Desearía estar cegada

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Summary

La historia inicia con una jóven desolada, era independiente a su corta edad, a la edad de 13 años, sufrió un accidente automovilístico junto a sus padres, siendo ella la única sobreviviente, este acontecimiento le ocasionó la pérdida de sus padres, pero así mismo, obtuvo una peculiar característica. Desde entonces, comenzó su búsqueda de una razón para seguir viviendo, la ausencia de sus padres no era nada comparada con la ausencia de calidez en su corazón. ¿Quién diría que un simple abrazo podría calentar tu corazón de nuevo?...

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Parásito ocular

Desde que tengo uso de razón, mis padres siempre han sido fríos conmigo, aún recuerdo ese ambiente nublado que cubría por completo mi hogar.


Mi infancia fue muy difícil de olvidar, conozco perfectamente el sentimiento de no saber como se siente un cálido abrazo, una cálida caricia. A mi corta edad, empecé a acostumbrarme a ese entorno, crecí con esa idea, estaba destinada a vivir así.


Cuando cumplí 10 años, ya era mucho más independiente, podía vivir con la ausencia de mis padres, ellos solían trabajar todo el día en una pequeña empresa de algodón, así que era imposible intercambiar miradas con ellos.

Cuando llegaban los fines de semana saltaba de alegría! Mis padres solo trabajaban hasta el mediodía. Solía esperarlos debajo de la mesa, en mi hogar, era muy raro el poder intercambiar palabras o miradas, solo podía mirarlos cuando estaban distraídos, no era suficiente, pero era la única forma de afecto que encontraba.

En realidad, no era algo que me disgustara, no era muy sociable, por lo que para mí, la definición de muestra de afecto no era clara, tenía un aspecto y expresiones frías, aprendidas de mamá y papá, pero por dentro, sentía demasiado, mi corazón ardía como una gran fogata!


Cuando cumplí la edad de 13 años, mis padres decidieron que nos mudaríamos, la empresa pequeña de algodón en la que ellos solían trabajar, quebró, entonces nos mudaríamos para reformar nuestra vida.

Aún recuerdo ese momento, mi expresión era seria y muy cortante, tenía cara de pocos amigos, pero internamente estaba saltando de alegría, era la primera vez que viajaba junto a mis padres.

Estaba muy emocionada, subimos todos al auto, y nos fuimos hacía una nueva vida, en el camino pensé tontamente..


-¿todo cambiará?

Tenía miedo, pero también estaba emocionada, nuestra relación como familia mejoraría? Esta vez podríamos empezar con el pie derecho?

Pensé demasiado, en ese entonces, a pesar de todo, aún seguía siendo una niña, aún tenía esperanzas, aún podía soñar con los ojos abiertos!


El viaje fue muy largo, aún nos faltaba mucho, asi qué, decidí tomar una pequeña siesta, de todas maneras, cuando abriera los ojos, todo sería nuevo y mucho mejor, pensaba que todo se podría solucionar así de fácil!

Al menos eso fue lo que pensé...


Cuando me desperté, me encontraba en una sala, las paredes, eran blancas, había un gran silencio y una gran limpieza, era un lugar muy incómodo para mí, ya que me recordaba mucho a mi antiguo hogar.

Estaba muy confundida, me bajé de la camilla y fuí en busca de mis padres, no entendía nada de lo que ocurría, por un momento pensé que seguía soñando.


Una enfermera me vío desorientada y confundida, ella llamó al doctor, y me acompaño a la sala de espera.


-Ustedes son los abuelos de Isamar?


Fue raro escuchar mi nombre, mis padres nunca me habían dirigido la palabra, mucho menos recuerdo que me hayan llamado alguna vez por mi nombre, sentí como si.. estuve a punto de olvidar mi propio nombre.


Fue la primera vez que conocí a mis abuelos, ellos eran personas tan opuestas a mis padres, me recibieron con abrazos y fuertes caricias, nunca experimenté algo así, me pareció raro e incómodo. Con lágrimas en los ojos, ellos me contaron lo que había sucedido realmente.


-Isamar, tus padres y tu sufrieron un accidente, fueron embestidos por un gran camión de algodón.


Un accidente? Aún seguía confundida, seguía sin entender todo.. cuando quise preguntar por más detalles, solo vi a mis abuelos llorando desconsoladamente, mi abuela se acercó y se derrumbó a lágrimas, tocando la parte superior izquierda de mi cara, ahí es donde sentí una extraña sensación en mi cara, me di cuenta que tenía vendado el ojo izquierdo, cuando quise ir por un espejo, mi abuela solo me agarró fuerte y me abrazo, me escondió en sus cálidos y arrugados brazos.


-Isamar, tus padres fallecieron en el accidente, tu fuiste la única sobreviviente, pero.. perdiste tu ojo izquierdo.


La empujé en ese mismo momento, mis padres estaban muertos? No podía creerlo, no entré en shock, lo entendía perfectamente, tampoco me importó haber perdido un ojo, pero.. ¿Que hay de nuestro nuevo comienzo?

La vida tenía planes diferentes para mí, desde ese momento supe que estaba destinada a arrancarme el corazón, moriría si lo siguiera teniendo, no porque me sentía vacía, lo quise hacer porque sentía demasiado, el sentir demasiado en algún momento iba a matarme.


Después de salir del hospital, mis abuelos me llevaron a casa, ya era demasiado tarde, tenía que descansar, de todas formas, mis padres ya estaban muertos. Al día siguiente mis abuelos me llamaron al comedor, a primera hora, ellos quería hablar conmigo, solo me senté sin decir una sola palabra y sin hacer contacto visual, estaba acostumbrada a eso. Ellos me intentaron animar, diciendo que a partir de ahora, viviría con ellos, y así fue.


-Mamá, Papá, que hay de nuestro nuevo comienzo?



Pasaron los años, y ya me había acostumbrado a vivir con ellos pero, aún me sentía confundido, aún me sentía como si me faltara algo, y asi fue como a la edad de 17 años, decidí empezar a vivir solo y ser independiente, buscarme un empleo, buscar una pareja, tener una mascota!

Al principio mis abuelos no estaban conformes con esa idea, pero al final, aceptaron, de todas maneras, ya no era una niña.


Alquilé un pequeño cuarto cerca a un parque, ya tenía mis planes escritos, bueno.. solo uno.


-Volver a sentir calidez en mi corazón.


Era una meta rara, pero era lo que quería, por primera vez, tuve tanto miedo de volver a estar en un ambiente tan nublado como el de mi antiguo hogar.


Conseguí un pequeño empleo en una cafetería cerca de mi cuarto, trabaja medio tiempo, fue difícil conseguirlo ya qué, el dueño de la cafetería aún tenía dudas de mi por usar un parche.

En mis tiempos libres me dediqué completamente a leer muchos libros, si quería cumplir una meta muy grande, debía empezar a cambiar!

Poco a poco empecé a descubrir cosas por mi misma entendí lo que era el afecto, aún era un poco sensible a las acciones buenas y las palabras asertivas pero, definitivamente ya había dado un paso muy grande!

Ya era una adolescente, pero seguía soñando como una niña de 13 años.