ONE SHOT
"Damas y caballeros, niños y niñas sean bienvenidos al espectáculo más grandioso del año. Donde la fantasía hace realidad los sueños"
El aroma dulzón de los caramelos invadían las fosas nasales de cualquiera de pasase si quiera cerca de aquella feria,tan cautivador como el verano de 1972 en Gonsank risas estruendosas e infantiles hacian eco por todo el pueblo, no era para menos, las vacaciones recién daban inicio y con ello la tranquilidad se hacia cada vez menos posible para aquellos adultos acostumbrados a la monotonía del lugar o mejor dicho, de la vida.
Un pequeño de no mas de 8 años caminaba de la mano de sus padres, uno en cada lado, sus ojitos brillaban tal como las esferas de fuego que reboloteaban en el cielo, que no eran más que faroles de luces, pero a él le gustaba imaginar ese tipo de posibilidades típicos de la infancia.
Ojalá su pequeño amiguito estuviera con él, había insitido a los padres del pequeño por mas de una semana ni bien se había enterado por televisión que una famosa feria estaría en Gonsak, las ansisas por subirse a los juegos y probar todo tipo de delicias era un sueño que estaba dispuesto a hacerlo realidad no sin Jimin con él.
- Por favor señora Park - rogaba el niño de cabellos negros - será divetido, Jimin y yo estaremos juntos, lo cuidaré muy bien.
- Si mami, estaré con Kookie, por favor déjame ir. - Kookie era el apodo que Jimin le colocó a Jungkook, según él, olía y se veia como una galleta de chispas con chocolate, tan deseable que podría abrir el apetito de cualquiera-.
La madre de Jimin quedó maravillada al conocer a Jungkook, como no hacerlo si era un bebé adorable con las mejillas sonrosadas de pestañas abundantes y largas, "un encanto" como lo había catalogado la familia Jeon.
- Entiendo que su deseo es ir a la feria cariño, pero me temo que tenemos un compromiso el día de la inaguración de la feria.
- ¿Puede Jimin ir conmigo entonces? - definitivamente, Jungkook no conocía un NO como respuesta-.
Lamentablemente Jimin no pudo asistir con Jungkook a la inaguración de la feria, la cena de la familia Park era un evento que solo se llevaba una vez al año, por ende, era de las más importantes. Razón por la cual Jungkook se hizo a la idea que ir a la feria solito no seria nada divertido y sus ánimos estaban por los suelos, algo que los padres del pequeño no toleraban verlo de esa manera, así que lo llevaron a la feria prometiendole que la proxima visita lo haría con Jimin; eso basto para que Jungkook esbozara una sonrisa... por fin estaría con él.
- ¡Mira papi! Son los elefantes y-y ¡LAS JIRAFAS!, yo quiero ir donde ellas, ¿podemos?
- Por supuesto que si cariño, pero antes debemos ver el show, no creo que quieras perdertelo por nada.
- Claro que no papi...
El show de los payasos y malabaristas era la atracción principal por la cual todos los niños incluyendo adultos quedaban maravillados por tal espectáculo, y más aún cuando los animales hacian presencia en el escenario.
Lastima que ese show era la cortina de humo que se necesitaba para llevar a cabo una de las operaciones más macabras que aquella feria ocultaba y por la cual era tan famosa.
- "No podemos permitir que nadie se entere"
- "Y que caso tiene si lo hacen, si seguimos con este plan, nos iremos a la quiebra"
- "¿De qué hablas? ¡SI YA ESTAMOS EN LA QUIEBRA!, si no fuera por el fenómeno que tenemos encerrado en bastidores tildandolo de lo mas novedoso, nos moriríamos de hambre.
- "Que caso tiene pelear ahora si lo que necesitamos es un milagro o de lo contrario tenderemos que abandonar todo lo que conseguimos"
Sigilosamente Jungkook se había escabullido de sus padres para observar más de cerca a los animales de la feria, que era lo que más le interesaba, y por accidente se distrajo cuando uno de los malabaristas fumaba fuera del show, dando caladas profundas a lo que parecia ser un cigarrillo de esos que una vez vió a su abuelo mientras descansaba en su mecedora.
Con sumo cuidado tal como si fuera un juego de espías, Jungkook siguió al malabarista a lo que parecia un carpa y escuchó atento lo que aquellas personas hablaban. No iba a ser descubierto, sino fuera por uno de los elefantes que emitió uno de esos "gruñidos" que hizo que Jungkook gritara del susto.
