𝕻é𝖙𝖆𝖑𝖔 1: 𝖕𝖗𝖎𝖒𝖊𝖗𝖆𝖘 𝖎𝖒𝖕𝖗𝖊𝖘𝖎𝖔𝖓
Riley
—¡Es súper enorme! —exclame mientras no podía parar de observar todo lo que había en el salón de arte.
Mis dos amigos se miraban entre ellos, parece ser que nunca habían entrado en esta área de la escuela, pensé de que si, después de todo yo era la nueva estudiante y no ellos.
Los primeros días de clase no había podido dar un recorrido por el instituto, me daba vergüenza hacerlo sin compañía, no saben cuánto sufrí al no poder ir al area de arte, me dolió más que comer sola en el desayuno.
Luego de recorrer cada rincón del salón, paseamos por más lugares de la facultad, como una manera de bienvenida para mí.
Uno de los chicos, el cual se llama Russell nos tuvo que dejar ya que tenía que hablar con unos profesores de temas muy importantes según él.
Haru y yo entramos al estadio, era bastante limpio y gigantesco.
—Oye Riley.. ¿Seguro que quieres pasar el rato aquí? digo, no es como si hubiese algo interesante en este estadio como el salón de artes por ejemplo que si es agradable —dijo Haru tratando que su desagrado no sea evidente.
—Es agradable, se siente el aire fresco, además ya pasamos mucho rato en el otro salón —Respire lento disfrutando del clima.
Me senté en las gradas del medio, mi nueva amiga hizo lo mismo, aunque note su pesadez, no entendía mucho de su comportamiento en ese momento.
La verdad es que no le estaba prestando mucha atención al partido, no me gustaba mucho, solo quería sentarme en las gradas y hablar de nuestras cosas.
Pero en vez de hablar, solo estaba recordando lo agradecida que me sentía de haber hecho dos amigos.
El primer día no hice amigos porque estuve sentada hasta atrás y nadie toma en cuenta a los de atrás.. excepto ¡Los profesores!, ellos si están más pendientes de los estudiantes de atrás que de los de la primera fila.
Así pase la semana cuando en el quinto día conocí a Haru, conecte de una vez con ella, era una chica con una energía increíble con una sonrisa ruda pero amistosa, un amor de persona. Me presentó a su amigo Russell, el cuál parece que es de otro país, habla otro idioma al parecer ya que tiene un acento un poco raro pero me cayó super bien, son la excepción de todos, aunque parece que en ese salón casi nadie habla con los nuevos...
Luego Haru hizo que saliera de mis pensamientos hablando de diversos temas relacionados a chismes de la clase y teorías paranormales que me asustaban y me encantaban al mismo tiempo.
Cuando finalizó el partido de fútbol, pude observar como Haru se levantaba poco a poco con una expresión de irritación en su rostro.
—Bueno, ya las prácticas culminaron, creo que es momento de irnos, vámonos —dijo levantándose de las gradas para que la siguiera bajando las escaleras y abandonar el lugar—. Esos chicos solo van a hablar y elogiarse unos con otros.
Estaba a punto de levantarme cuando escuché una voz proveniente detrás de mi.
—Pero miren quién se atrevió a aparecer "La cabeza con forma de huevo" —Era la voz de uno de esos chicos entre los que estaban en la cancha, al decir ese inusual y grosero apodo los que estaban presentes se rieron, lo cual hizo que Haru maldiga a lo bajo. -Y pensar que dejaste en claro que no ibas a pisar este lugar.
-Sii pero ya nos íbamos.. así que no andes jodiendo tan temprano- Decía la chica agarrando de mi brazo para que nos fuésemos rápido.
—“¿Nos íbamos? Trajiste una admiradora, porque se ve que es muy buena observadora” —decía la misma voz, esta vez dando la cara.
Para mi sorpresa, ya lo había conocido antes. Era un chico bastante alto, de piel blanca pálida, cabello oscuro y ojos profundos, con un toque de ojeras que acentuaban su atractivo casi irreal. Su sonrisa burlona de boca cerrada parecía irritar aún más a mi compañera.
Sentí cómo el chico me analizaba a detalle hasta que finalmente me reconoció.
—Buenoo te iba a decir que me la presentaras pero —decia acercándose más a mi— Es un reencuentro conmovedor diría yo.. no es así señorita... Riley si no me equivoco.
Haru quedó con una expresión casi de angustia y me dirige una mirada reclamadora de: ¿¿¡Lo conocías y no me comentaste??!
Cómo lo haría, no sabía que ese chico estudiaría aquí...
—¿Y por qué se van? yo no veo apuro... ¿Por que no se quedan a charlar un poco? —dijo agarrando mi mano libre para darle un beso el cual hizo que ardieran mis mejillas por la pena, no dejaba de mirarme mostrándose caballeroso según él.
