No Soy el Heroe que Querian, Pero Sere al que Teman

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Summary

En esta historia un chico de 18 años antisocial y otaku es invocado a otro mundo por error,el cual apenas a llegar ya es despreciado. En esta historia nuestro protagonista buscara venganza contra el reino que lo traiciono sin importar el costo... En su camino para conseguirlo encontrara compañera que lo acompañaran en su viaje,igual al mismo tiempo,la reina al enterarse de el desprecio hacia nuestro prota intentara calmar su ira hacia su reino,pero... ¿podra lograrlo?

Genre
Fantasy
Author
RHT
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
5.0 1 review
Age Rating
16+

¿Un simple error?

los clicks del teclado....

Eran lo unico que acompañaba mi respiracion entrecortada.

Mis dedos se movian con una precisión implecable arrastrando el cursor por la pantalla mientas mis ojos,secos y enrojecidos apenas parpadeaban.la barra de mi personaje parpadeaba de un color rojiso.

solo me faltaba un golpe...uno...

solo uno mas para que el jefe de nivel 98 callera ante mi.

Mis labios se curvaron apenas sentia la victoria cerca.

-!vamos ... ya casi¡ -murmure mientras me consentraba en mi partida.

Un brillo intenso envolvio mi pantalla.!lo logré¡,el botin virtual del jefe apareció entre chispas virtuales, y con un click recoji los objetos uno por uno como si fueran grandes logros.

No se cuantos días no e dormido...¿tal vez unos 3?,no...¿unos 4?...

No importaba...

Las notificaciones en la esquina de la pantalla ...

Mensajes sin leer..

Correos del trabajo temporal que había dejado...

Alertas del banco...

Todas ellas eran tan insignificantes como el silencio de mi habitación.

Vivia solo.No porque yo quisiera que fuera de esa manera,sino que nadie se quedaba...

Mi nombre es Kurose Akira. Dieciocho años. Ni estudio ni trabajo. podria decirse que soy un antisocial certificado. Y si hay algo en lo que soy bueno… es en escapar.

Los juegos estilo RPG eran mi refugio. No esos payasos de shooters donde todos gritan como animales, sino juegos con una historia, donde la estrategia lo es todo, con crecimiento. Donde tienes que subir tu nivel para poder encontrar equipamiento legendario,para poder desbloquear habilidades… esa progresión me hacía sentir que valía algo, aunque fuera en pixeles.

En la vida real, no había puntos de experiencia. Ni recompensas por aguantar un día más.la realidad era como el infierno para mi... lleno de decepcion,de criticas y de mi refejo en mi espejo recordandome lo inutil que era.

-Quiero estar ahí-

Siempre me imaginaba en un RPG,es como mi sueño,pero una parte de mi me recordaba que ese lugar que tanto anelaba no existia.

Me recosté en la silla con el cuerpo adolorido de estar en la misma posición durante días. La pantalla aún brillaba,mis parpados se sentian como si cargaras con toneladas. La habitación estaba en penumbra, con cortinas cerradas desde hace semanas. La basura se acumulaba en bolsas a medio cerrar, los fideos instantáneos secos como mis ojos...

-solo una hora...dormire una hora y volvere a jugar.-susurre con mi antebraso presionando el teclado.

cerre los ojos lentamente, y fue entonces donde lo escuche...

Un leve zumbido...Como electricidad en el aire.Pense que estaba soñando.

Pero cuando abrí los ojos, una luz púrpura se derramaba por debajo de mi silla.

Un círculo. Un patrón brillando con símbolos que no podía comprender.

No reaccioné. No grité. Tal vez porque mi cuerpo ya no me obedecía. Tal vez porque parte de mí… quería desaparecer.

El mundo se distorsionó. La habitación se volvió líquida. Todo se quebró como un espejo bajo fuego.y fui arastrado...

Recobré la conciencia lentamente, como si mi mente saliera de un sueño profundo y peligroso. Sentía frío. No el de una habitación con aire acondicionado… sino un frio que me decia que no estaba en el mismo lugar de antes.

Cuando abrí los ojos, lo primero que vi fue un techo alto, abovedado, cubierto de paneles dorados.

Candelabros gigantes colgaban como soles de cristal.

Estaba acostado… no, arrodillado… sobre una alfombra roja que parecía extenderse por metros.

-¡Oh, gran héroe! -una voz masculina resonó con fuerza teatral...

-¡Bienvenido a nuestro mundo! -

Al oir eso me giré ligeramente.

Delante de mí, de pie con una expresión de asombro, estaba otro chico.

Tenia el cabello castaño, estaba bien peinado, vestido con una ropa casual pero limpia.