- Pero que tenemos aquí, un intruso...
- N-no soy intruso, me llamo J-Jungkook
- Oh pequeño, ¿Qué haces aquí? Este no es un lugar para niños -. refutó una mujer de aspecto esquelético-. y menos para un niño... - sin padres...-. recalcó uno de los hombres vestido de lo que parecía ser el sombrerero de Alicia en el País de las Maravillas.
El miedo se estaba apoderando de él, aún así sacó una valentía para no llorar, de lo contrario ya no sería un digno caballero como Jimin lo llamaba, que hasta en ese instante seguía pensando el lindo niño de mejillas regordetas.
- Papá y mamá están aquí, n-no estoy solito.
- ¿Ah si?, bueno tú nunca más estarás solito porque ya nos tienes aquí, contigo.- vociferó una de las mujeres que portaba una peluca bastante peculiar-.
No hubo tiempo para responder, lo tomaron por detras tapando la boca del pequeño con una mordaza, el pequeño pataleaba con todas sus fuerzas, luchando para salir de aquel lugar .
La ropa del niño fue brutalmente rasgada y la sangre hizo presencia manchando el piso, la inocencia del pequeño fue tomada a la fuerza, el llanto del niño fue apagada por los fuegos artificiales del lugar.
...
- ¡ ES MI HIJO DE QUIEN ESTAMOS HABLANDO!
- Señor debe mantener la calma
- ¡CÓMO ME PUEDE PEDIR ESO, SI ES SU VIDA LA QUE ESTA EN RIESGO, ES IMPOSIBLE QUE NADIE EN ESTA ASQUEROSA FERIA NO LO HAYA VISTO, TIENEN QUE ENCONTRARLO!
- Por favor, es nuestro pequeño...
Agosto de 1985
Aquella vitrina se cristal era la que mas llamaba la atención de todo el show, cada cinco años la mostraban, una marioneta de tamaño real, algo tétrica pero hermosa, con detalles victorianos de encaje bordados cuidadosamente en el traje rojo, y una máscara que parecía blanca por el deterioro a penas y se notaba además que tenía dibujada algunos garabatos que simulaban el maquillaje típico y básico de un payaso portando una sonrisa tétrica casi al borde de lo que parecía arrogante.
- ¡UNA MAGNIFISENCIA! ¿NO ES VERDAD SEÑORES?- bramava orgulloso aquel hombre obeso de estatura media a toda su audiencia-. - ES DE NUESTRAS MÁS GRANDES ADQUICISIONES, ¡DISFRUTEN DEL SHOW MARAVILLOSO PÚBLICO!
Aquella marioneta iba a ser sacada de su "caja de cristal" como la llamaba Jimin, después de la desaparición de su amigo, no pudo evitar sentirse culpable, si tan solo él hubiese estado a su lado nada hubiera pasado aquella noche de verano. Culpa podría ser poco, y nunca pudo asistir aquella feria, no hasta ese día que fue convencido por sus amigos Namjoon y Jin, ambos le dijeron que esa herida debía ser sanada cuanto antes, pues vivir con un hecho que nisiquiera recaía siquiera en él, lo limitaría a tener un nuevo rumbo, quizás tenían razón aún así ese hecho marcó a Jimin.
Los tres jóvenes se encontraban en la casa de Jimin analizando la foto que uno de sus compañeros de clase, Yoongi, había tomado hace unos días atras luego de la inauguración de la feria, una que, para la calidad de la cámara desgastada que Jimin había conseguido por unos pocos wones, le dió cábida a seguir con un insesante investigación y claro que búsqueda del paradero de Jungkook.
Yoongi le había advertido anteriormente que buscar más indicios lo iba a llevar a la locura, caso contrario ya tenía en sí el espíritu de un detective nato en su interior. "todos tenemos uno Min, solo hay que saber sacarle provecho" alegó Jimin ante las declaraciones de Yoongi, sin decir nada más, Jimin regresó a su casa sin darle tiempo a Yoongi de despedirse, ese acto dejó al muchacho más flechado que nunca de Jimin, porque sí, a Yoongi le gustaba demasiado, y el verlo constantemente con Jungkook lo enfurecía cada día más, hasta que el sudodicho desapareció sin dejar rastro, mientras otros lloraban desconcertados por Jungkook, Yoongi fue el más feliz, podría tener a Jimin para sí mucho más tiempo; solo que no contaba con que Jimin llegara a obsesionarse más por Jungkook. Pero no podía demostrarlo ante nadie, no todavía.
