Seize The Day || YunJae: OS.

Summary

En esta historia descubre si sus protagonistas lograron aprovechar cada día de su relación, para evitar que está fracturé. Donde Kim JaeJoong, el hijo de la familia más prestigiosa de Corea del Sur se interesa por un humilde chófer y mecánico llamado Jung YunHo. Una historia YunJae.

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1
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n/a
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18+

Parte única.



Advertencia: Historia larga.

(*)

Una vez que él se fue a trabajar, subió nuevamente las escaleras para ir por sus cosas. Dio una última revisada a su bolso y salió de casa. Al llegar al hospital por fortuna solo habia tres personas delante de él. Se extraño ver el laboratorio vacio, por lo regular los lunes y viernes era cuando estaba lleno de gente, eso le dijo su madre una vez que le comento de sus sospechas.

Ella solía hacerse exámenes cada seis meses o cada cierto año para saber si todo estaba bien con su salud.

No pasó mucho tiempo para ser llamado por el encargado del laboratorio. Amablemente la persona le indico que tomará asiento y se relajará mientras termina de organizar material.


Quién en su sano juicio se puede relajar cuando están por sacarle sangre. Es totalmente estúpido.


Tengo hambre.


Minutos más tarde la mujer obtiene las muestras necesitas para después decirle a JaeJoong que sus resultados estarán en un aproximado de uno a dos días. Y que también se los harían llegar por correo electrónico.


Al salir del hospital buscó algo de comer. Afortunadamente cerca del lugar está su restaurante favorito de pollo frito. Estando en casa se fue directamente a la cocina para poder disfrutar de su fabulosa comida. Lo malo es que le daba pereza buscar un plato para poner la comida. Sus tripas morían de hambre. Y cómo si el destino supiera de su feroz hambre al buscar entre la bolsa encontró dos platos del restaurante.


—Genial. —sonrio.


Al poco tiempo su celular sonó dejando ver en el identificador de llamada el nombre de su pareja.


—Hola amor. —contesto mientras mordía una alita de pollo.


—¿Estás en casa? —pregunto el moreno desde la otra línea.


—Si. —responde para después beber un poco de agua y buscar otra pieza de pollo.


—¿Cómo te fue? —dice YunHo una vez que terminó de revisar el motor de aquél auto. —¿Todo bien?


—Si. Aún así necesito que llegues a casa temprano, tenemos que hablar.


—Lo haré.


YunHo escucha pequeños ñam ñam que lo hacen reír porque suenan tan bonitos.

—Tan temprano y estás comiendo.


—¿Tan temprano? Claro como a ti no te sacaron sangre.—se queja.


—Lo siento. Te estoy molestando. Yo también tengo hambre.


—Pobrecito Yun. —se burla descaradamente mientras tiene una gran sonrisa.


El moreno no tiene que ser adivino para darse cuenta de que desde la otra línea JaeJoongie está sonriendo. Sabe que le está diciendo: "ni modo cariño, te tienes que aguantar".

Antes de que la llamada finalicé JaeJoong manda un besito tronador por la bocina del teléfono más aparte que tenga mucho cuidado al volver a casa. YunHo le dice te amó y la llamada termina.

Aunque no lo parezca YunHo no dejará de pensar en eso que JaeJoong quiere hablar con él.


La noche se hace llegar, y YunHo aterriza en casa después de una extenuante jornada laboral. Deja sus llaves en el colgante que se encuentra a un lado de la entrada para después ir hacia el sofá y dejarse caer. De pronto sus ojos comenzaron a pesarle y justo cuando estaba por caer totalmente dormido siente un peso extra sobre su cuerpo. Se encuentra con un JaeJoong recién bañado usando una de sus musculosas más unos shorts holgados dejando ver sus sexys piernas blanquecinas.


—¿Estás cansado?—pregunta el castaño mientras peina los pequeños cabellos rebeldes que caen en la frente de su pareja.


—Si. Necesito recargarme. ¿Me puedes ayudar?


—Por supuesto.


Enseguida el castaño abraza a su pareja, YunHo puede oler su perfume que de inmediato lo relaja. Segundos después JaeJoong vuelve a mirarlo.


—¿Cómo te sientes?


—Mmh aún no estoy 100% recargado. —informa. —¿Crees poder llegar al 100%?—lo reta.


—Claro que si. —dice un JaeJoong seguro de si mismo.


Es ahí cuando JaeJoong decide ir por los besos. Deja uno, dos, tres, cuatro y hasta el quinto es cuando siente que YunHo lo toma de la nuca para profundizar más el beso.


A pesar de todas las veces que se han besado, JaeJoong no deja de sentir una deliciosa corriente eléctrica que le atraviesa toda la columna vertebral cuando YunHo incluye en el beso la lengua.

Los besos no pararon ahí, el moreno iba continuar sobre su cuello pero el castaño de alguna manera hizo un esfuerzo sobre humano y lo alejo cuando el agarre en sus caderas incitaba a ponerse más intenso.


―Tenemos una conversación. Vamos a cenar. ―ordena jadeante.


YunHo dispuesto a ignorar aquella petición para reanudar aquella actividad, es entonces cuando el castaño con voz firme le responde.


―Jung YunHo.


Un diminuto puchero se forma otra vez en los labios del moreno, el cual JaeJoong besa porque lo hace ver como un tierno y adorable cachorro.


―Vamos, la cena esta por enfriarse.


Una vez que Jae toca el suelo va hacia la cocina para servir la cena. Por otro lado YunHo va al baño para encargarse de algo rápidamente y también lavarse las manos después de terminar.


Durante la cena surgió un silencio que no era incómodo para ninguno de los dos. A veces tener esos minutos de silencio formaban parte de su relación. No siempre el amor tiende a ser conversaciones. Los silencios también son pequeñas muestras de amor. Solo que ahora JaeJoong le viene esa ligera incomodidad debido sus pequeñas inquietudes. Teme un poco por la reacción de su pareja.


―¿Por qué no comes? ―cuestiona observando el plato aun lleno de JaeJoong. ―¿Te duele el estómago?


Jae negó con la cabeza.


―Me encuentro bien.


―¿Entonces? ¿De qué tenemos que hablar? ―vuelve a preguntar confundido. ―Estas muy extraño. —rie.


Ve que YunHo come y bebe tranquilo.



―Estoy embarazado.


Aquella impactante noticia hizo que el moreno se ahogara con el ramen provocando una gran tos. Rápidamente el castaño lo auxilio. Le dio palmaditas en la espalda y por consiguiente le dio de beber coca cola. Segundos más tarde la situación se calmó.


―Lo siento.


Una vez limpio, YunHo ve como el estado de ánimo de su Boo se apaga mostrando tristeza y culpa. Lo sabe porque tiende a jugar con sus manos y bajar la mirada. Enseguida el hombre toma las manos de su novio, JaeJoong levanta la mirada y se acerca por inercia, YunHo aprovecha para que tome asiento en sus piernas. Otra vez Jae posa sus manos alrededor de su cuello.


―Un bebé. ―expresa con una voz que solamente se reserva para él en ese tipo de momentos.


―Si. Tuyo y mío.



Al encontrarse con la mirada de Jae se toma el atrevimiento de besar sus labios para calmar sus miedos y los de él . Al moreno le fascino oir aquellas palabras salir de la boca de su novio. "Tuyo y mío" . No niega que le entran las dudas sobre saber si iba a ser un buen padre pero haría su mejor esfuerzo. Ambos son un equipo. Con esa noticia su mal día dejo de existir.


―¿No te gusto? ―JaeJoong expresa con temor.


YunHo le regala una sonrisa suave y lo vuelve a besar, Jae corresponde inmediatamente aquel beso lleno de tranquilidad donde ambos se demuestran su inmenso amor sin prisa.


―¿Gustarme? Me encanta.


YunHo posa su mirada y manos en ese vientre delgado y suave que en unos meses se verá abultado. Una sonrisa amplia se plasma en sus labios de solo imaginarlo. Lo acaricia con las yemas de sus dedos estremeciendo al castaño por el tacto quien posa sus manos sobre las suyas.


Aquel brillo que se habia apagado hace unos minutos vuelve a surgir en la mirada de su precioso Boo. JaeJoong se dejó apapachar durante la cena y al dormir, YunHo dejo que reposara su cabeza en uno de los brazos mientras lo abrazaba como un oso de peluche.

(...)


Como era de esperarse sus sospechas terminaron siendo acertadas. En cuanto sus padres supieron de la noticia, su mamá salto de alegría mientras que su padre estuvo a la defensiva. YunHo no le terminaba de agradar de cierta manera y más por su clase humilde. JaeJoong no tenía por qué vivir en ese tipo de condiciones.


―Sea lo que sea que estes pensando no me importa papá. Yo lo amo y soy feliz. ―sentencia.


―Solo espero que no termines arrepintiéndote.―le responde el señor DongWook y se marcha.


Joo Young llamo a su esposo ante su pésimo comportamiento. Al ver JaeJoong la insistencia de su madre con su padre le pidió que se detuviera.


―Mi padre jamás va a cambiar de opinión con respecto YunHo.


―Lastima, es un buen muchacho.


Olvidando el mal momento, el castaño paso gran parte de la mañana en casa de sus padres. Su madre le propuso enseñarle a tejer las primeras chambritas para su nieto. JaeJoong acepto sin dudarlo. El castaño volvio a casa antes de la comida debido a que YunHo le mandó un mensaje para hacerle saber que comería en casa. Era raro que su novio estuviera en casa en horario laboral. Claro que le costó acostumbrarse al comer a solas. Ahora en día ya no sentía tanto el peso de su ausencia por solo unas horas.


―Estoy en casa. ―anuncio YunHo al entrar.


―Bienvenido. ―saluda el castaño desde la cocina.


―Muero de hambre. ―expresa al llegar a la cocina e inmediatamente va hacia el castaño y le regala un beso.


Después de compartir un beso, Jae relame y muerde un poco sus labios.


―No hagas eso. Sabes perfectamente que soy débil. ―advierte.


―¿Qué? ―lanza con ingenuidad.


―Cuidado señor Kim, está jugando con fuego y puede terminar quemándose. ―insinúa sonriente tal como el castaño lo habia hecho.


―Puedo dominarlo perfectamente. ―sonrie.


El moreno rie mientras abandona la cocina dispuesto a lavar sus manos para comer. Sabe perfectamente que con esos comentarios JaeJoong solo lo molesta. Para cuando regreso la comida ya estaba servida junto con Jae esperándolo en el comedor.