A su alrededor, personas ricamente vestidas lo miraban con entusiasmo.

Y al fondo...

Había un trono, y en él un hombre robusto, de barba bien cuidada y corona reluciente...

....

Su sonrisa era tan falsa como mis ganas de vivir...

-¿Qué…? -intenté decir, pero mi garganta estaba seca.

El chico frente a mí parecía confundido, pero también… emocionado. Como si de verdad creyera que esto era un sueño hecho realidad.

-Hemos traído al héroe de otro mundo para salvar nuestro reino -dijo el rey, levantándose con solemnidad.

-¡Tú, joven elegido, eres nuestra última esperanza contra la amenaza demoníaca!-

Aplausos,vítores,hasta una sacerdotisa casi lloraba.

Pero yo… estaba detrás de él. Casi ignorado...

Traté de levantarme, tambaleando.

-Disculpe…-dije, con una voz apenas audible

- ¿Y yo?-

Los murmullos se detuvieron.

El rey me miró por primera vez. Frunció el ceño,como si acabara de notar una cucaracha sobre su alfombra real.

-¿Quién eres tú?-

-Yo… estaba… ahí también. En mi cuarto. Fui arrastrado-

expliqué, temblando un poco, aún mareado por la invocación.

El rey se volvió hacia uno de los magos que lo acompañaban. Un anciano de túnica azul, con una barba larga que se enroscaba como humo.

-¿Qué está pasando? -preguntó el rey molesto.

El mago cerró los ojos.Concentrado tocó el suelo con su bastón. Una luz brotó… y su rostro palideció.

-Majestad… -dijo en voz baja, como si intentara no causar pánico

-El hechizo invocó a dos personas… pero… solo se deseaba a una. Este joven fue… arrastrado, por así decirlo. Es un error.-

Un murmullo se esparció como pólvora. Algunos se rieron,otros solo me miraban como si fuera basura.

-¿Un error…?-repetí.

-Lo siento-dijo el rey con una voz carente de emoción

-Fue un error menor. La magia antigua no es perfecta. Tú… no eras necesario.-

-¿Y qué harán conmigo? -pregunté, sintiendo una presión en el pecho.

-Por respeto a tu condición… te ofreceremos hospedaje por unos días. Luego… buscaremos cómo devolverte...-

Fue en ese momento cuando el mago volvió a hablar.

-No… eso no será posible-

El rey giró hacia él, irritado.

-¿Qué insinúas?- dijo el rey con un rostro claramente molesto

-El hechizo… es uno prohibido... Solo puede realizarse una vez. Revertirlo… implicaría enviar también al héroe. Y no es viable. El precio a pagar sería demasiado alto. No hay forma de regresar a ninguno sin sacrificarlo-

En ese momento un silencio inundo la sala,no era un silencio de preocupacion,sino...uno de decepcion.

El rey apretó los dientes, luego se encogió de hombros.

-Entonces que se quede. No es problema mío-

Los nobles rieron.

El chico invocado...el supuesto héroe, me miró con una mezcla de lástima y repulsión.

simplemente bajé la cabeza.

Algo en mi interior… crujió.

Ya no era solo rabia...

Era una promesa...

Despues de la ceremonia alguien me condujo por pasillos de mármol

El lugar estaba llena de columnas altas y vitrales que proyectaban luces de colores sobre mis hombros.

Yo simplemente caminé.

Me llevaron a una especie de cuarto de invitados, decorado con muebles de madera pulida, una cama amplia, y una ventana que daba a un jardín lujoso.

Todo era tan… limpio. Tan ajeno a mí.

Apenas cerraron la puerta, me senté en la cama.

Silencio...

Ni siquiera pájaros afuera. Tal vez porque aún era de noche.

No me moví por horas. Ni para llorar,ni para maldecir. Solo estaba ahí, respirando con dificultad, como si el aire de ese mundo no me quisiera dentro de él.

-Un error-murmure apretando los dientes.

Eso había dicho ese bastardo.

-Un error menor-murmure recordando aquella ecena

Todos lo aceptaron como si yo no fuera más que una variable defectuosa...Como si mi existencia pudiera ser resumida en dos palabras y un suspiro de molestia. Nadie preguntó mi nombre. Nadie me dio una explicación real. Nadie siquiera fingió preocuparse.

Solo era… basura fuera de lugar.

En mi mundo era invisible.Aquí, era un estorbo. Un bicho al que toleraban solo porque eliminarme aún no era conveniente...

Mi mente empezó a tambalearse entre recuerdos rotos.