—Vamos, yo no muerdo, o tal vez un poco..
—¡¡Jodete pendejo!! —exclamo mi amiga a punto de explotar y le apartó mi mano de la suya—. No te hagas el principe encantador.
—Me buscas pelea ¿Cabezota?, y si a lo mejor fue tu amiga la que decidió ir a ver las prácticas... o a nosotros —Dijo él con la mirada fija en mí alzando una ceja con curiosidad acompañado de esa misma sonrisa picarona y egocéntrica que al parecer siempre lo caracterizaba—. Se ve que tiene buenos gustos, ¿Por que le niegas eso, mm?.
-Riley... vámonos- Dijo ella viendo fijamente al chico con más desagrado, parecía que fuese a hacer un crimen de odio en cualquier momento, daba terror.
-Piensa en mi preciosa- Me dice dándome un beso en el aire -Hey y cuidado ahuyentas a tu amiga con tu amargura "cabeza de huevo"- Decía entre risas con los otros chicos.
-Hasta aquí...- Dijo Haru ya con su frente y mejillas rojas de la rabia -¡¡MIRA VEN Y ME LO DICES DE FRENTE, PEDAZO DE PENDEJO ANDANTE!!- Entre gritos acercándose al chico amenazante.
-Oye, no es mi culpa que tú cabeza sea mas grande de lo habitual, Cabezota- Él Alzó sus hombros restandole importancia.
-VE A JODER A TU AMIGO QUE SE LE VE QUE TIENES GANAS, HIJO DE PU...
La interrumpí.
-¡Haru! ¡No seas grosera! ¡No digas esas cosas feas! No tienes que ser igual que ellos....
Aunque me sentí culpable, sentí que le dí la razón a ese chico y no la defendí como debí de hacerlo.
-Si Haru, no es digno de una señorita hablar de esa forma. Dijo una vez más el chico con sus malas intenciones dándome la razón y mirando a mi compañera con una expresión de: "Que vergüenza, besas a tu madre con esa boca" -Deberías escucharla- Se le escuchaba una voz sincera y me sonrió acompañado de un guiño de ojo.
Me congelé, no estaba acostumbrada a esa clase de coqueteo, no supe cómo reaccionar, sentí un revoltijo en el estómago y más al saber que él chico lo hacía a propósito... Solo para molestar.
-Señoritas, no me gustaría correrlas de aquí pero no quiero tener problemas con el entrenador así que yo mejor me retiro- Me miró por última vez -Te veré luego.
Haru se quedó seria observando al de cabellos negros y da una media vuelta para decirme un: ¿vamos?.
Salimos del lugar.
Sentía mi corazón a mil, como si hubiese corrido un maratón.
-Haru perdóname... No supe cómo reaccionar, ¿Por qué te tratan tan horrible?- Pregunté con mucha curiosidad.
Ella estaba sería, me echo un vistazo cuando pregunté e inhaló y exhaló.
-No te culpes, solo hiciste lo que creíste correcto, perdóname tu a mi, me deje llevar por mis impulsos pero tenia que ponerlo en su lugar.. Él... Oswald cuando tiene la oportunidad me saca la piedra de todas las maneras posibles, estuvo mal expresarme de esa forma contigo presente...
Oswald, recordaba su nombre distinto.
-Y sobre ¿Por qué ese trato?. pff solo te digo, son unos idiotas infantiles que se creen la gran coca cola del mundo solo por burlarse de que una chica no puede hacer deportes pesados como lo hacen ellos. Yo quería unirme al equipo de fútbol americano para experimentar si era apta para ese deporte pero no pude, al menos se intentó pero ahí empezó el hijo de papi con sus amiguitos falsos con sus burlas.. yo no lo tome tan personal pero siempre cuando tenían la oportunidad me molestaban y yo no iba a soportar eso Riley.. ¡jamás!.
Mientras ella continuaba relatando su historia me resultaba difícil no imaginarme una película de todo lo que contaba sobre aquel chico, Oswald, lo cual todavía me seguía sorprendiendo de haberme topado con él.
Me llegó el recuerdo de esa vez cuando lo ví por primera vez, cuando lo conocí. En aquella sala tan grande, nosotros solos, pensar en eso me daba una sensación de escalofrío junto con esa sensación de calor en mi rostro.
Me distraje tanto que no termine de escuchar la historia por completo... Nunca me puedo concentrar...
-¿Y el apodo tan original? Bueno según que tengo la cabeza tan grande que me parezco a humpty dumpty, ridículos- Expresaba la chica con molestia en su rostro, me dicen eso y lloro toda la noche, era muy fuerte, más de lo que aparentaba.