―Uy bibimbap. YunHo da el primer bocado provocando que haga sonidos tiernos por lo delicioso del platillo. JaeJoong sonrie. ―¡Delicioso!


―Mamá te lo mando con mucho cariño. ―JaeJoong limpia con una servilleta las pequeñas manchas de comida que hay en el rostro de su pareja. ―Solo por esta vez no pude hacerlo. Espero que por ser la comida de mi madre y por el gran cariño que te tiene no reemplaces la mía.


YunHo sabía que lo último tenía connotaciones de celos. Ama ver esa faceta.


―Tranquilo bebé. Tu jamás serás reemplazable. ―a continuación YunHo deja un beso en la mejilla del castaño. ―¿Como tomaron la noticia tus papás sobre nuestra paternidad? Durante la mañana YunHo recibio un mensaje de su Jae en donde le mandaba los resultados de sus análisis de sangre. La prueba dió positivo.


―Mamá esta más que encantada. Tanto que hasta ya se puso de acuerdo en enseñarme a tejer para hacer la primera ropita de nuestro bebé. ―el castaño expresa una emoción inmensa al decirlo.


―¿Crees que yo también pueda unirme? ―pregunta sin dejar de ver aquel bonito brillo que se formaba en los ojos del castaño.


―¡Claro!―exclama.


―¿Y tu papá? ¿Qué opina al respecto?


―La verdad es que la noticia no fue de su agrado.


―Oh…


No le gustaba ver a YunHo triste o incomodo sobre todo si su padre era la causa. Él ha hecho todo lo posible por llevarse bien con su progenitor. YunHo no merecía rogar por la aprobación de su padre.


―No tienes por qué estar de esa manera por mi padre. Si él aun no quiere ver a la gran persona con la cual estoy dispuesto a compartir mi vida pues es una lástima. Tú no tienes la culpa. ―es entonces que con una de sus manos JaeJoong hace que YunHo levante su mirada mostrando una ligera sonrisa. ―En el corazón no se manda YunHo, te amo. Se que lo siento por ti.


Comparten un lindo y suave beso como aquellos primeros besos que se daban al inicio de su relación. Minutos más tarde nuevamente YunHo sale de casa, Jae lo ve desaparecer poco a poco desde el umbral de la puerta.


Por la noche mientras JaeJoong esperaba a YunHo quien se encontraba tomando una ducha el castaño miraba en el televisor una serie policiaca. La puerta del baño se abre dejando ver a YunHo en calzoncillos mientras seca su cabello con una franela. En cuanto JaeJoong siente un peso extra en la cama sus ojos se posan en aquel hombre.


El tiempo habia jugado de una manera muy favorable en YunHo, seguía conservando esos pectorales y ese six pack junto con su cabello largo lo hacían lucir como un imponente actor de novelas. Sin olvidar la hermosa persona que es.


―¿Te gusta lo que ves?


―Por supuesto, y más porque es mío. ―contesta mostrando una sonrisa llena de picardía.


YunHo rie ante el lado cómico y pervertido del castaño. De pronto YunHo acompaño a JaeJoong en la cama y como era de esperarse la serie paso ser segundo plano cuando el moreno se apodero de los labios del castaño. Sus lenguas tenían una batalla por tener el primer lugar por el control del beso, como siempre YunHo fue el ganador de aquella batalla. JaeJoong jamás se cansaría de presumir lo buen besador que es, y sus buenas habilidades a la hora de intimar.


De pronto JaeJoong era un manojo de gemidos porque el moreno lo torturaba dejando marcas sobre su pecho y abdomen. De nueva cuenta ataco sus pezones rosados, esa zona en la cual el castaño es muy sensible. Desde abajo YunHo puede ver como JaeJoong se aferraba con mayor profundidad a las sábanas junto con sus gemidos resonando por todo el lugar.


―¡Basta… basta por favor! ―ruega. ―Quiero sentirte. ―exige.


La ropa que quedaba desaparece, sus cuerpos dichosos de sentir el calor y olor del otro. Se toma el tiempo de prepararlo para poder entrar. Segundos más tarde el castaño está listo y YunHo ingresa. Le fascina ver a JaeJoong ser un manojo de excitación causados por sus caricias y embestidas.


―Ah… Yun… YunHo, sí...ah ah…¡ah!―explota un Jae perdido en el placer.


El moreno aumenta la velocidad de las embestidas sintiendo como JaeJoong se aferra a su espalda enterrando sus uñas. Unos cuantos estímulos más hasta que finalmente JaeJoong termina y al poco tiempo lo hace YunHo.

Se toman su tiempo para regular sus respiraciones, JaeJoong abraza el cuerpo del moreno.


―Jae…


―¿Mmh?


―Bésame.


Sin oponer resistencia el castaño lo hace, ambos se dan un beso dulce, con calma como el viento de esa noche. Una vez que el beso termina, YunHo sale del interior del castaño quien siente una ligera molestia. YunHo se encarga de limpiar a Jae asimismo el moreno también se encarga de sí mismo. Estando de nuevo en la cama se abrazan escuchando sus propios latidos y respiraciones tranquilas.


―¿Qué te gustaría que fuera? ¿Niño o niña? ―JaeJoong rompe el silencio.


―Me encantaría que sea niña.―responde mirando fijamente a Jae.


―Si es niña tendrá un papá celoso.


―Es inevitable. Además de disfrutar de sus berrinches, por ejemplo al momento de que la peine, su cabello sea un desastre. Ya sabes; "Papá mi otra coletita te quedo chueca" ―el moreno hace la voz aguda haciendo reír a JaeJoong―mientras yo le respondo ―Ay mi amor di que es la nueva moda.


JaeJoong se carcajea ocultando su risa con una de sus manos, YunHo se percata de ello quitando su mano.


―No ocultes tu risa. Me gusta escucharla.


―Perdón. A veces se me olvida. ―se sonroja.


YunHo acomoda los cabellos rebeldes del castaño que caen de su frente, posteriormente deja un beso en la frente del castaño. Por ultimo ambos se preparan para dormir.


Durante la etapa en la que se estaban conociendo. Durante un evento, unos conocidos de la mamá de Jaejoong le pedían al castaño no reír o sonreír tan ampliamente ya que se veía mal. Y más alguien como él, tan bonito y delicado. Debía comportarse adecuadamente. Eso era solamente para las personas de clase baja.


Tiempo después vió a Jaejoong mirar por el balcón mientras sostenía una pequeña copa de licor. Lo hizo reír de nuevo, JaeJoong se disculpó por su acción tan inapropiada , YunHo simplemente le contesto:


"Reír de una manera tan bonita cómo lo haces tú no lo considero inapropiado. Tu risa ilumina hasta el día más oscuro. Tú iluminas mis días oscuros ".


―¿Tú qué quieres que sea? ―pregunta el moreno refiriéndose al bebé.

Un adormilado JaeJoong le responde:


―No importa sí es niño o niña, sólo quiero que nazca sano.


Finalmente JaeJoong cayó rendido. Al poco tiempo YunHo tambien lo hace.


(*) Años atrás


Dentro de un lujoso lugar se estaba celebrando la famosísima boda de Kim JaeJoong , él hijo de una de las familias más prestigiosas de Corea. Lo que nadie sabía es que ése matrimonio fue justamente arreglado por el padre de JaeJoong.


El futuro esposo también era alguien de la categoría de Kim . Esté lo esperaba en el altar haciendo ignorancia a los comentarios de los invitados quienes se preguntan de la demora de JaeJoong.


En una de las habitaciones del lugar se encontraba JaeJoong junto con su madre y una íntima amiga de está, Madam Victoria, quién conversaba con su contacto de confianza, aquél que ayudaría a JaeJoong escapar de ése matrimonio sin amor.


―Ya estoy aquí Madam.


―Perfecto cielo, él novio va en camino.


―Ok.


La llamada finaliza.


Sin más su madre le da la bendición y sale por aquella puerta secreta del sitio que lo llevará con la persona de confianza de Madam Victoria. A lo lejos YunHo ve una figura delgada luciendo un elegante traje blanco, abre desde adentro la puerta de la camioneta. Aquella persona no le dirige la mirada en cuanto sube hasta que esta toma asiento. JaeJoong se queda perplejo porque imagino que el contacto de Madam iba a ser alguien mayor, y no alguien casi de su edad.


―¿Se encuentra bien? ―le pregunta el hombre de piel morena.


Esté sale de su diminuto trance. ―Si, vámonos.


YunHo procede a poner el auto en marcha en cuanto comienza a escuchar ruidos cercanos a ellos. Durante media hora el celular de JaeJoong no paraba de sonar mostrando en la pantalla el nombre de su padre. Harto de aquél sonido lanzó el aparato por la ventana. YunHo se sorprendió de tal acción mientras observaba por el retrovisor.


―¿A dónde quiere que lo lleve? —cuestiona de manera cautelosa.


—No lo sé. —miro de reojo al hombre que conducía. Por alguna extraña razón se sentía a salvó con aquella persona. —¿Te tienes que ir? Digo, ¿interfiero en un asunto personal?. —murmuro observando el paisaje por la ventana del auto.


De alguna manera no era así, pensaba YunHo pero tal vez, llevarlo al lugar a dónde tenía que asistir, porque le pagaron por adelantado, podría ser incómodo para el castaño.


—No es ningún asunto personal, sólo que cómo es mi día libre estaba dispuesto a dedicarle tiempo a mi segundo trabajo.


—¿Segundo trabajo? —JaeJoong fijo de nuevo su mirada en él. —¿Madam Victoria lo sabe?


—Si. Soy fotógrafo a tiempo parcial.—dice mostrando un ligera sonrisa. —Me contrataron para ser el fotógrafo de una boda. Por eso no lo quiero incomodar.


—Entiendo. —contesta. —No me incómodas, mi boda ni siquiera era real. Cómo una boda va ser real cuando no conoces ni un poco a quien será tu esposo y dónde tampoco hay amor. Mi padre solo quiere mantener el prestigio de nuestra familia. —expresa volviendo a sentir como el enojó resurge en él.


—Oh... Entonces tomo una buena decisión en escapar de ése lugar. Su felicidad solo debe ser exclusivamente de usted. —aconseja el moreno. —Tiene el tiempo suficiente para descubrir quién o qué lo hace feliz.