- Anda Jimin, mírala, es hermosa aunque tétrica, ¿a quién se le ocurrió colocarle ese traje tan feo? Parece un arlequín jajaja, es gracioso por que lo es.- vociferaba Namjoon que conoció hace dos años atrás al ingresar al instituto que estudiaba Jimin se convirtió rápidamente en uno de sus amigos más cercanos, un muchacho alto y moreno de carisma peculiar al igual que sus comentarios poco atractivos, lo que hacía que fuese interesante para algunos.
- Ya deja de molestar Nam, lo que tienes de gracioso lo tienes de necio y menso, ¡Bruto! .- gritó Jin quien estaba cansado de los comentarios fuera de lugar de Nam-. Aunque tenía razón Nam, esa marioneta era horrenda a tal punto que facilmente podría pasar como un artefacto maldito sacado de un museo de muerte o más bien dicho, uno de satanismo y brujería, casi maldito. Jin no podía tener la vista fija en la cosa esa más de tres segundos porque sentía que iba a atacarle en cualquier instante. Seok Jin era un muchacho no tan diferente físicamente de Namjoon, alto de complexión delgada, cutis envidiable por muchas adolescentes que sufrían de acné típico de aquella etapa de la vida, y mucho más guapo que cualquier muchacho de su edad, fácilmente podría ser un modelo de talla mundial, su aspecto no pasaba nada desapercibido.
Los tres adolescentes se dirigían finalmente a aquella feria, que con el paso del tiempo se vio cada vez más atractiva, con miedo y ansias compraron los respectivos boletos para disfrutar de las principales atrecciones que ofrecían.
Namjoon no paraba de hacer bromas con la famosa marioneta de la que todo el pueblo hablaba, le fascinaba las teorías conspirativas que Jimin inventaba y que previamente las anotaba en su bitácora. Por otro lado Jin trataba de mantener la calma diciendose a sí mismo que era un completa locur el plan que Jimin había planificado para ese día, reprochandose que era mucho mejor ir al muelle de Gonzak a pescar después de tanto suspenso.
- Chicos, por favor, estamos aquí para investigar, no para hacer bromas, tenemos que saber que sucedió con Jungkook aquella noche.
- Lo sabemos Jimin, y disculpanos, solo que esta feria siempre me parece rara... -dijo Jin con voz temblorosa al ver a los malabaristas quienes le comían con la mirada "bastardos" pensó Jin-.
- Rara, ¿cómo?, es de las más interesantes que van a ver.- seguía comentando Namjoon-.
Como pudieron los tres amigos se abrieron paso entre la multitud, para apreciar de cerca aquella marioneta.
Namjoon tuvo la idea de comprar palomitas con matequilla, el aroma lo llamaba, tenia bastante hambre, debía tener ya mismo consigo esa delicia, Jin no muy contento con la actitud de Nam, lo siguió de mala gana al puesto dejando a Jimin solo; quien se dirigía a la vitrina de cristal que contenía a la marioneta. Al encontrarse cara a cara con la vitrina que contenia la marioneta Jimin trató de ver a traves del reflejo del vidrio algún indicio que le dijera que esa cosa era su amigo Jungkook, porque si, Jimin sospechaba hacia años que esa marioneta era Jungkook.
Durante los años próximos a la desaparición de Jungkook había dedicado sus tardes y vacaciones a saber que había sucedido esa noche en la que desapareció y no descansó ni un minuto, al parecer era el único al que en verdad le importaba ese caso, los padres de Jungkook abandonaron el pequeño pueblo para mudarse a Seúl, olvidando así a su hijo o que alguna vez tuvieron uno, lo poco que supo luego de la mudanza de los Jeon era que el padre de este trabajaba en una fábrica que producía hierro quien terminó falleciendo por una burda intoxicación y la madre de Jungkook vivía en un pequeño departamento aislada de todo. Sin duda alguna la muerte o desaparición de Jungkook marcó profundamente a los suyos.
Jimin analizaba cada parte de la marioneta, el traje confeccionado y sobre todo la máscara, dibujandola en su bitácora de manera rápida.
De repente en aquellas cuencas vacias de la máscara unos ojos casi humanos hicieron acto de presencia mirandolo fíjamente.
