Cuando Estaba Sin Tí

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Summary

Una doctora regresaba a su ciudad natal, cuando en la carretera, encuentra a un hombre de extraña apariencia, herido de gravedad. Este se desvanece en medio del asfalto, y al oír disparos cerca del lugar, ella decide ayudarlo subiéndolo a su auto, y sacándolo de ahí. Cuando llega a su destino, se lleva una gran sorpresa. Pues él no es un hombre común y corriente. Denisse es una doctora generosa y atenta. Pero bajo esa sonrisa oculta un triste y amargo pasado. Robert es un hombre, frío y distante. Habitante de la Dimensión Asashin de la raza llamada los Kiras. Los Kiras, seres creados por un Dios olvidado, son de una naturaleza mágica y asesina ante otros pueblos y especies, pero protegiéndose solamente entre ellos o al menos eso dicen. En el camino ambos aprenderán mucho uno del otro, Robert siendo el más impactado, al ver una realidad muy diferente a la suya y a la que estaba acostumbrado. Anhelando en su interior algo más que su nueva libertad. Sin embargo, personas en su entorno lo miran con sospecha lanzandole una indirecta de que.... Él no está completamente solo. Un libro de mi autoría No adaptaciones No copiar.

Genre
Romance
Author
Almond
Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1.- Un Hombre Peculiar.

-Yo siempre quise ayudar a los demás

Desde niña siempre quise ser doctora.

Que nadie pasará, por lo que yo pase..

Siempre quise hacer lo correcto.

Pero ¿Lo habré hecho en esta ocasión?.

