Prólogo
Trato de alejarme de él, pero me tiene literalmente acorralada contra la pared con fuerza. Lo miro, claramente furiosa.
—Suéltame ya. No puedes venir de repente para hacer esto —digo, enojada, poniendo mis manos en su pecho para tratar de alejarlo. Pero no hace más que acercarse aún más, con su boca prácticamente junto a mi oreja.
—Claro que puedo. ¿Sabes por qué? —dice él con un tono profundo y grave. Se acerca más, hasta que sus labios están prácticamente tocando mi lóbulo.
—Porque eres mía. Toda mía, hasta el punto de hacer lo que quiera… —dice él con un tono claramente amenazante y lleno de posesión.
Antes de nada, esto tendrá algunas escenas muy explícitas. Si eres sensible a esto por favor no lo veas.
Espero que les guste