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—Joder Taehyung, cállate un rato hombre.
—Es la verdad Jeon, ya consíguete una pareja o algo, estás muy amargado.— Dijo sentado en la esquina de su escritorio.
Suspiró el mencionado mientras rodaba los ojos, era el pan de cada día. Su mejor amigo Taehyung se la pasaba diciendo eso cada que se encontraban en la oficina, eran incontables las veces que le había dicho lo mismo pero este se negaba, simplemente no encontraba a una persona que realmente le llamase la atención y tampoco quería forzar las cosas, deseaba que sucediera de manera natural. Y con respecto a lo último que mencionó, realmente no es que esté amargado, es solo que hoy se levantó con poca paciencia para aguantar a su pesado mejor amigo.
Jungkook era un hombre de 27 años postrado en su oficina de 9 am a 5 pm, no es que le disgustase, después de todo era el jefe de área y le iba muy bien, tenía su propia casa con un jardín que se dedicaba a cuidar con esmero, su propio auto y se ejercitaba. Su vida era por así decirlo algo monótona pero buena. Cuando se graduó de la universidad rápidamente consiguió empleo y de inmediato destacó en su trabajo, subiendo rápidamente de puesto. Estaba realmente acostumbrado con su vida y no pensaba que le hiciera falta algo, ¿O tal vez si? A veces se lo preguntaba, porque en el fondo sentía un pequeño vacío que absolutamente nada lo llenaba.
—Te puedo presentar a una amiga, se llama Jisoo y creo que-
—Taehyung, basta.— Lo miró seriamente.— No quiero conocer a nadie, no tengo tiempo. Siempre tengo mucho trabajo y no sabes la pereza que me da salir a citas.
Volvió su vista al papeleo que tenía en su escritorio tratando de ignorar la presencia de su amigo sobre su escritorio.
—Está bien, está bien.— Dijo levantándose del escritorio y alzando las manos dramáticamente.— Tal vez lo que necesitas es un buen sexo.
Jungkook alzó su vista solo para fulminarlo con la mirada.
—Sal de mi oficina Kim.— Dijo en una advertencia.
El mencionado solo se río sarcásticamente y salió cerrando la puerta detrás de él.
Jungkook se quedó un tanto pensativo. El sexo era algo que no es tan relevante para él en especial si se trata de aventuras de una noche, eso le disgustaba realmente mucho. Era un hombre joven, atractivo y con un buen trabajo, pero aún así no se aprovechaba de eso para tener sexo todos los días con diferentes personas. Él lo consideraba algo íntimo y exclusivo, un momento preciado especialmente si era la primera vez, para él no era algo que se le pudiera dar a cualquiera. Claro que no era virgen, pero sus experiencias con diferentes personas eran contadas con los dedos.
Las horas pasaban lentamente y temía tener que quedarse horas extras para terminar su trabajo, a pesar de que era el jefe de área, al contrario de como todos pensaban, la carga de trabajo que tenía era impresionante y la exigencia que le brindaban los cargos más altos era otro nivel.
Cuando dieron las 7:30 de la noche al fin pudo terminar, con una migraña y sus ojos pesados por el cansancio, abrió la puerta de su oficina con sus pertenencias en mano. Cómo era de esperarse todo se encontraba sin un alma, incluso las luces apagadas. Suspiró con cansancio y se dirigió al estacionamiento para poder irse a casa, ducharse y dormir, para que al día siguiente se volviera a repetir su rutina cansada y monótona.
Puso a "The neighbourhood" en aleatorio de fondo en su coche y arrancó camino hacia su hogar, donde pudo llegar casi a las 9 de la noche debido a un accidente en la carretera y un tráfico impresionante. Agotado y con ganas de querer matarse, se estacionó en frente y se adentró para poder tomar un ducha caliente e irse dormir al fin.
—Vaya día de mierda.— Susurró para el mismo.
Recién salido de la ducha, se dirigió a su cocina para prepararse algo de cenar, pero antes de quebrar los huevos un sonido estruendoso inundó su casa pero sobre todo su patio trasero, se había escuchado como si algo grande hubiese caído a gran altura en su patio. Con una gran incertidumbre, se asomó con cautela a la puerta que era de vidrio, donde no pudo ver absolutamente nada por la oscuridad de la noche. Se acercó caminando lentamente y se atrevió a deslizar la puerta, al asomarse se quedó helado viendo un gran bulto que estaba cubierto de lo que parecían ser destellos blancos y un aura luminosa, su respiración se entrecortó al no saber qué mierda era lo que se encontraba en su patio trasero, estaba alterado pero a la vez no se sentía en peligro.