-¿Tú que piensas?; Dime ¿Te arrepientes?.

~~~~~~~~~~~~~~~

Una doctora terminaba su turno.

Denisse era una mujer que solía ser un poco reservada, no se metía con nadie y nadie se metía con ella. Se había mudado a Pensilvania hace tres años atrás pero, ahora iba a regresar a Nueva York, su ciudad natal. Ella fue una alumna destacada, pero nunca fue importante para nadie, apesar de ser huérfana de nacimiento, eso no le impidió resaltar en sus estudios. Con 16 años se ganó la Universidad, estudiando la carrera de medicina y terminando a los 23, aunque en ese tiempo paso por momentos bastante difíciles.

Se marchó de Nueva York, buscando superar la amarga situación que vivió. Ahora al pasar algunos años y con el apoyo de su mejor amiga de la infancia, se sentía lista para volver e intentar enfrentar su pasado.

En un consultorio.

-¿De verdad te irás?-. Mira a su única amiga con tristeza y nostalgia.

Denisse voltea y sonríe tiernamente.

-Ya terminé Kat. Hoy es mi último día aquí... Es hora de volver a mi ciudad, mi amiga ya recibió todas mis cosas por mí-. La toma de las manos. -Y ella tiene razón en algo, no puedo huir de mi pasado para siempre. Tengo que superar eso, ya pasaron 3 años-. Pone un semblante de duda.

-Si esa es tu elección. Creo que no me queda de otra, más que desearte suerte-. La abraza. -Te voy a extrañar muchísimo Denisse ¿Ahora quién me defenderá de estos animales?-. La mira a los ojos.

-Creo que podrás arreglartelas perfectamente sin mí-. Se ríe y le pega levemente. -Pero, si se pasan no dudes en llamarme, vendré corriendo.

-¿Y cuando vas a entrar a trabajar en el otro hospital "Angel de la Muerte"?-. Pregunta con un toque de burla.

-Pasado mañana. Según el director del hospital cuando-. Su amiga la abraza muy fuerte. -Oh Katy

-Me vas a hacer mucha falta... Tu realmente fuiste mi ángel-. Solloza un poco luego la aleja y se limpia las lágrimas. -Bueno ya te dejo. No quiero que te... No quiero sentirme peor de lo que me siento. Ve con cuidado, ya es muy noche y no quiero que te pase nada.

Fuera del Hospital

Denisse va a su auto y abre la cajuela.

-¿Ya no volverás a tu casa?.

-No, ya no tengo nada allá. Todo está aquí. Solo me faltaban las cosas de mi consultorio.

-Ah que bien-. Dijo desanimada.

-Siempre que pueda te escribiré un texto o te llamaré solo no cambies tu número otra vez... Bueno ya me voy-. Toma la caja con sus últimas pertenencias y lo guarda en su cajuela. -Adiós Katy.

-Cuídate muchísimo.

Kat solo ve como su amiga se sube a su auto y se va del lugar.

Horas Más Tarde.

Denisse iba nerviosa en su auto, pensando en como estaban todos a los que dejo atrás en aquella ciudad, tenía miedo de regresar, pero pensaba también con determinación en enfrentar a todo su pasado.

En el transcurso de su viaje por la carretera empieza a llover, provocando que se pusiera aún más nerviosa. Intenta cerrar la ventana pero ve como algo se le atraviesa en el camino y de inmediato frena el auto, aunque este derrapa a causa de la lluvia, pierde el control pero lo recupera con rapidez y frena por completo, aunque en aquel movimiento su celular salió por la ventana.

-Agh, no maldita sea-. Se golpea con el volante. -Esto tiene que ser una maldita broma-. Toma una linterna de la guantera, la enciende y sale, busca por unos momentos hasta que logra ver su teléfono. -Diablos... Ay por favor no tiene mucho que lo compre, espero que todavía funcione, no saque tanto dinero del-. Se agacha y lo toma, en eso, se queda paralizada cuando ve que había sangre que corría en el asfalto de la carretera. -Oh por Dios. De ¿Dónde...

Se levanta e ilumina adelante y a unos metros de ella una persona estaba incada, con una extraña vestimenta y un casco que cubría por completo su rostro y cuando ella apenas le iba a preguntar si estaba bien, está cae inconsciente. Ella se asusta, guarda su teléfono y corre a auxiliarlo, lo voltea y por su complexión ve que se trataba de un hombre.

-Esto tiene que ser una broma... Oye ¿Estás bien?, ¿Hola?-. Lo escucha solamente quejándose, después revisa sus signos vitales y ve que su pulso era un poco débil. -¿Hola?, ¿Responde?, ¿Quién te hizo...

Comienza a oír disparos que poco a poco se escuchaban más cerca, lo mira una última vez antes de maldecir y empezarlo a arrastrar hasta su auto, luego lo sube, y lo cubre con su bata, corre rápidamente al asiento del piloto, enciende el auto y se va de ahí.

Conduce temblando observando al sujeto, pensando en todos los escenarios posibles.

Media Hora Después.

Se detiene en una farmacia y busca unas gasas, vendajes.

