【Cenizas】【Songfic◍1827】

Summary

Hibari ama de la manera incorrecta y Tsuna lo acepta pensando que el amor es así, porque nunca ha sido querido por su madre, él interpreta el amor de la manera incorrecta y se deja dañar. 『✙ Nos aferramos al amor que nos hace daño, mientras nuestros sentimientos sigan intactos, creemos que pueden volver a se usadados. ✙』

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18+

【Cenizas】


SONGFIC

๑Letra de la canción

๑Pensamientos




Una persona sin saber que hacer

Rogaba y se lamentaba por la libertad

Con la tristeza de no poder escapar

Una mañana fría, un día común en su rota vida, pero a diferencia de los días pasado, que eran grises y monótonos, ahora tenían un poco de más color. Recientemente encontró el amor, no de la forma que esperaba, pero fue correspondido; su enfermo y podrido corazón fue bien recibido, sin saber que, aquel que lo acepto, también estaba enfermo.

Le abraza, ahoga y deja caer

Tanto el azabache, como el castaño, no sabían nada sobre el amor, sobre como se llevaban las relaciones; todo lo suponían de haber visto películas o leyendo libros, cuando en persona, nunca recibieron ese amor, ni siquiera el de su madre.

El moreno era odiado por su madre, cada día llegaba más a la locura, imaginando en su cabeza que su padre llegaba y se la llevaba lejos para viajar. Pero en cuanto lo veía entrar al comedor, la mujer tomaba el sartén caliente y derramaba todo el aceite que ya estaba ardiendo, el moreno por reflejó cubría su rostro, así que bajo sus ropas había marcas feas de quemadura. Y aún así, decía que él amor le llegaría, creí infantilmente que su amada o amado, lo sacarían de ahí. Estaba llegando a la locura, como su madre.

Todos los días veía su cuerpo desfigurado frente al espejo.

“¿Me amaran así?”se preguntaba

“No, eres asqueroso”le decía una voz

Sawada no entendía el amor, no se amaba, porque si lo hiciera, dejaría de abrirse heridas en sus piernas delgadas y feas. Si se amara, no se aferraria a la persona que tiene como pareja, a pesar de que está lo maltrata.

Hay monstruos que te obligan a qué no los sueltes.

E inocentemente devoran tu corazón

Para que instantes después, lo abrace y lo tome de la mano cuando ya están fuera del instituto, por qué claro, el prefecto odiaba demostrar cariño y apego a otros. Solo había accedido ante este estudiante, porque su rostro le parecía lindo y su corazón, un lindo juguete para usar

Aferrandose a relaciones rotas

Quién se volvió loco, fui yo.

El castaño habían venido con desesperación a su oficina, con ojeras y cabello realmente desordenado; pedía que saliera con él, que haría todo lo que fuera con tal de que dejara de sentirse solo.

Hibari le dirigió una mirada asqueada. Nadie había salido con él, mucho menos un chico, un niño que bien lo conocía, por ser el centro del acoso escolar en Naminori. Le pareció hilanre tal escena, que solo accedió por lástima y para que, finalmente se fuera y lo dejara continuar con su trabajo del consejo estudiantil.

Amar y ser amado

Hace que no pueda escapar.

Así que, cada día, a pesar de despreciarlo, le concedía su tonto deseo de tomar su mano solo para dejarlo frente a su casa. Tsuna estaba reacio a soltarlo, lo miraba y le sonreía con una tonta sonrisa. El azabache no hacía más que poner los ojos en blanco y aceptar de malas, llevar al niño a una banca de un parque cercano.

El amor es un ego sin sentido

No puedo separarme de mis sentimientos

Los sentimientos se convierten en cenizas.

Por más tierno que actúe el niño, su lindo rostro y su inocencia, si le atraen, pero no siente amor. Solo está ahí, porque el sentimiento de que “Es amado” por el moreno, lo hace sentir bien, nadie lo había amado antes ni le había demostrado algún afecto de cariño; así que, solo supuso que así se deba sentir el amor de un padre o hermano.

Por qué él se había quedado solo, hace mucho, sus papás lo abandonaron y él no supo a dónde se fueron. Era un niño y nadie vino a él para darle explicaciones, así que continuo solo, creciendo hasta hacerse responsable de sus cosas, sin ningún sentimiento irrumpiendo su vida. Ahora que tenía la oportunidad de recibirlo, no lo iba a dejar ir, quería seguir recibiendo afecto y no darlo, porque no sabía.

