Capitulo 4: Nuevo conductor
Me desperté por el sonido de mi alarma, eran las 6 am, debía alistarme para ir al colegio, no tenía ánimo, pero no tenía otra opción, así que debía levantar mi cuerpo de esta cama antes de terminar rindiéndome; podía dormir otros 10 minutos, ya que entraba a las 8 am y tenía tiempo de sobra, sin embargo no lo hice porque después se me haría tarde.
Luego de 5 minutos pude terminar de pararme; me dirigí a mi closet para elegir mi outfit; me decidí por un jean ajustado de color negro y una camisa blanca oversise con un estampado en el pecho. Cuando terminé tomé toda mi ropa y mi toalla para irme a dar una ducha. 20 minutos después salí de la ducha secándome con la toalla para luego vestirme.
Me hice una cola alta dejando ver mejor mi cara, especialmente mis ojos marrones, -esos que mi madre tanto amaba -, mi maquillaje fue sencillo, solo me coloqué un poco de rímel, me hice un delineado fino y me coloque un poco de brillo rosa, intentando verme lo mas natural posible.
Una vez terminé de alistarme bajé a desayunar unas tostadas con zumo de naranja que había preparado Cristina; mi padre veía algo en su teléfono –que supuse era algo de trabajo –y desayunaba.
-Hija hoy no podré llevarte al colegio porque tengo una reunión en... media hora –dice mi padre viendo la hora en su reloj –Ups, creo que voy tarde. David te llevará hoy... él es mi nuevo conductor. Me informa mi padre levantándose de la mesa rápidamente para seguido darme un beso en mi cien e irse.
“Creo que ahora David será mi conductor”
Termino mi tostada y tomo mi mochila para salir. A lo lejos veo a un chico joven de unos 19 años, es alto de cabello castaño claro –igual que el mio –tiene unos hermosos ojos grises, es delgado y parece agradable, creo que nos llevaremos bien, además es contemporáneo conmigo, lo que facilita las cosas.
-Hola señorita Ranger, soy David su conductor –se presenta para luego dirigirse a la puerta trasera del auto haciéndome una seña para que entre.
-Hola David, no es necesario ser tan formal, y me sentaré adelante, odio los asientos traseros –esto último lo dije casi en un susurro; me subí al auto y vi de reojo como David asintió y bajó la mirada sonriendo un poco incómodo.
David da la vuelta y se sube al auto, se abrocha el cinturón para luego voltear a verme. Ladeo mi cabeza para poder mirarlo, veo como este acerca su mano derecha y me quita algo de la mejilla, mientras yo estaba embobada ante su suave tacto.
-Ah... y-yo l-lo... lamento –dice este tartamudeando, carraspea para proseguir –tenías una pestaña en tu rostro –habló más tranquilo señalando mi mejilla con su dedo índice.
-Eh... n-no –intento hablar.
Joder qué me pasa, este chico me ha puesto nerviosa.
Trato de respirar hondo intentando calmar mis nervios.
-No te preocupes David –suelto mientras observo sus hermosos ojos grises –creo que ya deberíamos irnos o llegaremos tarde –sugiero mientras miro la hora en mi teléfono.
-Oh si, lo lamento –después de esto se hace un incómodo silencio hasta que este vuelve a hablar -¿Y cómo te preparas para el primer día?
-Agh, la verdad no sé, supongo que un poco nerviosa, creo –respondo volteando a verlo -¿Tu no estudias? –pregunto sacando a relucir mi yo chismosa.
-Emm... estoy en la universidad, pero no sé que estudiar –habla riendo y rascándose la nuca nervioso, supongo que por mi pregunta.
-Mmm ya veo... ¿Y no te gusta nada?
Vaya Ranger, se supone que vas a hacer amigos, no que vas a bombear a las personas con preguntas incómodas.
-Es que no me decido, porque quiero estudiar administración, pero también periodismo, es una decisión difícil –dice parándose en un semáforo en rojo para luego voltear a verme y dedicarme una mirada cariñosa.
Me encantan sus ojos grises. Pero qué me pasa –intento borrar esos pensamientos rápido.
-¿Y por qué trabajas como conductor para mi padre? –este aparta su mirada de mi y la fija al frente.
-Pues... mis padres me dijeron que tenía que trabajar mientras no estudiara, querían que los ayudara en las empresas, pero yo no quería entrar en el mundo empresario tan rápido, así que hablaron con el señor Dylan para que yo fuera su conductor ya que él necesitaba uno... y aquí estoy –dice haciendo un movimiento con sus manos sobre el volante.
-¿Y te gusta? No me malinterpretes, es que sé que mi padre puede ser muy complicado a veces –río suavemente.
-Supongo que me gusta, sino no estaría llevando a su única hija al colegio... ¿Te han dicho que preguntas mucho? –me dice riendo.
-¿Acaso te quieres quedar sin empleo? –le pregunto en broma pero seria, veo como este deja de reír haciéndome reír ahora a mi –Es broma idiota, debiste ver tu reacción, estabas pálido, incluso creí que te desmayarías –hablo entre carcajadas.
-No fue gracioso –comente haciendo puchero.
De repente siento que reduce la velocidad y se estaciona a un lado de la acera; veo a mi alrededor y me doy cuenta de que ya llegamos.
» Bienvenida a tu nuevo colegio hermosa –dice de forma dramática.
Lo volteo a ver seria por lo que acababa de decir.
“Me dijo hermosa”
Mis mejillas se empezaron a poner rojas, y vi como este se removió un poco en su asiento incómodo por mi reacción.
-Eh... y-yo... creo q-que... creo que debería irme ya o llegaré tarde el primer día –digo bajándome rápidamente del auto.
-Si claro, si necesitas algo no dudes en llamarme. Adiós Ranger, ten una linda mañana.–se despide levantado su mano en forma de despedida.
Asiento volteando a verlo rápidamente para luego irme casi corriendo.
-------------------------------------------------------------------------------------
David
Así es como me imagino a nuestro nuevo chico.