Chapter 1
¿Por qué no puedo encontrar una respuesta para este amor? ¿Cómo voy a encontrarla? Hazmelo saber.
Crystal Snow - BTS
-CAPITULO I-
Eran los últimos días calurosos en Brooklyn y los últimos días de preparatoria para Jules. Entre exámenes, actividades, reuniones y fiestas de despedida, ella estaba agotada.
-No puedo más -exclamó Jules tirándose de espalda en su cama revuelta- Giro su cabeza mirando el desorden su habitación. Maletas sin terminar, ropa por cada rincón. Tomo una almohada y se tapo la cara pensando en todo lo que aun faltaba por empacar.
-No entiendo como puedes estar tan tranquila durmiendo cuando no has metido nada a la maleta Ju -exclamo su madre asomándose por su puerta.
-Solo dame cinco minutos y lo hago, te prometo -respondió Jules irguiendo su cuerpo-.
-Apúrate. Te queda solo esta noche.
Jules cerro los ojos, resoplo con fuerza los mechones de cabello que caigan sobre su rostro y se puso de pie. No había cosa mas difícil que empacar 18 años de su corta vida en cinco maletas que irían con ella hacia Corea Del Sur. Eligio irse hacia el otro extremo del mundo por el simple hecho de que paso la mayor parte del tiempo viendo Kdramas y soñando con ver todo Seúl desde la NAMSAN SEOUL TOWER, jamás pensó que su mayor sueño se cumpliría pero lo logro con mucho esfuerzo.
Recibió una notificación al celular. Corrio hacia el y sonrió al ver de quien era el mensaje.
-“Annyeonghaseyo” american girl. -¡Jin! -escribió con rapidez.
-Good Morning. ¿Madrugaste?
-Aquí ya son las ocho de la mañana. Tengo una audición que espero sea la última.
-Una más para la lista -escribió Jules revolando los ojos, recordando las miles de audiciones que Jin ha tenido y que ninguna le ligo.
-y espero que sea la ultima -respondió él.- si esta no funciona, acá lo dejo todo, ya estoy harto.
-algo me dice que esta es la definitiva. No es coincidencia que justo llegue yo a tu país, ¿no crees? -respondió con una sonrisa picara, imaginando perfectamente la cara de Jin al leer esas palabras.
-no te infles. eres una inmigrante mas en este país jajajaja -respondió-. ¿ya tienes listas las maletas?
-estoy por terminar de cerrar la quinta.
-¿LA QUINTA? Por dios Jules -respondió él con sorpresa.
-me estoy mudando al otro lado del mundo, no pienses que una o dos maletas son suficientes. Ubícate.
-no dije nada, no dije nada -respondió Jin. -Bueno es momento de irme. Escríbeme cuando estes apunto de partir, cuando hagas la escala y llegues a Incheon. Debo estar puntual en el aeropuerto, no quiero que te metas en algún problema por andar de confianzuda.
-Entendido oppa. Muchos éxitos. “Hwaiting”
Jules conoció a Jin a los 12 años en un intercambio en Australia. A esa edad Jules fue de voluntaria obligada por su madre para que pueda aprender a ser más independiente y sobre todo a ser menos introvertida. Lo que su mamá nunca imagino es que se haría mejor amiga de un chico coreano tan introvertido como ella. Ese era Kim Seokjin, un niño flaco de 12 años con lentes y callado, pero que con el paso del tiempo se volvió guapo, gracioso y muy correcto. Jules jamás lo vio como algo más muy a pesar que conocía perfectamente a Jin en la actualidad y admiraba mucho su belleza tal cual como lo hacia con tantos actores coreanos que veía a través de su pantalla.
***
Despertó renegando porque las cortinas de la ventana se cayeron una vez más y dejaba entrar el sol de una manera violenta.
-Maldita sea -rezongó Yoongi levantándose de un salto de la cama.
Miro el reloj y marcaban las 7am. Se le hacia tarde, tenia una audición al medio día en Seúl y de Daegu le tomaba tres horas en llegar. Vistió lo mismo que la noche anterior, tomo su celular dándose cuenta que no cargo nada en toda la noche y estaba completamente apagado. Renegó una vez mas, tomo el cargador y lo prendió viendo de inmediato un mensaje que lo pondría de peor humor.
-Lo siento. Los celos me vuelven loca y no tolero que se peguen a ti como moscas. Leia las mismas palabras de disculpas de casi todas las noches.
Kim Anne era novia de Yoongi desde los catorce años. Fue la primera chica la cual se interesó en él, la primera que lo miro de una forma diferente y que no lo hizo sentir como raro sino como parte de algo. Yoongi la quería mucho pero su comportamiento a lo largo de los últimos años opacaba todo lo bonito que construyeron desde niños.
-Olvídalo. Es mi culpa -escribió él para aminorar la situación.-No debí beber y no debí permitir que estuviera tan cerca a mi.
Yoongi nunca bebió y esa chica que se acerco la noche anterior era una reclutadora de talentos que le ofreció la audición a la cual asistiría esa mañana.
Salió de su habitación, todo era silencio en casa, ni su padre, ni su madre, ni su hermano estaban esa mañana. Se acercó a la cocina y vio una nota escrita por su madre.
Hijo: Hay avena en la refrigeradora, cómela y toma ese vaso de jugo de naranja que te deje en la mesa. Trabajas demasiado y no te alimentas bien. Hoy llegaremos tarde. Un beso. Mamá.
Yoongi doblo la nota y la puso en el bolsillo trasero del jean. Abrió la refrigeradora y vio el plato de avena que le dejo su madre, cerro la puerta y desvió la mirada hacia el vaso de naranja. Ignoró todo, solo dio un suspiro, tomo sus llaves y salió de casa.
-¡Yoon! -grito Anne. Yoongi volteó y la vio envuelta en la casaca negra que estuvo buscando por toda su habitación. ¿a donde vas? -pregunto ella acercándose a él.
-Ehmmm...a Seúl, ¿por? -respondió él con un poco de duda.
-¿A Seúl? ¿Y eso? -frunció el ceño, le molesto el hecho de que se fuera y no le haya dicho nada.
-Tengo una reunión, nada importante -respondió él-. Estoy algo tarde, tengo que irme -se acercó a ella y la tomo de la mano para besarla
-¿Nos vemos esta noche? -preguntó ella esbozando una leve sonrisa de tranquilidad por el detalle del beso.
-No se a que hora vuelva realmente -respondió rascando su cabello desordenado. -¿te parece si te escribo y vemos?
-Aceptó -respondió acercándose más a él y dándole un pequeño beso en los labios.
Yoongi respondió sonriendo el beso y se separó con rapidez mientras se alejaba corriendo hacia el paradero del bus. El bus estaba por partir y apenas logró subir en él. Se sentó al lado de la ventana y a los lejos vio a Anne despidiéndose con la mano. Yoongi recostó su cabeza pensativo pensando en ella con tristeza y deseando que esa audición sea su boleto para salir de Daegu y dejar todo atrás, incluyéndola a ella.