El rey dragon

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Summary

En el majestuoso reino de Imperia, donde los Dragones rigen, el inmenso Palacio, que se alza sobre una montaña flotante, es testigo de un evento trascendental: la muerte del último Rey Dragón. Un sacerdote anuncia al pueblo que la milenaria "Guerra de Mil Años" ha comenzado. Los príncipes, con sus alas negras, se preparan para una brutal contienda donde solo el último sobreviviente de la realeza será coronado. Mientras la guerra por el trono se gesta, una antigua enemistad resurge. Los Osarus, temidos Cazadores de Dragones, vuelven a la frontera de las Tierras Oscuras, la cual desafía las leyes dragónicas y donde todos son simples mortales. Allí, un grupo de dragones de alas rojas y nobles de sangre dorada se enfrenta a un temible reino de Osarus

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

Prologo

Y fue así como el sacerdote salió a comunicarle al pueblo reunido en el inmenso Palacio que el último Rey Dragón había fallecido.

El palacio se alzaba majestuoso, sus torres inmensas y puntiagudas, adornadas con intrincados detalles en dorado y negro, perforaban las nubes. Esta colosal estructura se erigía sobre una montaña flotante, sostenida en el cielo por las misteriosas leyes del mundo. Un puente imponente conectaba la montaña flotante con la parte del palacio ubicada en tierra, donde residían los nobles. Esta zona, de un sombrío negro, estaba protegida por altas murallas que, a su vez, se unían con las faldas exteriores de la montaña; más allá de esas paredes, se extendía la parte dorada, donde vivían los plebeyos.

Era momento de escoger un nuevo líder, y la nueva batalla de los mil años había llegado. Los príncipes, con sus alas negras desplegadas, se observaban de reojo desde abajo en la plaza, la ambición brillando en sus ojos, cada uno anhelando el puesto. Algunos, sin embargo, parecían ajenos a la sed de poder que invadía a sus hermanos.

Cuando el sacerdote se dirigió al pueblo, sus palabras fueron claras y resonantes

—El rey ha llegado a su fin— un silencio sepulcral tomó de rehén la escena mientras todos se miraban los unos a los otros en busca de respuestas.

—Las nuevas alas negras de dragón serán convocadas en una semana para reunirse en la Comunión del Dragón, dando así comienzo a la Guerra de Mil Años—.

La guardia real ya se preparaba para lo más peligroso. La brutal contienda por ver quién sería el nuevo Rey Dragón. Solo el último sobreviviente de la sangre negra que quedara vivo sería coronado.

Esta batalla tomaba vidas cada mil años, una batalla para decidir quién se quedaría con el reino. Para esto, el pueblo tenía que presenciar arduas situaciones. El último con sangre real en pie sería el gobernador de esas tierras. Los Osarus están al acecho, o como muchos los conocen: los Cazadores de Dragones.