—Muchas gracias. —JaeJoong le agradece.


El moreno dejó de mirar unos breves minutos hacia la carretera sólo para dedicarle una sonrisa ese hombre. En ése pequeño lapso de tiempo a JaeJoong le llamó la atención dos cosas de aquél hombre.

La primera fueron esos ojos color marrón oscuro, y la segunda era aquél lunar que descansaba cerca de la comisura de sus labios. Se ve muy atractivo.


—Entonces, ¿Ha pensado a dónde quiere ir?


De nueva cuenta lo trajo a la realidad.


—Si. Te acompaño a tu evento.


(...)


Estando en el evento JaeJoong se mantuvo al margen para evitar ser reconocido. No quería arruinar ese momento tan maravilloso para aquella pareja.


Experimentaba cierta envidia por la pareja de enamorados que a partir de ahora compartirían su vida por siempre. Casualmente les decía a sus amigos que él era feliz en su etapa de soltero, pero cuando se encontraba en la soledad de su habitación pedía un amor sincero.


Hasta se podría decir que de jovén, de aproximadamente unos 15 o 16 años tenía un sueño recurrente en donde él estando vestido de blanco recorría el pasillo de una iglesia. Al otro extremo del lugar lo esperaba quién sería su esposo. Sólo que cuando llegaba a él no podía verle el rostro, ni siquiera escuchar claramente su voz.


Después de un tiempo ése sueño desapareció. Por ahora veía como la gran mayoría de los invitados se juntaba para atrapar el ramo. Se levantó para ver de mejor manera. Nuevamente ve al señor YunHo, quién se acerca.


—¿No quiere ir?—lo invita cordialmente.


—No gracias. No quiero llamar la atención. —responde.


—Tranquilo. Nadie de aquí lo conoce. Puede animarse.


JaeJoong volvió a negar. YunHo se alejo un poco para tomar fotos. De reojo el castaño se dio el tiempo de ver el atuendo del moreno. Un traje clásico hecho a su medida, por ahora sólo traía puesto el chaleco y tenía las mangas remangadas.


Parece un actor de novelas.


Otra vez su mirada se fijó en aquél espectáculo donde todavía el ramo no era lanzado. Soltó una risa de melancolía al recordar que él en algún punto de su vida soñó que el amor de su vida aparecería y atrapará el ramo de novia para entregárselo como muestra de su compromiso.

Iluso


Ve cómo el ramo vuela hacia su dirección e inmediatamente usa sus manos para cubrirse. Está listo para que el ramo impacte con él pero ese impacto no llega. Con cuidado baja la guardia y abre los ojos. Todas las chicas presentes gritan de emoción al ver que el fotógrafo ha capturado el ramo. En cuanto la mirada del moreno se posa en él, su corazón palpita rápidamente y sus mejillas se sonrojan.

Para las dos de la madrugada YunHo estaciona la camioneta en una bonita casa de estructura imperial de dos niveles y rodeada de una preciosa vegetación.


—Hemos llegado señor Kim —le avisa al hombre y le abre la puerta.


JaeJoong suelta un bostezó disculpándose de inmediato. —Gracias.


El hombre de piel pálida baja del vehículo para abrir su escondite secreto que se encontraba casi a las afueras de Seúl. A una cierta distancia lo seguía YunHo, JaeJoong abre la puerta de su casa e ingresa esperando que el moreno lo haga, pero al voltear lo ve en la entrada.


—¿Te vas a quedar ahí parado? —pregunta de manera curiosa.


—Si. Ya es tarde, tengo que regresar. Ya está a salvo.


—Entiendo. —contesta mostrando una pizca de tristeza en su voz. Se aproxima a la puerta. —No me lo malinterpretes pero, puedes pasar la noche en una de las habitaciones de huéspedes e irte temprano en la mañana. —ofrece amablemente.


—No gracias, agradezco su hospitalidad pero en verdad me tengo que ir.


—Ya veo, ¿Te esperan en casa?


—Si, mi cama.


JaeJoong ríe por el pequeño chiste del moreno.


—Descanse señor Kim. Espero y se haya divertido.


—Gracias señor YunHo. Me divertí mucho, cuidado al conducir.


Esté asiente. Estaba por dar la vuelta y marcharse cuando YunHo recordó el ramo.


—Su ramo. —dice y se lo entrega.—Buenas noches.


La camioneta desaparece de su vista, JaeJoong cierra su puerta también. Observa el ramo y entre las flores ve la tarjeta de presentación del hombre junto con una nota.


"Sí necesita de un chófer o alguien con quién hablar, puede llamarme sin ningún problema" .

—YH.


JaeJoong sonrió.

(*)Por algunos meses aquellos dos hombres no se toparon por alguna extraña razón, por no decir que el castaño perdió la tarjeta de presentación del moreno. Por fortuna justo antes de finalizar el verano ellos vuelven a encontrarse en un pequeño parque de Seúl, JaeJoong reconoció aquella cabellera a lo lejos junto con esos ojos color marrón oscuro. Con cautela se acerca a la banca donde está sentado mientras disfruta de un delicioso helado.

Por su parte YunHo al escuchar esa voz dulce, voltea y sonríe. No había cambiado en absoluto. Era aquél hombre que conoció y que ayudó a escapar de su matrimonio arreglado. Un hombre que lo hipnotizo por completo con su magnífica belleza, esa belleza que es suave y a la vez ardiente al mismo tiempo.


—Hola señor Kim.


—Hola. ¿Puedo sentarme? —pregunto.


—Adelante.


El castaño procede a tomar asiento junto aquél hombre. Al igual que YunHo, JaeJoong observó con detenimiento al moreno. Esté vestía una camiseta negra, y pantalones de mezclilla y una gorra cómo accesorio que descansa en sus piernas. A pesar de ser un simple atuendo, él lo lucía fabulosamente.


—¿Cómo ha estado señor Kim?


El castaño parpadea y se enfoca en él.


—He estado bien. Puedes llamarme JaeJoong, me siento extraño cuando me llamas señor Kim. —aclara.


—Está bien. —accede. —Me imagino que no te fue tan mal después de que desapareciste de tú boda —YunHo hace comillas en la palabra boda. Enseguida termina de un solo bocado su helado.


—Solo un poco. Papá se molestó, y discutimos pero le dejé en claro que todo lo que tenga que ver con mi vida la decido yo. Me amenazó con quitarme del testamento. Sinceramente me da lo mismo. —contesta mostrando una sonrisa. —¿Qué tal tú YunHo ah? ¿Cómo vas con Madam Victoria?


—No hay mucho que contar. Últimamente solo la llevó a reuniones con sus amigas o eventos de caridad donde rara vez soy su acompañante.


JaeJoong asiente. —¿Y tú familia?


—Murieron cuando tenía seis años. Y hace dos semanas murió mi abuela. Mi único familiar que tenía y cuidó de mí.


El corazón de JaeJoong se hizo pequeño ante aquella declaración. Lamentó ser imprudente.


—Mi más sentido pésame. Lo siento. —expreso sincero.


—Gracias JaeJoong.


El silencio reino entre ellos. Miraban los autos pasar, asimismo parejas y familias disfrutar del sitio. JaeJoong buscaba dentro de su mente algo de que hablar pero nada se le ocurría. Cómo sí YunHo pudiera leer su mente rompió aquél silencio.


—¿Le gustaría ir por un café? —propone.


—Por supuesto.


Ambos se levantan de la banca para ir en busca de una cafetería. Ese sería el comienzo de sus reuniones, tal vez no tan frecuentes pero si sería a la misma hora.


Un día YunHo junto con Madam Victoria visitó la casa de los padres de JaeJoong, esté también se encontraba presente junto con sus amigos quiénes conversaban en el jardín. El castaño no se había dado cuenta de su presencia.

Mientras Madam pasaba el rato, YunHo también decidió hacerlo solo que no tan alejado de la casa principal por si su jefa lo ocupaba.

Rondando cerca del jardín, podía oír risas y gritos de los amigos de JaeJoong, perfectamente escuchaba como hablaban de alguien cercano a JaeJoong de forma íntima al parecer.


—¡AQUÍ ESTA! ¡OH POR DIOS! ¡SI ESCRIBE HISTORIAS DE SI MISMO Y ESE CHICO! ¡AHHHHH JAEJOONG!


—¡BASTA POR FAVOR! ¡HEECHUL DAME ESO!


—HASTA TIENE UNA FOTO TOMADA POR ESE CHICO! ¡DIOS MÍO MUERES POR SUS HUESITOS! —comento emocionada Yuri.


—¡CLARO QUE NO! ¡CÁLLATE YURI!


Al terminar de atender la llamada con Madam , YunHo se acercó hacia aquél grupo de amigos que le hacía bromas al pobre castaño. Lo que no esperaba es que JaeJoong lo atacará con un gran salpicón de vino tinto cuando su amigo esquivó ése castigo.

Tanto JaeJoong como sus dos amigos miraban sorprendidos al chófer quién se limpia las gotas de vino que caen de su cara. Rápidamente el castaño va por un trapo para ayudarle.


—YunHo... Discúlpame. —musito lo suficientemente alto para que sólo el moreno lo escuche.


—Está bien, no pasa nada. —responde tranquilo.


A lo lejos los amigos del castaño reían bajito por la escena, además de que su amigo estaba arruinando más el traje del moreno.


—Oye, lo estás empeorando. —dice el moreno mientras tiene una sonrisa nerviosa.

JaeJoong levanta la mirada encontrándose con esos ojos que lo miran con determinación. Sus piernas le tiemblan y puede sentir sus mejillas calentarse de la vergüenza.


—¡JaeJoong ah!—exclama Joo Young.


De inmediato el castaño se aparta del moreno quién se da la vuelta.


—Oh YunHo ssi, ¿Qué te paso? —argumenta preocupada Madam Victoria.


—Nada Madam , sólo un pequeño accidente. Iré a cambiarme.


Joo Young le dedico una mirada demandante a su hijo. JaeJoong trago saliva. Joo Young lo había visto todo al igual que Madam.


—Joo Young, ¿Puedes prestarle tu baño? —pregunta la mujer de cabello rojizo.


—Claro.


Más tarde el moreno ingreso a la casa principal, la ama de llaves llevó al muchacho hasta la planta alta donde se encontraba el baño. YunHo le agradeció.


