Darkness

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Summary

Nunca subas a un tren solo para tener libertad, porque aquella libertad hara que te arrepientas de haber huido. Nada ni nadie escape de ella y esa su ciudad. Todo lo que entra nunca... vuelve a salir.

Status
Complete
Chapters
10
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

Mi nombre es o era… ¿creo? Jeremy Robinson Aigner.

Había huido de casa, estaba cansado de la “perfecta” vida que tenía. Decidí dejar todo atrás… mi vida de lujos y comodidad, a mi quejumbrosa prometida, a mis padres… más bien todo.

Siempre había anhelado tener una vida normal, con padres normales. Pero no era así. Mientras emprendí mi aventura, escuche de Darkness. Enseguida vi que era la oportunidad perfecta para comenzar mi nueva vida desde cero.

O eso creí…

Aún resuena en mis oídos, la voz de ella…

Mis amigos… sangre… mucha sangre.

No quería caer, no quería rendirme. Pero no podía hacer nada, todo el silencio y la soledad me estaba agobiando.

-Esto debe ser un sueño…-lo repita una y otra vez mientras caminaba por la calle con las manos llenas de sangre, aferrándome a la poca cordura que aún me quedaba.

No quería ser arrastrado… no quería olvidar quien era o de donde venía. Pero era el precio que estaba pagando por resistirme a eso…

-Erick… Lina… mamá… papá… -comencé a susurra llevado por la locura.

¿Acaso voy a convertirme en uno de ellos? ¿O en ella? ¡No!. Debo luchar… debo vencerla… Aún recuerdo como si hubiera sido ayer cuando mi vida “normal”, estaba yendo de maravilla…

Me encontraba en la escena del crimen recogiendo muestras; porque ese era mi trabajo. Un médico forense. El tipo que se encontraba tirado en el suelo, parecía que había dado rienda sueltas a sus emociones.

-Dime Robinson que es lo que has encontrado. –me dijo del detective Dante escupiéndome un poco de lo que tenía en su boca en mi rostro.

-Es muy extraño. –Me levante limpiándome el rostro. –El occiso al parecer se disparó así mismo, por la trayectoria de la bala en el lado derecho de su cráneo, murió inmediatamente ya que la bala le perforo casi la mayoría de las cienes, seguramente lo obligaron o lo hizo por su propia cuenta, aunque he tratado de encontrar algo que explique “el por qué” ya que al parecer por las muestras que acabo de tomar no creo que el mismo se haya disparado.

El detective Dante, dejo caer su rosquilla al suelo. Tenía una expresión de espanto en su rostro pero no duro mucho tiempo, porque de pronto volvió en sí.

-Lleva el cadáver a la morgue, después me informas que más has encontrado.-me dijo el detective Dante alejándose a grandes zancadas.

-Ok.-le dije, mientras miraba el cuerpo de aquel hombre desconocido.

Ese hombre era la víctima número 14 de esta semana. Al principio llegue a pensar que podría ser un asesino serial, que asesinaba a sus víctimas al azar, pero no era así. De alguna forma, las víctimas tenían una extraña conexión entre sí. Porque hasta hace tres meses, de las 30 personas que veníamos en ese tren a Darkness incluyéndome, ahora solo quedamos 16.

Revisaba cada noche en la base de datos de la comisaria, si antes había algún caso relacionado con las víctimas que había encontrado hasta ahora, después de tantas malas noches encontré algo, pero a la final mi búsqueda resulto un fracaso; de las víctimas que también habían sido encontradas en las mismas circunstancias, solo dos tenían antecedentes penales, uno por asesinato en tercer grado y el otro por haber asaltado una tienda con arma de fuego.

Realmente quería encontrar algo con que los vinculara, o el porqué de la noche a la mañana esas personas se quitarían la vida, si tener nada que ver con su propio suicidio en sí… era como si algo o alguien les obligaran. Pero si fuera así, ya lo hubiera descubierto con antelación. No había nada que se me escapara.

Pero este caso estaba asfixiándome por completo.

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Si fuera mi padre que estuviera en este momento haciéndole la autopsia en vez de ese hombre estaría muy molesto.

Mi padre me odiaba por el simple hecho de que no me haya convertido en un escritor famoso como él. Todo porque elegí ser un forense y no un escritor. A pesar de que me opuse a sus “determinadas demandas” yo seguí con mi sueño adelante. Para mí un escritor, desde mi punto de vista analítico ellos escribían por un solo objetivo: “querían huir de su trágica realidad”.

-Es verdad la lectura es buena, aprendes nuevas cosas, y te enseña mucho. Pero la medicina forense es mejor que leer libros. Si o no Jacob.-le dije al muerto mientras lo saturaba.

Llegar a mi departamento después de un día agotador en la comisaria, era tedioso.

Pero había algo que no podía sacar de mi mente, eran esos extraños símbolos que estaban como tatuados en el corazón de todas las victimas hasta hora. Intente averiguar si era una clase de culto pagano, pero siempre salía que no existían tales símbolos. Pero como forense investigador no podía quedarme de brazos cruzados. Todas las noches investigaba en internet, en libros pero no encontraba respuesta alguna.

