Mis sueños

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Summary

Este libro es para todas aquellas personas que aman los mundos de fantasía y que como Evangeline buscan encontrar el amor. Al inicio de cada capítulo se encontrarán las canciones que inspiraron algunas escenas de ese capítulo, pero tendrán que encontrar la parte de la canción.

Status
Complete
Chapters
24
Rating
n/a
Age Rating
13+

Capítulo 1

*Bella- la bella y la bestia (live action).

*Cuando empezaré a vivir- Enredados.

*Belle- beauty and the beast( live action en inglés).

*Beso de amor - Encantada.

Érase una vez una joven a la que vivía en un castillo con su tía , la reina Kiara a la que a veces le causaba problemas con sus maestros ya que siempre se escapaba de clases, de hecho en estos momentos la reina la busca.

-Majestad lamento la molestia pero es la quinta vez en la semana que su sobrina escapa y hoy es martes.

-Lo siento mucho señorita, de verdad ya no se que hacer con esa niña, ha estado muy rebelde- dijo la reina caminando de un lado a otro pensando donde podría estar su escurridiza sobrina.

-Lo entiendo majestad pero después de todo acaba de cumplir 18 años y no debe ser fácil para ella no poder salir del castillo - dijo la maestra mirando por la ventana.

-Creo que se donde puede estar, tómese el día libre; le aseguro que mañana estará en clase aunque tenga que pegarla en la silla.

La reina salió de la biblioteca, se dirigió a la parte secreta del castillo, algunas partes del castillo estaban ocultas solo unos cuantos empleados sabían de su existencia, para entrar se tenía que pasar por la cocina y entrar a un doble muro, mientras la reina entraba a la cocina todos se pusieron muy nerviosos algunos casi dejando que de hacer lo que estaban haciendo, lo que fue muy sospechoso a lo que se detuvo a medio camino, los miro.

- Acaso alguien ha visto a una niña de cabello café oscuro, se llama Evangeline, ¿de casualidad no la han visto?- todos intentaron evadir la mirada pero al final uno de los empleados de la cocina terminó confesando.

- Está en el jardín- todos la miraron con un poco de enojo, no por ellos sino por la joven.

- Gracias, y la próxima vez que ella tenga clases y quiera irse, avísenme antes de que vaya a algún lado- y con eso jalo una de las especias secas que colgaban del techo, al instante un muro se abrió a lo que la reina entró, en la cocina se escuchó un suspiro en conjunto, como si temieran por la reacción.

-La chica es extraña, nadie sabe cuales son sus intereses.

-Solo es distraída pero nadie sabe qué hará ni siquiera, la reina.

Parecía casi imposible que hubiera un castillo dentro del castillo, otro muro se abrió enfrente de un pasillo que daba una vista a un jardín enorme con un árbol gigante en medio y entre las flores vio a una joven de cabello café y ondulado, estaba acostada leyendo el libro que claramente ya había leído más de tres veces, estaba tan tranquila como si nada, ni nadie pudiera molestar su paz, la reina estaba a punto de gritar pero una voz la detuvo.

- Yo no haría eso si fuera tú- dijo un cuervo que estaba al lado de ella apoyado en el borde de la ventana.

- ¿Qué quieres que haga con esa niña Alden?, insiste en desaparecer de donde se supone que debe de estar como planea ser reina si no quiere estudiar.

- Sigo sin entender, ¿la preparas para que ocupe tu trono o para el que le corresponde?.

- Es una irresponsable, ¿sabes cuántos maestros ha hecho renunciar?

- Estás evitando el tema, ¿no te parece que su actitud sea porque ha estado 18 años encerrada en un castillo del que solo la mitad de los empleados saben de su existencia?, vamos Kiara la chica es casi un fantasma, casi un mito. He oído rumores sobre el alma de una joven que está encerrada en el castillo.

- Sabes la razón por la que lo hago.

- Claro se lo prometiste a su madre, pero no creo que Clara hubiera querido ver a su hija encerrada en una jaula de oro.

- Clara no está, estoy yo y haré lo que tenga que hacer para cumplir lo que me pidió, con mayor razón la cuidaré más este año cumplió 18 años y tu sabes lo que significa- siguió avanzando su camino para ir al jardín pero Alden volvió a atravesarse en su camino.

- Si, lo se pero tu sabes que es verdad lo que digo, no seas tan dura con ella, tienes razón es una irresponsable, pero debes tener paciencia con ella, si le gritas lo único que harás será alejarla y que te oculte cosas.

- Tu ganas, vete antes de que me arrepienta y ordené al cocinero te haga la cena de esta noche -Alden negó con la cabeza y se fue volando, mientras tanto en el floreado piso aún se encontraba Evangeline leyendo, pareciera que se sumergía en ese libro, que cuando leía era como si en su mundo no existiera nada más.

