CAPÍTULO 1: “Me gusta demasiado lo prohibido”
Aquí estoy, con el cuaderno en las manos y el corazón en un puño.
No sé si escribir esto me va a salvar o acabar conmigo, pero necesito sacarlo de adentro.
Porque a veces siento que me voy a explotar.
Me obsesiono con Ezra como quien se obsesiona con una canción que no puede dejar de sonar en la cabeza.
No es solo que me guste su cuerpo o su voz, es como si él fuera un agujero negro y yo la basura que gira y gira hasta que no queda nada.
No sé cuándo empezó todo esto.
Si en la primera clase, cuando me miró y me hizo sentir que yo era la única persona en el mundo, o en esa noche en el café cuando me dejó entrar a su vida y a su miedo.
Pero lo que sí sé es que esta obsesión se está comiendo todo lo bueno que hay en mí.
A veces me da miedo pensar que estoy enamorada, pero otras veces me gusta el riesgo.
Porque vivir sin peligro no es vivir para mí.
Lo que más me duele no es que él me diga que somos un error.
Sino que yo me sienta feliz siendo ese error.
Y aquí estoy, escribiendo para no explotar, para no gritar, para no caer.
Bonnie
18 años y mil pensamientos sucios que no me dejan dormir.