El juego, la victoria, la pantalla brillando…

El círculo mágico…

El rey mirando a él, nunca a mí…

El mago llamándome un error…

Las risas…

No sabia que preferia...si mi mundo donde simplemente era invisible,o este mundo donde solo soy un estorbo...

Me levanté con brusquedad. Di una patada a la mesa frente a la cama.

Los platos vacíos que alguien había dejado ahí temblaron.

Grité...

Un grito sin palabras. Solo rabia. Sorda, ardiente.

-¡¿Por qué yo…?! -rugí, apretando los puños hasta que las uñas se clavaron en mi carne.

Estaba harto...

Harto de ser ignorado. De ser desechado.

¿No bastaba con haber sido un inútil en mi mundo? ¿Tenían que arrastrarme a otro solo para recordarme que ni aquí me querían?

-No me van a desechar otra vez. No esta vez…-susurré, y fue como si el aire se congelara al oírme.

Mis pasos me llevaron fuera del cuarto. El pasillo estaba desierto, apenas iluminado por antorchas. No sabía hacia dónde iba, pero necesitaba salir de ese lugar. No podía respirar entre esos muros dorados. Era como si cada piedra me recordara que no pertenecía allí.

Pasé junto a una par de sirvientes que me miraron con incomodidad. No dijeron nada. No tenían por qué. Su mirada lo decía todo: “Ese es el error. El que vino por accidente.”

Al llegar a las puertas principales, dos guardias me detuvieron...

-¿Adónde crees que vas?-dijo uno de ellos, cruzando su lanza frente a mí.

-Fuera de aquí- respondí con voz firme, sin mirarlos a los ojos

-No tengo nada que hacer en este lugar-

-Tienes hospedaje real - dijo el otro.

-Deberías agradecerle al rey que te acepto aquí sabandija-

Sabandija...

La palabra fue una chispa en el barril de pólvora que era mi alma.

Levanté la cabeza. Mis ojos lo buscaron. Fijos. Vacíos.

-Agradezco lo mismo que ustedes agradecen tenerme aquí- dije, con una calma venenosa.

Los guardias dudaron. No sabían si reír o golpearme. Pero no les di tiempo. Me giré, caminé hacia una salida lateral, y desaparecí entre los pasillos.

No tenían órdenes de retenerme. Y eso significaba que a nadie le importaba si desaparecía...

Me deslicé por un pasadizo que llevaba al jardín. Lo crucé sin mirar las flores ni las estatuas de mármol. Al final, encontré un portón de servicio, sin vigilancia. Forzado, oxidado. Lo empujé con ambas manos. Crujió… y se abrió.

El aire de la noche era más puro de lo que esperaba. La luna colgaba del cielo como un testigo indiferente.

Caminé...

No sabía hacia dónde, pero cada paso que daba alejándome de ese castillo era una victoria. No era venganza aún. Era… dignidad.

Avancé por senderos de tierra...

por zonas boscosas que rodeaban el palacio...

Pude haber muerto esa noche Atacado por bestias. Por bandidos, pero no me importaba.

Lo único que importaba… era que no me doblegaría.

Caminé durante horas...El cielo comenzó a clarear.El azul profundo se desvanecía en un tono pálido que anunciaba el amanecer. Mis pies dolían, y mis pensamientos eran un torbellino incontrolable...

Recordé algo...

Una vez, de niño, alguien me dijo que cuando uno toca fondo, solo queda subir.

Mentira...

El fondo… también se puede cavar.

Y yo estaba cavando con cada paso...

Me detuve frente a un lago pequeño, oculto por árboles. El agua era clara. Me vi reflejado en ella.

Ojeras,piel pálida,cabello enredado...Un adolescente del montón. Ni siquiera parecía protagonista de una historia.

-¿Qué haces aquí?-me pregunté en voz baja.

No hubo respuesta...

Solo el eco de mi propia voz, ahogándose entre los árboles.

Pero fue entonces… justo en ese silencio tan absoluto, que algo… cambió.

El aire vibró...

El suelo tembló levemente...

Y una voz se escucho...

No una cualquiera. Una voz profunda. Antinatural. Susurrante. Como si hablara desde el interior de mi cráneo.

-Abandonado… despresiado por los hombres… pero tú has sido visto por mí...-

Me quedé congelado.

-¿Q-qué…?-

-Si deseas venganza… si deseas poder… ven a mí. En las profundidades. En lo que yace más allá del olvido…-

El reflejo en el lago se distorsionó. Ya no era yo...

Era una silueta oscura...Con ojos como brasas apagadas.

Y sonreía.

Y entonces ya sabia lo que queria...

Era simple,sencillo,solo una cosa...

Lo que yo queria era...

-Venganza-



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