Capítulo 1
Prólogo.
Desde muy pequeño siempre imagino lo que sería encontrar a su verdadero amor, tal cual como el que narraban las películas y libros infantiles que en el jardín de niños la maestra solía contarles, siempre en esa historia el omega encontraba un alfa valiente y guapo que cruza por diferentes caminos y dificultades para demostrar con ello su valía al omega que ama y este se enamorará profundamente de él.
Fácilmente, se podía perder en su imaginación por horas mientras pensaba en aquel príncipe que llegaría a su vida, él cual siempre lo trataría con amor y respeto, le regalaría flores y accesorios bonitos que él luciría con agradecimiento; Su padre solía molestarse cuando él habla de ello, siempre exclamaba en un tono fuerte y alto ¡Aquí él único con obligación de dar eres tú!, ¡Eres un varón y no puedes estar pensando en que llegará un príncipe, eso solo lo hacen los desviados, no tú, ¡tú eres mi hijo, él cual se casará con una mujer y me dará nietos, así que cuando te presentes debes ser un alfa, no aceptaré un maldito omega que solo sirva para tener hijos y ser usado por otro hombre, eso nunca pasara!.
Félix, siempre le dolía escuchar esas fuertes palabras de su padre, en su pequeño corazón sentía que jamás podrá complacer a su padre, siempre ha sido de los que tiene muy bien desarrollado su olfato sin duda no desprende feromonas de alfa como su padre o sus amigos, siempre ha desprendido un olor suave como el de su madre, aunque muchos digan que es porque aún no se ha presentado, pero él lo sabe, entiende desde ahora que su vida no va a hacer fácil, siempre habrá un alfa como su padre que no dudará en aprovecharse de él, por eso ha leído cuanto libro ha podido para cuando se presente su primer celo, no puede estar cerca de su padre, sino este lo marcará y simplemente preferiría morir antes de que esto ocurra.
Tampoco desea que el mejor postor se quede con él, Félix, no es iluso a lo que su género debe vivir, siempre muestran en las noticias como un omega es atacado por uno o varios alfas, su padre disfruta cuando eso pasa, se ríe mientras se pega a su madre, diciendo muy emocionado –Eso es lo que se merece cada omega–mientras besa a su madre que solo puede poner una cara resignada al esposo al que la vendieron, sí porque su abuelo un alfa pobre que pensó que su hijo lo sacaría de su miseria no soportó que su hijo mayor fuera un desgraciado omega y aprovechó la increíble oportunidad que se le presentó para ganar dinero con él mejor postor en ese caso su padre, un alfa de viejas costumbres que cree que todo lo que dice es ley, dándoles una vida miserable a su familia y cuando sea el momento también a él lo venderá o peor se quedará con él.
Su padre lo educó como alfa, le enseñó a dirigir la casa, las finanzas, aunque no eran buenas, pero en algún punto se tendría que hacer cargo, porque será un alfa, fuerte y grande que tendrá su propio omega, tendrá hijos que alimentar, además un omega al que demostrarle lo indispensable que es su vida, que sin él se podría estar pudriendo con otro teniendo hijos y más hijos, totalmente indeseados que no servirán para nada, solo existiendo y robando la comida de él.
Cuando su cuerpo comenzó a cambiar él se encontraba terminando la escuela, estaba en su último año, su cuerpo empezó a mostrar una contextura delgada, delicada, unos glúteos redondos y grandes, una cara un poco regordeta y unos labios carnosos, se podría decir que era la envidia de cualquier omega que se cruza en la institución.
Los alfas lo habían comenzado a notar, algunos de ellos eran caballeros e intentaban cortejarlo otros por el contrario se sentían con el derecho de tenerlo solo por ser un omega, incluso algunos han intentado ofrecerle dinero para estar una noche con él, como si fuese a caer en ese engaño y alguno de ellos termine marcándole de por vida, llenando su existencia de muchos hijos y maltratos, debido a que solo se le acercaban aquellos con enseñanzas donde para lo único que podría servir sería para ser utilizado a su antojo, pero no él demostrará que él puede con ellos y cualquier persona que se crea con derecho con él.
Cualquier alfa que fuese tan valiente tendría que pasar por los años de entrenamiento que vivió cuando pensaban que era un alfa, el nuevo líder de la familia, aunque realmente habría deseado no tener que utilizarlo en contra de su familia; su padre lo había notado, sintió su cambio de olor, un olor suave y atrayente el perfecto omega para tener en sus brazos, ya no era su hijo era solo un omega al cual utilizar, una noche lo había intentado, entro al cuarto de su hijo sonriendo perversamente para lanzarse encima de él, pero no contó con sentir un punzón enterrado en su estómago, al estar a oscuras asume erróneamente que es una navaja o cuchillo lo quita de su cuerpo sin contar con eso le chupo la sangre creando un gran desastre en su organismo, en su desesperación él mismo intentó sacar su sangre, pero calculó mal y su cuerpo terminó desangrado en el cuarto de su hijo, ese día Félix se prometió que jamás un alfa intentaría tocarlo sin su consentimiento, además sería él quien le haría el amor y no a él.