Instantes después YunHo escucho unos golpes en la puerta. Se apresuró a ponerse la camisa y abrió la puerta teniendo la prenda a medio abotonar. Vio a JaeJoong. El castaño se dio media vuelta para evitar que el moreno viera su sonrojo. Velozmente el moreno termino por arreglarse cerrado otra vez la puerta.


Segundos después la puerta de nuevo se abrió.


—Me disculpó por lo de antes. Pensé que era Madam.


—Yo también me vuelvo a disculpar. Yo no soy así, sólo que ellos...


—Déjame adivinar, ¿Te sacaron de tus casillas? —lo ayudo a terminar la oración.


—Si. —responde tímido.


YunHo rio. —Despreocúpate JaeJoong . Lo importante es que te diviertes con ellos.


Jae estaba por contestar cuando aterrizó Madam.


—Vaya, ya estás listo. ¿Nos vamos YunHo ssi?


—Cuando usted guste Madam.


—Vámonos. —ordena. —Bye JaeJoong ah —Madam se despide. Jae hace lo mismo. Posteriormente la mujer abandona el sitio.


—Hasta luego Jae. —se despide desordenado un poco los cabellos del castaño.


Antes de que el moreno baje por las escaleras , JaeJoong vuelve a invitarlo por un café. YunHo acepta más aparte que con el café venga una rebanada de pastel. El castaño acepto.

YunHo retoma su caminar hacia las escaleras y ahí aprovecha para terminar de ponerse el saco.

Estando aún en el jardín, Yuri y Heechul ven como Madam y el chófer se marchan.


—Pues sí está guapo. Entiendo porque escribe esas historias. —argumenta Yuri para luego beber vino otra vez.


—Él también está enamorado de nuestro pequeño. Sólo que reprime sus sentimientos.


—¿Cómo sabes?—cuestiona curiosa — ¿Acaso pediste un tornillo? —rie.


—Porque se detecta a kilómetros. Tengo un gran olfato. —presume con orgullo. —YunHo ah es un volcán inactivo, lo que tiene que hacer nuestro Jae es activarlo para que esa gran lava de pasión los consuma. De buena manera claro. Ese hombre es pasión de pies a cabeza.


—Ay Heechul ya deja de ver tantas novelas.—niega con diversión.


—Mi querida Yuri, de mi te acordarás cuando los veas juntos. —sonrie ampliamente.


—¡Yuri! ¡Heechul! ¡Vengan aquí! —exclamo Joo Young desde la entrada de la casa principal.


Cómo era de esperarse ellos tampoco estaban libres de la regañada de la mamá de su amigo. Joo Young hizo entrar a los amigos de su hijo con jalón de orejas a la casa mientras les decía:


—¡No puedo creer que un muchacho humilde tenga mejores modales que ustedes! ¡Que infantiles!


—¡Ayy señora Kim! ¡Despacio!—contestaron en unísono.


(…)


JaeJoong ingresa aquella cafetería. El olor a café inunda de inmediato sus fosas nasales lo cual es exquisito. La dueña del local lo saluda, le devuelve el gesto. Se impresiona al ver que hay poca gente en el local siendo mitad de semana. Finalmente se decide por tomar asiento en una de las mesas cercanas a la ventana.


El clima en la cuidad es fresco y las hojas de los árboles por fin caen adornando de manera bonita las calles. Una empleada del local se aproxima para entregarle el menú. JaeJoong agradece.

Mientras espera por YunHo mira por la ventana dispuesto a disfrutar del paisaje. En algún punto se pierde en sus pensamientos recordando la conversación que tuvo con su madre cuando ocurrió ese accidente.


—Cariño, se sinceró conmigo. ¿Amas a ese chofer? —Joo Young tomo las manos de su hijo y como era de esperarse miro como se mordía los labios sutilmente más aparte bajo la mirada. —¿No te corresponde? —pregunto con precaución.


—No lo sé… —murmura despacio.


—¿Qué no sabes? ¿Tus sentimientos? ¿O que él no te corresponde?


—No sé si él me corresponde. —aclara. —Vaya hay días en los que creo que avanzo y otros días es lo contrario.


Joo Young le regalo una sonrisa tierna y comprensiva a su hijo. A continuación la bella mujer acaricia los cabellos de su hijo.


—Cuándo estas frente a él, ¿Qué siente tu corazón?


—Me vuelvo un tonto, todo a mi alrededor no existe solo él Quiero saber cómo esta, me gusta que me haga reír. Me siento tan bien a su lado.


La mujer ve en los ojos de su hijo aquel brillo tan característico que hace 8 años atrás experimento por primera vez. Temía que de nuevo su corazón saliera lastimado por culpa de terceras personas.


—JaeJoong, piénsalo bien. —advierte. —No quiero que te lastimen.


—Mi padre tuvo la culpa. Y tú lo sabes muy bien. —afirma. — Pero esta vez te juro que será diferente. Voy a luchar por mi felicidad.


—Tu padre…


—Por favor madre… abre los ojos. —ruega suplicante . —Una cosa es que quieras hacerte la tonta. No lo eres. —le recuerda con una mirada cariñosa.


—Y tu Jae…ten en cuenta que el amor y el deseo son dos cosas completamente diferentes; no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.



—Porque tienes que ser tan complicado YunHo. susurro.



El castaño seguía perdido en sus pensamientos que ni siquiera noto la llegada del moreno. Quien sonrio al verlo tan lindo jugando con el menú. Avanzo despacio hacia donde estaba.


—¿Todo bien? ¿Por qué esa mirada tan apagada Jae? —cuestiona tomando asiento. —¿Que te hicieron Boo?


—¿Boo? —responde al fin el castaño confundido.


—Si. ¿Qué tiene mi pequeño Boo?


JaeJoong noto aquel cambio de voz, dejo de ser alegre.


—Deja de burlarte de mí. —demanda seriamente.


—No me estoy burlando. Si te molesto lo de Boo, me disculpo. —responde con franqueza. —¿Es porque me demore? ¿Llevas esperando mucho?


No podía decir lo que realmente le pasaba. No estaba listo.


—Si.


—Oh lo siento. El tráfico fue terrible. No volverá a pasar. —asegura sonriente. —Yo invito. ¿Aceptas? —propone.


—Si.


En esta ocasión ambos ordenaron dos cafés americano y un delicioso pastel japones. Al llegar la orden YunHo se ofreció a cortar ese delicioso pastel y enseguida le dio una rebanada al castaño. La tarde paso entre trivialidades por parte de los dos. Algunas veces habia silencios agradables acompañados de sonrisas sutiles.

En algún momento de la velada JaeJoong dejo descansar su cabeza en uno de los hombros del moreno. YunHo ni siquiera le dijo nada simplemente lo dejo. Aunque no lo demostrara del todo, YunHo estaba más que feliz. Su corazón palpita lleno de amor y orgullo al ver como ese precioso castaño confiaba plenamente en él para este tipo de afecto.


—Si tienes sueño, podemos irnos. —susurra mientras mira el rostro tranquilo de JaeJoong.


JaeJoong al oir la voz pacífica y sensual del hombre su piel se eriza. Abre los ojos, ambos se observan queriendo guardar cada gesto en sus memorias, JaeJoong muere por besar aquellos labios.

Obtiene como respuesta los dedos de YunHo rozando suavemente sus labios. Asimismo ve como se toma el atrevimiento de pasar su otra mano por debajo de la mesa y acariciar de manera placentera su pierna. Le corresponde sin dudar. Con ese consentimiento los ojos de YunHo se oscurecieron, las mejillas del castaño se encendieron.


—¿Qué piensas Boo?—una sonrisa socarrona se forma en los labios del moreno.


—YunHo…—musito quedito.


De nuevo el castaño cierra los ojos al sentir cada vez más cerca la respiración de YunHo mezclándose con la suya. Sus labios llegan a rozarse solo un poco porque el sonido de un celular interrumpe aquella burbuja de ensueño.


El encuentro tuvo que terminar debido a la llegada de un amigo del moreno quién está de visita en la ciudad. Una vez que YunHo pago la cuenta salieron del lugar. JaeJoong se ofreció llevarlo a casa. A pesar de las excusas que el moreno habia puesto termino por acceder.


En cuanto aterrizaron en la casa del moreno, YunHo le agradeció a JaeJoong infinitamente a JaeJoong por el aventón con un beso en la mejilla , por último salió del auto.


De la noche a la mañana nuevamente ellos dejaron de verse, y no porque JaeJoong no quisiese. Incluso había encontrado la tarjeta de presentación que le dió YunHo cuando se conocieron. Llamó pero no contestó. ¿Acaso no quería verlo por sólo casi besarse?


Es un estupido. Realmente YunHo es un estupido.


Jung YunHo no se iba a burlar de él. Y más cuando él por fin puso en orden sus sentimientos con respecto a él. Porque JaeJoong ya no está para sobrepensar las cosas. Haría que YunHo le dejará en claro que piensa sobre él.


Después de darse una última mirada en el espejo bajo velozmente las escaleras, tomó sus llaves y salió de casa para ir a la casa del moreno.


Al aterrizar tocó la puerta tres veces, esperando que el dueño se dignara a abrir. Pero al ver qué no había respuesta nuevamente iba a golpear la puerta y cuando finalmente se abrió dejando ver a un YunHo totalmente fachoso, desganado y enfermo.


—Jae, ¿Qué haces aquí? —su voz sonó rasposa debido a la tos.


—Te estuve marcando para invitarte un café pero no contestaste.


YunHo negó divertido, posteriormente tosió cubriéndose y volvió a ingresar a la casa.


JaeJoong también ingresó.


—Lo siento. ¿Podemos dejarlo para otro día? —pregunto.


—Si. ¿Has tomado medicina?


El moreno le da una respuesta afirmativa con la cabeza. Se sentó en el sofá.


El castaño tuvo el atrevimiento de tocar su frente y por fortuna no tenía fiebre.


—Entonces, ¿no me estabas evitando?—murmuro.


—No, ¿Porque? —respondio , había escuchado perfectamente al castaño.


—Bueno, pues... por...—JaeJoong comenzó a balbucear.—Por... por...


—Por el casi beso que nos damos.—completo. —Realmente quería besarte pero Yoochun interrumpió. —confeso.


JaeJoong se sonrojo cómo un tomate por la atrevida confesión del moreno.


—¿Tú no querías? —cuestiono.


Realmente quería contestar esa pregunta pero se había quedado mudo. Escuchó a YunHo suspirar para luego acercarse y abrazarlo.