No solo eso me tenía preocupado o hastiado. De alguna forma todas esas personas estaban conectadas porque cada uno parecía tener en su corazón como la a continuación de algo, pero escrito en la lengua inexistente. Aunque desde mi punto de vista, no creo que todas la victimas fueran “inocentes”.

<<Jeremy…>> -escuche nuevamente esa voz.

Me alarme. Por instinto de supervivencia, tire el libro al suelo, corrí hacia la cocina para tomar lo primero que me serviría de defensa.

-¿Quién está ahí?-grite mientras tome el cuchillo

Hubo silencio, todo mi apartamento estaba a oscuras excepto la sala en donde estaba mi laptop, aun encendida con la barra de búsqueda de Google.

Trague saliva, trataba de mantener la calma. Nunca había tenido miedo pero esta vez era diferente. Cada vez que escuchaba esa voz susurrar mi nombre… mi corazón dejaba de latir por unos segundos, para de nuevo volver a tomar su ritmo pero en modo acelerado. Esa voz no había parecido en mi vida; no hasta se unos meses que tome el caso de las muertes o suicidios sin explicación.

<>- volvió a susurrar la voz

Tome el mango del cuchillo con determinación, porque en mi interior sabía que de alguna extraña manera era observado en las noches.

Nadie lo entendería o me creería, pero desde que llegue a esta ciudad hace ya unos tres meses. Han sucedido cosas demasiado extrañas tanto que es imposible explicarlas. Como los suicidios sin explicación, y cada una de las escenas del crimen, sin testigos, sin pistas… más bien todo parecía como estar bien calculado.

Accedí a tomar el caso, porque me intrigo y llamo mi atención rápidamente. Pero no contaba con que esa extraña voz iba a aparecer en mi departamento, todas las noches antes de que me fuera a dormir.

-¡Quien… quien quiera que seas vete! –grite con fuerza, hasta que sonó mi móvil.

Abrí los ojos como platos, mi móvil estaba encima de la mesa de la sala junto a mi laptop. No dejaba de sonar. Sonaba de manera insistente. Tanto que tenía muy pocas opciones a mi favor.

Respire profundamente, comencé a caminar de manera sutil sin hacer ningún movimiento que llamara la atención. Trataba de mostrarme relajado como si no me afectara la voz fantasma de mi departamento, tanto que al mismo tiempo enumeraba cada una de las probabilidades de mi “posible suicidio” al tomar mi celular.

Tome el celular, tenía miedo de lo que había escuchar al contestar pero no había marchar atrás, ya lo tenía en la mano.

-Si… -respondí con la respiración agitada

<< ¡Jeremy! ¡Eres tú!>>

-Sí, soy yo. –me alivie al escuchar una voz conocida.

<<-Discúlpame si te llamo por un número desconocido, pero es que se me extravió mi celular y este es mi nuevo número>>

-No te preocupes, Erick. ¿Cuál es el motivo para me llames han altas horas de la noche?

<<-¡Huy! Perdón, por haberte despertado. >> -estaba Erick apenado

-Tranquilo, dime para que me llamaste.

<<Quería saber si estabas libre mañana, porque Lina me pidió que nos reuniéramos en la cafetería que queda frente a la biblioteca>>

Realmente no quería ir, sentía miedo de que si me encontraba ellos que eran los únicos amigos que había hecho en el tren al venir a esta ciudad; terminarían involucrados en medio de este oscuro y siniestro caso.

-No lo sé, pero te confirmo mañana.-Le dije pensativo. – ¿Cómo a qué hora te dijo Lina que fuéramos? Lo digo por si salgo mañana temprano de la comisaria.

Erick se quedó en silencio, como tratando de recordar la hora pactada por Lina para encontrarnos en la cafetería.

<>-me dijo Erick algo confuso.

-Ok, te llamare. Adiós.-Di por terminada la llamada.

Cerré mis ojos, realmente tenia tanto sueño ya que hacía varios días que no dormía. Pero esta vez el sueño me venció.

De pronto muchas imágenes se precipitaron en mi mente.

Erick y Lina corrían sin detenerse.

Una niebla oscura cubría la ciudad rápidamente. Estábamos asustados.

Entramos en la estación para huir en el tren.

Sangre… fuego… una chica de cabello rubio… ojos negros… después rojos… mis manos llenas de sangre… estaba solo… hasta que…

La alarma de mi celular me despertó, realmente tenía la respiración agitada como si hubiera corrido sin parar. Mire mis manos, estaban normales hasta que de pronto sentí un zumbido en mi cabeza.

Era tan fuerte que sentía que mi cabeza iba a explotar, de la nada mis manos estaban manchadas de sangre.

Me horrorice tanto que me levante de un salto de la cama. Pero a la final todo era como una ilusión. Mi cabeza me decía a gritos que me había metido en la boca del lobo equivocado… por lo tanto no había vuelta atrás… para huir.