📅 DÍA 1: “No era casi mío, era casi un castigo”
Hoy me desperté y entendí algo brutal: él nunca fue mío... ni siquiera por error.
Yo solo me aferré a una versión idealizada que creé en mi cabeza.
Y lo peor es que él me dejaba hacerlo.
Me daba migajas, y yo hacía banquetes emocionales con eso.
Un "te extraño" cada 15 días, una reacción a mi historia, un "me acordé de ti con esta canción", y yo ahí... suspirando como una tonta.
Pero no más.
Hoy decidí escribir este manual porque estoy harta de ser la mujer que siempre espera.
Esperar un mensaje, esperar que sea claro, esperar que algún día decida lo que siente.
Pero la verdad es que no decidir, también es una decisión.
Y la tomó: eligió no elegirme.
💡 CONSEJO DEL DÍA:
• Si tienes que preguntarte constantemente "qué somos", es porque no son nada.
Y eso duele, pero libera.
• Nunca más confundas atención con intención. Que te mire, no significa que te vea.
• No estás loca por querer claridad. No es pedir mucho. Es pedir lo mínimo.
Hoy empieza mi desintoxicación.
No de él.
De la versión de mí que aguantó por "lo que podría ser", en vez de irse por "lo que ya era evidente".
Y si tú también estás leyendo esto con el celular en la mano y ese nudo en la garganta...
Respira.
Este es el primer día de muchos.
Y aunque dolerá, duele más seguir en un lugar donde te haces chiquita para encajar.
Te lo juro, no mereces un "casi". Mereces un "aquí estoy, contigo, por ti, sin peros ni pausas."
Y eso... empieza contigo.