-Ok Denisse. Tranquila, tranquila. El frío no te deja pensar-. Suspira profundo, va a la caja y le empiezan a marcar. -Disculpa... ¿Me puedes prestar un teléfono?.

-El teléfono público de aquí está descompuesto-. Dice la vendedora sonando desinteresada pero al ver a Denisse mojada y temblando se preocupa un poco. -Por su apariencia... Pienso que el de usted ¿Se mojo?.

-Si. Definitivamente no es mi día-. Se deprime.

-Si quiere... Le puedo prestar el mío, ¿Le sirve?.

-¿Enserio?-. Ve que asiente. -Ah gracias. Me harías un gran favor-. La joven saca su teléfono y se lo da. -Puedes cobrarme esto también-. Suplicó un poco nerviosa.

-Claro-. Denisse empieza a marcar el número.

-Contéstame por favor Por favor ¡Caro!, Gracias al cielo que contestaste-. Dijo aliviada. -Oye ya llegué aquí a la Ciudad, Eh, acabo de llegar... Si claro. Si, si ¡Carolina escucha! ¿Dónde dejaste mis llaves?, ¡Se las diste a quien! Ash. Que parte de que no se las dieras a él no entendiste. Te dije que él, da igual. No, no tengo copias, la copia era esa. No tengo de otra tendré que ir a un motel. No, no puedo ir a tu casa porque ya sabes.

-¿Denisse?-. Ella se queda helada al oír esa voz.

-Luego hablamos-. Cuelga y le regresa el teléfono a la cajera. -Gracias por préstarmelo-. Toma sus cosas y se intenta ir.

-Señorita su cambió.

-Quédatelo por favor-. Sale, quita la alarma del auto abre la puerta trasera y pone sus compras ahí, cierra y cuando abre la puerta del piloto, se la cierran nuevamente. -Mierda, déjame ir-. La voltean, ella forcejea pero aquel hombre la inmoviliza y la toma fuerte de la barbilla. -¡Sueltame!!.

-Te dije que volverías. Vez que eres completamente inútil sin mí-. Usa un tono de burla.

-No tengo tiempo para tus niñerías,- Contiene sus ganas de llorar. -¡Ay déjame ir, me estás lastimando Leonardo!.

-¿Necesita ayuda señorita?-. Voltean y ven a otro hombre que apenas bajaba del vehículo.

-No se metas señor. Esto es entre ella y yo-. Leonardo lo mira con indiferencia.

-No te pregunté a tí, Animal. Le pregunté a ella-. Dice con firmeza.

-Por favor ayúdeme-. Denisse se contiene.

Al oír eso él se acerca y lo empuja lejos de ella, Leonardo se enfurece y le intenta dar un puñetazo pero el hombre detiene el golpe y lo golpea 3 veces, una en el rostro y las otras en el estómago, con eso lo deja en el suelo y los otros 2 hombres que los acompañaban huyen del lugar.

-Oh por-. Dijo pasmada.

-¿Está bien?-. Ve que se soba un poco las muñecas, pero asiente. -Que poco hombre eres. Esa no es forma de tratar a una dama.

-Mira niño, ella es mía y yo la trato como a mí se me de mi regalada gana-. Se intenta levantar pero lo vuelve a golpear.

-Creo, que será mejor que se vaya señorita-. La mira con preocupación.

-Gracias por ayudarme-. Él solo le sonríe, ella se sube a su auto, arranca y se del lugar.

-¡Vas a terminar buscándome!- Se intenta levantar.

-Tu deliras amigo. Y una lección que te doy.. No puedes obligar a alguien que te quiera, mucho menos, obligarlo a estar contigo. Que tristeza me quitaste las ganas de compra algo. La gente como tú me da asco-. Él sube a su auto y también se va del lugar.

En el camino Denisse empieza a llorar, nerviosa y asustada recordando todas sus penas.

Pero se calma al recordar a la persona que tenía al lado, lo revisa y curiosamente nota que su pulso mejoró ligeramente.

Un Rato Más Tarde

Llega a un motel, pide un cuarto y luego va al teléfono público para llamar a su amiga.

-Por eso no quería ir contigo... Ya no importa.

-Siento que te haya pasado eso-. Dijo su amiga por teléfono. -¿Estás bien, segura que no quieres?-. Escucha como guardar silencio.

-Te lo repito no vengas a verme. Conociéndolo es capaz de seguirte para encontrarme.

-Ni en

-Carolina. Ni vayas tampoco al hospital. Solo será por un tiempo, yo luego te aviso cuando puedas venir. Un abrazo Caro. Adiós.

Cuelga y sale para afuera, respira profundo, baja las cosas de su auto y las lleva a su cuarto. Luego regresa y baja al hombre y lo lleva casi arrastrando a su cuarto. Intentando hacerlo rápido y limpiando la sangre que derramaba pero para su buena suerte comienza a llover nuevamente.

-Por Dios como pesa-. Lo deja en el piso y después corta unas bolsas que también compro y cubre la cama después vuelve por el hombre y lo pone en la cama del cuarto. -Creo que ya-. Ve que aún tenía puesto el casco. -Es verdad, ¿Por qué no le quite el casco? Debe de estar asfixiandosé.

Le quita su casco y se queda paralizada al verlo. La piel de aquel hombre era color azul y brillaba levemente. Enciende la luz pensando que estaba alucinando, pero con eso ve que su piel si era un azul celeste, su cabello era rubio, y aparentaba una edad de 20 a 25 años.