Se acercó al bulto con lentitud, se acuclilló frente a él y decidió acercar su mano hacia el aura luminosa de color blanco sin pensar en las posibles consecuencias de tocar algo que era completamente desconocido. Pudo ver como su mano desaparecía frente a él, no podía evitar mirar maravillado la situación. Pero de pronto, el bulto se mueve agresivamente, haciendo que Jungkook brinque del susto y caiga sobre su trasero en el frío pasto. Estaba impresionado y asustado, hasta que ese bulto se dejó ver mejor y el aura blanca junto con los destellos iba desapareciendo lentamente.
Un hombre joven de cabellos rubios y piel pálida, desnudo, con un rostro que parecía ser hermoso a pesar de la oscuridad de la noche. Eso era lo que se encontraba bajo todos esos destellos y Jungkook no podía estar más confundido, aterrado y en estado de shock.
No podía apartar su mirada de él, quien se encontraba parpadeando con lentitud con una leve expresión de confusión, la luz de la luna parecía adorarlo ya que lo iluminaba con belleza y adoración. Ahí es cuando pudo apreciar más su rostro; tenia pestañas largas y doradas, labios rosas y gruesos, nariz pequeña y unos ojos azules preciosos que brillaban hermosamente, su rostro era etéreo, literalmente fuera de este mundo.
Después de admirarlo, se recompuso y se puso de pie, reaccionando y cayendo en cuenta de que literalmente un Hombre desnudo y con una belleza irreal se encontraba tirado en su jardín, sin contar que antes estaba cubierto con una luz extraña y destellos.
—¿Q-Quién eres tú y qué haces en mi propiedad?— Preguntó en un hilo de voz, tratando erróneamente en sonar con autoridad.
El hombre frente a él que se encontraba de rodillas abrazando su propio pecho, movió su cabeza en confusión a la vez que fruncía tiernamente el ceño, pareciendo no entender nada de lo que decía.
Jungkook algo frustrado le repitió lo mismo obteniendo como respuesta exactamente lo anterior, así que decidió acercarse pero se detuvo inmediatamente cuando el contrario retrocedió con miedo y sus ojos se volvieron completamente grises, Jungkook abrió los ojos en sorpresa y tragó saliva con fuerza, algo no estaba bien.
—¿Qué eres?— Cambió esta vez la pregunta, pensando que ésta era más correcta que la anterior.
El contrario lo miraba a los ojos con miedo, sus ojos grises, el aura que estaba cuando lo encontró se comenzaba a hacer presente atrás de él nuevamente solo que esta vez más leve, Jungkook estaba impactado.
—Mira, No sé qué demonios eres y qué haces en mi patio, pero debes irte antes de que llame a la policía.— sonó ésta vez un poco más seguro de sí mismo.
El hombre de belleza irreal pareció entender un poco mejor y señaló con su cabeza hacia atrás de él, Jungkook se acercó con demasiada cautela y miró hacia su espalda. Su corazón se detuvo al ver como unas pequeñas alas que eran tan diferentes a como las dibujaban en la ficción parecían estar dañadas. Jungkook se alejó con una sonrisa incrédula y se comenzó a jalar de los cabellos.
El cambio de sus ojos de azul a gris creyó pensar que simplemente estaba delirando por el cansancio, sin hablar del aura y los destellos, pero joder, ver cómo tenía unas alas que eran tan diferentes a como las dibujaban en los cuentos o películas, que estaban incrustadas en su espalda y que realmente no parecían ser falsas, iba a provocar un infarto a su débil corazón, estaba pensando en mil cosas y tratando de encontrar lógica a lo que le estaba pasando en ese exacto momento.
—Por la mierda, esto no puede estar pasándome a mí.— Decía mientras se sujetaba la cabeza con ansiedad y caminaba dando vueltas en el pequeño espacio.
Por otro lado, el chico cuyos ojos azules habían vuelto lo miraba con un poco de diversión, hasta que se distrajo cuando una luciérnaga se posó en su mano, la alzó mirando al pequeño insecto con curiosidad y admiración. Parecía que se sentía cómodo ya que caminaba a lo largo de sus dedos con confianza, poco después, otras dos luciérnagas se posaron sobre el, una en su brazo y la otra en su nariz, cosa que causó una risa divertida y cariñosa en el más bajo.
Jungkook se volteó impresionado al escuchar su risa, era bella, hermosa, como una melodía. Observó la situación con la boca abierta, ahora el rubio se encontraba rodeado de luciérnagas que lo iluminaban de forma majestuosa, era una vista impresionante e irreal, se le veía cómodo y alegre. Trataba con cariño, cuidado y respeto a los pequeños animalitos.
