Prefacio
No hubo guerra.No hubo gritos ni espadas cruzadas.Solo una pregunta bastó para desatar el caos:
¿Por qué?
Y Dios no dudó.En ese silencio, el destino de Lucifer cambió para siempre.Cuando los mandatos del Empíreo fueron cuestionados, el Todopoderoso impuso el castigo más severo jamás pronunciado. Lo reservó para su querubín más hermoso. El primero. El único que no fue creado por Él, sino nacido de la Llama Eterna.
Lucifer cayó.
Y con él, una horda de ángeles que prefirieron el exilio antes que la obediencia ciega.Eligieron su caída, no como rebeldía, sino como libertad.
Cuando cayó, Dios lloró.Clamó por su hijo más amado, el más brillante… el más rebelde.
Entonces vinieron los siglos de guerra.El Cielo y el Infierno disputando el alma de los hombres.Jugando con ellos como piezas en un tablero de ajedrez, planeando cada movimiento para ganar su fe o su perdición.Pero el tiempo desgasta incluso a los inmortales.Ambos bandos firmaron una tregua.Se concedió a la humanidad el libre albedrío.Y como símbolo de esa paz, se escribió la Biblia.
Pero toda regla tiene su excepción.Lucifer se enamoró de una mujer.Y de esa unión prohibida nació un hijo: Inian.
Ambos fueron ocultados en secreto.Escondidos del juicio, del Cielo y del Infierno.Pero el tiempo siguió su curso.
Lucifer comenzó a debilitarse…y el Infierno clama ahora por un nuevo rey.