El Reino de los Sueños Perdidos

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Summary

Zeren despierta en un bosque misterioso sin recuerdos, descubriendo que posee un poder oculto capaz de sanar y alterar la vida. A medida que explora este extraño mundo, conoce a Lyra, una joven enigmática que parece tener un vínculo profundo y ancestral con él. Juntos, emprenden un viaje para desentrañar secretos de un reino olvidado y una antigua profecía que los une a través del tiempo y las vidas pasadas. Mientras luchan contra fuerzas oscuras que amenazan romper el equilibrio del mundo, Zeren y Lyra deben enfrentar sus propios miedos, descubrir la verdad sobre su destino y el significado de sus poderes. La serie mezcla aventura, misterio, magia y un romance que desafía el tiempo, sumergiendo a los lectores en una historia de identidad, sacrificio y redención.

Status
Excerpt
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1: El despertar sin memoria

La niebla envolvía el bosque con un manto frío y húmedo, filtrando apenas la luz del amanecer. Zeren abrió los ojos con dificultad, sintiendo la tierra áspera bajo sus manos. No había recuerdos, solo un vacío oscuro que nublaba su mente.

Se incorporó con lentitud, observando alrededor. Árboles gigantescos se alzaban en columnas eternas, sus copas desapareciendo en la bruma. Un canto lejano de aves y el susurro del viento eran los únicos sonidos. El aire olía a humedad y tierra mojada, pero no había indicios de civilización.

—¿Dónde estoy? —murmuró, sin respuesta.

Sus manos temblaban al tocar las hojas y la corteza rugosa de un tronco cercano, intentando encontrar alguna pista. Nada le resultaba familiar, ni siquiera su propio nombre parecía real.

Caminó sin rumbo, guiado solo por un instinto vago. Tropezó con una raíz oculta y cayó sobre un montón de hojas secas. Cuando se levantó, vio a un pequeño zorro atrapado en una trampa rudimentaria, sus ojos grandes llenos de dolor y miedo.

Zeren sintió una punzada en el pecho. Sin pensarlo, se arrodilló junto al animal y extendió sus manos temblorosas hacia la herida. Entonces, algo inesperado sucedió: una chispa azul, como una pequeña luz, brotó de sus dedos y envolvió la pata lastimada del zorro.

El zorro dejó escapar un leve gemido y, ante sus ojos, la herida comenzó a cerrarse, la sangre desapareciendo como si el tiempo se invirtiera.

Zeren se apartó con un sobresalto, retrocediendo varios pasos.

—¿Qué... qué fue eso? —preguntó con voz temblorosa, mirando sus manos. No había magia, pensó. No podía ser real.

El zorro, ahora libre, le lanzó una mirada agradecida y desapareció entre los arbustos.

Un cosquilleo extraño recorrió su brazo, pero él lo atribuyó a la emoción. Se dijo que todo había sido un reflejo, una suerte, un milagro de la naturaleza.

Sin embargo, algo dentro de él había despertado, un poder dormido al que aún no podía poner nombre.

El sol comenzaba a abrirse paso entre las hojas cuando Zeren siguió caminando, más confundido y solo que nunca, sin saber que aquel bosque y aquel mundo eran solo el principio de una aventura que pondría a prueba su voluntad y su destino.