JaeJoong tardó segundos en corresponder al abrazo y es que aún tener tan cerca al moreno se sentía tan irreal. Su fragancia lo ayudó a tranquilizarse, realmente olía tan bien.


—Lo siento. —dijo YunHo una vez que el abrazo terminó. —No quería enfermarte. Es más no deberías estar aquí. Puedo cuidarme sólo.


Al oír esas palabras tan firmes lo hizo sentir un poco de pena al ver qué YunHo no contaba con alguien quién lo cuidará.


—No me voy a ir. Cuidare de ti.


Es entonces cuando finalmente JaeJoong toma esa gran iniciativa de besar los labios del moreno. YunHo le corresponde ése tierno beso que hace palpitar sus corazones.

Minutos más tarde JaeJoong con una taza de miel con limón en mano se acerca a un YunHo tosiendo en la sala.


—Ten bebe esto. —dice y se lo entrega.


—Gracias.


En cuanto da el primer trago el moreno hace muecas por lo agrio del limón. JaeJoong rie bajito.


—¿Estas seguro que está cosa tiene miel?


JaeJoong asiente. —Tienes que beberlo.


Al ver cómo YunHo mira con cierto asco aquella taza, JaeJoong se levanta del sofá para ir por la miel y poner un poco más. Después de hacerlo vio como la expresión del moreno fue más agradable.


—Pense que me odiabas y por eso me evitabas.


—¿Odiarte? Claro que no. Me gustas JaeJoong.


JaeJoong sonrió teniendo un corazón palpitandole rápidamente que podría salirse de su pecho. Por consiguiente extendió sus brazos, YunHo lo observó de manera confusa.


—Se que quieres un abrazo.


JaeJoong al ver qué YunHo no se despegaba del sofá, le quitó la taza de las manos y lo jaló para abrazarlo.


—Tu también me gustas. —JaeJoong confesó mientras tenía oculto su rostro en el cuello del moreno disfrutando de su olor.


El abrazo termina. Sus miradas se encuentran , sus frentes se unen, sonríen. Sólo existen ellos dos. Es entonces que YunHo dejá de ser presa de sus emociones y toma los labios de JaeJoong en un anhelante beso. Cuando se toman la libertad de respirar, JaeJoong lame, mordisquea los labios de YunHo para nuevamente el moreno tomar el control del besó arrancándole el aliento a JaeJoong.

Las caricias de pie no tardan en hacerse presente, el deshacerse de la ropa que quedaba tirada en algún lugar de la sala. Cuando sus cuerpos están completamente desnudos y están tumbados sobre la alfombra, YunHo toma el pequeño jarrón de miel para dejarla caer sobre la piel hermosa y blanquecina de JaeJoong. El ritmo cardíaco de Jae se dispara al sentir la lengua caliente del moreno sobre su pecho y abdomen saboreando aquel manjar dulce que envía una exquisita corriente eléctrica por todo su cuerpo.

JaeJoong también prueba la miel sobre YunHo, ambos excitados por la textura de su piel y del pelo. La maravilla de perderse en la excitación del amor y deseo.

El hecho de parar luego de un excelente orgasmo, volver a admirarse entre palabras románticas y bromas sin dejar de continuar amándose explorando las fibras de su cuerpo. YunHo había embestido a JaeJoong por detrás bebiendo aquella miel. El castaño había probado la miel de los dedos y labios de su amante. Esos labios que hacían ruidos obscenos por los besos feroces que no dejaban ningún rastro de ése néctar llamado miel.

Ahora YunHo embiste por delante a JaeJoong mientras tiene sus piernas sobre sus hombros. De pronto esos movimientos suaves se convirtieron en movimientos fuertes que hacían que JaeJoong fuese ruidoso.

Con la mente cegada por la gran sesión de placer, JaeJoong comenzó a divagar.

Tan profundo... ¿Cuánto tiempo llevamos haciéndolo? Esto es mejor que en mis sueños. Voy a desfallecer. Esto se siente realmente bien.


—¡Basta!—exclamo JaeJoong de nuevo llegando al tan ansiado éxtasis. —Es realmente genial.


—¿Quieres parar? —pregunto con sensualidad el moreno al ver el cuerpo de su amante cubierto por su propia esencia junto con aquéllas marcas rojizas que también lo acompañaban. Tan sexy. —Puedo darte un descanso. —considero amablemente mostrando a la vez coquetería.

Lleno de sudor por la extensa actividad que lo hizo hasta llorar de gozo mezclado con sus propias lágrimas con el sudor. Una vez que recuperó el aliento JaeJoong vuelve a aferrarse a las caderas y espalda de YunHo para responderle eróticamente:

—No te detengas hasta que estemos completamente satisfechos mi amor.


(*) Durante los primeros tres meses del embarazo de JaeJoong fue perezoso y también muy cambiante de humor. Odiaba no poder comer sus comidas favoritas porque las terminaba desechando, pero si probaba la dieta que le había impuesto el doctor le caía bien a su estómago. También odiaba el hecho de tener que hacer ejercicio.

YunHo se ofreció en ayudarle y cada vez que JaeJoong desobediencia las reglas lloraba y le reclamaba que no lo quería yéndose a encerrar en su recámara. Para después contentarse.

Para el cuarto y quinto mes su bebé comenzó a notarse. Según a las palabras y ojos de YunHo este parecía una manzana. JaeJoong por su parte reía por sus ocurrencias. Por esos meses JaeJoong sentía unos mareos y sofocos en algunas ocasiones. Y ni hablar de los primeros dolores de espalda más aparte que el bebé comenzaba a moverse.

A pesar de eso, JaeJoong disfruta su etapa de embarazo junto a YunHo. Ahora podían retomar sus planes de salir en pareja y se sentía con mayor energía para hacer ejercicio.

Ahora mismo estan en camino a la casa de los padres de JaeJoong. Su madre los había invitado a comer, aprovechando que su padre se había quedado en la oficina a comer.

Al estar en casa la señora Joo Young los recibió con una enorme sonrisa de felicidad más un gran abrazo. YunHo le entrego un bonito ramo de tulipanes a su suegra. Joo Young se conmovió con tan lindo detalle.


—Oww mi nieto cada vez más grande.—dijo la mujer mientras acarciaba la barriga de su hijo. —¿Ya saben que será? —pregunto llena de ilusión.


—Hoy tenemos la cita. Saliendo de aquí iremos con el doctor. —le comentó JaeJoong.


—No se olviden de darme una foto de la ecografía. —pidio.


—Asi será señora. —asegura el moreno.


Durante la comida JaeJoong le mostró videos que había grabado YunHo sobre el avance de su embarazo, asimismo como el castaño había tomado evidencia de su pareja tejiendo chambritas para el bebé. Al inicio estás no tenían una forma, Joo Young no puedo evitar reír al ver los primeros resultados. YunHo aun se sentía avergonzado. Afortunadamente gracias a la perseverancia de YunHo estás mejoraron.

Desafortunadamente el buen ambiente se arruinó con la inesperada visita del señor DongWook.


—Vaya, no sabía que hoy era el día de visita de los apestados.—solto llenó de sarcasmo hacia YunHo.


—No te voy a permitir que te expreses así de mi esposo. —ataco JaeJoong.


—JaeJoong.


—¿Esposo? —rio de manera burlesca. —Está basura, ¿Pudo darte un anillo y boda de tu categoría? Sí es así, ¿Porque sigues viviendo en ése cuchitril a qué llamas casa JaeJoong? De seguro le robo a la pobre Madam Victoria.


En verdad YunHo estaba conteniendo para evitar caer en las provocaciones del padre de JaeJoong pero había llegado a su límite.


—Esta loco. Por lo menos yo no soy un asesino.


DongWook se quedó estupefacto por la acusación de ése muerto de hambre.


—Ah~... Así que el estúpido de mi hijo ya te hizo parte de su invento. Ves Joo Young y tú diciendo que el psicólogo era de buena ayuda. —insinuo irónicamente.


—¡No es ningún invento! —exclamo el castaño. YunHo le pedía en murmullos que se calmará. JaeJoong trataba de hacerlo pero tenía que enfrentar a su padre. —¡Lo hiciste! ¡Tú provocaste el accidente de mi prometido hace ocho años! ¡Por eso no llego a la boda! ¡Lo asesinaste!


DongWook se carcajea. De nuevo mira a JaeJoong con una mirada llena de superioridad.


—Y sigo esperando las pruebas de mi culpabilidad. Lo ves YunHo, sólo se casó contigo para llenar ése vacío que supuestamente yo provoque. No eres importante para mí hijo.


—¡Cállate! —exigio JaeJoong.—¡Tu no sabes nada! Un fuerte dolor lo hizo sentarse de nuevo en la silla. De inmediato YunHo lo auxilió ayudándolo a respirar con calma.


—¡Lárgate DongWook! ¡Estás lastimando a mi hijo!


DongWook retrocede para evitar ser tocado por su mujer. —Acurdate de mis palabras YunHo; cuando el dinero sale por la puerta, el amor sale por la ventana.


Con ojos suplicantes JaeJoong le pidió que hiciera caso omiso a lo de su padre. El no sabía nada de él.


—Usted no sabe nada con respecto a nosotros. —afirma el moreno.


—Cuanta pena me das YunHo. —Fue lo último que dijo el señor DongWook, después salió de la casa.


Por fortuna el doctor no tardó mucho en llegar a casa de la señora Joo Young para revisar el estado de salud de JaeJoong. Unos minutos más tarde el doctor salió de la habitación, la señora Joo Young acompañó al médico hasta la salida. Por su parte YunHo se asomó con cautela a la habitación donde se encontraba su novio, al abrir la puerta este estaba profundamente dormido.


Suspiró con tranquilidad. Cerró la puerta.


—¿Todo bien?—dice la mujer una vez que llega a su lado.


—Si.


Joo Young ve el rostro cansado de YunHo , esas ojeras debajo de sus ojos lo demuestran. Además no duda que ha llorado en silencio. Todo para que a su familia no le falte nada. Enseguida deja una pequeña acarcia en la espalda del moreno, esté le regala una sonrisa.

—Ven, acompáñame a la cocina. —lo invita. YunHo la sigue.


Estando en la cocina, el hombre se sentó en una de las sillas que se encontraban en la barra desayunadora del sitio. Mientras ve como la madre de su esposo prepara algo, lo más probable es que sea un té.