- Vaya, Vaya ¿a quién me encuentro aquí?- dijo con voz calmada pero fue suficiente para que la joven se asustara.

- Tía, creí que estarías en una reunión hasta la tarde- le contestó sentándose en el césped y cerrando el libro.

- Claro que lo estaba, y lo hubiera hecho si tan solo tu maestra no me hubiera mandado a decir con una paloma, que ya se canso de buscarte por todo el castillo- dijo colocándose las manos en la cintura esperando una explicación.

- Lo siento, pero esos maestros me aburren y no quiero estar más en este castillo, quiero salir, todos estos años me has dejado hacer lo que quiera para no dejarme salir.

-Por supuesto que no.

-Por supuesto que sí, he leído cada libro de la biblioteca, incluso he releído a muchos, me dejaste pintar todas las paredes de mi habitación, a hacer alfarería, velas, aprendí a hornear algunos postres, pastel, gelatina, galletas, aprendí a jugar ajedrez, dardos, me has hecho aprender todo tipo de bailes aunque no vaya a los bailes, he trepado todos los árboles de aquí, pero al final todo parece una excusa para mantenerme distraída y evitar que salga, ¿cuándo voy a empezar mi vida?.

- Claro que no, sabes muy bien que no puedes salir, él mundo es un lugar horrible y oscuro, tienes que quedarte aquí; es más seguro- Evangeline solo rodo los ojos y se alejaba de su tía.

- ¿A dónde crees que vas?.

- A mis clases, ¿no era lo que querías?- paró diciendo en tono de berrinche.

- Le di el día libre, no iba a tenerla esperando hasta que te dignaras a aparecer, ¿éstas leyendo ese libro otra vez?, cada vez que te veo tienes ese libro en la mano.

- Si lo se, pero me gusta este, las aventuras, los bailes, la princesa, es maravilloso, esta es mi parte favorita porqué aquí conoce a un príncipe pero ella lo sabrá

hasta el capítulo 3.

- Parece que sabes todo de ese libro, eres muy inteligente pero vives en tus libros de fantasía.

- Este es el único libro que puedo leer mil veces y jamás me aburrirá, además es la única forma en la que conoceré el amor, bueno y también en mis sueños- las dos salían del jardín mientras caminaban a la par.

- ¿Ese sueño de nuevo?.

- Sí, desde hace dos años es el mismo sueño, un joven del que no puedo recordar su cara, pero esos ojos, sus ojos son algo imposible de olvidar.

-Claro ojos cafés, los ojos café son un color común, hasta tu los tienes de ese color, podría ser cualquier joven.

- No se trata de el color de sus ojos, si no de lo que me hace sentir en ese sueño, del amor que hay en su mirada; no puedo esperar a conocerlo.

- Estas muy convencida que lo conocerás o de que existe- la reina solo la veía bailar como si de una niña pequeña se tratara, tal vez para ella siempre será esa niña.

- No lo sé, solo sé que está por ahí, y lo estaré esperando.

- Entonces pequeña soñadora, en ese caso puedes esperarlo en tu habitación y te quedarás toda la tarde ahí, estás castigada hasta mañana.

- Pero tía, no es justo, ¿qué se supone que haré toda la tarde?.

- Me dijiste una lista de cosas que sabes hacer, no creo que te aburras un día.

Dos guardias escoltaron hacia su habitación, entró y esos dos se quedaron afuera para vigilar que no saliera, en algo su tía tenía razón, su habitación estaba llena de cosas, un tablero de ajedrez con el que jugaba con Alden o alguno de los empleados, los guardias, en su tocador había unas velas coloridas sin forma, las paredes pintadas todas a mano, durante 18 años tuvo mucho tiempo libre aprendió muchas cosas en ese tiempo pero ahora quería salir y ver sobre los mundos que había leído, hadas, sirenas, trolls, todo quería verlo, tomó un pincel, pintura para terminar de pintar una de las velas.

-Ojala algún día pueda salir de aquí- una pareja de canarios se posaron en su balcón, Evangeline salió para platicar con ellos.

-Hola Evangeline- saludaron al mismo tiempo.

-Hola chicos, ¿cómo están?.

-Viviendo la fiebre de primavera, la enfermedad del amor es la más hermosa- suspiró Adam, merodeando a su pareja.

-Oh, me siento halagada- con sus alas Flora se cubría apenada.

-Y estoy celosa.

-Algún día llegará tu príncipe pequeña, no desesperes- dijo Flora para consolarla- ¿Qué tal tus sueños?.

