Prólogo
El aire frío de la noche lo envolvía mientras Jungkook permanecía inmóvil, observando desde las sombras. Allí estaba él, el chico que había sido el principio del fin de todo lo que conocía. Jimin. Despreocupado, ajeno a las miradas que lo seguían, inclinándose con cuidado para dejar un poco de comida frente a un perrito callejero. El pequeño animal, tembloroso pero esperanzado, se acercó y comió bajo la atenta mirada de Jimin, que sonreía con una ternura tan desarmante que a Jungkook le dolió el pecho.
Ese instante. Ese maldito instante. Fue así como todo empezó: con Jimin arrodillado, desafiando la lógica del universo por una simple criatura. Era por esa humanidad absurda que Jungkook lo había protegido en primer lugar, rompiendo las reglas del Orden. Y, en consecuencia, perdió todo.
Su nombre ya no resonaba en Sigma, su mundo natal. Había perdido toda su historia, familia y su título de guardián, ahora era obligado a vivir exiliado como un traidor. Y todo por salvar a ese chico.
El enojo ardía en su interior mientras sus ojos seguían cada movimiento de Jimin. Jungkook no podía evitar recordar que su única razón para estar en este mundo extraño era él. Su misión era protegerlo y asegurarse de que nadie descubriera que había roto las leyes inquebrantables de Sigma, al interferir con el destino de un mortal.
Era su castigo. Su cruz. Sus vidas, ahora entrelazadas, no le ofrecían más que una amarga carga. ¿Qué podía haber de bueno en esto?
Pero entonces lo vio. Un brillo, casi imperceptible, en los ojos del chico mientras acariciaba al perrito, murmurándole palabras que Jungkook no alcanzaba a escuchar. Era algo distinto, algo que ni siquiera el Guardián podía entender por completo. Había en él una luz cálida, suave pero intensa, que no encajaba con el caos que había traído a su vida.
Jungkook apartó la mirada, inquieto. Ese extraño destello lo intrigaba, lo atraía de una manera que no estaba dispuesto a admitir. Era como si, en medio de todo lo que había perdido, hubiera algo en Jimin que prometía respuestas. O tal vez redención.
Con un suspiro, Jungkook dio un paso atrás, perdiéndose en las sombras. Adaptarse a este nuevo mundo era una lucha constante, y vivir como una sombra era una existencia que no había imaginado ni en sus peores pesadillas. Pero por ahora, no tenía elección.
Mientras Jimin reía en la distancia, sin darse cuenta de la mirada que lo seguía, Jungkook cerró los ojos. Quizá, en medio de esta condena, el destino aún tenía algo más reservado para ellos.
¡Hola a tods!
Esta es mi primera historia. Les comparto que tengo desde el mes del Mayo del 2024 trabajando en ella. La terminé hace algunos días (Noviembre del 2024) y comencé a trabajar en la edición y las múltiples revisiones.
No soy ninguna experta, pero encontré una enorme satisfacción en crear este mundo, me enamoré de los personajes y sus propios procesos. Espero que tú también disfrutes mucho al leerla y conocerlos.
InterCoeur, fue el nombre que elegí al terminar de escribirla.Coeursignifica “corazón” en francés; y refleja como éste, entendido como la pasión y el amor, pueden ser el principal motor de la vida y las decisiones de nuestros personajes. Amo esa frase que dice:“el corazón tiene razones que la razón no entiende” (Blaise Pascal)
Sé que sabrás disculpar los errores que puedas encontrar y te agradeceré comprendas a esta “escritora” que ni siquiera puede considerarseamateur. Soy mas, un intento.
Si por alguna razón esta historia no fuera de tu total agrado después de leer algunos capítulos, te invito a que vayas en busca de aquello que te llene de satisfacción. La vida es muy corta como para atarnos a lo que no nos hace felices.
Déjame saber que es lo que te gustó de cada capítulo y te invito a seguir este universo deInterCoeur.
Tu Autora: LouiLu29