Son solo relatos, no te agobies

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Summary

No importa cuán hermoso sea el castillo, o cuán lujosa sea la ropa, ningún mortal, ni siquiera un príncipe, puede escapar de la muerte. Recuerda que la sabiduría no está en entender el misterio, sino en aceptar que no se puede entender. Pero descuida, son solo relatos. No te agobies. Que no se brilla sin un poco de oscuridad.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Chapter 1

Playa... un lugar hermoso, ¿no? Lleno de recuerdos y buenos momentos, con familia, con amigos, con amores... amores que no duraron, que les diste todo y te traicionaron. Que sacrificaste... solo para lastimarte.

Y quizás se pregunten, ¿quién me hizo tanto daño? Quien es el causante de estos escritos, en quien no dejo de pensar, porque si realmente quiero sanar lo debo enfrentar.

Como un concierto que llega a su fin, como una película que tiene que acabar, y lo que sube tiene que bajar, todo tiene su final. Y nunca tendrás certeza de si el tuyo, te va a lastimar.

Creí que sería el día perfecto, digo, todo comenzó bien, mi cabello rojizo bien peinado, mis uñas arregladas, y mi piel marcada brillaba, incluso el clima era perfecto. Era un día más recorriendo Londres y sus pasadizos. Disfrutando el aroma a petricor, como se elevaba mi vestido al dar vueltas de manera perfecta. Amaba apreciar las coloridas vistas de Brick Lane, sin pensar demás, solo soñar e imaginar. Pero nada es perfecto, ni él tampoco... ni mi vestido, ni el clima, mi piel o uñas.

Las cosas no eran como antes, cuando era capaz de gozar de la libertad que no supe valorar, cuando no estaba atrapada, en mis pensamientos, en las cuatro paredes que a mí concierne, les faltaba color, y un ambientador quizás pudiera hacer algo con este olor. Pero no podía hacer nada, solo nadar en un mar de pensamientos infinitos que me abrumaban, atormentando cada rincón de mi ser.

Pues él nunca fue lo que imaginé... lo que esperé, aheleé y deseé desde el fondo de mi corazón, desde que tenía trece años; cuando creía en el amor, cuando creía en las personas, y que chistoso que ahora no confío ni en mi propia sombra.

Lo perdí todo, mi vida, mis amigos, mi familia, mi belleza, mi gentileza y la certeza, de que algún día estaría bien. De que algún día pudiera ser capaz de recuperar mi vida, una que valoré y aun así no pude mantener.

Pasé de ser la amiga de todos a la amiga de las ratas que a mi lado pasaban.

De ser la más popular, a ser la más odiada. De tenerlo todo a no tener nada De serlo todo a no ser nada...

Porque la vida es una mierda, la gente es una mierda, el sistema es una mierda. Y te aconsejo que cuando sientas que ya puedes más, cuando alguien con tus planes quiera acabar, y desees más bien que su vida llegue a su final. Recuerda bien, que las balas al cielo vuelven a caer.

Y si cometes homicidio, debes hacerlo bien.