A costa de la felicidad

Sacrifica el corazón y la libertad

No hay escapatoria para esté sufrimiento

El castaño no quería regresar a casa, su madre, debe de estarlo esperando con algún cable para golpearlo y lastimarlo; también sabe, que la persona a la que se aferra, no parece amarlo, sin embargo está con él y es lo único que importa.

Me aferró, ahogo y dejo caer.

Hasta que el azabache decide que ya ha pasado mucho tiempo así, toma a Sawada y lo aleja con brusquedad. Tropieza y cae, lo mira desde el piso. Esa mirada metálica siente que lo sofoca, que aún sin contacto, lo está golpeando, justo en su corazón.

Pelear o debatir hace que sea imposible escapar...

Sin agregar nada, Hibari simplemente se retira, no lo volvió a mirar y dejo al castaño tendido en el suelo. Tsuna sonríe tontamente, se levanta y se sacude la tierra, sabe que no importa que, ya tiene que volver a casa.

El amor es un ego sin sentido

La envidia y los celos

No se pueden separar.

Para su suerte o mala fortuna, su padre ha llegado a casa y su mamá lo medio ignoro; ella simplemente lo llamo a sentarse a la mesa porque la comida ya estaba servida. Avanzo inseguro, bajo la atenta mirada del hombre rubio, vio ojos también fríos y de irá sobre él.

“Nana, no lo llames, estamos bien solos”dijo el hombre, a lo que la mujer respondé.

“Oh, por supuesto cariño”dijo con voz melosa y después cambio el tono para dirigirse al niño “Largo”

Se queman y se convierten en cenizas..

Los días avanzaron, la relación balanceándose entre afecto y repudio.Había veces que, Hibari por la curiosidad de conocer las reacciones del castaño, a este lo humillaba frente a los estudiantes o simplemente lo apartaba de su lado cuando se acercaba a él con cariño; con el fin de ver si el castaño aún así seguía con él.

Grata fue su sorpresa, cuando al día siguiente de haberlo lastimado, seguía de empalagoso con él; mendigando su afecto y dando el suyo propio sin recibir nada.

“Todo marcha bien" se convenció el oji-miel.

Cubrió sus mangas antes de entrar a la oficina de su novio. Anteriormente se habia hecho cortadas en los brazos, en el baño de la escuela, esto porque en sus piernas no quedaba más espació y, las oculto, porque no quería que su novio lo mirara asqueado de su cuerpo, no quería recibir de su amado miradas de odio, como las que su madre le dirige.

Ser amado, lamentarse y luchar constantemente

Debe de mantenerse sonriendo, debe de mantenerse pulcro.

“Herbívoro” dijo Hibari al momento que vio al castaño entrar. Sus ojos metálicos miraban con lujuria. “Justo a tiempo para satisfacerme”

Apenas cerro la puerta tras de si y dio un pasó atrás, hasta recargarse en ella. Su corazón se detuvo y las uñas de sus delgados dedos, se aferraron a la puerta.

“¿P-para que?“dijo con temblor en su voz. Miro con leve temor como su novio avanzaba hasta él.

Incluso si quiero escapar,no hay forma de hacerlo

Hibari le puso seguro a la puerta. Con una de sus manos tomaba el mentón de Tsuna, con la otra, estaba apoyado en la puerta, sin quitarle la mirada.

“Me amas ¿No es así?” dijo con un tono de burlón

Tsuna trago en seco, su mano se aferraba a las mangas de su suéter, para que estás no se levantarán y revelarán sus marcas.

“Estuve accediendo a tus tonterías creo que, merezco un pago”

“N-no, ¡Hibari-san No!”

Suplicó, pero el chico ya había tomado al castaño por el cuello y forzó un beso, con rudeza, invadió la boca ajena, mordió su labio y el sabor a sangre se mezclaba con los fluidos, resultando un sabor enfermizo para el moreno. A continuación, el azabache empujó a Sawada, hasta donde se encontraba un sofa, dentro de la habitación. Lo sometió bajo su cuerpo grande y con más musculatura, con fuerza tomo la ropa del menor y la fue quitando, todo, mientras el castaño seguía gritando en desesperación.

“¡No, no por favor!” Lágrimas caían y a causa de su débil cuerpo, no podía oponer resistencia.

