Capítulo I: Lo Siento Por Ser Así.
Mi primer día sin ella.
No recuerdo muy bien cómo sucedió o cómo empezó... es confuso, distante por decirlo de alguna manera. Hoy es 14 de octubre del 2009, aún es temprano, parece desolador esa idea de no poder sentirla aquí, mi yo de 5 años suponía que éramos eternos ¿Qué debería hacer, mamá? Por suerte recuerdo como me llamo, pero ¿eso basta?. mamá solía ser estricta, pero era dulce y más que cualquier dulce que haya comido, odio mirar a cualquier lugar porque sé que ya no estará, ¿Causa de muerte? Murió naturalmente, si morir por un infarto es natural, en fin, mi día parece comenzar, pero siento que ya ha terminado, el espejo luce vacío, me pregunto como era antes, supongo que debería ir por un desayuno, ¿no? Algo normal, algo simple, debo decir que este es mi primer desayuno sin ella.
La radio estaba encendida, no recuerdo el porque, pero creo que fue porque lloré toda la noche o eso creo, se siente como nacer nuevamente, es raro, recuerdo que mamá me decía: «Mi niña, cuando no esté contigo... por favor no te derrumbes, siempre estaré en tu corazón.» Eso fue una constante desde que tenía 9 años, era muy miedosa y mi peor temor era la muerte, honestamente.
Recuerdo que empezó por la muerte de mi tío Félix, murió de cirrosis, cada vez que trato de volver a ese recuerdo... luce borroso por alguna razón.
Volviendo al desayuno, decidí apagar la radio porque estaba molesta, no tenía alguna canción que me gustase, es 2009 y todo luce tan raro luego de los 90 's, mierda, me pregunto por qué cambiamos tanto... fui en busca de algún disco que tenga para poder sentirme "conectada" aquí, en tierra, no sé qué podría ayudar y al posar mi vista a mi estante de CDs sentí un ligero mareo por unos segundos, allí estaba un CD que mamá me regaló apenas el año pasado: "In Rainbows - Radiohead". Era como sentirme en una extraña melancolía me preguntó si al poner este disco ella volverá...
¿Por qué pienso en eso?
Solo es mejor ignorarlo por ahora, mejor escuchar "The Anthology - Ink Spots". una compilación de dos horas y algo, siempre amé estas canciones de los años 30's y eso era parte de mi padre, Darrell, que él siempre amó esa clase de canciones y claro, el Rock y el metal, amaba "Metallica" y "Nirvana", lástima que falleció el 26 de enero de 2003, parece que la tragedia se asoma por mi ventana, pero pensándolo de otro modo, es algo normal, bueno, eso decìa mamà. Aún soy joven y tener que estar atada a dos duelos, es devastador, retomando mi desayuno, otra vez, decidí ir por algo simple, el día estaba apagado y mi cara también, puse agua en la tetera y la puse a calentar, un buen té con canela no podía fallar, mamá siempre hacía eso, era una amante del té y bueno, no sé si se deba a que sus padres eran ingleses o algo, realmente venía de un buen lugar, pero hablando de papá, él venía de Chile y en parte explica mi lado más «latino», no puedo explicar cómo se conocieron, es curioso cómo las personas se unen, es como un hilo, ya sabes, algo inevitable.
- o O o -
Hoy se supone que tendría que ir a trabajar, pero mi jefe me dio unos días, es terrible lo que me pasó y él fue compasivo conmigo ya que hacía un año sin su madre también. A papá le gustaba mucho una canción de «Metallica», era del «Black Album» y además la canción más famosa de ese disco, honestamente es hermosa... Me hace sentir conectada con él aunque esté lejos de mí, el día que murió iba escuchando justamente esa canción y yo la había aprendido solo para cantar su balada favorita, ahora mismo lo siento tan cerca, sin importar cuán lejos esté. En fin, aún recuerdo algo de la canción y como iba en la guitarra, sé que debe estar por allí junto con mamá, al fin y al cabo se amaban más que a nada... quisiera ponerle un punto final a todo, pero creo que las pérdidas son eternas, nuestras manchas de quienes somos tanto como el dolor y la felicidad, nos dan forma y sentido en un mundo realmente cruel.