—Q-Que demonios está sucediendo.— Dijo para sí mismo sin poder quitar su expresión de incredulidad.
Pero el rubio lo escuchó y dirigió su vista hacia el, los insectos se fueron como si los hubiesen llamado. Sus miradas se cruzaron y una pequeña chispa se encendió.
Jungkook relajó su expresión, después de la pequeña crisis que tuvo momentos atrás, se dio cuenta de que el rubio no era alguien común y corriente, y que probablemente haya terminado en su patio de forma accidental. Se acercó nuevamente a él pero esta vez sin estar tan a la defensiva, cosa que el rubio notó.
—No sé que eres, de dónde vienes ni porque estás aquí, pero mañana trabajo y deben ser más de la 12 de la madrugada, así que necesito descansar o mínimo entrar a casa donde no está a menos de 15 grados— Dijo con ironía.— ¿Te parece si entramos a mi hogar? Después de todo creo que no hay otra opción.
El chico lo miraba como si tratase ver dentro de él, pero lo entendió y se puso de pie.
—J-Joder...— al percatarse de su desnudes se dio la vuelta inmediatamente, avergonzado.
Se quitó la sudadera que traía encima y sin ver, se la tendió.
—P-Por favor ponte esto.
El rubio miró sin entender la acción del pelinegro, pero la tomó y se la puso.
El más alto volteó y soltó un suspiro de alivio. Sin poder evitarlo, lo miró, notando como le quedaba de grande su sudadera, tal vez una o dos tallas más. Su corazón latió y mordió su labio inferior con nerviosismo.
Se paró a su lado, manteniendo la distancia aunque parecía ya no afectar al rubio, deslizó la puerta de vidrio y le invitó a pasar primero. El más bajo miró todo a su alrededor con confusión y admiración, todo era tan nuevo para él.
—No sé si hables mi idioma o si lo entiendes al menos un poco, pero espera aquí en el sofá mientras voy por un poco de ropa para ti.— dijo mientras entraba después de él.
El rubio se volteó ahora para verlo a él, mirándolo curioso de arriba hacia abajo descaradamente, Jungkook se tensó sintiéndose un poco vulnerable. la luz de la casa ahora permitía que todo se viera con claridad, y ambos lo supieron aprovechar observándose mutuamente.
El pelinegro se aclaró la garganta y se alejó sin decir nada más a por ropa para el rubio. Eligiendo solo unos pantalones flojos y ropa interior nueva, bajó las escaleras y lo encontró sentado frente al televisor, viendo como lo observaba con impresión, una sonrisa se deslizó involuntariamente por sus labios.
—Aquí está tu ropa.— Dijo llamando su atención.— ¿Tienes hambre?— Preguntó sin esperar una respuesta mientras caminaba hacia la cocina
—¿H-Hambre?
Jungkook volvió casi tropezando hacia la sala de estar con sus ojos casi saliéndose de sus órbitas.
—Así que puedes hablar...—Dijo más como una afirmación para el mismo.
Al rubio se le había hecho completamente graciosa la reacción de Jungkook, así que soltó una leve risita haciendo sus ojitos más pequeños.
El más alto lo miró con adoración, era completamente etéreo, todo en él.
El más bajo no volvió a pronunciar palabra alguna, recibió la comida que Jungkook le había preparado y la comió entre sorprendido y emocionado, la verdad es que sí tenía demasiada hambre. Cuando terminó, Jungkook lo guió con su respectiva distancia hacia la única habitación para huéspedes que tenía, le indicó que ahí podría dormir esta noche y él pareció entenderle, después de compartirle algunas otras cosas necesarias, se retiró hacia su propia habitación y por supuesto que no durmió nada, pensando en todo lo que había sucedido hace algunas horas. Miró la hora, genial, en 4 horas tenía que levantarse para ir a trabajar.
[Esta historia esta publicada principalmente en mi perfil de wat7pad que esta en mi descripcion, para que se pasen a darle amorcitoooo ❤️]
Hola! Espero les guste esta nueva idea que surgió de mi cabeza, estoy muy emocionada y tengo muchas ideas que estoy segura les encantarán.
Algunos capítulos serán narrados en tercera y en primera persona, irán intercalados dependiendo de cómo se me ocurra escribir en ese momento.
Espero disfruten de esta historia de fantasía y romance, la escribo con todo el cariño y dedicación. Besos ❤️








