Prólogo
Siempre he odiado los ojos de lástima que me dan las personas cuando platico sobre mí, tal vez sea imaginación mía, pero, estoy seguro que en algún momento lo entendiste o sentiste. Yo no diría que mi vida fue mala, tampoco fue la mejor, no diría que hay vidas buenas o malas, solo son vidas, unas con más suerte que otras.
No recuerdo mucho sobre mi niñez, son vagos recuerdos y no son tan buenos como desearía, tampoco intentaría tratar de recordarla, siento que mi cerebro los bloqueó por alguna razón. No vivo con mis padres, solo mi hermana mayor, Eline, que desde pequeña ella siempre asumió el papel de madre y padre conmigo, no tengo mucho que decir sobre mis padres biológicos, no quisiera hablar mal al final de cuentas cada uno será juzgado por lo que hizo o no, o al menos así lo pienso yo. Mi hermana siempre dice que la vida es como un casino, apuestas todo y no sabes si ganarás o perderás, solo queda confiar, y ella confío, estudio artes en la escuela xx, interesante carrera ¿no? Eline dijo que ve talento en mi desde pequeño, por eso apostó todo; sus dos trabajos, sus estudios, sus necesidades para darme todo a mí. Es conmovedor ahora que lo pienso, cierto, aún no me he presentado. Soy Aslan, lo sé, es un nombre curioso, pero ya que. No diría que esta es mi historia o bueno, no quiero verlo así, me suena algo cliché decirlo de esa manera. Lo dejaremos en yo platicandote sobre mí, y tú escuchando, tal vez me entiendas en algún momento, tal vez aquí encuentre ese lugar seguro que todos me dicen, tal vez todo tenga sentido antes que termine...