Jimin gritó asustado por lo que acababa de ver.
- Mierda, noooo
- Que sucede Jimin.- llegó Jin a su lado corriendo.-
- E-es é-él.- tirado en el suelo y como pudo retrocedía de aquella vitrina sumamente abrumado-.
- "Quien" Jimin, me estas asustando de quien hablas.- Namjoon lo tomo de los brazos para calmarlo-.
- N-no lo entiendes e-es él .- temblaba de miedo, era algo que no esperaba ver, o quizas sí, pero no de esa manera-.
- Tranquilo, primero respira.- repetía Jin alcanzandole una botella de agua a los labios de Jimin para que bebiera de esta-.
- Es él... es J-Jungkook.
...
- A ver si entendí Jimin, ¿lo viste? ¿Viste que era Jungkook?
- No es posible Jimin, eso no puede ser.- repetía Jin sin descanso desde que llegaron a la casa del menor.
- Es una locura lo se, pero sé que es él, yo jamás me olvidaría de esos ojos.
- Como estas tan seguro, llevas años sin verlo, es imposible que sea él, además la policía dijo que
- Si, ya se lo que dijeron, pero los informes no son claros, además no investigaron lo suficiente, y esa cosa tiene los mismos ojos que Jungkook, yo jámas jugaría con algo así.
- Te creeemos Jimin pero eso no puede ser
- ¡Basta Jin! deja de repetir eso, esto es serio, si Jimin dijo que era Jungkook entonces todo este tiempo él... nosostros... b-bueno, y-y-yo
Jimin con lo poco calmado que estaba pidió a sus amigos que regresaran a sus casa y ya hablarían de ese tema mañana, ambos lo miraron afligidos aceptando sin remedio a la petición del menor.
Lo que no sabían ambos es que Jimin pondría en marcha la segunda fase del plan que no contó a sus amigos, y lo haría el solo.
...
La lluvia caía fuertemente en Gonzak y al ser un pueblo que estaba en una de las costas del país, los árboles se balanceban frenéticamente amenazando con derrumbar propiedades u obstruir el paso. Jimin preparaba su mochila con las cosas que necesitaría ahora, la lluvia que pronto se convertiría en tifón arruinaron sus planes, al pensar que es lo primero que haría al encontrarse nuevamente con esa marioneta si robarla de aquella feria o quemarla Jimin mientras pensaban en ello accidentalmente se cortó la mano con la navaja de su padre que casualmente había desaparecido del taller improvisado en el garage de su hogar y que ahora mismo jugueteaba con ella.
- Carajo, eso duele.- Jimin observó la herida, una no muy profunda pero ardía-.
Como pudo se vendó la mano exageradamente y salío por la ventana de su habitación que se ubicaba a unos dos metros y medio del suelo, yacía su bicicleta, perfectamente ubicada para su exploración de la noche que tantas veces Jimin salía desapercibido de la vista de sus padres. Dirigiendose nuevamante a la feria, el camino se había convertido en un río por lo que las ruedas de la bicicleta resbalaban con frecuencia, limitando la travesía de Jimin "mierda, no puedo tener ni un día tranquilo" pensaba Jimin, al maldecir esto el caudal aumentó haciendo que un árbol cayese encima de Jimin, para evitar tal desastre como pudo se arrastró junto a su bicicleta evitando así una tragedia.
Todavía con la adrenalina recorriendo por sus venas , tomó su mochila que yacía tirada a unos pocos pasos de donde estaba se dispuso a buscar su linterna para ver mejor, el árbol había dañado seriamente los cables de luz, y la linterna se negaba a encender.
- No puede ser, enciende maldita sea, ¡PRENDE YA! - seguía dando golpes a la linterna.-
Un fuerte trueno retumbo en todo el lugar, asustado y con desespero siguió golpeando la linterna, al segundo trueno pudo visualizar una silueta humanoide encorbada que se encontraba parada en medio de camino casi tan cerca del árbol caido como de él.
- ¿Hola? .- dijo Jimin curioso, su linterna parpadeaba, estaba funcionando y pudo ver mejor a esa cosa parada en el camino-. - ¿H-hola? .- volvió a repetir Jimin-.
Un tercer trueno se hizo presente y esa cosa humanoide giro su cabeza hacia Jimin dibujandose una sonrisa demasiado grande y tenebrosa.