—Supongo que el doctor recomendó nada de emociones fuertes para JaeJoongie. —rompio el silencio YunHo.


—Asi es. —Joo Young le dice sin mirarlo.


Al poco tiempo la mujer llegó hasta donde estaba él y le dejó la bebida en la barra. Un té de manzana con poquita canela.


—Lo has hecho muy bien YunHo ssi. Mi JaeJoongie está muy feliz contigo. No te fijes en los comentarios absurdos de mi marido.


—Gracias señora.


Joo Young sabe que a pesar de ese comentario, YunHo aún duda sí ha dado todo de si. —Oww ven acá y déjame darte un abrazo. —la mujer había extendió los brazos. YunHo fue hasta Joo Young y la abrazo.—Eres lo mejor que mi hijo pudo encontrar. Eres el orgullo de tú esposo e hijo. También eres mi orgullo.


Entonces YunHo se rompe en los brazos de aquella mujer. Deshaciéndose de esa carga pesada que llevaba tiempo aplastandolo, y de esos pensamientos malignos.

La señora Joo Young rompe el abrazo, se enternece al ver a YunHo. Limpia las lágrimas.


—Veras que cuando llegue tú bebé, todo habrá valido la pena. —Joo Young sonríe. Posteriormente dejá un beso en la mejilla del hombre. —¿Cómo va lo de la casa?


Joo Young vuelve a la cocina para también servirse té de manzana.


—De maravilla. Sólo dos pagos más y la casa será totalmente nuestra. Por fin dejaremos de pagar renta. —sonrio , y bebió de su té.


—¡Felicidades! —exclamo contenta. —Como regaló les ayudaré con los muebles.


—Omma no creó que sea necesario yo...


—Por favor YunHo ah, si te preocupa mi hijo ni te agobies. Yo me encargo.


—Pero...


—Vamos YunHo... Sólo está vez déjame ayudarte. No lo hago para hacerte quedar mal como esposo. Lo hago porque somos familia.


—Esta bien.


—Gracias.


YunHo regreso a la habitación donde se encontraba su esposo quién ya se encontraba despierto recargado sobre la cabecera de la cama.


—¿Cómo estás? ¿Mucho mejor?


—Si. Se arruinó el día. —expreso triste.


—No te preocupes. —beso la frente de su esposo. —Podemos programar la cita con el doctor para dentro de dos días, ¿Te gustaría?


JaeJoong asintió. Enseguida YunHo acarició el vientre de su esposo sintiendo una patadita. Una sonrisa amplia se formó en el rostro del moreno.


—Te dijo "hola papi".—sonrio Jae. —Sabes, no se si el doctor lo dijo de broma, pero según él por mis grandes ataques de enojo podría jurar que nuestro bebé será una niña. —JaeJoong miro su vientre.


YunHo se rió para después decir:


—Yo también lo pienso.


YunHo tomo la mano de JaeJoong y la acaricio, el castaño hizo lo mismo con la del moreno.


—YunHo.—lo llamó, el hombre lo observó. —Te amo, ¿Y lo sabes verdad? A continuación JaeJoong comenzó a llorar.


YunHo se aproximó hacia el castaño acompañándolo a un lado de la cama. Le susurraba que estuviese tranquilo.


—No puedo con está angustia. Tengo miedo de que algún día tu no vuelvas a casa después del trabajo o simplemente mientras veo la televisión aparezca tu nombre y que hayas muerto. —confeso mirando a su amante. —No podría, ya no. Mi hijo y yo nos iríamos contigo.


El moreno se asustó por esa respuesta que le dió JaeJoong. Aunque después negó y beso los labios húmedos de su amante debido a las lágrimas.


—No me va pasar nada. —le dejá en claro una vez que el beso termina.—Yo voy a estar aquí contigo para ver a nuestro bebé crecer.


JaeJoong sonríe mientras aún llora. YunHo lo consuela con besitos.


Más tarde JaeJoong finalmente se había calmado. El castaño le preguntó a YunHo que a dónde más lo iba a llevar después de la consulta con el doctor.


—Oh es que quería presentarte a alguien. Es más ahora lo voy a hacer.


JaeJoong observó desconcertado a su pareja. Al poco tiempo vió como sacaba dos fotografías tamaño infantil de su cartera. Estás estaban desgastadas de las orillas. Más aparte que una de ellas se parecía mucho a su esposo y también estaba embarazada.


—¿Son tus papás? —cuestiono.


—Si, ella es Jung Sooah. —refiriendose a la mujer. —Mi mamá, la mujer más bonita de todo el mundo.


JaeJoong tomó la fotografía entre sus manos, sonrió al ver que no solo su esposo había sacado los ojos de su madre sinó también ése mismo lunar cerca de la comisura de sus labios, y ni hablar de la sonrisa.


—Cuentame sobre ella.


—Era la mujer más bondadosa y cariñosa del mundo. Siempre me apoyaba en mis locuras. Tenía su carácter, una mujer de decisiones claras.

JaeJoong sonrió cariñosamente al ver ése brillo resplandeciente en su mirada.


—Este es mi papá. El es Jung Yoon Ho —JaeJoong agarra la foto viendo a un hombre serio con cara de pocos amigos.


—Perdon, pero da miedo. —se rió bajito.


—Es lo mismo que decían mis amigos al verlo. Pero era todo lo contrario. Era un hombre tan cómico que no parabas de reír. Te dolía el estómago con sus brimas y chistes. También era muy amoroso, y estricto cuando debía serlo.


—Ibas a tener un hermano, ¿verdad? —pregunto. Inmediatamente el rostro de su esposo cambio a uno serio.


—Se iba a llamar ChangMin. Creó que tenía el mismo mes de gestación que tú en esa foto. No lo sé. —responde y continúa. —ChangMin se fue junto con mis padres en aquél accidente. Sólo recuerdo que se fueron a visitar a mi abuela paterna, estaba enferma. No me dejaron ir porque supuestamente no se iban a tardar. —murmuro el hombre. JaeJoong podía ver cómo YunHo luchaba ara evitar que su voz se quebrará. —Lo último que recuerdo es un mensaje de mamá diciendo que ya venían en camino mientras afuera de mi ventana veía una terrible lluvia caer del cielo. Ellos no llegaron. Después mi abuela me dijo que mamá, papá y ChangMin estaban en un mejor lugar cuidando de mí.


JaeJoong abrazo a su esposo. De nuevo YunHo se quebró.


—Mas tarde me enteré que debido a la lluvia el auto se derrapó cayendo por un barranco. —sollozo. —Perdón JaeJoongie.


—Esta bien. Aquí estoy. No tienes porque disculparte.—susurro mientras dejaba pequeñas caricias en la espalda de YunHo.


Luego de aquella plática YunHo le obsequio el collar que su mamá le había dado. Era un pequeño amuleto de protección.


(*) El embarazo de JaeJoong siguió su curso Iban a ser padres de un hermosa y sana bebé. YunHo grito de felicidad. Ahora él castaño se encontraba casi en el octavo mes de embarazo. Sus celos , hormonas y emociones estaban a flor de piel.

JaeJoong dejó a relucir sus celos cuando se encontraban en una tienda departamental para caballeros, buscaban nueva ropa para el castaño. Durante su estancia JaeJoong noto como una de las empleadas de forma desvergonzada se le restregaba a su esposo mostrando sus atributos y halagando a YunHo.

Fue entonces que JaeJoong perdió la paciencia y arrastró a su esposo a los probadores para supuestamente ayudarle con una ropa pero el castaño iba más que dispuesto a dejar en claro a la empleada que Jung YunHo era suyo haciéndole el amor.

El moreno si dejo que jugará un poco, pero cuando la cosa estaba por ponerse más loca tuvo que ponerle freno de mano a JaeJoong. Obviamente el castaño se molestó. Pero el moreno le dejo en claro que al llegar a casa podrían continuar. Ya que le gustaba escuchar sus gemidos sin ninguna restricción.

Otro de los momentos en los que JaeJoong dejó salir sus celos posesivos fue a causa de la mascota de una vecina. Yoochun tenía que abrir su bocota.


JaeJoong regresaba a casa después de una tarde con Heechul y Yuri. YunHo y Yoochun lo saludaron al entrar.


—¿Y ése cachorro?


—Oh...


—Es de su vecina.—dijo Yoochun.


YunHo inmediatamente le da una mirada asesina y le propina un golpe en la pantorrilla a su amigo. Obviamente Yoochun se queja del dolor.


—¿Qué dijo Yoochun? —JaeJoong cruzo los brazos a la altura de su pecho mirando fijamente a YunHo.


—Es porrista. —informo sonriente.


"Las porristas son las más descaradas" No puedo evitar pensar JaeJoong.


—¿No te han dicho que eres muy insolente? —le recrimina YunHo a su amigo.


—Si, pero así me amas.


—¿Desde cuando tú cuidas el cachorro de esa vecina? ¿Y porque? —JaeJoong mantenía su postura sería hacia su pareja.


—Solo han sido dos veces. Y es cuando tiene entrenamiento.—confeso.

El perrito dormía cómodamente en las piernas del mecánico.


—Dos veces.—volvio a confirmar.—¿Cuando va a venir esa descarada? —solto colérico.


Yoochun disfrutaba del espectáculo riéndose.


—Amor, no es lo que piensas. Ella...


—¿A qué hora va a venir?—interrumpio a YunHo de forma tajante.


YunHo tragó saliva y contestó.


—No debe de tardar. Soy inocente. —se defendió.


Entonces llamaron a la puerta.


—Uyy ésto va estar divertido. —comento Yoochun.


—Oppa, ¿Estás ahí?—llamaron desde el otro lado de la puerta.


"Hasta lo llama oppa, ¿¡Cómo se atreve la muy perra?!"


—Si, pasa Yoo Ji Min. —respondio el moreno.

JaeJoong se mantenía al margen.


Al abrirse la puerta, JaeJoong se quedó atónito al ver una niña de tal vez doce años luciendo su bonito uniforme amarillo con azúl y dos coletas en su cabello.


—Hola oppa.—saludo simpática. —Gracias por cuidar a bombón. —menciona con gratitud.


YunHo asiente. —De nada.—JaeJoong , ella es Yoo Ji Min o como también le decimos Karina. Karina, él es JaeJoong. —los presenta.


—Hola. —volvio a sonreír la niña.


—Hola. —saludo el castaño tímido.


Karina se acercó al moreno para poder susurrarle:


—Tu novio es muy guapo oppa. —halaga la niña.