-Pero ¿Qué?-. Toca su piel y ve su mano -¡Oh por Dios! No es maquillaje, si es su color-. Lo mira y ve que el rostro de él reflejaba mucha tranquila. -¿Qué hago?, ¿Qué hago?, ¿Tal vez sea un experimento?, ¿Se cayó en químicos?-. Toma el teléfono del cuarto. -Creo que mejor llamo a la policía. Ellos sabrán...

Escucha un quejido y cuando lo mira otra vez, él se mueve levemente pero sus heridas sangran más.

-Que suerte que traje esas bolsas si no todo el lugar, ahora estaría teñido de su sangre-. Ve su rostro, sereno e inocente, parecía una especie de ángel durmiendo. -No puedo dejarlo así. Mierda-. Cuelga el teléfono. -Bueno empezamos.

Amarra su cabello, luego busca como quitarle la vestimenta y al final opta por cortarlo con sus tijeras hasta el área de la cintura, luego procede a lavarse las manos y colocarse guantes. Después saca parte de su equipo quirúrgico, le pone una anestesia en su antebrazo, y un rato más tarde, empieza a desinfectar el área de las heridas y comienza a buscar las balas. Unas horas después solo encuentra un casquillo, y por las heridas supone que las otras salieron de su cuerpo. Empieza a sutura y finalmente cierra las heridas, pone unas gasas y luego coloca las vendas.

Se quita los guantes, lava sus manos, y en una pequeña libreta, anota la hora aproximada que lo encontró y la hora en que empezó y terminó el procedimiento. Después guarda algo de su equipo, y se mete a bañar. Dura un rato en la regadera pensando en la apariencia de ese hombre y en que habría hecho para terminar así. Finalmente sale del baño y ve al hombre aún inconsciente, sale del cuarto y se cambia de ropa. Unos minutos más tarde usa el teléfono de la habitación y pide algo de comer, luego busca entre sus cosas, una pequeña grabadora y cuando la encuentra regresa al cuarto.

-Ok Denisse-. Comienza a grabar.

-Hombre inconsciente de aproximadamente 20 años de edad. Altura: 1,90 Peso: Unos 85 kilos aproximadamente. Se le práctico cirugía de emergencia, por impacto de bala en ambos brazos, área del torax y piernas.

No hubo daños a ningún órgano vital. Ni hemorragias internas.

Presenta además, contusiones en extremidades superiores y en el cráneo. Lo que podría demostrar, señales de una posible tortura física y una fuerte caída. Tal vez sea una víctima de secuestro. No porta identificaciones, ni billetera, ni ningún otro objeto personal.

Toma su libreta y ve sus notas.

-Fue encontrado a las 11:30 pm, en la ruta 80 de Pensilvania, a Nueva York, el sujeto se encontraba inconsciente debido a la hemorragia provocada por el trayecto de las balas, reiteró, no hubo ningún daño a algún órgano interno pero se desconoce la cantidad de sangre que haya perdido. La cirugía tardo 3 horas con 24 minutos, solo se encontró un casquillo de bala en el interior de su cuerpo,-. Se pone un guante y mira el casquillo. -El calibre de la bala es de un arma: 9 milímetros-. Lo mira, ve que su reloj marcaba las 5:15 am. -Mmm... ¿Debería de llevarlo a un hospital?-. Escucha que tocan a su puerta. -Voy-. Sale del cuarto.

Horas Más Tarde.

8:19 am.

El hombre despierta repentinamente, sus ojos resplandecían un color amarillo intenso, luego él se percata de que sus heridas habían sido curadas. Mira para todos lados asustado y al no ver a nadie se levanta de la cama, creando una daga con una inusual energía que emanaba de sus manos.

Aunque cuando da el paso pierde el equilibrio pero se logra sujetar de la pared, su daga al dejarla caer desaparece y empieza a caminar lentamente, abre la puerta, pero él no aguanta el dolor y cae rendido al suelo.

Denisse cuando escucha el golpe, se despierta de inmediato, voltea y al verlo en el suelo corre a asistirlo.

-Oye ¿Estás bien?-. Él alza lentamente la mirada y cuando lo hace aquel hombre la mira con gran sorpresa y con mucha tristeza en su rostro y ella se queda hipnotizada en sus ojos. Eran un color azul marino muy llamativo y sentía que ya los había visto antes pero no sabía dónde.

-Hey, si ¿Estás bien?.

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Algunas de mis historias... Las publique en este mes "en otra plataforma".

Septiembre.

Pero hoy... 4 de Septiembre 2021.

No tengo palabras...

Hoy es un día muy negro para mí

Hoy falleció mi padre biológico.

Público este día.

Solo para recordar....

Los capítulos más adelante son largos me disculpo.

Son así por que suelo sufrir de bloqueos.

Y en caso de que pare.... Pues el capítulo será suficiente.

Sigo mejorando🥺😐

Espero que les guste.

"Es un mensaje que hice en aquel año, en homenaje a mi papá biológico. Me animé para subir el contenido en esta plataforma".