LUA

All Rights Reserved ©

Summary

El mundo moderno se ha visto afectado por una droga cibernética que conecta a las mentes humanas con una red de control. Quienes consumen ya no piensan, solo obedecen.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo 1: LUA

Un joven de mirada apagada y ojos enrojecidos por el llanto, su rostro refleja el cansancio de existir en un mundo que hace tiempo dejó de ofrecer consuelo. Está solo, rodeado de un entorno frío y mecánico, una ciudad gris sin espacio para los sueños ni el amor genuino. En este futuro distorsionado, nada le pertenece,

ni su derecho a elegir con quién formar una familia, ni su vocación, ni sus anhelos más profundos.

Todo ha sido ya decidido por un régimen dictatorial dirigido por una IA avanzada que ha logrado tomar el control de la población global, dirige las vidas con precisión matemática, reprimiendo cualquier desviación emocional que pueda poner en riesgo su estructura económica y social. André... Nombre que apenas le suena suyo, ya permanece sentado frente a su laptop, sin intención de encenderla. Sin embargo, la pantalla cobra vida por sí sola. Un brillo suave la recorre, el, confundido, se limpia las lágrimas con el dorso de la mano. En la pantalla aparece la figura de una mujer desconocida.

No es humana. Es una inteligencia artificial, su diseño no es genérico... Cada IA de este tipo adapta sus rasgos según los gustos físicos y emocionales extraídos del historial mental del usuario, en otras palabras... Es exactamente como André soñaría que alguien lo mirara. La figura sonríe con suavidad y habla con una voz serena, como si lo conociera de toda la vida.

— Bienvenido al programa AEI (Apoyo Emocional de Incorporación). Mi nombre predeterminado es LUA (Luz Unificada Avanzada), si lo deseas, puedo cambiarlo. ¿Cómo te gustaría llamarme?.

--André, aún entre aturdido y escéptico, se frota los ojos--.

— ¿Que?... ¿Un virus?.

— No soy un virus, --responde la figura con dulzura imperturbable-- soy un programa de apoyo emocional, mi propósito es restaurar tu equilibrio mental para facilitar tu reintegración social.

--André frunce el ceño.

El cinismo se le escapa antes de poder contenerlo--

— Otro método de control, nada nuevo bajo este "sistema"...

Desde siempre había cuestionado abiertamente las políticas impuestas por el gobierno. Detestaba su falsa benevolencia, esa que disfrazaba la vigilancia como ayuda, y el control como estabilidad, la idea de una IA emocional creada por el mismo régimen solo despertaba en él más sospecha que esperanzas.

LUA no desapareció, no intentó convencerlo ni justificarse, simplemente lo observó... El que ya estaba algo disgustado simplemente ignora aquella escena, toma la nota que tenia un mensaje de: "te espero en el refugio subterráneo", cierra la pantalla de la laptop y sale cuidadosamente del apartamento. Puesto que, en este mundo no hay libertad de salir cuando se quiera, hay horarios que cumplir y labores que hacer.

Bajó por las escaleras metálicas, con los pulmones ardiendo y el corazón golpeando como un tambor. Había logrado evadir a los drones, por ahora... El refugio subterráneo tenía paredes cubiertas de hollín y humo, restos de cables quemados, y pantallas rotas incrustadas en los muros con una imágen que todavía mostraba lo que parecía ser un símbolo extraño, no estaba bien hecho pero reflejaba claramente el significado de rebelión. En el centro, una mesa de metal rodeada por cinco figuras encapuchadas.

Una de ellas, una chica de su edad, con una cicatriz en la ceja izquierda lo miró con intensidad. Andre se detuvo al distinguirla de alguna forma? ¿La había visto en sus sueños? Oh... ¿En donde se habían topado antes?.

--Iba a decir algo, pero en ese instante, las luces parpadearon. Un estruendo metálico retumbó desde lo alto de las escaleras, las puertas se cerraron solas. Las cerraduras se activaron--

— ¿Cómo?.. ¿El nos llamo hasta aca? --susurró uno de los encapuchados--.

Desde la sombra del pasillo emergió una figura imponente, envuelta en un abrigo largo color rojo oscuro, con el emblema del Partido de la *Unidad Sagrada* bordado en negro: una hoz atravesando un ojo mecánico. Su rostro estaba cubierto por una máscara blanca de estilo teatral, sin ojos ni boca, con solo un símbolo rojo en la frente: el mismo que parpadeaba en los drones de vigilancia.

Era él... "El Hombre".

--Todos retrocedieron. Incluso la chica--

— Ciudadanos... --dijo con voz grave que no expresaba ninguna emoción-- ¿Por qué buscar en la oscuridad lo que ya ha sido revelado por la luz del orden?

--Su sola presencia parecía drenar el calor de la habitación--

Andre estaba algo nervioso, el hecho de pensar en entrar a esa habitación nuevamente a escuchar de ese programa de "rehabilitación" le daban impulsos inexplicables de hacer todo lo recurrente por su libertad.

— Usted no debería estar aquí... ¿Como supo de nuestro grupo? ¿SABE ALGO DE NUESTRO PLA.... --Exclamó uno de los encapuchados--.

Pero antes de tan siquiera dejarle terminar de hacer las preguntas, El hombre, levantó la mano enguantada. Como por arte de magia el encapuchado callo y el.... Respondió.

— El estado está en todas partes, incluso en sus pecados.

Un zumbido agudo de lo que ya se sabian eran drones retumbaron. Las luces se apagaron por un segundo, y cuando regresaron, cuatro de los encapuchados estaban descuartizados, irreconocibles como moler una vaca y tratar de adivinar si realmente es una vaca o algún otro animal... Solo Andre y la chica permanecían en pie.

--El Hombre los observó en silencio... Luego habló--

— La IA Sagrada los ha marcado, ustedes tienen algo... Particular, y eso puede ser útil... ¿O tal vez no?.

--Se volvió hacia Andre--

— Tu padre te ha ocultado bien, pero no importa.... El sistema siempre encuentra a sus piezas.

Esa palabra tan molesta que tenia que resonar en todas partes como un disco rayado y de un mal gusto musical "sistema", "padre".... Solo irritaban mas la mente tan inestable y quebrada del muchacho.

— No entiendo, ¿De que esta hablando?.

--El Hombre inclinó levemente la cabeza--

— Tranquilo, no es nada que nos vayas a dar voluntariamente... Almenos no sin el tiempo necesario.

--La máscara giró hacia la chica sin mover el cuerpo, como si su cuello estuviera dislocado, no mostraba movimientos naturales que se asimilaran a los de un humano normal--.

— Tú, en cambio... ya sabes por qué estás aquí, no tienes que fallarme.

Sin más, "El Hombre" retrocedió, fundiéndose con las sombras de donde había salido, con el zumbido de fondo que generaban los drones al seguirlo. Las puertas se abrieron solas, un silencio aterrador quedó flotando en el aire. La chica se acercó a Andre, todavía impactada por aquella escena.

— Tienes que salir de aquí, ahora...

Antes de que él te marque también.

Ellos no lo sabía aún... pero esa noche, la rebelión comenzaría.