La linterna dejo de parpadear y Jimin estaba muerto del susto, "¿qué era esa cosa?", en la penumbra se replanteó la idea de ir en busca de la marioneta y de Jungkook, fue una mala idea salir solo de noche. Fue cuando al alumbrar esa cosa que estaa parada en medio del camino, había desaparecido.
"Tan solo fue mi imaginación";se dijo para sí mismo, al darse la vuelta la criatura humanoide era la marioneta que había visto hace unas horas atras y ahora estaba cara cara con Jimin, de aquella máscara de cuencas vacías brotaba un líquido negro y la sonrisa de esta se hizo mucho más grande, de esas cuencas apareció dos grandes ojos tan familares que no tuvo tiempo de emitir un sonido, pues otro rayo hizo acto de presencia, silenciando el grito de Jimin.
...
Jimin despertó con una terrible jaqueca, todo el cuerpo le dolía como si hubiera caido de un precipicio o algo así. Desorientado y con la vista borrosa trataba de ver donde se encontraba.
Ahí estaba de nuevo, la marioneta mirandolo fijamente sin emitir sonido o siquiera moverse, inerte esperando pacientemente algo o a alguien.
Cuando Jimin trato de moverse, inmediatamente aquella marioneta se movió emitiendo un leve sonido que parecía mas un quejido doloroso, al aprecer aquella cosa era un ser sintiente.
"ayud..a..."
- ¿Eh?
"me"
¿Estaba oyendo bien?. El miedo se volvió a apoderar del cuerpo de Jimin, haciendo retroceder al adolescente, fue en cuanto la marioneta se acercó rápidamente hacia el rostro de un asustado Jimin.
Ahí estaban de nuevo los ojos que en su vida podría llegar a olvidar...
- "Jungkook" ¿eres tú?.- preguntó Jimin casi como un susurró del viento-.
Aquella cosa asintió con la cabeza que estaba mal cocida del cuerpo de esta, del cuello le brotaba un espeso líquido negro que apestaba a las cloacas del pueblo.
"a..yu...da..."
Por acto reflejo Jimin tomó el rostro de la marioneta para sacar aquella máscara que cubría los ojos de Jungkook y por fin pudo verlo mejor.
Definitivamente era él, solo que más alto, casi esquelético, con la boca abierta de extremo a extremo mal cocida y los pómulos totalmente morados por los golpes que le habían propinado.
- Jungkook... como es que... tú, yo...
"a..."
Jungkook volcó los ojos poniendose blancos y luego rugir a viva voz. Jimin como pudo se levantó del piso echando a correr lo más que pudo, aquella cosa ya no era Jungkook, era un demonio.
- ¡AUXILIO!
La marioneta iba detras de Jimin pisandole los talones rugiendo el nombre del adolescente. Sin ningun tipo de cuidado y con el pensamiento de salvar su vida se adentro al bosque, la tormenta no cesaba y la marioneta no se daba por vencida, definitivamente si no hacía algo podría ser la última noche de Jimin .
La persecusión parecía no tener fin alguno; de pronto, Jimin se topó con una cabaña abandonada la pudo divisar a lo lejos gracias a los trueno que caían estrepitosamente al suelo. Sin más Jimin ingresó a la cabaña no sin antes bloquear la puerta con algunos barriles que había allí adentro.
Agitado y con la respiración entre cortada podía seguir oyendo los rugidos de la marioneta que aún lo buscaba .
- ¡Carajo! en qué me metí .- se decía a si mismo, maldiciendo una y otra vez el haber desobedecido las instrucciones de Jin.
tres horas antes...
- Jimin, se que extrañas demasiado a Jungkoook, es inevitable hacerlo, él también fue un gran amigo mío, ero debes saber que cualquier cosa que estes planeando, por favor, hazmelo conocer, en sí a ambos a Nam y a mí.
- Agradezco tu ayuda pero es mejor que lo haga solo, no quiero involucrarlos más de lo que ya están, además, esta investigación es totalmente mía, yo la inicié, no ustedes.
- ENTIENDE JIMIN, LO QUE ESTAS A PUNTO DE HACER ES UNA LOCURA, NO DEBES ESTAR SOLO QUE TAL SI ESA COSA RESULTA NO SER LO QUE BUSCAS, HAY MILES DE POSIBILIDADES QUE GIRAN ALREDEDOR DE UN TAL VEZ .- Gritó Jin, al ver la necedad de Jimin, por pura casualidad Jin había tomado la bitácora de Jimin si que este se percatara para ver conocer más a fondo a su amigo, en quellas anotaciones había miles de garabatos de planos y dibujos de los que parecían rituales satánicos, todo eso llevaba a una sola cosa, la feria.
