Prólogo
Dicen que la traición duele más cuando viene de quien amas… pero nadie me advirtió qué se siente cuando esa traición te convierte en alguien que ya no reconoces.
Lo descubrí la noche en que mi mundo se quebró con una sola imagen: él, mi novio, mi todo... besando a otra. No a una amiga. No a alguien cercano. Solo otra chica, una más entre las tantas que decía que no significaban nada.
Pero esa vez fue distinto. Porque yo lo vi. Y con eso bastó.
Esa noche algo dentro de mí murió. Y en su lugar, nació una versión de Emma que no pedía permiso para romper las reglas. Que dejó de llorar en silencio para empezar a jugar su propio juego.
Fue entonces cuando lo vi. De pie entre la multitud, observándome como si ya supiera lo que iba a hacer. Demien. El enemigo de mi ex. Frío, enigmático, peligroso. La peor idea… y al mismo tiempo, mi única escapatoria.
“¿Quieres vengarte?”, me preguntó.Y yo, con el corazón hecho cenizas, le dije que sí.
Lo que no sabía es que el rencor era solo el principio.
Porque en medio del plan, del dolor y las mentiras... apareció algo que no estaba en ninguno de nuestros cálculos.