escalado de manera tan abrupta que apenas ha dejado al resto del cuerpo reaccionar ante él, el dolor de un corazón que se rompe, un corazón agonizante, metafórico, en medio de un torso real totalmente saludable.
El ambiente está dispuesto, hay música atonal tomando forma en el aire, también hay recuerdos encarnados en la psique, hay dolor comprimido en el cuerpo, hay todo lo necesario para romperse uno mismo el corazón, lo que, ya no hay es disposición.