Todos en el pueblo mencionaban que aquella feria no era lo que parecía, la inocencia de un niño fue arrebata aquel trágico día. Manchas de sangre fueron encontradas en la entre pierna del pantalón de uno de los payasos del circo. Este se había excusado que solo era manchas de catsup por haber comido una hamburguesa antes del show. Claro que los peritos no le creyeron nada, al indagar más en una de las tiendas del la feria encontraron el cuerpo de Jungkook sin vida, con indicios de una violación brutal, el recto del pequeño estaba totalmente perforado que aún salía semen y otros fluidos que no era identificados en el momento, la boca de niño cortada de extremo a extremo y mal cocida con un hilo de carne en las comisuras del labio.
Sin duda alguna Jungkook había sufrido antes de su deceso, los peritos rápidamente tomaron fotografías del cuerpo del niño y detuvieron a más de uno de los victimarios de Jungkook, sin excluir al maestro de ceremonias de la feria. Sin embargo, cuando iban a dar la mala noticia a los padres de Jungkook y que el noticiero local diera a conocer el caso, misteriosamente el cuerpo de pequeño desapareció y consigo las evidencias tomadas por los profesionales.
Los padres de Jungkook exijían un esclarecimiento del paradero de su pequeño, ya que a uno de los peritos comentó a solas a la madre del niño que lo habían encontrado tirado ya sin vida en una de las tiendas de la feria.
No les dieron más explicaciones, solo una cruda noticia difícil de digerir. Por supuesto que los padres de Jungkook exigieron el cuerpo de su niño para darle una sepultura digna, aún con todo lo acontecido, tuvieron que mentir a los padres del pequeño que en realidad sufrió un secuestro y que solo había indicios de las huellas de los zapatos de este. El juicio falló a favor de la feria, liberando así a los involucrados y presuntos culpables de la desaparición del niño.
La noticia de la desaparición de Jungkook dió mucho de que hablar en toda Corea del Sur, y sin embargo, nunca se pudo hallar a los verdaderos culpables de este hecho.
Fue por eso que Jimin se había obsesionado tanto con el caso de Jungkook, su conejito. Robó los archivos y evidencias de las fotografías tomadas del cuerpo del niño de la comisaría local, que por descuido de los agentes que debían ser llevados a Seúl, lo dejaron en el olvido.
Al recordar cada detalle y las imágenes impactantes, dejó en Jimin una huella imborrable de su memoria, su querido amigo ahora convertido en una marioneta poseída trataba de matarlo, quizas para ajusticiar su deceso tan repentino de este plano terrenal y que no descansaría hasta atrapar a los culpables no sin antes llevarse consigo a un par de inocentes que pagarían su desdicha con él en el infierno.
- Debí hacer caso a tus palabras Jin, pero ahora no tengo remedio más que lamentar mi final-. dijo Jimin a la nada-. De pronto, los rugidos de la marioneta dejaron de escucharse y dentro de la cabaña unas velas con el fuego rojo de ellas iluminó una parte de la cabaña. Ahí estaba el cuerpo de Jungkook colgado como Jesús en la cruz lo extraño de esto era que el cuerpo de Jungkook no era la de un niño sino de un joven adulto, ¿será posible que este vivo? se preguntó Jimin que se tapó la boca para no gritar, aún así lo hizo, un grito ahogado por los truenos que cada vez se hacían más fuertes.
- Estaba esperandote Minnie.- dijo una voz tétrica que parecía provenir del inframundo-.- EH ESTADO ESPERÁNDOTE JIMIN, ¿PORQUÉ TARDASTE TANTO? SI YO TE AMO.
En cuanto la voz dijo eso Jimin abrió con demasía sus ojos al ver como el cuerpo colgado de Jungkook se bajó de aquella cruz rodeada de velas para verlo directamente a los ojos.
Jimin trató de salir de la cabaña.
- Mierda, mierda, MIERDA NOOOOO
- Oh Jimin, ¿Tratas de huir? PUES NO LO HARÁS-. Con una fuerza sobre humana Jungkook aventó a Jimin a otro extremo de la cabaña dañando el tobillo derecho de Jimin.