Bueno, es un día gris y solitario desearía que alguien acompañé mi dolor, pero me tengo a mí misma todavía, supongo que sería bueno tocar la balada favorita de mi padre para el funeral de mi madre, él me dijo una vez que esa canción lo llenaba cada vez que estaba lejos de mi madre y de casa, vaya que entiendo ahora como se sentía, me siento tan ajena a todo. El tiempo ha pasado rápido, debo ser honesta, extraño sus cálidos brazos y cuando me consolaba al llorar, ojalá nunca me hubiera quebrado tan rápido ante ella porque también lo hizo, pero no debería de mirar hacia atrás arrepentida porque tuve a una madre increíble y que me amo incondicionalmente, pero quisiera poder decirle que lo siento por todo aquellos malos ratos, su voz es un dulce recuerdo entre tantas capas en mi cerebro y sus ojos azules pintados con un gris en mi memoria, debería haberme despedido mejor antes que partiera a ser parte de algo más grande que yo.
Después de un rato practicando y recordando la canción, ya pude sacarla aunque sin solo porque solo tengo esa guitarra criolla y sin nada más, aparte muchas de mis tías me detestan mucho por cosas que hice de niña, algunas si me quieren y las otras solo pasan de mí como cualquier cosa pero ¿Qué importa? De todas formas yo amaba a mi madre más que ellas.
Retomando lo que debería hacer, es tomarme mi té con canela que ya estaba algo tibio, le puse mis justas 3 de azúcar ya que adoro las cosas dulces, aunque pienso que podría llegar a tener diabetes algún día pero bueno, soy feliz con este poco de azúcar.
Creo que no me he terminado el té con esa sensación de bienestar, no sé a qué se deba mi poca decencia al no sentirme mejor con algo así, pero creo que no siempre hay que tratar de ignorar lo que sientes, pero realmente estoy viviendo todo esto... ¿Verdad?
Cuando la puerta suena, siento unos escalofríos, una parte de mí quería que fuera una broma de mal gusto sobre lo de mamá, entonces fui a ver quien era y lentamente me acerque casi temblando por saber quién será, al abrir me sentí un poco decepcionada, esperaba a mamá ahí con una sonrisa diciéndome «Mi niña ¿Por qué tan mal?, ¿Necesitas hablar corazón?» pero resultó ser Maddie, mi mejor amiga... realmente es como una hermana que nunca tuve y sabes, la detesto tanto, pero la amo como una hermana, mi cariño hacía ella es honesto.
"Venny... Lo lamento mucho, me acabo de enterar... ¿Cómo te sientes? ¿Necesitas hablar Venny?" Sus palabras tardaron en hacer razón en mi mente, ella estaba un poco desordenada, pero se veía bien, sus lentes parecían los de Jeffrey Dahmer, cuando reaccione ella aún me miraba y solo pude contestar algo vago, como un zombi.
"No... Está bien, estoy bien."
Con tal de ocultar este dolor, Maddie me conoce tan bien y puede leer mi mirada en segundos pero hoy en especial me sentía tan alejada de todo, a veces me pregunto a mí misma «Si existe un dios... Esa tal figura omnipotente, ¿Por qué? ¿Por qué tenemos que morir?», imaginaba mi vida de otra manera a esta edad y vaya que me siento arrepentida de muchas cosas.
Continuando con Maddie, la mire fijamente y deje que pasará con una expresión neutral, honestamente aún no estoy dispuesta a mostrar esto, Mi lado vulnerable, de todas formas es un proceso... ¿No?
- «Deja de hacerte la estoica, te conozco mejor que a mi propio hermano.» - ella mencionó ese detalle, ese pequeño detalle sobre mí. «Estoica» eso resuena en mi interior, lucho por mantenerme a raya, el no demostrar que me caigo a pedazos, que cada parte de mi ser se lamenta por esta situación, pero no puedo, no puedo mostrar, no puedo ver, No puedo sentir...
...Yo
... No puedo...
... No puedo hablar...
