UNA SIMPLE NOVELA DE HÉROES

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Summary

Un grupo de jóvenes es reclutado por la AHN para proteger al mundo de amenazas universales

Status
Ongoing
Chapters
7
Rating
n/a
Age Rating
16+

PILOTO

Año 2009, Hospital Central de Borinkera


Un hombre corre desesperadamente por un hospital.


—¡Un doctor, por favor! Mi mujer va a dar a luz, ¡necesito un doctor! —gritaba Ronal desesperado.


—Joven, joven, cálmese. Ya tenemos su habitación preparada, sígame por aquí —le dijo un enfermero.


Dos horas de parto después, el bebé nació con el corazón débil y con poca probabilidad de sobrevivir. Se necesitaba una cirugía urgente que en ese hospital no ofrecían.


—Joven, su hijo ha nacido, pero lamentablemente tiene el corazón muy débil y necesita una cirugía urgente que en este hospital no realizamos —dijo el doctor con mucha pena.


—¡No, no, eso no puede ser! ¡Tiene que existir otro método! —exclamó Ronal desesperado.


—Joven, en este momento no podemos hacer nada, y es muy peligroso trasladarlo a otro hospital —dijo el enfermero.


Ronal, sin decir una palabra, salió del hospital y voló directo al bosque, en busca de una solución.


Aterrizó frente a una pequeña cabaña y destruyó la puerta.


—¡Félix! ¡Te necesito, es urgente! —expresó con angustia.


—¿Tu mamá no te enseñó a tocar? Pero qué importa, dime, ¿cuál es ese momento tan importante que justifica tu presencia por aquí? —dijo Félix, sorprendido de verlo otra vez.


—Es mi hijo, necesita una cirugía, y sé que tú eres el indicado. Te lo pido, por favor —dijo Ronal casi al borde del llanto.


—Está bien, te ayudaré. Después de todo, es parte del curso de la historia —expresó Félix mientras sonreía.


Ronal no entendió a qué se refería, pero lo ignoró. Los dos se teletransportaron al hospital.


Félix realizó la cirugía al bebé, pero, sin que nadie lo notara, intercambió su corazón por uno diferente… uno lleno de energía.


Horas más tarde, Félix salió de la sala con los doctores, anunciando que la cirugía fue un éxito.


—Aquí tienen a su pequeño. ¿Cómo lo van a llamar? —preguntó Félix.


—Lo llamaremos Brandon Raúl —dijeron los dos padres, súper felices.


Félix, sin decir nada más, se teletransportó de regreso a su cabaña. Al llegar, le dijo a su asistente que el plan ya se había completado.


¿Qué ha pasado en el mundo desde entonces?

En 2015, el grupo de héroes se separó tras el ataque de los Santors y la muerte de VarioSage durante el atentado. Dos años después, First y Energifly regresaron como héroes para proteger el planeta, mientras que su compañero Vanguardia se convirtió en el jefe de la AHN.


Volviendo al presente… Año 2025


15 años después, dos días antes de que Raúl cumpliera 16, corría por los pasillos de su escuela, desesperado y huyendo de unos abusones que querían molestarlo.


—¡Ay, dónde me escondo, dónde me escondo! —exclamó Raúl.


—¡Ven acá, Brandoncito! Solo queremos romperte esa carita —dijo el abusón burlándose.


Raúl corrió tanto que su corazón empezó a fallar. Recordó que su doctor le había advertido evitar deportes o esfuerzos físicos. Sentía un fuerte dolor en el pecho, así que se detuvo a buscar su medicamento, pero el abusón lo empujó, haciéndolo caer. Sus pastillas cayeron lejos. Cuando trató de alcanzarlas, el abusón las aplastó y se burló:


—¡Fenómeno!


El corazón de Raúl latía más y más lento… hasta que se detuvo. Murió.


Pero su cuerpo comenzó a iluminarse de un color azul claro, levitó y se levantó. Todos corrieron, excepto el abusón, que se burló:


—¿Qué te crees? ¿Un súper Saiyajin Blue?


Raúl lo lanzó volando hasta el final del pasillo, estrellándolo contra la pared y agrietándola. Luego, se desmayó.


11:30 de la noche.


Una joven llamada Alejandra salía de su trabajo cuando vio a tres ladrones molestando a otra joven. Alejandra, intentando ayudar, les lanzó una piedra y llamó su atención. Ellos se voltearon y uno se le acercó.


—Lárgate, niña. Esto es trabajo de adultos —dijo uno.


—No —respondió Alejandra, con el rostro serio.