El azabache fue avanzando, desabrochó el cinturón del moreno, la chequeta y el chaleco ya habían sido retirados; el oji-miel cubría su piel bajo tanta ropa para que no fuera visto su delgado y maltrecho cuerpo, sin embargo este sería descubierto de la manera más cruel, por la misma persona que, supone, ama.

Hibari gruñe ante el forcejeo del menor. Ha terminado de desabrochar los botones de la camisa y de los pantalones, entonces solo los retira con rapidez, listo para probar el cuerpo ageno, que en ningún momento se le ha dado el permiso de tocar. Pero poco le importa, cegado por la calentura del momento, avanza hasta morder con sus dientes el cuello de Tsuna; este se remueve del dolor, no siente nada de placer o cariño en los movimientos de su “amado”. Sabía que estaba mal, estuvo MAL, pensar que estaba listo para ser tomado por ese chico que supuso, lo amaba.

Ahora estaba entre sus manos, tomaba con fuerza las suyas encima de su cabeza y, sintiéndose aún enfermo, se dejó hacer sin forcejear más, pensando que tálvez entre más avanzaba, la sensación sería mejor.

Enloquecido, gritando y destrozandonos...

Nadie los molesta, nada puede arruinar el momento. Sus manos violentas siguen tocando, ahora los pezones del chico son el objetivo; pero al momento de alzar su cabeza, para poder pasar a lamer el otro botón rosado, el chico se detenien en seco. Sin dejar de poner fuerza sobre las manos de Tsuna, se incorpora de manera que puede ver mejor el cuerpo desnudo del moreno.

Abre más sus ojos, un sentimiento entre aterrado y asqueado, empieza a emerger desde su interior. Entonces, aún desnudo, toma al chico, importandole poco la vergüenza que está pasando Tsuna, lo examina de pies a cabeza; piernas y brazos llenos de cicatrices, abdomen y espalda con marcas de quemaduras y de clara desnutrición.

En ese momento, solo lo ve como algo horrendo, un cuerpo sin vida y nada atractivo. Levanta su vista hasta el rostro del oji-miel, donde apenas se percata de que está está llorando y temblando, tratando de cubrir su vergüenza.

“Asqueroso” dice Kyoya con toda la fuerza de la palabra

Los sentimientos se convierten en cenizas.

Al escuchar esa palabra, Tsuna cae sobre sus rodillas y como puede, cubre con su ropa esparcida sobre el suelo, su cuerpo; su cuerpo feo y roto, ya no hay nada que lo oculte de las miradas penetrantes.

“Eres horrible” vuelve a decir y el castaño ya no tienen nada que responder.

Levanta su mirada y se encuentra con esos hermosos ojos metálicos de los que , tontamente, se enamoró.

“No importa”piensa ”Él no se ha ido, así que aún debe amarme”

El azabache toma la chaqueta de la escuela y se la coloca a Tsuna para cubrir su espalda, después de todo, hace frío y no quiere que se resfrié. Ante esto, Tsuna vuelve a pensar, como tonto enamorado.

"Aún me ama, él no va a–”su pensamiento es interrumpido por la voz ronca del contrario.

“Largo” lo mira “No quiero que me vuelvas a dirigir palabra alguna”se para derecho y lo mira con desdén “Solo mirarte, me hace preguntar cómo es que pude estar saliendo contigo”

“Q-que”

“Bueno, solo por lástima te mantenía conmigo, si no era por tu rostro, tu débil y pequeño cuerpo me atraía”/ se agacho a la altura del moreno y levanto su mentón “Pero ahora ni eso parece que puede ser me útil”

Los sentimientos se convierten en cenizas.

De nuevo el prefecto se incorpora y avanza hacia la la puerta, sin agregar nada, sale y la cierra. El castaño queda adentro,tendido sobre sus rodillas; humillado, roto y despreciado, y sin embargo, siente la necesidad de que ese chico aún siga a su lado.

Pero todo es mentira, se quiere convencer de que aún no ha sido abandonado por alguien más.Su hogar está vacío, no recibirá golpes, pero está vacío; aquí, es maltratado, pero esa persona aún la verá y podrá volver en cualquier momento ¿Verdad? Su cuerpo sigue intacto, su corazón siguen intactos, sus sentimientos por Hibari, no van a cambiar.

¿Y los de él?

“Se harán ceniza”dice una voz dentro de la cabeza del moreno