Perfect Lie

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Summary

En un mundo donde la realidad es flexible, él ha tejido una red de engaños para capturar su atención.Cads palabra,cada gesto,cada mirada es una mentira deliberada diseñada para seducirla y atraparla en su juego de ilusiones.

Genre
Mystery
Author
Talhiana
Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

La misma pesadilla

Otra vez... la misma pesadilla.

Estoy corriendo. Todo está oscuro, húmedo, frío. El suelo del bosque cruje bajo mis pies descalzos y la respiración me arde en el pecho. No sé qué me persigue, pero lo siento. Cada vez más cerca.

El aire pesa. El silencio se mezcla con el sonido de mis pasos desesperados. Tropiezo. Caigo de rodillas, pero me obligo a seguir. Algo me empuja a correr sin parar, como si el vacío me estuviera esperando.

Y ahí está: el abismo. Justo frente a mí.

Doy un paso en falso y mi cuerpo se inclina hacia el borde. El corazón me late tan fuerte que lo escucho en los oídos. Voy a caer. Esta vez sí voy a caer.

Pero unos brazos me atrapan. Firmes. Calientes. Me salvan justo cuando ya sentía el aire devorarme.

No logro ver su rostro. Nunca lo hago. Siempre está cubierto por sombras. Pero su voz... su voz se clava en mi mente cada vez que despierto.

—No estás lista para caer todavía.

Y despierto. Empapada en sudor, con la respiración entrecortada y el corazón al borde de salirse del pecho.

Era solo un sueño. Pero se siente tan real...

Desde niña tengo esa pesadilla. Siempre igual. Siempre él. Ese chico que no conozco, que no puedo ver... pero que me salva.

Y aunque suene loco creo que en el fondo lo estoy esperando.

Riiiing... Riiiing...

La alarma sonó justo cuando empezaba a recuperar el aliento. Sentí como si me arrancaran de un lugar al que no pertenezco, pero al que siempre regreso.

A regañadientes, estiré el brazo y apagué el ruido insoportable. Quedé acostada un par de segundos más, viendo el techo de mi habitación como si pudiera encontrar respuestas ahí. No las encontré, obviamente.

Me senté en la cama. Todo seguía oscuro, el cielo afuera apenas empezaba a aclararse. El sueño seguía pegado a mí como si hubiera sido real. Cerré los ojos por un segundo, tratando de recordar el rostro del chico... pero, como siempre, nada. Solo la voz.

—"No estás lista para caer todavía."—

¿Quién demonios dice eso en un sueño?

Sacudí la cabeza. No quería volverme loca o tal vez ya lo estaba. No sé.

Me levanté despacio, sentí el piso frío en los pies. Caminé hasta el baño y me miré al espejo. Mis ojos verdes estaban algo hinchados, el cabello completamente desordenado, y la cara... bueno, la cara como si no hubiera dormido en días.

Abrí la ducha. El agua caliente me ayudó a volver un poco a la realidad, aunque no del todo. Mientras el agua caía por mi espalda, mi mente seguía allá... en ese bosque, en ese momento justo antes de caer.

Suspiré.

—"Ya, Talhiana. Basta." —me dije en voz baja.

Me vestí con el uniforme de siempre, aunque ni siquiera recordaba haberlo doblado la noche anterior. Envolví mi cabello en una toalla mientras bajaba a la cocina. Mamá ya se había ido a trabajar, como siempre. Ni siquiera dejó una nota esta vez. Me serví algo rápido, sin muchas ganas de comer.

No sé si era por el sueño o por otra cosa, pero algo en mí no estaba bien.

Me sentía... desconectada.

Salí de casa cuando el reloj marcaba que ya iba tarde. La mochila pesaba más que de costumbre, el viento era más frío de lo normal, y el camino al colegio se sentía eterno.

Entré al aula justo cuando sonaba el timbre de inicio. La profesora aún no llegaba, menos mal.

Me senté en mi puesto, junto a la ventana, como siempre. Desde ahí podía ver los árboles del patio moverse con el viento. Cerré los ojos solo un segundo... solo uno...

—¡Buenos días, dormilona! —la voz de Sienna me sacó de mis pensamientos. Se dejó caer en el puesto de adelante con su sonrisa habitual.

—No estoy dormida —mentí.

—Claro... y yo soy la reina de Inglaterra —bromeó. Detrás llegó Bae, con su termo de café en una mano y su mirada de "estoy harta de vivir" en la otra.

—¿Tú estás bien? —preguntó ella, frunciendo el ceño al verme.

—Solo soñé algo raro otra vez.

Ambas se miraron como si supieran perfectamente de qué hablaba. Y lo sabían.

—¿El del bosque? —preguntó Sienna en voz baja.

Asentí.

—¿Y el chico sin rostro que te salva? —Bae completó la frase por mí.

—Sí... y esta vez fue más intenso. Sentí que de verdad iba a caer.

No dijeron nada más. Ya estaban acostumbradas a oírme hablar de eso. Desde hace años. Siempre la misma pesadilla. Pero esta vez... no sé, se sentía distinto.

—Tal vez deberíamos salir esta noche —sugirió Sienna—. Ir a distraernos. Comer algo, caminar, no sé... romper la rutina.

—No suena mal —dije, aunque no me convencía del todo.

Bae me miró, seria.

—Talhiana... tal vez estás soñando tanto con esa persona porque tu vida está demasiado vacía. Necesitas algo nuevo.

No supe qué contestar.

Tal vez tenía razón.

Tal vez ya era hora de que algo pasara. Algo diferente. Algo que me hiciera dejar de pensar en sueños... y empezar a vivir de verdad.