Diez días pa’ ser feliz”

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Summary

Rhonda está harta de sentirse perdida, así que se lanza un reto: ser feliz por 10 días. Con una lista que mezcla amor, comida, idiomas y locuras, empieza un viaje caótico, divertido y muy humano. Una historia para los que no tienen la vida resuelta, pero igual se levantan y lo intentan.

Status
Complete
Chapters
12
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1: Yo no tengo la vida resuelta… y qué


Hola. Soy Rhonda Billie.

Tengo 25 años, una crisis existencial activa, y un historial de promesas que le hice a mi yo de 16… y no he cumplido ni una.

Sí, soy esa.

La que iba a tener apartamento a los 23, un trabajo que amara a los 24, y una relación estable pa’ esta edad.

Spoiler: nada de eso pasó.

Trabajo freelance haciendo cosas que no entiendo, mis relaciones duran menos que un bizcocho en cumpleaños, y últimamente, he llorado más que Netflix en modo drama.

Un día me miré al espejo —con el moño aplastado, el pijama lleno de bolitas y un café frío en la mano— y dije:

“Rhonda, o te rindes… o haces algo ridículamente valiente.”

Y como soy dramática, agarré una libreta y escribí:

Reto: Ser feliz por 10 días.

Lista de cosas que siempre he querido hacer:

Tener un novio (aunque sea por delivery emocional)

Aprender a cocinar sin incendiar la cocina

Aprender a tejer (sí, como abuelita, ¿y qué?)

Aprender inglés decentemente

Viajar sola en avión (y no llorar)

Conocer gente de otros países (que no sea por TikTok)

Comer algo nuevo sin preguntar “¿y eso qué tiene?”

Bailar en público sin que me importe

Escribir una carta para mi yo de 16

Terminar algo. Cualquier cosa.

Me miré la lista y me reí. Literal. Como si fuera una película de esas que tú dices: “a quién se le ocurre esto.”

Pues… a mí. Se me ocurrió.

Y lo peor es que me lo tomé en serio.

El mismo día empecé a buscar cursos de cocina en YouTube (me quemé los dedos con agua caliente, pero eso se vale), instalé una app de idiomas, y subí una historia diciendo:

“Si alguien quiere tener una relación de mentira pa’ que mi mamá me deje tranquila, que me hable.”

Alguien me habló.

Un desconocido.

Y aquí arranca mi caos controlado.