- «Venus deja de fingir.»-, escuche como la voz de Maddie se alzó y llegó a mis oídos, me sacó de mi propio mundo interior. por ahora.
- «Oh... Sí, Maddie estoy bien, tranquila solo trato de digerir esto.» - Ella me miró con sospechas de mí, cedió ante mi insistencia de que yo estoy bien, quizás no la engaño, pero sabe que no me gusta la insistencia por su parte o de otras personas, ella sonríe tan comprensiva ante mi situación actual.
- «De acuerdo... No insisto más, cambiando de tema.» - Maddie parecía contenta, no sabría decir por qué, si adivino tuvo que ser alguna chica. - «Conocí a una chica muy linda.» - Lo sabía, ahora estaba con su mirada decisiva al mencionar a esa «chica», debo decir que tiene suerte que muchas chicas se fijen en ella, tiene personalidad y bueno, debe tener más cosas llamativas supongo.
- «Vaya, me alegra por ti.» - Quizás no fue una respuesta muy cálida ante su posible situación con esa tal chica pero tampoco puede esperar mucho, mi madre murió y eso ha hecho que me apague mayormente.
Escuche todo lo que dijo de esa chica, ni siquiera recuerdo como se llamaba, pero parece que hace feliz a Maddie. - «Oye...» - sentí la presión de su mirada, se notaba lista y atenta a lo que quiera expresar o sentir frente a ella. - «¿Nunca te has sentido perdida?» - ella parecía neutral con aquella pregunta. - «O sea mi vida o la tuya parecen guiadas por alguien, pero hoy siento que he perdido esa línea que me guiaba, quizás una mano.» - Dije tratando de poner de mejor manera mi punto, estaba nerviosa de expresar y luego ser juzgada cruelmente, sé muy bien que mi dolor no es único, pero solo necesito que mi alma se reconforte.
- «Entiendo, quizás de alguna forma estamos conectadas.» - Maddie afirmaba o solo lo creía, no sabría qué decir solo quizás divago demasiado en esta situación, estoy entre la espada y la pared. - «Deberíamos ir a alguna fiesta, ya sabes para despejarnos, tal vez conozcas a alguna chica linda que ame Deftones igual que tú» - Eso hizo clic rápido en mi mente pero...
¿Eso realmente me hará sentir mejor?
Realmente no, pero no me haría mal reconectar a tierra con más personas o chicas, pero necesito un tiempo para volver a socializar con alguien, el funeral de mi madre es en unos días y solo pensé en descartar la idea rápidamente. - «Déjame piola, de todas formas habrá tiempo para eso en otro momento.» - Dije sin rodeos, necesitaba digerir esta situación de forma tranquila.
- o O o -
Me siento adormecida, en modo automático, no recuerdo bien que dijo Maddie, ni siquiera sé qué hablamos en esas horas, pero nuevamente estaba sentada sola en mi sofá, el tiempo se detuvo por un instante en donde estaba yo y los ecos de mi madre rodando por todo el apartamento. En fin, quizás esta noche vuelva a estar
Sola
Ideas rebotan por mi mente, siento que esto me consume poco a poco, es raro sentirse mal tan seguido, además, me he estado preguntando cómo seguir luego de esto, mi apartamento está lleno de fotos de mí y mi madre, es como tirar sal a la herida... No, ni siquiera es sal, podría ser algo peor, pero no sé como describir esto ahora mismo porque siento que me estoy perdiendo, la propia introspección y mis ideologías se ensucian a medida que crezco, supongo que hay un comienzo, pero el fin es claro y constante.
Mi piel se siente fría, mi cara se siente con hormigas, dios, ¿Qué es esto? Siento mi corazón a mil por hora, puedo sentir la voz de mamá y sus pasos desde la cocina, cada vez que intento respirar siento un vacío en mi pecho. - «¿¡MAMÁ!?» - Mi grito se ahogó en el silencioso apartamento, me paré con miedo, otra vez era aquella niña asustada de mi propia existencia, necesitaba un abrazo de mamá, pero no está para darme eso otra vez.
¿Por qué?
