With Me

Summary

Jungkook es alérgico a las flores, pero nada le provoca más falta de aire que Jimin, su girasol. Lo ama aunque se siente como una alergia que no quiere curar.

Genre
Romance/Drama
Author
GIGI
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Prólogo

A Jungkook siempre le dijeron que su cuerpo era demasiado sensible, específicamente en la temporada de la primavera . Que una flor podía dejarlo sin aliento y llevarlo directo al hospital. Que debía tener cuidado con los campos abiertos, con los parques floridos, con el polen del viento.

Creció sabiendo que algunas bellezas no estaban hechas para él. Y eso solo hizo que viviera con desprecio a la primavera.

Y, sin embargo, Jimin llegó a su vida como un jardín en pleno florecimiento.

Ese día Jungkook estaba en el garaje de su casa, con una mascarilla puesta y una botella de agua fría a medio terminar. Su madre le pidió ordenar el lugar, y aunque quería negarse, no tenía opción que obedecer.

Era uno de esos días en los que el aire olía a césped recién cortado, a flores abiertas, a todo lo que su cuerpo no toleraba.

Toser se había vuelto costumbre en sus días. Tener los ojos llorosos y la garganta seca era habitual en su rutina.

“Maldita primavera…” pensó mientras dejaba caer la última caja al suelo y limpiaba su sudor con un paño.

El sonido de un camión de mudanza se detuvo justo frente a la casa vacía de al lado, y por primera vez en mucho tiempo, Jungkook se incorporó con curiosidad.

De entre las cajas y muebles que los trabajadores bajaban, se asomó un chico pequeño, de cabello rubio y sonrisa grande.

Tenía la cara ligeramente sonrojada por el sol y cargaba una maceta entre los brazos.

Una maceta con un brote de girasol.

“Genial, otro amante de las flores…” Jungkook se acomodó la mascarilla con resignación y pensó en volver a entrar, igual el trabajo ya estaba hecho, pero el chico fue tan rápido en verlo y alzó la mano, saludando con entusiasmo.

—¡Hola! — Gritó haciendo que su plan de huida quedará arruinado. — ¿Vives aquí? —

Su voz era clara, como una campana al mediodía.

—Sí — Respondió apenas alzando la mano en respuesta, no quería parecer grosero, aunque haya intentado huir hace unos momentos.

—¡Me llamo Jimin! — Añadió el chico para seguidamente alzar su maceta con orgullo — Este es Sunny. Todavía no florece. Le gusta el sol… y a mí me gusta pensar que trae suerte.

Jungkook no supo qué responder. Era la primera vez que conocía a una persona que fuera tan abierta en comentar las cosas, como si te invitará a saber más de él.

—Jeon Jungkook — Se presentó quitándose la mascarilla solo un poco, para mostrar su rostro por educación — Vivo aquí al lado, así que, seremos vecinos.

La sonrisas de Jimin se amplió más haciendo que sus ojos se transformarán en finas líneas acompañado esa cálida felicidad que brindaba su aura.

—Entonces, supongo que seremos amigos igual — Afirmó mientras se acercaba más a Jungkook sosteniendo con fuerza su maceta — ¿Te gustan los girasoles? Es que, quiero hacer un pequeño invernadero en mi patio, y tal vez me puedas ayudar.

Jungkook lo miró, por primera vez directo a los ojos aprovechando la distancia que tenían. Eran brillosos, tan perfectos con su rostro que lo dejan deslumbrar más su presencia.

Pensó en responder un no. Era alérgico a todo lo que florecía, y el hecho de tan siquiera poder ayudarle a plantar sería asegurada una muerte para él. Ya hasta la maceta que sostenía Jimin empezaba a generar picazón en la garganta y los ojos a lagrimear.

Entonces vió, Jimin volvió a reír, y el sol pareció reflejarse en su piel haciéndole ver más resplandeciente.

—Sí — Con una voz que le salió más suave de lo esperado, sabiendo que su garganta picaba — Me gustan.

Y esa fue la primera mentira que le dijo, fue inevitable. Los girasoles le hacían estornudar. Pero… al ver a su nuevo vecino, Jimin, le robó el aire de una forma completamente distinta.

Era tan radical, intenso, como un campo de flores al que quería lanzarse sabiendo que podría morir ahí.

Jimin se sentía prohibido.

Y lo más irónico de todo, es que se había convertido en su mejor amigo.