- AHHHHGGG CARAJO NOOOO, ALÉJATE DE MI.- Jimin gimoteaba-.
- EH ESPERADO 13 LARGOS AÑOS POR TI, Y ASÍ ES COMO REACCIONAS AL VERME, ¿HUYENDO?-. las velas del lugar se elevaron haciendo que estas flotaran, entre tanto Jimin se arrastró a una pequeña compuerta que encontró. Jungkook lo vió e inmediatamente con los poderes que tenía atrajo a Jimin hacia el, riendo irónicamente.
- ¿Á DONDE VAS PRÍNCIPE?, ¡SI ESTO A PENAS COMIENZA!-. dicho esto, con sus uñas dibujó sus iniciales "JK" en el brazo de Jimin. Los gritos de dolor Jimin eran cada vez mas fuertes.
- ¡DÉJAME SALIR!-. gritó con las fueras que le quedaban a Jimin.
- TE CREÍ MÁS FUERTE JIMIN-. lo tomó del cuello asficcionandolo por un breve momento que puso a Jimin morado por la fuerza que el demonio ejercía-. SUPONGO QUE TE SUBESTIME DEMASIADO-. relamió los labios de Jimin besándolos efusivamente. Jimin sacó la navaja de su padre que tenía escondido en uno de sus bolsillos y apuñalo a Jungkook.
- ¡VETE AL PUTO INFIERNO!.- gritó Jimin mientras recuperaba el aliento-.- ¡JODIDO PÓDRIO!
Herido por la repentina puñalda, el cuerpo de Jungkook convulsionaba frenéticamente y soltaba alaridos de agonía; lo que no sabía Jimin era que el cuerpo profanado de Jungkook aquella noche fue utilizado para un pacto a cambio del éxito de aquella feria, el costo era el alma pura de un ser. Las condiciones eran simples, y las reglas debían llevarse al pie de la letra.
Entre ellas para cancelar el pacto, era que el alma ofrecida debía encontrar a la persona que más amo en el mundo terrenal para ser liberado por fin y los pactantes arderían en el limbo eternamente, el tiempo pasó y los involucrados hacian lo posible para ocultar aquel hecho, viendo que los resultados estaban a su favor, torturaron a Jungkook aprovechandose de su cuerpo, que a medida que pasaban los años, este iba creciendo, es decir, el pacto permitía que Jungkook tenga en sí la poca humanidad que le quedaba. Fue entonces que el maestro de ceremonias tuvo la grandiosa idea de tenerlo como una marioneta que cada cinco años como lo había planteado se prsentaría un show especial con el cuerpo de Jungkook que sin más lo tenían en una vitrina de cristal, denigrandolo sin compasión y para sus captores era el disfrute de las ganancias del éxito obtenido, al ser exhibido alimentaba las esperanzas de Jungkook de ver a Jimin una vez más, la única persona que más amaba y amará. Y lo hizo...después de 13 años de condena.
Mal herido, Jimin encontró un par de escritos en latín que estaban regados por el suelo, por fortuna había estudiado sobre aquel idioma y fue entonces donde Jimin comprendió la gravedad del caso, Jungkook debía ser liberado cuanto antes, caso contrario el alma y cuerpo de Jungkook no podrían descansar en paz, era un ser sin culpa alguna a quien le arrebataron la vida aprovechandose de ella.
Jungkook tomó a Jimin de los hombros tumbandolo al suelo para ahorcarlo nuevamente, Jimin evitaba a toda costa que lo matase. Fue cuando sin pensarlo dos veces tomó un pedazo de madera de la cabaña para clavarlo en el corazón de Jungkook.
- Te libero Jungkook, eres libre ahora...
El alma de Jungkook iluminó el lugar uniendose al cuerpo, y finalmente pudo volver a ser un humano, entre lagrimas, Jungkook articuló un débil "te encontré" para finalmente caer al piso, muerto, pero liberado, su alma descansaría al fin.
La agonía de Jungkook habia llegado a su final y Jimin lamentó no haberlo encontrado antes, maldijo a todos lo que le hicieron daño a la persona que amaba, a quien nunca lo había dejado ni por un instante, pero él si.
Recordando las palabras dichas por Jungkook y las acciones de querer encontralo para poder marcharse en paz, hizo un juramento de encontrarlo en otra vida, una donde ambos serían felices juntos.
FIN