La vida está siendo injusta y dura sin razón, mamá decía que era buena niña, pero siento que esta presión en mi pecho va a estallar, podría hablar por horas a la pared y fingir que es mamá, pero es imposible ahora. - «¡CONCHETUMARE!» - Grite desesperada en mi propia agonía, mi vida pasaba tan rápido, tan joven sin padres.
Desearía que ellos, papá y mamá, estuvieran aquí.
Mi temperatura subía y bajaba, lloraba desconectada del mundo que me rodea, aunque vivía sola me sentía observada por ojos que me juzgan a través de su eterna paz interrumpida por una niña berrinchuda sin mami y papi.
Necesito liberar mi estrés, pero no puedo romper todo lo que se me cruza por mi vista, mi madre me advirtió sobre eso y lo malo que me hacía ser tan dura conmigo misma, siento el teléfono sonar, voy a la sala para poder contestar tranquilamente, cuando escuche la voz al otro lado de la línea me congele rápidamente.
- «Hola, Venus.» - Era mi tío Tomás, él nunca me quiso como su sobrina, ni siquiera un poco de afecto, nada, pero tampoco me importa mucho prefiero mantenerme a raya con él. - «En unos días será el funeral de tu madre, necesito que por favor no hagas el ridículo con alguna de tus estupideces con tu arte.» - Sonaba molesto por algún motivo que desconozco.
- «Mamá merece algo lindo, YO soy su hija y la amaba más que usted, así que necesito que mejor no se meta, ¿Okey?» - Vulnerable por la situación incómoda en la que me encontraba así que decidí colgar.
Creí nunca escuchar esa voz de viejo alcohólico en mi vida, por la chucha, es algo que me persigue, es mi familia aunque no lo acepte, con él está mi prima Sofía, lo sé, nombre de una cualquiera, pero quién soy yo para decir eso porque literalmente me llamo Venus. Al igual que un planeta o la diosa del amor, pero no culpo a mis padres, es bonito nombre y bastante extravagante. mi vista se centró en aquella consola blanca, la Dreamcast y vaya que me acuerdo cuando papá me la regalo en Navidad del 1999, le había insistido todo el verano de ese año que si me portaba bien me la compraba... Cumplí a medias, de todas él me lo dio de regalo igualmente.
¿Qué cambió en mí desde entonces?
Vaya que no uso esto desde que murió papá, honestamente es difícil pensar en cosas así ahora que mamá murió también, todo esto se está yendo a la conchetumare. Mis ideas se centraron, busqué por toda la casa y encontré lo que quería encontrar era mi antiguo juego de «Sonic Adventure» Allí estaba, en un viejo cajón de mi habitación, es curioso que esté bien cuidado el CD, se notaba que ame el juego como a nada más en el mundo. El mismo amor que le tenía a papá y a mamá, es una pena que tenga que vivir con esto apenas tengo 24 años, me siento de la misma manera que ayer, vacía, como si no supiera dónde voy o que hago en este mundo. Preferí prender la consola, vaya que tenía polvo, esta cosa fue un pilar en mi vida, más específicamente a mi vida de 14 años y el resto de mi adolescencia ya que amaba con locura jugar en esta consola que irónicamente fue un fracaso, ahora así me siento, pero no me importa mucho así que puse el juego en la consola y cuando la prendí, fue recibir una parte importante de mi vida, así con cuidado busque el CD de mi juego favorito, lo puse en el lector de la consola... ¡BUM! se inició y algo sucedió en mi pecho, sentí que se apretaba con solo recordar aquella Navidad, donde papá estaba vivo. Traté de seguir, pero tuve que alejarme un poco de la consola, estaba con el corazón a mil y las lágrimas amenazando con salir, sentía que aún no podía vivir sin él.
Menos sin mamá.
