Pantera

All Rights Reserved ©

Summary

Kenneth nació para ser reemplazo. Criado por su padre dentro de los hilos oscuros de la mafia, aprendió que mostrar sentimientos es un lujo... y enamorarse, una debilidad. Jean, su mejor amigo, lo mantuvo humano. Nicole, la hermana de Jean, lo convirtió en todo lo que él no creía merecer. Un amor oculto. Una promesa traicionada. Y una huida inesperada que cambiará sus vidas para siempre. Nicole desaparece tras escuchar la mentira más cruel de Kenneth, sin saber que lleva en su vientre el fruto de una historia que aún no termina. Tres años después, regresa con una hija... y con la decisión de que el pasado enfrente al presente. En un mundo donde la lealtad se compra con sangre, y los silencios pesan más que las palabras, ¿puede el amor sobrevivir a lo que nunca se dijo?.

Genre
Romance
Author
Oriana
Status
Ongoing
Chapters
71
Rating
4.0 1 review
Age Rating
13+

Prólogo

Cuando las promesas se pudren

Me levanté de golpe. El mareo me revolvía por dentro y corrí al baño a vomitar. Ni siquiera pensé. Solo reaccioné.

Al volver a la cama, Kenneth ya no estaba. La puerta entreabierta dejaba entrar la luz tenue del pasillo, como si me invitara a seguirle el rastro.

Lo hice. Mis pies están descalzos sobre la alfombra, mi respiración está contenida. Y entonces los oí. Voces en el despacho. Una discusión. Su voz... y la de Jean.

Mi hermano.

Caminé despacio, instinto puro. Sin ruido. Sin intromisión. Me detuve de golpe cuando escuché que hablaban de mí.

—¿Qué mierda planeas con mi hermana? —espetó Jean, con rabia cruda—. ¿Dónde quedó nuestro trato? Me lo prometiste, Kenneth.


¿Trato? ¿Promesa? ¿De qué están hablando?.

La sangre me empezaba a silbar en los oídos.


—No te quedes callado, joder... Responde de una maldita vez. ¿Qué pretendes con mi hermana?

Kenneth no respondió de inmediato. Pero cuando lo hizo, lo rompió todo.

—¡Lo de tu hermana se me está saliendo de las manos, OK! — golpeó el escritorio. Un sonido seco, violento, irreversible.

—Dime la verdad. ¿Te enamoraste de Nicole?.

Silencio.

Un silencio que pesó como una piedra sobre mi pecho. Yo quería que dijera que sí. Que se enfrentara a todos. Que me escogiera.

Que fuera valiente. Pero mi cabeza me gritaba que no, que no fuera tan idiota.

Él tenía un compromiso que le habían impuesto. Promesas con otras personas. Un legado que nunca me incluyó.

Y entonces, lo dijo.

—No. No me enamoré de la tonta y ridícula de tu hermana. Además... es imposible enamorarse de alguien que no se conoce...

No escuché más.

No pude.

Esa frase fue el disparo, el último golpe. El adiós que no se pronunció.

Sentí mi corazón partirse en mil fragmentos. Llevé mis manos al vientre, instintivamente, como si pudiera proteger algo que aún no sabía que estaba ahí. Me tapé la boca para ahogar el sollozo que amenazaba con salir sin permiso.

Corrí de vuelta al cuarto. Me puse los zapatos. Agarré el abrigo. Recogí el dinero del bolso. Y me fui.

Sin mirar atrás.

Sin dejar notas.

Sin despedidas.

Porque las promesas de Kenneth se quedaron flotando. Palabras vacías que hoy son cuchillas dentro mío.

¿Cómo pude pensar que rompería su compromiso por mí? .

¿Cómo pude creer... que me amaba?.