Capítulo 1:Britght moon 1
La noche se quedó sin corriente,
y, paradójicamente, todo se volvió más claro,
como si el mundo, en su pausa forzada,
decidiera hablarme sin ruido.
Afuera, la luna brillaba sin distracciones,
una joya suspendida, sola y serena,
dejando que las sombras de las plantas
dibujaran en la tierra
versos que solo el silencio entiende.
Me senté a cenar en una silla cualquiera,
pero el momento-
¡ah, el momento!-
valía más que mil días con luz artificial.
No por lo que tenía entre mis manos,
sino por lo que alumbraba en mi pecho.
La luna no iluminaba solo el jardín,
sino también los rincones apagados
de mi memoria rota.
Evocaba fragmentos de intentos pasados,
dedos que tejieron belleza
con el hilo del tiempo,
con el deseo puro
de dejar huella en este mundo tan fugaz.
Pensé en las manos que trabajan
aunque el mundo no mire,
que crean con amor
aunque el amor no regrese.
Manos que, en su delicadeza,
tienen la fuerza de quien aún cree
en la permanencia de lo frágil.
Y entonces,
sentí el eco frío de las palabras ajenas,
de esas que llegan sin saber lo que cortan.
Palabras que no entienden el esfuerzo,
ni el alma que se deposita
en un gesto sencillo.
Palabras como viento seco,
que soplan no para acariciar,
sino para arrasar.
Porque hay quienes confunden sinceridad con dureza,
verdad con juicio,
honestidad con castigo.
Romper es fácil-
eso lo hace cualquiera.
Pero construir...
eso lleva el alma entera.
Y hay otros,
vacíos por dentro,
que buscan llenarse rompiendo lo ajeno.
Esperan más,
aun cuando se les da todo,
porque no saben ver
lo que no pueden sostener dentro de sí.
Pero la luna...
ella no exige nada.
Solo está.
Y brilla.
Silenciosa, constante,
como quienes dan sin esperar,
como quienes siguen creando
aunque nadie aplauda.
Esa noche,
la luna fue testigo fiel.
Y su luz me susurró
que aún hay belleza en el dar,
aun cuando la gratitud se esconde,
aun cuando el mundo no entienda.
Porque la verdadera luz,
la que nace desde dentro,
no busca aprobación-
solo permanece.
Como esta luna brillante,
que me habló en voz baja,
mientras todo lo demás se apagaba.
Continuará....