“Hablo mucho cuando callo es el final

All Rights Reserved ©

Summary

Soy una chica hablo mucho lo admito, soy intensa no se querer poco, pero cuando me canso no hay vuelta atrás

Status
Complete
Chapters
10
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1: No estoy hecha para los “casi algo”

Yo hablo mucho.

Muchísimo. A veces tanto que hasta yo misma me canso.

Pero es que cuando algo me gusta… lo digo, lo repito, lo cuento con detalles, exagero, y vuelvo a contarlo como si fuera una película. Y si me gusta alguien, olvídate, puedo hablarle hasta del color de las paredes de mi cuarto.

Pero también tengo un límite.

Y cuando llego a ese punto en el que me callo…

Ya no hay marcha atrás.

No es por orgullo, ni por rencor. Es porque cuando me callo es porque algo dentro de mí ya se rompió.

No doy segundas oportunidades.

No me gusta arrastrar algo que ya no camina.

Tengo responsabilidad afectiva. De las buenas. Te aviso si me voy a dormir, si no voy a poder responder, si estoy triste, si estoy feliz. Me gusta hablar claro. No te voy a dejar en visto para hacerme la interesante. No juego con eso.

Pero no sé amar con calma. Ni sé qué es enamorarme.

Amo mucho, pero como amiga. Como hermana. Como una loca sentimental con miedo a entregarse.

Y no, no estoy hecha para estar con alguien.

No porque no quiera.

Sino porque no sé cómo.

Siempre he estado sola.

No sé qué se siente tener que escribirle a alguien “llegué bien”, o que te esperen, o que te pregunten si comiste.

A veces me escriben y no respondo. No por desinterés. Sino porque estoy durmiendo, o porque estaba jugando Call of Duty. Y cuando estoy sola… el tiempo me vuela, y se me olvida que hay alguien esperando un “hola”.

Pero si me gustas… quiero hablar contigo de todo.

De tonterías. De cosas profundas. De cómo odio las discotecas y prefiero un café en mi casa con pan y mantequilla.

Quiero que seas honesto. Si vas a decirme algo, que sea con palabras tuyas, no con indirectas. Dímelo aunque me duela, aunque me rompa. Prefiero una verdad que arda que una mentira que entretenga.

Soy de casa. Siempre lo he sido.

Y me molesta cuando escucho “las chicas de casa son las peores, las más infieles”.

¿Infiel yo? Si ni siquiera sé tener novio. Si no sé hablar con dos personas a la vez. Si me cuesta incluso hablar con una sola.

Me dejan salir, sí. Pero no me interesa.

Prefiero dormir. Tomar café. Ver una serie.

Así soy feliz. Ese es mi mundo.

Y si algún día conozco a alguien, no quiero que sea alguien de fiesta en fiesta.

Quiero que sea alguien que me invite a ver el mar, que me lleve a conocer una montaña, que me enseñe un camino que nunca he pisado.

No quiero que me cambie. Quiero que me sume.

💬 Consejo del capítulo:

No es que no sepas amar. Es que has aprendido a proteger tu paz. Y eso también es amor. Para querer bien a alguien, primero hay que saber vivir con uno mismo. Y si eso ya lo lograste, vas más adelantada que muchos.