BAJO LAS REGLAS DEL JUEGO

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Summary

En el exclusivo colegio St. Clair, Valeria siempre ha sido la reina de las apuestas y los juegos. Extrovertida, sensual y sin miedo a romper las reglas, se enfrenta a su mayor desafío: conquistar a Luciano Rivas, el chico frío y distante que nunca ha caído ante nadie. Lo que comienza como un simple reto entre amigas se convierte en un torbellino de emociones donde el amor y el dolor se confunden. Mientras Valeria descubre el oscuro pasado de Luciano, ambos luchan contra sus propios demonios y los prejuicios del colegio que amenazan con separarlos. ¿Podrán romper las reglas y construir un amor verdadero? ¿O el precio será demasiado alto?

Status
Complete
Chapters
12
Rating
n/a
Age Rating
16+

CAP. 1 - LA APUESTA

-Te reto a que lo conquistes -dijo Renata con una sonrisa venenosa, mientras cruzaba las piernas sobre la banca del jardín trasero del colegio St. Clair.

Yo, Valeria Montenegro, jamás le decía que no a un reto. Y menos si había público.

-¿A quién? -respondí fingiendo desinterés, mientras me ajustaba el suéter del uniforme para que se me viera justo lo que quería que se viera.

Renata señaló con la barbilla al chico recargado en el muro de piedra, auriculares puestos, mirada perdida en un libro que probablemente ni leía. Luciano Rivas. El antisocial más sexy de todo el colegio. Frío. Silencioso. Inevitable.

-No está en mi lista -dije sin pensar, pero mis ojos ya lo estaban devorando.

-Exacto -saltó Nicole, otra de mis cómplices favoritas-. Por eso sería divertido.

Renata se inclinó hacia mí con esa mirada que usaba cuando iba a encender una bomba:

-Val, si logras que te bese antes de la fiesta de primavera... te juro que dejo de competir contigo por el trono de la Reina del Cole.

-Y si no lo logro... -sonreí, retándola con los ojos.

-Subes un video sin maquillaje y sin filtros diciendo que eres una perdedora.

Mi corazón dio un vuelco. Nadie en este colegio mostraba su verdadero rostro. Todo era perfecto, planeado, controlado. Y yo... era reina de ese juego.

-Acepto -dije, tomando el celular y grabando una nota de voz como prueba-. Luciano Rivas será mío. Y no solo un beso... Me va a suplicar uno más.

Renata y Nicole gritaron de emoción. Lo que ellas no sabían era que, justo en ese momento, Luciano alzó la vista. Sus ojos grises se cruzaron con los míos. Fríos. Intensos.

Y por un segundo, me sentí como una presa... aunque yo había decidido cazarlo.