Prólogo
Katsuki miraba a Mina qué sonreía con inocencia, había publicado en todas las redes sociales del cenizo qué este buscaba alfa, de preferencia que tuviera aroma a chocolate caliente y gengibre.
—Son un fastidio— grito molesto poniéndose de pie
—Vamos tenemos poco tiempo para encontrarlo— le dijo Denki
—Es un héroe, creen que va a estar buscando en las redes sociales de un idiota como yo a su pareja? — soltó de mala manera
—Puede qué si, uno nunca sabe, eres un omega muy guapo, quizá tengamos suerte— sonrió Mina antes de dejarse caer en la cama de Katsuki
Ellos cuatro, Denki, Eijiro y Mina se habían hecho buenos amigos apenas entraron a la UA, no es que Katsuki vaya a admitir eso, pero al menos los toleraba y hacían sus días menos solitarios.
Hacia no mucho que el cenizo había decidió qué les contaría su secreto, una verdad dolorosa qué hace mucho había aceptado y que estaba dispuesto a soportar hasta que sea el momento.
**5 años atras**
Un camión lleno de niños de diez años iba con rumbo al observatorio, era una de las primeras excursiones de aquel año escolar y todos estaban bastante emocionados de ello.
Katsuki miraba por el ventanal emocionado aunque trataba de parecer indiferente, hacía un año que su casta se presento y que aunque no era lo que deseaba lo acepto con la idea de demostrar que ser un omega también podría ser tan letal como un alfa.
De pronto el autobús paro de golpe y las explosiones comenzaron a sonar a su alrededor, había una batalla y ellos estaban atorados en la autopista.
Todo era un caos y el villano intento sacar ventaja de aquel bus lleno de estudiantes, los tomo como rehenes logrando qué la batalla estuviera a su favor, los héroes dejaron de atacar.
Katsuki sentía que no podía quedarse así, aún con miedo, se acercó lo más que pudo al villano qué sostenía del cuello a uno de sus compañeros de grupo, alzó su mano y lanzo la explosión más fuerte que hasta ese momento había podido generar.
El villano soltó de golpe al niño, los héroes vieron la ventaja que el cenizo les dio, todo fue rápido, el villano sonrió de manera cruel y de su mano surgió un rayo morado qué impacto en el pecho de Katsuki
—Pobre pequeño héroe, morirás joven sin tu Omega y con dolor— gruño— no vivirás mucho.
Los héroes lo atraparon, unos habían escuchado lo que le había dicho al niño, Katsuki fue llevado al hospital y atendido por un equipo de especialistas, el pequeño estuvo inconsciente por varios días hasta que lentamente despertó.
A primera vista parecía el mismo de siempre, hasta que el aroma de su casta comenzó a amargarse, tenía Terrores nocturnos y parecía estar en un estado de alerta y pánico constante, ya no era el pequeño seguro y con la desicion de comerse al mundo, ahora estaba aterrado.
Volver a ser un poco como el de antes fue un trabajo duro, y a la fecha actual aun tiene muchas cosas que le recuerdan qué esta condenado.
El villano declaró qué su quirk influía en las castas, marchitaba al omega o al alfa hasta matarlos y luego al humano, esto solo podía ser detenido si encontraban a su destinado.
—Pero si el destinado lo rechaza, o si el destinado no pone su semilla en el pequeño héroe ni su marca en menos de un año después de conocerse aunque sea por casualidad y no tengan contacto, el pequeño héroe morirá de forma dolorosa— se burlo el villano antes de reír con maldad viendo a los padres de Katsuki — por su culpa perdí mi libertad, entonces el perderá la vida.
Después de eso, Katsuki agrego un nuevo miedo a su lista, encontrar a su destinado. No quería morir, y sabía que si no encontraba a su otra mitad al menos tendría algunos años más, quizá no tantos pero si algunos, pero y si lo encuentra y él lo rechaza, no quiere pasar por eso.
Decidió qué sería héroe sin importar que, incluso ignorando las súplicas de su padre que como Omega moría de miedo de saber que su cachorro era vulnerable.
Y entonces paso, volvía a casa por la tarde, faltaba una semana para entrar en la UA cuando un grupo de idiotas lo acorrala en un callejón, y aunque se defendió, su Omega era muy débil como para resistir comandos alfa.
—Deberían irse ahora— escucho una dulce voz al inicio del callejon— él sintió el aroma de su destinado.
Los chicos soltaron una carcajada, Katsuki apenas podía entender lo que pasaba.
Y de pronto estaba ahí ese aroma, chocolate caliente, gengibre y quizá un poco de menta, era picante y dulce a la vez.
No presto atención a lo que pasó, estaba en shock, era su destinado y ahora tenía sus días contados.
—Tranquilo pequeño, esta todo bien— susurro alzandolo, Katsuki solo pego su nariz al pecho de quien sea que lo sostenía y lloro— buen omega.
—Llevalo al hospital, nosotros esperaremos a la policia— Katsuki sentía que esa nueva voz la había escuchado antes, pero tan confuso como estaba no encontró el rostro para esa voz.
—Sabes Izuku— Uraraka entro en la Oficina de su mejor amigo— deberías buscar a ese chico antes de que ocurra una tragedia.
—Es un niño mochi— suspiro Izuku.
—Tiene quince años, buscalo y resuelve tus mierdas Izuku, eres un enigma y tu aroma nos está afectando a todos, aquí en nuestra agencia somos alfas la mayoría, harás un desastre por tu terquedad— gruño Shinso entrando— lo digo enserio hermano, buscalo.
—Por donde empezar— suspiro él — soy diez años mayor que esperan qué haga.
—Que hables con él, que al menos sientas su aroma por que en verdad estas a nada de perder contra tu alfa— regaño la castaña— Toshi tiene razón, los chicos podemos ayudarte a investigar, pero promete qué si lo encontramos iras a hablar con él.
—Lo prometo— acepto Izuku sabiendo que sus amigos tenían razón.
Mantener en silencio lo que pasaba lo consumía y agotaba, después de haber estado tan cerca de su destinado los dolores eran cada vez más seguidos, perdía el control de su quirk, los terrores nocturnos volvieron de golpe con crudas pesadillas y su omega lloriqueaba día y noche.
—Me estas diciendo que mi omega ahora es gamma? — pregunto a su medico— pero, mi celo es en cuatro meses.
—Exacto— murmuro el médico con pena.
—Podria morir— fue como si un puño se incrustó de golpe en su estómago y le saco todo el aire qué tenia— Entiendo, por favor solo no le cuente esto a mis padres aun.
—Necesitas apoyo Katsuki— murmuro el médico.
—Necesito un puto milagro no apoyo— grito descolocado antes de sentir las lágrimas bajar—solo yo les diré.
Volvió a los dormitorios y fue en búsqueda de sus amigos, no les contaría todo pero al menos si la parte en que quizá ya no volvería.
Por esa razón,Mina desesperada público aquel anuncio en fb.
—Y si hablamos a la policía o al hospital para saber si alguno recuerda quien te dejo en emergencias? O que héroes entregaron a los tipos? — sugirió Eijiro— debemos hacer algo.