—Lo sé. —sonrie YunHo.


Minutos después la niña sale de la casa feliz con su linda mascota.

YunHo observó a su pareja, mostraba una cara de vergüenza.


—¿Está muy fuerte tú competencia verdad JaeJoong? —solto con sarcasmo Yoochun.


JaeJoong ignoro a Yoochun. Miro a su esposo. —Tu no me dijiste que tenía como doce años. —se defiende rápidamente JaeJoong .


—¿Sera porque no dejaste hacerlo?—aclara.


—Ni modo fue tú culpa. Por no ser insistente. —finalizo el castaño yendo a su habitación.


YunHo suspiro. Yoochun se rió.


—Kim JaeJoong ven. No hemos terminado de hablar. —sentencia el moreno.


—No está. —se excuso.


—Ni creas que te vas a liberar del castigo.


—Sin falta lo checamos la semana que entra.


YunHo estaba por replicar contra su amigo pero a esté le entró una llamada de su trabajo dejando a su amigo con la palabra en la boca.


(...)


Por ahora YunHo conducía mientras JaeJoong le preguntaba hacia donde se dirigen. Cómo respuesta el moreno le dijo que era una sorpresa. Medía hora después aterrizaron en aquel sitió. Y finalmente a JaeJoong le cayó el veinte al ver cómo YunHo le entregaba las llaves de esa casa.


—Bienvenido a tu castillo. —sonrio ampliamente el moreno.


JaeJoong no pudo evitar llorar. YunHo rápidamente lo abrazo.


—Lo logramos. —respondio JaeJoong aún con lágrimas en los ojos conmovido.


—Asi es. Te prometí tú propio castillo y aquí está. —YunHo limpió las lágrimas de su esposo y también dejo un pequeño besó.


—No sólo es mi castillo, también es tuyo y de nuestra pequeña Min-ah. Nuestro hogar.


—Tienes razón.


JaeJoong miró con orgullo aquella construcción de dos pisos de estilo minimalista y elegante con un hermoso jardín a la vista. Además de contar con balcón y terraza. No era tan grande pero si lo suficientemente acogedora para su preciosa familia.


Al abrir la casa se encontraron con la grata sorpresa de sus amigos. JaeJoong se asustó pero después se rió. El castaño se sorprendió al ver la casa amueblada, su mamá si que era muy rápida.


—¡Bienvenidos a casa! —exclamaron todos.


—Gracias.


—Descuida JaeJoongie , la habitación de Min-ah está intacta. Pero eso sí las cosas no tardan en llegar. —menciono Joo Young.


—Mamá no debiste...


—En realidad fuí yo. —declaro YunHo.


—Amor. —nego divertido pero también estaba conmovido.


—Bueno, tenía aún suficiente ahorro. —sonrio.


—Muchas gracias, por todo.


La pareja volvió a besarse. Los demás no tardaron en burlarse.


—¡Ya sueltalo JaeJoong tienes toda una vida para darle los besos que quieras! . —dijo Siwon.


JaeJoong le sacó la lengua a su amigo. Joo Young intervino.


—Ya por favor, pasemos al comedor. —pidio la mujer.


Disfrutarían de una deliciosa comida china. En el lapso de la comida Yoochun apareció disculpándose por el retraso.


—Señora Joo Young, perdón es solo que el rodaje del drama se alargó. Pero aquí está el pastel de arroz.


—No pasa nada Yoochun, toma asiento.


Una vez que todo mundo se fue, la pareja se sentó en la sala de su nueva casa.


—¿Cuando te quieres mudar? —pregunto YunHo.


—Una vez que tengamos a Min-ah con nosotros. ¿Te parece bien?


YunHo asiente.


Al ser un poco tarde decidieron dormir en su nuevo hogar. A JaeJoong no le agradaba mucho que YunHo condujera de noche. Y ya por la mañana arreglarían el cuarto de la bebé.


Pero no fue felicidad para la pareja de casados. Durante una llamada, JaeJoong le aviso su esposo que se quedaría en casa de su madre porque está no lo dejaba irse y estando a punto de oscurecer.

YunHo le volvió a recordar que no le gustaba que manejará en su estado.

—Amor pero lo hago con precaución. —le dijo JaeJoong.


—Aun así JaeJoong. —le recordó. —No quiero que les pase nada.


—Solo será está vez. —le dice tranquilo. —¿Te quedarás en nuestra antigua casa?—pregunta cambiando de tema.


—Si, perdí la noción del tiempo ordenando cosas para llevar a la otra casa. —respondio. —Voy a ir por ti mañana.


—Ok. Descansa.


Termina la llamada.


YunHo se ducho y antes de dormir bebió un poco de te para descansar mejor. Lo que el moreno no sabía es que mientras el dormía, algo terrible le pasaría.


Tiempo después YunHo despertó en la cama de un hospital teniendo una mascarilla alrededor de su rostro. Asimismo unas cuantas quemaduras en algunas partes de su cuerpo.


—¡YunHo finalmente estás despierto! —alardio el doctor con entusiasmo. —¿Cómo estás?


—Me arde el cuerpo. ¿Dónde estoy? —contesto adormilado.


—Estas en un hospital al centro de la cuidad. Casi pierdes la vida en un incendio.


—¿Qué? ¿Cómo?—se angustio y trató de ponerse de pie pero el médico se lo impidio. —¿Dónde está mi esposo? —observo a su alrededor.


—Tranquilo. El está descansando en una habitación. Él y tú niña están bien. Se desmayo en el lugar del suceso cuando supo que estabas en peligro. Por fortuna tú suegra impidió que se pusiera más en riesgo. A como de lugar quería entrar. —expreso con seriedad. —¿Recuerdas algo?


—Solo recuerdo haber tomado un bañó y beber té al dormir.


—Por extraño que parezca... Al parecer el té que bebiste era una especie de hierba medicinal que tenía como efecto secundario un sueño profundo. Por eso no te diste cuenta del incendio.


—¿Cómo pasó lo del incendio? —YunHo estaba totalmente confundido.


—Desconozco. Pronto los oficiales vendrán a verte. Por ahora descansa. —ordeno el doctor y salió del lugar.


Al día siguiente Joo Young lo visitó. YunHo se alegró de verla, le preguntó por su esposo.


—Ya está perfectamente bien. —anuncio. —Ayer estaba de necio por venir a verte. —Joo Young acercó el banquillo metálico que estaba en la habitación y se sentó. —Hoy al mediodía lo dan de alta. —sonrio. —¿Cómo estás tú cielo? —pregunto con suavidad.


—Aun me duelen las quemaduras pero estoy un poquito mejor que ayer. —dijo tratando de ser positivo. —Estoy angustiando mucho a JaeJoongie. —murmuro bajito y triste.


—Nadie sabía que esto iba a pasar. —lo consoló Joo Young. —El incendio lo provocó alguien más.


—¿Quién? —pregunto.


Antes de que la señora pudiera decir más un oficial de policía llamó a la puerta.


—Señora, ¿Me permite hablar con el señor Jung?


Joo Young sin decir nada, salió de la habitación.

El oficial le hizo preguntas de rutina y le enseño un retrato de un hombre de aproximadamente unos cuarenta años, rostro afilado, con barba, ojos grandes, y pelo medio canoso.


—¿Lo conoce?—cuestiono.


—No.


—El es Hyun-woo, él hombre que provocó el incendio de su casa. Era un ex convicto que cumplió con su condena por robos a mano armada y asesinatos en primer grado, pero nuevamente volvió por el mal camino. Ya está detenido.



—Muchas gracias.


El hombre estaba por levantarse del banquillo y volvió a preguntar.


—¿Está seguro que no tiene enemigos?


—No.


El oficial asintió y salió. YunHo decidió volver a dormir comenzaba a sentir un espantoso dolor de cabeza.


Más tarde volvió a abrir los ojos vió a su esposo quién le regaló una sonrisa, YunHo no era tonto JaeJoong aún estaba preocupado. El brillo característico de sus ojos no estaba presente en su mirada.


—Tranquilo estoy bien. —le respondió cautelosamente. —Tienes esposo para rato.


JaeJoong le pego, YunHo se quejó.


—Deja de bromear. —le ordenó —Lo último que escuché antes de perder la conciencia fue un gran estruendo. —se quebró. —Pense que te había perdido, que nuevamente mi padre me había arrebatado mi felicidad.

YunHo quería tomar la mano de su JaeJoongie pero sentía que a penas si podía. La piel le ardía como el infierno.


—Pronto estaremos en casa. Ésto sólo fue un mal momento. Yo te protegeré. —sonrio. —No llores Boo , te ves feo. —bromeo.


—Mira quién habla. —contraataco.


—Te amó Boo.


(*)


Semanas después YunHo abandonó el hospital. Aún así tendría que venir algunos días para tratar sus heridas. La señora Joo Young recogió a la pareja de casados para llevarlos a casa.

Al llegar a casa YunHo sonrió de felicidad, realmente había odiado su días en ese sitio de paredes blancas.


—¿Se les ofrece algo más?—pregunto la mujer mayor.


—No mamá, puedes irte. Gracias por traernos. —agradecio el castaño.


—Entiendo. Cualquier cosa no duden en llamarme. —respondio y salió de la casa.


—¿Quieres dormir? —propuso cariñoso JaeJoong.


YunHo negó.


—Pase mucho tiempo encamado. Lo que menos quiero es dormir. —informo. —Si tú quieres hacerlo no hay problema.


Enseguida el moreno se acomodo de mejor manera en el sofá e hizo una seña para que su pareja se uniera, JaeJoong acepto dejando descansar su cabeza en el pecho su esposo y resto de su cuerpo descansando a lo largo del mueble.

Disfrutaron de una buena tarde viendo series policiacas que en algún punto dejaron de ver porque les venció el sueño. Para el anochecer JaeJoong despertó debido al sonido de su celular. Con cuidado se levantó del mueble para contestar.


—Hola Yoochun. —bostezo. —Lo siento.


—No te preocupes. —dijo . —¿Cómo esta Yun?


—Mucho mejor. Hoy abandonó el hospital.


—Que alegría. —expreso contento. —¿Puedo hablar con él?—pregunto.


—Lo vas a tener que disculpar por qué está dormido.—dijo para después reírse al verlo cabecear en el sofá.


—Oh. —musito —¿Cómo estás tú? Ya no falta mucho para que des a luz.