No pude evitar reírme, era un chiste grosero pero hay que admitir que era gracioso, claro si fuese para mí no diría lo mismo...
-Perdóname, en serio perdóname. No debí reírme.
-No te preocupes, a veces es gracioso pero cuando usan el mismo apodo lo queman por completo y ya no es gracioso- Volteó sus ojos con una sonrisa al escucharme reír.
-Son muy malos, son los populares de las películas por lo que veo...- Estaba pensante mientras hablaba. -Bueno, lo conocí una vez que acompañe a mi tía a su casa, eran asuntos de trabajo, así que me quedé esperando en la sala. Él se topo conmigo y me sacó un tema de conversación aunque era muy insistente con eso de su fútbol y pensaba que yo era una de sus admiradoras- Me ríe, era tan orgulloso.
Haru suspira dando a entender que Oswald era muy predecible.
-Típico chico presumido. Viniendo de Oswald no me sorprende- Escucha, quizás llegaste a intercambiar palabras con él pero se precavida ¿Okay? A veces ese tipo de gente rica tiene sus sorpresas...yo solo quiero que estés bien y pases un buen rato ya que eres nueva- Me dió una media sonrisa.
Yo le sonreí, me pareció muy lindo que se preocupara por mi, más personas como ella por favor.
Mientras nos íbamos alejando del estadio, me dió un impulso por voltear y ver otra vez al mismo chico jugar su deporte... Si estaba guapo la verdad...
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Estábamos desayunando un martes en la cafetería.
Rusell nos estaba contando súper inspirado algo sobre sus matemáticas, admiro eso de él, yo no puedo leer un libro de matemáticas sin distraerme con cualquier cosa, hasta una hormiga es capaz de atraer mi atención en esa situación... El problema definitivamente ¿Soy yo?, no, son las matemáticas, sisi.
No entendía nada de lo que nos estaba explicando el chico rubio de lentes pero aún así lo seguí escuchando, me gustaba mucho su acento.
-Y esa es la razón por la que Pitágoras no debería ser odiado por casi toda la sociedad.. ¿Comprenden?- Comentaba el chico filosófico.
-Aún así, ¡¿Quién aplicaria fórmulas complejas para saber cuánto vas a gastar por un kilo de queso?!.. No tiene sentido- Le respondía Haru nada filosófica.
-¿Lo tengo que explicar otra vez?. Decía el de gafas con una expresión ofendida.
Las dos nos reímos juntas por su expresión ofendida pero después negué con la cabeza de inmediato ya que no quería tener que escuchar todo eso de nuevo, es mucho para mis neuronas.
Una vez es suficiente 👄.
Nuestras risas se detuvieron cuando sentí como una mano se apoyó en la mesa a mi lado acorralandome en el acto, sentía que mi espacio personal estaba siendo invadido completamente.
Era la mano de un chico, también su perfume lo delataba.
No voltee pero sentía como su pecho y brazos me apretaban muy de cerca que un calor recorrió todo mi cuerpo lo que hizo que me congelará de nuevo.
Y al ver el rostro de mis amigos que estaban sentados frente a mí, los cuales cambiaron drásticamente de felicidad a rareza me dejó más asustada.
-¿Me extrañaste, preciosa?.
Esa voz...otra vez...
Era él de nuevo, pensé que se olvidaría de mi a los días y no nos buscaría más...
-¿Que es lo que pasa?- Pregunté muy inocentemente, ¡Ay en serio Riley! ¡Tanto que hay para decir y decides salir con esa respuesta mediocre!.
Haru no respondió y solo miró a otro lado seria.
-Miralo por tu propia cuenta- Me respondió Russell Señalando al chico detrás de mi con algo de inseguridad.
Suspiré, lo sentía cada vez más cerca, voltee despacio para ver su rostro encima de mi cabeza y volví a voltear ya que mis nervios se alteraron. Solo pude decir un:
-Ya suéltame- Lo más inofensiva posible.
Oswald se rió y dejó de acorralarme lo cual sentí un peso menos por lo que estire mis manos que habían estado apretadas por la mesa. Se sentó a mi lado
-Buenos días- Nos dice a todos. -Te traje un postre hermosa.
Me extendió una bolsa transparente que tenía atado un moño color rosa, adentro de esta había una cajita con un trozo de pastel en cuadrado, por su apariencia se veia que era de panadería cara, me puse roja con tan solo ver que me lo daba.
-Disfrútalo- Da una sonrisa coqueta apoyando sus brazos cruzados en la mesa.
En eso el chico optó por mirar a mis amigos, para que no me sintiera tan observada por él, como si no fuese bastante molesto y encimoso la bienvenida que me dio... Notó como los otros dos chicos no cambiaron sus semblantes desde que él llegó.