-En mis sueños, he soñado con un beso de amor, el primer beso de amor verdadero, y ese príncipe que me lo dará, tal y como en mis libros- Ambas aves bailaban el aire, mientras la chica soñaba despierta con su príncipe misterioso- Lo que te hará feliz, lo que rompe todos los hechizos, el primer beso de amor.

Un rato después tocaron a su puerta uno de los guardias le informó que se le llamaba para cenar, los guardias aún detrás de ella, abrieron la puerta del comedor, caminaron hacia la mesa y se sentó para esperar a su tía.

-Buenas noches señorita, ¿qué tal tu tarde?

-Hola tía, aburrida como esperaba.

Por una de los ventanales abiertos entró Alden que se posó sobre una percha que estaba al nivel de la mesa.

-Hola Evangeline, no te he visto hoy pero me han dicho que te has estado escapando de tus clases.

-No es mi culpa, son aburridas y ya sé todo lo que tengo que saber.

-Parece que la modestia no es algo que le enseñaras a Kiara.

-Debe de tener carácter algún día será la reina y no debe intimidarse con nada, ni nadie.

-Yo no quiero ser una reina y no quiero hablar de eso, por favor.

-No puedes evitar esta conversación por siempre.

-Tu lo has hecho desde que te pregunte de mi padre, mientras tu no me digas nada, yo tampoco lo haré.

La cena pasó en silencio, el tema de la familia de Evangeline era complicado, después de la cena Evangeline fue escoltada a su habitación, esta vez los guardias se retiraron de la puerta, Evangeline se acostó en su cama para dormir y soñar con su amado príncipe con la esperanza de ver su cara y recordarlo por la mañana, trato de dormir pero no pudo hacerlo, sentía que algo pasaría, pero no sabia que, y su intuición no se equivocaba ya que afuera del castillo había tres jóvenes buscando una aventura.

-Vamos Dago camina más rápido o te dejaremos atrás- le dijo aun joven de cabello rubio que caminaba torpemente entre los árboles y ramas.

-Hubiera sido más sencillo si tuviéramos a los caballos, no estaríamos caminando Cris .

-Pero nos delatarían- expresó Cris.

-Vamos sigan avanzando casi llegamos al castillo- Cris y Dago voltearon ver al frente al mismo tiempo al joven que acababa de hablar.

-¿Estás seguro que es por aquí Tristan? se ve solo y sucio- dijo Dago con una mueca en la cara y caminando duras penas.

-Se supone que así debe de ser, oculto en el bosque, entra las ramas y espinas se encuentra el castillo de la reina malvada, dicen que se alimenta de la sangre de los jóvenes- pareciera que el era el único emocionado por llegar, Dago no quería venir, fue ya que perdió una apuesta, Cris solo los acompaño para que no lo llamaran cobarde, pero Tristan, Tristan siempre escuchaba las historias de la malvada reina Kiara que con su sola presencia petrificaba a las personas tenia un carácter al cual temer, las historias de su castillo donde una criatura se escondía, nunca nadie la había visto pero decían que poor las noches se podia ver caminar por los pasillos podría ser uno de las almas en pena que murieron en ese castillo.

-¿Y para eso teníamos que venir de noche?, de día se ve mejor el camino ¿no tienes piedad del pobre Dago?.

-Vaya ¿no me digas que tienes miedo Cris?- se burló Tristan, sabiendo que claramente se estaba muriendo de miedo, antes de irse estuvo tratando de persuadirlo que fueran en la mañana.

-Claro que no tengo miedo, solo que mañana es nuestra coronación, ¿qué pasaría si no llegamos en la mañana?....

-¡¡¡Cierto la coronación!!!, Tristan si mañana tengo una sola ojera en el día mas importante de mi vida la pagaras- le grito Dago a Tristan.

-Por favor ¿el más importante Dago?, solo es otro protocolo real para que nos puedan heredar el trono si nuestros padres mueren o cualquier cosa, trono al que ya tenemos derecho como los primogénitos que somos- reclamo Cris mientras jalaba su bota que estaba atorada en la raíz de un árbol.

-Tal vez para ti sea solo un protocolo más, pero para mí es el día en que me daré a conocer con todos los reinos, incluso los descoloridos vendrán, ahí estará toda la realeza original y el gran rey Kellan.

-Y después las fiestas que parecen interminables, duran semanas y semanas, claro los únicos reinos que no asisten son los brujos y la reina malvada no…- Tristan interrumpió la conversación.

-El castillo hemos llegado, ahora el único problema será ¿cómo vamos a subir?- miraba el muro mientras pensaba cómo podía subir.

-¿Vamos?, perdón ¿quien dijo que Cris y yo vamos a subir?.