—Realmente estoy asustado. —se sincero. —Temo que algo pasé durante la operación.


—Comprendo. Pero mantén la calma, YunHo y nosotros estaremos contigo. Además lo harás muy bien. —animo. —Tu y YunHo serán unos buenos papás.


"En cinco minutos volvemos a escena. Todos prepárense"


Yoochun observó como terminaban de arreglar el set para la siguiente escena.


—Te tienes que ir, ¿Cierto? —escucucho a su amigo desde la otra línea.


—Si. Me dio mucho gusto saber de YunHo y de ti. Pronto los visitaré. —prometio.


—Te estaremos esperando. Mucha suerte en Italia.


—Gracias.


Al terminar de hablar, JaeJoong fue hacia la cocina para preparar algo rápido y sencillo para cenar.


(*)

Tristemente la felicidad duró tan poco. Ahora YunHo estaba siendo traslado a prisión por presunto asesinato. El acusado obviamente estaba totalmente en shock. Él no entendía absolutamente nada. ¿Porque lo estaban acusando? cuando a él ni siquiera le gustan las armas.

Pero según los oficiales había pruebas en su contra. Le suplico a su suegra que no le dijera nada a JaeJoong. Joo Young se lo prometío porque realmente creía en la inocencia de aquél hombre. Había algo turbio.


Por desgracia JaeJoong termino por enterarse. De nuevo confrontó a su padre porque él castaño sabía de sus juegos sucios. El señor DongWook como siempre negó todo.


—Yo te dije "espero y no te arrepientas" —le recordó con cinismo. —Ese hombre resultó una fichita como los de su clase. —insinuo.


—¡NO EL NO ES ASÍ! ¡TÚ NO SABES NADA!


Joo Young miró como su hijo luchaba con los dolores.


—JaeJoongie por favor piensa en Min-ah.—Joo Young queria alejar a su hijo de la oficina de su papá.


—Hazle caso a tú madre. Acepta que la niña va a tener un papá asesino.


—¡NO! ¡NO! ¡NO TE TENGO MIEDO! —exclamo. Volvió a quejarse de dolor.


—Vas a perder. Todo por no obedecer.


Antes de que JaeJoong se hiciera más daño su madre logró sacarlo de la oficina para ayudarlo a tranquilizarse.


—Necesito verlo. Tengo que ayudarlo. —JaeJoong lloraba de impotencia.—El es inocente, papá planeo todo. —concluyo.


—Yo también lo creó, pero en tú estado es mejor que te calmes. —Joo Young le aconsejo.


—Mamá...


—Por favor no seas necio.—suplico.


—Entiendeme, es mi esposo. —insiste.


—Claro que lo sé. Pero se que él no querría que te expusieras de esa manera.—recalco. —Voy a llamar a tú doctor para que te revise. Espera aquí.


El doctor revisó a JaeJoong y le recomendó absoluto reposo. Más tarde el hombre salió de la casa de su madre con dirección hacia la prisión. Su madre no sabía dado cuenta.

Durante el trayecto JaeJoong iba pensando en cómo lograr sacar a su esposo. Sí su padre podía sobornar el también, luego descartó esa idea no quería convertirse en su padre.


"Tú papi es inocente Min-ah"


"No creas todo lo que escuchaste"


"Tú papi nos ama"


"Papi no es un asesino"



Los dolores atacaron a JaeJoong otra vez , siendo más intensos. El castaño rogaba con todas sus fuerzas que no fuera a dar a luz mientras maneja.


Al estar enfocado en aquellos dolores que se hacían más intensos, no puedo darse cuenta del auto que venía a máxima velocidad por el otro carril y termino llevandoselo.


(...)


Para YunHo ver la luz del día no iba a ser inmediata. Fue sentenciado a diez años de prisión. Recuerda que el día de su juicio recalcó que él era inocente y que no conocía a la persona que supuestamente había asesinado. Nada de eso valió la pena porque el jurado lo había tomado como evidencia de que estaba loco. Y para colmó su abogado era un estúpido.


Estaba seguro que era un complot por parte del padre de JaeJoong. Joo Young podía estar en peligro de amenaza.


Por ahora está en la celda de castigo después de agredir hasta casi matar al hombre que había matado a su esposo e hija. Su compañero de celda Junsu lo detuvo a tiempo. Aquél hombre pagaba una condena por asesinato hacia su padrastro porque ejercía violencia sobre él y su madre.


YunHo lloraba desconsoladamente en ésas cuatro paredes mientras maldecía al señor. Durante dos semanas y media YunHo estuvo en ése asqueroso cuarto oscuro.


Cuando por fin pudo salir Junsu lo abrazo en el comedor. El hombre de cabello negro y con una cicatriz en su ojo derecho vió el estado casi se podría decir que hasta anemico del moreno.


—Amigo, necesitas ir con el médico. —dijo Junsu una vez que le trajo comida. —Me preocupas.


Quién iba a decir que llegaría a formar una amistad con la persona que actuó fríamente y que además casi lo ahoga con sus propias manos, todo porque no lo dejaba dormir.


—Estare bien.—murmuro jugando con la comida.


—No lo estás. Se que han pasado ocho meses desde que te dictaron sentencia y lo de tu esposo e hija pero...


YunHo dejó con la palabra en la boca a su amigo. El moreno no logró llegar a su celda porque un custodio lo llamó diciendo que tenía visita.


—Si es un estupido abogado no quiero verlo.


—Es la señora Joo Young.


YunHo cogió el teléfono, Joo Young hizo lo mismo.


—Hola YunHo ah.


—Om... Señora Joo young.—corrigio rápidamente.


—Puedes decirme Omma. Yo sé quién eres realmente. —le regaló una sonrisa tierna a traves del vidrio.—YunHo ah, ¿Qué te paso? Te ves terrible cariño. —dijo con inquietud.


—La vida aquí es tan deplorable. Así es mí vida desde que me arrebataron a mi familia. Desde que decepcione a JaeJoongie. —el brillo de sus ojos y voz de YunHo será apagada.


—JaeJoogie siempre creyó en ti. Yo creó en ti. —sonrio. —Por eso Madam Victoria y yo estamos trabajando con el mejor abogado del país para probar tú inocencia. Vamos a apelar la sentencia. —anuncio. —No te rindas cariño. —le pidió.


—No pierdan su tiempo. Su esposo hará todo lo posible por dejarme aquí.


—DongWook ya no molestará más. El también está en prisión.


YunHo realmente se sorprendió. Por lo menos tenía un poquito de paz.


—Me alegró. Pero eso no me devuelve a JaeJoong y a mí hija. No tengo nada.


—De eso te equivocas.


De pronto la puerta se abre, un custodio trae cargado entre sus brazos a una pequeña bebé que pasa a los brazos de la señora Joo Young. El corazón de YunHo pálpito de alegría que hasta las lágrimas salieron de inmediato.


—Min-ah dile hola a papi. —la mujer tomó la mano de su nieta y la agitó en forma de saludo.


YunHo estaba sin palabras debido a la emoción. Su hija había sobrevivido. Tenía una parte de JaeJoong con él. Min -ah era idéntica a su esposo, su piel, sus ojos. Era su vivo retrato.


—Mi niña.—susurro.


—Tiene tu lunar y ni hablar de tu carácter.—comento la mujer.


La bebé balbuceó e hizo sonidos tiernos.


—La visita termino. —anuncio el custodio.


—Por favor Omma... Hablele de mi a mi hija.


—No me lo tienes que pedir. Siempre lo he hecho. Sabe de su papi y papá.


—Gracias. —agradecio conmovido.


Después de esa bella visita, YunHo recibió dos fotografías de su hija que sin dudar le mostró a Junsu.


Al saber que finalmente su hija estaba con vida, se puso como meta no causar más problemas. Puede que dentro de dos años nuevamente quedé solo por qué Junsu está por terminar su condena pero le diría que esté también al pendiente de su hija no sin antes hablar con Joo Young.


Los años pasaron, y nuevamente se abrió una sentencia para YunHo la cuál fue totalmente favorable no solo porque se encontraron pruebas suficientes de la inocencia, más aparte que le habían reducido la condena por el excelente comportamiento y que se había preparado con trabajo durante su estancia en prisión.

Por fin llegó el día en que YunHo vio la luz de un nuevo amanecer con sus propios ojos y no a través de unas rejas. Joo Young, Yoochun lo recibieron con los brazos abiertos.


—¿Dónde está Min-ah? —pregunto.


—En el jardín infantil.—Joo Young respondió. —Junsu quedó de pasar por ella.


—Yo quería pasar por ella. —dice un poco desilusionado.


—Lo sé pero tú tienes algo importante que hacer. ¿Sabes que fecha es hoy? —dice Yoochun


YunHo pensó y recordó. Era el cumpleaños de su esposo. Antes de pasar a visitar a JaeJoong dejaron a la señora Joo Young en casa y también YunHo quiso ir a casa para ducharse y arreglarse.

Obviamente al ingresar a casa le invadió el sentimiento de nostalgia al recordar que JaeJoongie lo esperaba siempre con la comida lista y un beso.

Una hora más tarde partieron hacia el cementerio. YunHo le hablo para saber dónde estaba su hija. El hombre le respondió que se encontraban tomando un chocolate caliente.


Aterrizaron en el lugar de destino. YunHo no sabía describir lo que sentía al estar frente a la lápida de su esposo.


"Por siempre amado hijo, amigo y esposo". 'Siempre en nuestros corazones ".


Un te amó fue lo primero que salió de la boca de YunHo mientras acariciaba aquella lápida fría.


—No te preocupes por nuestra hija. La cuidaré con mi vida. —prometio. —Gracias JaeJoongie por darme una niña tan hermosa e inteligente. —Gracias por llegar a mi vida y hacerme tan feliz. Espero y tú también lo hayas sido conmigo. —YunHo limpió las lágrimas que comenzaban a salir.

Unos pequeños y delgados brazos lo abrazaron del cuello. YunHo sin dudar rodeó ése pequeño cuerpo también en un abrazo. Volteo a ver a esa pequeña personita que le sonreía ampliamente.


—¡Volviste papi!. —dijo. —Papá JaeJoong tuvo razón anoche cuando lo soñé.


—Si mi amor. Y jamás me voy a volver a ir.


Más tarde YunHo abandonó el lugar cargando a Min-ah en sus brazos, seguido por Yoochun y Junsu.

Una nueva etapa los esperaba a él y su hija.