—¿Ah, no? ¡Pues toma esto! —dijo el ladrón intentando golpearla.


Ella esquivó con habilidad y lo golpeó en puntos débiles. El ladrón, adolorido, dijo:


—Seguimos siendo tres —y se burló.


Pero de repente, un policía disparó al aire.


—¡Las manos en alto, todos! —gritó.


—¡Señor, ellos son los malos! —dijo Alejandra confundida.


—¡Dije todos! —ordenó el policía, molesto.


Cuando vio a la víctima, se dio cuenta de que era su hija.


—¡Samantha! ¿Estás bien? —corrió hacia ella.


—Sí, sí, ella intentó ayudarme, papá —respondió.


—Qué bueno que estás bien —dijo abrazándola.


Los ladrones aprovecharon para huir, pero Alejandra no iba a dejarlo así. Corrió tras ellos, pero perdió la conciencia.


Al despertar, encontró a los tres ladrones atados con un tipo de cromo negro viscoso. El policía le agradeció por atraparlos, pero ella no recordaba haberlo hecho. Fue rápidamente a su casa. Al entrar y llamar a su hermano, encontró a un mafioso apuntándole mientras dormía en el sofá.


—¿Quién eres?, ¿qué haces aquí?, ¿cómo entraste? —preguntó Alejandra, desesperada.


—¿Cuál quieres que te responda primero? —se burló.


—Todas —respondió con voz fría.


—Soy Metalero, o así me conocen. Soy jefe de la mafia de la ciudad. En cuanto a cómo entré, parece que él no sabe que no se le abre la puerta a un extraño.


—¿Y por qué estás aquí?


—Vengo a cobrar una deuda de tu padre. Se fue de la ciudad y los abandonó, así que tú deberás pagarla.


—¿¡Yo!? Apenas cobro el mínimo y quieres que pague una deuda que ni creé —dijo furiosa.


—Te daré cuatro meses para pagarme los 30,000 dólares que me debe tu padre.


—¿¡30,000!? ¡Eso es demasiado en tan poco tiempo! —gritó indignada.


—O pagas, o te unes a nosotros… o tomas el disparo que era para tu padre —dijo, mirándola a los ojos antes de irse.


Alejandra, incrédula, se preguntaba cómo conseguir tanto dinero.


Más tarde, en el hospital…


Raúl estaba en coma. Su primo, Rodni, comenzó a escuchar la voz de Raúl sin que este moviera la boca. Luego, escuchó miles de voces diferentes. Corrió al baño, se lavó la cara, y frente al espejo, las voces se intensificaron.


—¿Qué mierda me pasa? —dijo, asustado.


En su mente, se escuchaban gritos, lamentos, y entre ellos, la voz de Raúl:


“Solo necesito energía… solo energía…”


Rodni volvió corriendo a la habitación de Raúl. Su tío le preguntó:


—Rodni, ¿estás bien? Te vi correr asustado.


—Sí, perfecto. ¿Qué dijo el doctor sobre Raúl? —evadió.


—Dijo que sería peligroso darle choques. Hasta un poco de energía podría detenerle el corazón.


Rodni recordó lo que escuchó y corrió directo a la máquina de desfibrilación. Le dio la máxima energía. El doctor intentó detenerlo, pero Rodni, con solo pensarlo, lo lanzó mágicamente contra la pared.


Asustado, pero decidido, aplicó los parches a Raúl. De repente, todo el edificio se quedó sin luz… pero Raúl despertó, con suficiente energía para correr de la ciudad al campo sin detenerse.


—¿¡Raúl!? —exclamó Rodni, sorprendido.


—¡Siiiiii! —respondió Raúl con energía.


Ronal entró por el apagón y vio a su hijo despierto por fin.


—¿Raúl, estás despierto? ¿¡Cómo!?


—¡Estoy perfecto como siempre!


—¿Te sientes cansado?, ¿adolorido?


—No, ¡nada! Estoy súper bien y enérgico. ¡Ni siento el corazón! —respondió riendo.


Ronal le revisó el pecho y el corazón latía normal. Cuando fue a llamar al doctor, lo encontró inconsciente. Llamó a otros enfermeros, pero solo Rodni sabía lo que realmente había pasado.


Oficinas de la AHN


—Señor, tiene que ver esto. Hemos captado a seis jóvenes con habilidades diferentes. La era de los héroes no ha terminado. Podemos seguir protegiendo al mundo —dijo el asistente, emocionado.


—Me interesa esa idea. Muéstrame quiénes son —respondió Bruno.