Capítulo 1
Aclaración: Este capítulo se llama Inside porque se relata una escena que sucederá en los próximos capítulos.
Academia de señoritas, Heitbenford, Inglaterra.
—Ahora tengo que ducharme, no podemos ni poner un pie dentro de la academia.
—Solo hay dos duchas funcionando —nos recordo Carmela.
Olivia salió rápido y se metió en la otra ducha.
—Iré a buscarles ropa, ya vuelvo —se fue mi amiga.
Gire a ver a la pelirroja —Bañate tu. Yo puedo esperar.
Ella encendió la ducha y aseguró —Podemos compartirla.
Tomo mi mano y me coloca bajo la ducha. El barro comenzó a irse por el desagüe y la princesa se desvestia poco a poco frente a mi. Me sentí incómoda por un momento pero no era algo que no haya visto en otras chicas en los vestidores de las habitaciones. Me hice a un lado y dejé que ella se pusiera bajo el agua. Me quite la ropa sucia y me detuve cuando solo me quedé con mi ropa interior.
La cabellera roja de la chica se empezó a mojar y yo no entendía como es que se volvía más brillante con el agua.
Su ropa interior era deportiva y de un color rosa, combinaba perfectamente con su piel blanca y las pequeñas pecas que tenía esparcidas por todo su cuerpo. Se quitó la unicas prendas que cubrían los secretos de los rincones de su cuerpo y yo intenté mirar para otro lado. Volvi bajo la lluvia mientras que ella tomaba el jabón y lo pasaba por su piel. Me fui inevitablemente no mirar la espuma que había sobre su pecho y tapaban sus pezones.
Ella se puso frente a mi y con la esponja en mano acarició mi brazo y luego pasó por mi espalda. Al toparse con mi brasier, ella deja la esponja y toma la tira de mi sostén para luego quitármelo. Era una Scarlett que no podía reconocer, sus ojos, esos ojos azules, estaban descubriendo y devorando cada parte de mi piel sin ningún pudor.
Colocó un poco de espuma en sus manos y sin pedir permiso o si quiera avisar antes, paso la palma de sus manos sobre mis pechos desnudos.
Mordi mis labios y trataba de respirar lo más tranquila que podía, aunque ella tocandome directamente podia notar el cambio rítmico de mi corazón.
Se acercó más y bajo la lluvia nuestros cuerpos se tocaron.
Sus manos bajaron por mi estomago y agarró mis pantis, intenté frenarla —Scarlett...
Ella me miró a los ojos y negó con la cabeza intentando pedir mi silencio y permiso para seguir.
Yo me aferre a su espalda y la deje continuar.
Meses atrás...
Pichlord, Argentina.
—No pienso volver a Heitbenford y esto es lo último que diré— sentencie golpeando la mesa del comedor y poniéndome de pie.
—Todos los años tenemos la misma discusión y siempre termina igual— suspiro mi mamá Bella, mientras peinada la cabeza rubia de mi hermana menor Olivia.
—... ¿osea?— levantó la mirada mi hermano mayor Richard. Había estado mirando la computadora desde hace horas y se digna a entrar en la conversación.
—Leila Imhoff en un avión camino a Reino Unido—. respondió mi madre.