Aprender a escuchar
Día 001
Ubicación: Zona fracturada, norte de bahía industrial.
Energía: Inestable.
Actividad: Alta
Humanos: Sin avistamiento
Divisó una criatura cuadrúpeda, escamas con apariencia dura, emite sonidos de baja frecuencia, posible forma de comunicación.
Cola en forma de escorpión, garras afiladas y ojos brillantes, se desconoce su peligrosidad.
No muestra hostilidad, se mantiene alejada, mantenido distancia por precaución.
Se encuentra solo, posible criatura en busca de alimento. Pierde el interés al alejarme de la zona.
La criatura no tiene los ojos en mi, avanzo varios metros y me siento observada.
Cinco balas en el cartucho, no mire hacia atrás y escape exitosamente.
Es posible que la criatura ataque en manada por emboscada.
Primer signo de inteligencia.
Espero que las instalaciones petroleras de la bahía valgan la pena el riesgo, la comida escasea lejos de las grandes ciudades.
El aire se siente denso, como caminar entre una zona de fumadores, posible exposición a algún tipo de energía.
¿Magia?
Fin del registro. Mirah S.
Caminar por zonas creadas por la fractura siempre es un riesgo, las fuerzas del orden avisan a la población que accedan a las zonas seguras, no creo del todo en la bondad en tales acciones, no con los líderes actuales.
Los mapas actuales no sirven, el terreno y ecosistema es diferente, un nuevo mundo nace bajo cada paso. Me dirijo al norte de la zona costera, la bahía industrial, una serie de fábricas principalmente petroleras donde habitaban alrededor de cinco mil trabajadores según informes oficiales. Extraoficialmente acogía a todo tipo de persona indocumentada que fuera capaz de sostener una herramienta a cambio de una porción de comida.
Mis esperanzas caen al suelo al ver al pie de la colina en que me encuentro, no se divisa vida alguna en toda la extensión de las plataformas.
Entro en alerta al escuchar un sonido peculiar, no es un aullido ni gruñido, es algo más sutil, una vibración. Miro a mi alrededor y avanzo cuidadosa, siento una mirada sobre mi.
A unos metros de mi, bajo lo que parece ser un híbrido entre un pino y una especie desconocida se encuentra una nueva criatura, no posee gran tamaño, pero su cola destaca por sobre todas las cosas. Su aspecto dice ser una mezcla entre un lobo con las escamas de un reptil, con una extensión en la cola parecida a los escorpiones. Sus garras parecen afiladas, perfectas para destripar a su presa son facilidad o trepar árboles.
No divisó nada más que se mueva a mi alrededor, los ojos que me miran no parecen hostiles, sigue emitiendo vibraciones casi insonoras.
Lentamente tomo distancia, siempre bajo su atenta mirada hasta perderlo.
Me siento observada y apuro el paso, me aferró al arma como si la vida se me fuera en ello
Cinco balas
Cinco oportunidades de derribar lo que sea que está siguiéndome.
Corro al ver una explanada a las faldas de la colina y mis pies tocan la arena. Las vibraciones se detienen y solo escucho el sonido de las olas.
-Tomo nota, no ver el peligro no significa que no exista- Suspiro antes de seguir mi caminata hasta la entrada a una de las plataformas. Necesito un descanso.