Capítulo 1: El cerebro me hace huelga y yo solo qu
Mi nombre es Nasla Monly y tengo 18 años, pero a veces siento que mi cerebro es un maldito USB lleno de virus. Me olvido de las cosas más estúpidas: como si comí, si respondí un mensaje, o si me eché desodorante. Pero lo que no se me olvida, ni un maldito día, es que tengo la mente sexualmente activa y el cuerpo en huelga. 😩
Soy virgen, sí. VIRGEN. En pleno 2025. ¿Y tú sabes qué es lo peor? Que sueño con sexo cada dos noches como si Netflix me programara los sueños con categoría +18 y no me deja ni poner control parental.
Yo no estoy loca. O eso creo… pero ayer me olvidé el nombre de mi profesora en plena clase y la llamé “mamá” sin querer. TÚ TE IMAGINAS, MAMÁAA. Y encima, tenía que ser la profesora de química, esa que siempre anda con los labios pintados como si fuera a besar a Bad Bunny.
Vivo en Santo Domingo, en un barrio donde todo el mundo se conoce, se mete en la vida del otro, y las vecinas me preguntan por qué no tengo novio, como si eso se vendiera en el colmado. “Mijaaa, ¿y el novio pa’ cuándo?”… ¡Pa’ cuando me arreglen el sistema nervioso, doña Zoraida! 🙄
En mi casa me quieren, pero también me miran raro. Mi mamá me llevó al médico una vez porque le dije que pensaba demasiado en sexo y me olvidaba todo. ¿Y qué hizo el doctor? Me mandó a una psicóloga. Una señora con voz de meditación y cara de que nunca ha dicho un maldito insulto en su vida.
—Nasla —me dijo en nuestra primera sesión—, ¿qué sientes cuando piensas en sexo?
Bro… YO NO SUPE QUÉ DECIR. Se me cruzó la cara de mi crush, un tipo que tiene los labios como si fueran hechos por Dios en su mejor día creativo. Ese tigre se llama Liam y estudia conmigo. Él es medio gringo, medio papacito, y totalmente NO DISPONIBLE porque tiene novia.
¿Y yo qué hice? Me enamoré como una idiota. Me rompieron el corazón antes de tocarme una teta. Literal.
Pero aquí estoy. Sobreviviendo. Riendo. Llorando. Y escribiendo esto como terapia, porque si no saco esta locura, me explota el pecho como una botellita de refresco agitada.
Consejo del capítulo:
Si sientes que estás loca, ve al espejo, mírate bien, y di: “No estoy loca, solo soy sexy y confundida”. Después respira hondo, échate perfume, y sigue con tu día como la reina que eres. 👑