Decidí continuar, cuando inicie el juego la música inundó mi apartamento, y creo que molesto a mis vecinos, ya que sonó demasiado alto la canción del inicio, siendo honesta hasta a mí me asustó, por dios, estaba más fuerte que la chucha, simplemente algo que se me olvida siempre que juego. Me trae recuerdos cuando jugaba en mis desvelos y por no bajar el volumen me castigaban, pero el riesgo lo valía. El tiempo pasa volando, sobre todo jugando, ya tengo 24 años y sinceramente crecer jugando a la Dreamcast, me marcó de por vida, ya que una cosa tan simple jugar, lleno de felicidad y prosperidad a una niña entrando a su adolescencia, claro, la consola no tuvo el mejor recibimiento, pero amo con locura poder jugar mi juego favorito.
Si me pusiera a pensar y a imaginar como niña chica, golpearía al aweonao que está escribiendo mi vida, pero no suena demasiado imposible el hecho que alguien decida mi destino, sobre todo, mucho antes que naciera o muera. Sentí un vacío al pensar aquello, que mi vida solo estaba escrita, el simple hecho que todo lo que haga o diga está escrito. En fin, aclare mis ideas y volví a mi realidad, conecte nuevamente con mi cuerpo, al parecer ya es medio día, solo por quedarse pensando mientras jugaba en la consola.
- o O o -
Estaba mirando la pantalla, con los pensamientos en blanco, me sentía vacía o fuera de lugar, de algún modo el pasado me persigue, el miedo a morir es constante, pero sé qué es algo normal o eso decía mamá, la vida suena injusta y cruel, me duele saber que puedo perder todo de un solo golpe y tengo miedo a esa idea.
Pero tampoco tengo mucho que perder, solo me queda Maddie y nada más, no importa las herencias que tenga, mi razonamiento es confuso y una delgada tela de sentimientos recorre mi propio ser, quisiera poder ser eterna, no tan frágil y delicada, como una flor o cristal, pero a la vez eso las hace bellas, incomparables. Eso fue lo último que hablé con mamá antes de que partiera, siento que estoy perdida. Si existe algún dios, le pediría un solo día más con ella, no importa si no la volveré a ver otra vez, pero tan solo quisiera oír su voz, escuchar su risa por el apartamento, sus pasos suaves y escuchar una vez más su respiración al dormir.
Lo sé, es imposible.
Mañana es el funeral de mi madre, estará toda su familia, supongo que no me queda de otra que aguantarlos... Lo único que me importa es estar ahí. Necesito distraerme y prepararme para mañana, estoy hecha pedazos emocionalmente, pero de todas formas necesito fuerzas para mañana, esto es difícil y en cuanto a mi vida, todo parece dudoso y poco claro, desearía que al menos papá estuviera aquí, él me entendía mejor que nadie sin importar lo que haya pasado, él me amaba y yo a él. Solía decir que tenía una mente brillante, no era menos que el resto, a pesar de que solo soy alguien más en este sistema, debo decir que no basta solo el intelecto, si no, el corazón honesto y ser fiel a sí mismo. En fin, quisiera poder estar lista para esto, pero nunca sé está preparado para afrontar el duelo y la pérdida, será la última vez que vea a mamá en un ataúd, pero ella estará siempre en mi corazón. De todas formas necesito asimilar esto, papá y mamá estarán en mis recuerdos, ahora entiendo lo que es el amor para nosotros los humanos, es tan poderosa esa conexión afectiva con otros y sobre todo con quienes nos trajeron a esta vida que a pesar de cruel y ruin, ellos endulzaron mi vida pero también me la amargaron algunos días y creo que este momento de mi vida es doloroso.
Cuando iba al instituto, mamá me había dejado un mensaje de voz mi primer día de clases, era 2004 y estaba asustada por esa nueva etapa de mi vida, pero ella fue tan dulce que me dejó un mensaje de voz, que grabé en una vieja grabadora que tenía. - «Hola cariño, sé que es difícil para ti estar allá, es una nueva etapa que necesitas afrontar, no importa la distancia... siempre estaré en tu corazón y tú, en el mío» - la voz de mamá era dulce, una melodía que amaba escuchar, este mensaje siempre lo escuchaba por las noches ya ahora me duele no poder responderle de vuelta. cuando mis lágrimas amenazan por caer se escucha por última vez la voz de mamá. - «Te amo hija, recuerdalo siempre.» -
- o O o -