-Aish.. ¿Ahora que pasa? No me miren como si fuera un total desconocido.
-¿Pff y te lo preguntas?- Preguntó Haru con ironía -¿Que tramas?.. tú no te juntas con "cabezonas"- Sospechando de sus intenciones.
-Ni.. con "nerdazos"...- Decía Russell dudoso tratando de verse con carácter pero no puede, ya somos dos Russell, ya somos dos...
-¿Y que querían? ¿Que me fuera de forma brusca después de darle un regalo a la señorita aquí presente?- Señalandome -La educación ante todo, mis muchachos- Guiña un ojo.
-Para mí que esconde algo Kedricko- Susurró el de lentes a Haru en su oido de forma no tan disimulada y Oswald lo notó.
Oswald kedricko...
-Bueno supongo que seremos Riley y yo.. ¡Ahí se ven!- Deja de mirarlos para verme con esa mirada juguetona.
-Espera como que ¿¡"Ahí se ven"?!- Se pregunto una Haru extrañada y en segundos estaban rodeados con 3 de los amigos de Oswald para molestar a los dos chicos como es de costumbre.
-Que cara....- Mencionaba Haru cortando la palabra llena de rabia.
No entiendo, es un cortejeo pero incluye bullying a mis amigos¿?.
-¿Podemos ir a otra mesa para hablar? Deja que ellos jueguen con tus amiguitos un ratito- Sugería el chico acercando su mano para sujetar la mía delicadamente.
Me sentía tan confusa pero deje su mano en la mía y le voltee el rostro al ver como molestaban a mis compañeros, que falta de empatía la de este chico.
Por un momento se me olvidó que tenía la bolsa que me regaló en mi mano.
-¿Que estás haciendo?- Pregunté nerviosa aunque es obvio que me estaba coqueteando de una manera molesta -¿Por qué me traes esto?.
Eche un vistazo a la bolsa con un montón de vergüenza, luego alce la cabeza para mirarlo a los ojos, primera vez que lo hize, no habia notado ese color gris tan hermoso que tiene en sus ojos, me perdí en ellos.
Oswald se ríe por la pregunta que le hice.
-Ay preciosa es una forma de expresar lo bien que me caes, en serio y también como forma de respeto porque... ¿Como haces para tener tanta paciencia con esos amiguitos tuyos y más con.. ella..?- Refiriéndose a Haru.
Y se le veía a la misma defendiendo a Russell que no lo dejaban de molestar con eso de que tenía lentes grandes, incluso se los quitaban y el chico hacia un intento por defenderse.
-Además que ese listón, me recordó tus lindos ojos y tus labios- De la nada su mano viajaba por mi mentón para seguir viendo mis labios de forma más.. analítica.
Después de que terminara de hablar deje de verlo a los ojos y mire a los alrededores, sentí cositas en el estómago ... Muchas cositas...
Me sentía caliente por la vergüenza que tenía y más al estar en un lugar abierto al ojo público, cuando me gire ví como aumentaban las burlas a mis amigos, Russell no sabía que decir y Haru estaba roja de la rabia ¿Ese chico pelirrojo le estaba agarrando el cabello a mi amiga?, esto fue el colmo, tenia que detener esto de manera pacífica.
Eso hizo que quitará la mano de Oswald.
-Basta, no sigas haciendo esto, dile a tus amigos que se detengan, no es justo, no te han hecho nada.. ni yo- Dije de la manera más respetuosa posible... Lo último lo susurre.
No entendía el por que nos hacía estas clases de burlas, se estaba riendo de nosotros o de verdad quería conocerme¿? Sigo sin entenderlo.
-Pues se lo merecen porque no valoran mi esfuerzo por llevarme bien con ellos- Pone una cara como si fuera la "Vístima" -Pero también porque se ha vuelto costumbre- Decía sin un poco de empatía por los demas.
-¿Costumbre?, eso no es para nada gracioso- Intentaba sonar seria.
-¿Quieres que pare entonces?- Ignorando lo último que dije, se me acercó un poco retador -Quiero algo a cambio...
Que...
-¿Algo como?...- Mi cara era de sonrojo y horror ya que estaba pensando mal, muy mal.
-Pues..
Me observaba muy interesado y con una sonrisa maliciosa y sus ojos viajaban a mis ¿Piernas?... Esto hizo que me quedara mirando a un punto fijo por la vergüenza, cuando devolví mi vista a su rostro estaba viendo mi cuello y clavícula.
Trague fuerte, no sabía que quería, pero no era nada bueno, nunca me había pasado esto antes, ¿Que hago? Necesito ayuda...