Prologo
No sé cuántos años pasaron. Tal vez ya pasaron todos. Pero hay heridas que no entienden de tiempo
Yo no pedí nacer donde nací. No pedí el color que tengo, ni el camino que me impusieron. Me arrebataron cosas antes de que aprendiera siquiera a nombrarlas. La tierra. El nombre. La libertad.
Pero esta historia no es solo mía. Es de todos los que fuimos silenciados, de los que aprendimos a sobrevivir callando, de los que aún soñamos con el mar… aunque ya no sepamos si fue un sueño o una pesadilla.